martes, 1 de septiembre de 2026

Agripa, la mano derecha de Augusto ( 34ª parte )

 

Estatua de Augusto Cesar, en Zaragoza.

Viene de aquí :

  Cansado de las intrigas políticas y  preocupado por las conspiraciones para terminar con su vida, Augusto decidió abandonar Roma y marcho hacia Sicilia. Tras declinar la invitación  del senado romano para ocupar uno de los consulados, se negó a tomar partido en la eleccion de  los consules para el año 21 a.c.

  Marco Lolio fue rápidamente elegido como uno de  los cónsules, pero los otros dos aspirantes,  Quinto Emilio Lepido y Lucio Silvano, viajaron a Sicilia para lograr el apoyo de Augusto, que ni siquiera se dignó a recibirlos y los envió de  vuelta a Roma, donde Lepido fue elegido.

  Augusto estaba decidido a gobernar un imperio, pero sabia que no podría hacerlo si también se veía obligado a encargarse de los asuntos urbanos de la capital. Sabía que debía elegir a alguien para gobernar Roma, y de nuevo pensó en su amigo Agripa.

  Así, escribió a su amigo y lo convoco para una reunión en Sicilia. Para la tarea que Augusto tenía en mente, sabía que debía imbuir a su amigo de una dignidad extraordinaria, para que pudiera gobernar al pueblo de Roma con mayor facilidad.

  Primero, Augusto empujo a Agripa a divorciarse de su esposa  Marcela ( su propia sobrina ) , para casarle con su hija Julia ( recientemente viuda de Marcelo ).  Casando a su propia hija con Agripa, Augusto dejaba clara su intención de colocar a Agripa como su mano derecha en el gobierno del imperio.

 No se saben los sentimientos de Agripa tras tener que divorciarse de su esposa ( y madre de sus dos hijos), pero tampoco parece que a Augusto le importaran demasiado los sentimientos de su amigo.

  Había una considerable diferencia de edad entre Julia, de 18 años, y Agripa de 42, pero los matrimonios entre varones  de mediana edad y adolescentes eran algo común en el mundo romano de la época.

  Ademas, como Augusto no tenía hijos de su matrimonio con Livia Drusila, quizás esperaba que el matrimonio entre Julia y Agripa diera comienzo a una nueva línea sucesoria dentro de la gens Julia, que podría aportar un heredero.

Livia Drusila, representada como la diosa de la abundancia, en el Museo Arqueologíco Nacional de España.
 

  La ley romana exigía un tiempo de espera de al menos 10 meses para que una viuda pudiera volver a  casarse, pero en el caso de la boda de Agripa y Julia ya habian pasado dos años desde la muerte de Marcelo.Sorprendentemente, Augusto decidió no asistir a la boda, y dejo la representación imperial en manos de Livia y sus dos hijos, Tiberio y Druso.

  Augusto regalo a la nueva pareja dos residencias, una en Roma, una enorme villa situada bajo lo que hoy es el palacio Farnesina, con vistas al Pons Agripa y el Campo de  Marte.

Frescos de la villa de Agripa en Roma, bajo el palacio Farnesina.
 

  La otra estaba situada en la Campania, 200 kilómetros al sur de Roma, en Boscotrecase, con vistas a la bahía de Napoles. Sepultada por las cenizas de la erupción del Vesubio en el año 79, se sigue excavando y estudiando la zona.

Pintura mural de la Villa de Agripa en Boscotrecase.
 

  Ya a cargo de los asuntos de la ciudad de Roma, Agripa puso su mente a trabajar para tratar de resolver los problemas  que Augusto no había querido o podido resolver.

  Su primer trabajo fue librar las calles de Roma de delincuentes y maleantes, algo en lo que tuvo éxito casi de inmediato. Nombro un nuevo prefecto para limpiar las calles, que utilizando la persuasión o el soborno termino con la presencia de maleantes.

  Otra de las acciones de Agripa tuvo que ver con la religión, Sospechoso de que los nuevos cultos venidos del este afectaban a la moral pública, Agripa prohíbio la celebracion de  ritos egipcios a menos de dos kilómetros de la ciudad, prohibiendo también las actividades de videntes,  astrólogos y charlatanes variados.

  Entre agosto y setiembre del año 20 a.c., Julia daba a luz a un varón. A los siete días del nacimiento, en una ceremonia pública, Agripa reconocía formalmente a  su nuevo hijo y lo llamaba Cayo Vipsanio Agripa, en honor a su amigo Augusto, abuelo también del recién nacido.

  Augusto celebro el nacimiento de  su primer nieto aconsejando al senado que celebrase sacrifios y rezos en honor al recién nacido, que serían sufragados con fondos públicos.

  Ese año 20 se pudo ver un nuevo monumento en el foro, junto al templo de  Saturno. Llamada la columna de oro (Miliarium Aureum ), era una columna de mármol revestida de placas de bronce dorado, en las que se encontraba una lista de todas las más grandes ciudades del imperio y su distancia hasta Roma. Así, los romanos comenzaron a considerar Roma como el punto del que partían todas las vías de comunicación con las ciudades del imperio ("todos los caminos llevan a Roma" ).


