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jueves, 2 de julio de 2026

Agripa, la mano derecha de Augusto ( 32ª parte )

 

Augusto como Pontifex maximum, en el Museo Nacional de Roma, 

Viene de aquí :

  El año 23 a.c. encontraba  a Augusto seriamente preocupado por quien debía sucederle a su muerte.

  A sus 40 años, Augusto volvió a caer enfermo, y temió tanto por su muerte, que decidió poner en orden los asuntos de Roma, convocando a una reunión a  magistrados, senadores, varios importantes equites y a Agripa.

  Cuando acudieron a la reunión con Augusto, todos esperaban que este anunciara a su sucesor, pero salieron defraudados. Augusto se limitó a dar su anillo con sello imperial a Agripa , en principio para que se ocupara de los asuntos imperiales en su ausencia. Pero muchos de de los presentes creyeron ver un significado mas profundo.

  La salud de Augusto no mejoraba, e incluso dejo de atender los más importantes y urgentes asuntos. Cuando la terapia habitual de pociones secretas y rezos a los dioses no funciono, el medico imperial, Antonius Musa,decidió cambiar de táctica y receto una terapia a base de baños con agua caliente y compresas frias y una dieta a base de alimentos frescos.

 

  El tratamiento del doctor  funciono, y Augusto, tras recuperarse por completo, premio al liberto Musa con ciertos privilegios, entre los que se encontraba el derecho a llevar anillos de oro, un derecho prohibido a cualquier otro liberto. Además, se le eximio del pago de impuestos, tanto para el cómo para sus descendientes.

  Cuando Augusto se sintió fuerte decidió acudir a  una sesión del senado en persona, con la intención de  mostrar a