 

  Tambien Augusto habia encargado a Agripa preparar un mapa del mundo conocido hasta entonces, Orbis Terrarum. Agripa era uno de los hombres mas viajeros de su época, y estaba sobradamente cualificado para críticas y observaciones  de territorios, ciudades, pueblos y distancias entre ellos. Ademas, como militar tenía acceso a mapas e itinerarios, que había usado en campaña, modificándolos según recibía nueva informacion.

 

  La idea de crear un mapa que mostrase todos los dominios de Roma en un solo mapa había sido del senado romano en el año 44 a.c., cuando Julio Cesar y Marco Antonio fueron consules. Desde entonces, 4 geografos griegos habían sido asignados para llevar a buen termino el asunto, pero 20 años después, el mapa no había sido completado.

  No se sabe si el Orbis Terrarum de Agripa era  circular, con Roma en el centro, o longitudinal, como el mapa de Eratóstenes, aunque también podría haber sido una simple lista de lugares y distancias.

Mapa de Eratostenes.
 

  En el año 19 a.c. llegaron a Roma informaciones sobre problemas en las provincias galas, que sufrían constantes incursiones de las tribus germanas que surgían de la orilla oriental del Rhin. El legado que gobernaba la región no tenia capacidad para terminar con las incursiones germanas, y envió un mensaje pidiendo ayuda a Roma. Agripa se sintió obligado a  solucionar el problema personalmente, como era  su manera de lidiar con alguna crisis.

  Los detalles sobre el viaje de Agripa a la Galia son muy escasos. Parece que tomo la Vía Cottia Per Alpem, que antes de ser una via romana habia sido la ruta que Aníbal y sus elefantes habían tomado para superar los Alpes y entrar en la peninsula itálica , ruta que le había llevado 15 días.

  Agripa llego a los Alpes Cotios, un protectorado romano gobernado por Marco Julio Cottio, un noble de Liguria que había logrado la amistad y la coexistencia pacífica con  Roma construyendo un espléndido camino que cruzaba los Alpes por el  Mons Matrona ( actual Monte Chamberton ).El camino partía desde Augusta Turinorum ( Turín ), pasaba por Segusio ( Susa, la capital del protectorado ) y llegaba hasta Brigantium ( actual Briancon).

  Desde allí se podían tomar dos caminos;  hacia el sur, hacia Arelate (Arles), que llevaba hasta la península ibérica, o hacia el norte, por Arausio ( Orange ) directamente hacia Lugdunum ( Lyon).

Arelate ( Arles.)
 

  No se sabe si Agripa solucionó los problemas de la Galia usando la fuerza o a través de la diplomacia, pero quizás los tribus insurgentes de la Galia decidieron cesar las hostilidades al conocer que Agripa, el vencedor de Actium, se dirigía hacia alli.

  Para solucionar la constante amenaza germánica se requería un enfoque diferente. El río Rhin era una barrera natural permeable. Todavía no había un ejército permanente en la orilla izquierda para interceptar a los bandidos cuando asaltaban territorio romano en busca de valiosos botines. 

  Como había hecho veinte años antes, Agripa viajó a la región fronteriza para evaluar la situación personalmente. Encontró a los ubios que habitaban la orilla occidental del Rhin y sufrian constantemente los ataques de los suevos,   que avanzaban cada vez más hacia el suroeste  invadiendo agresivamente el territorio de sus vecinos.

 Los ubios enviaron una delegación a sus aliados romanos para suplicarles que les dieran asilo. Agripa tomó una decisión extraordinaria, trasladando a los ubios a la región al otro lado del Rihn. Fundó alli para ellos un asentamiento llamado Oppidum Ubiorum ( actual Colonia, aprox.). 

Restos de la muralla romana de Oppidum Ubiorum
 

 Sin embargo, había condiciones. Los ubios serían reubicados específicamente para ayudar a los romanos a proteger ese sector del Rhin. Es posible que en esta época también se iniciaran las obras de un asentamiento urbano para la nación de los Treveri, cuyo territorio se extendía entre los ríos Rhin y Mosa.

  Más tarde llamada Augusta Treverorum, la nueva ciudad se estableció a orillas del río Mosela , y se convertiría en la actual Tréveris). Junto con los ubios, a unos 190 kilómetros al norte, Agripa había establecido una zona de amortiguación entre los pueblos del otro lado del Rin y los Gali al sur, donde aliados locales —en lugar de tropas romanas— proporcionaban los soldados para defender sus tierras de los invasores del norte. Se conocen al menos una cohorte Ubiorum Peditum et Equitum y una Ala Treverorum.

 Justo cuando la frontera norte parecía estar bajo control, llegaron malas noticias a Agripa desde la península ibérica. Los cántabros se habían sublevado, una vez más.


 

 (Continuara…)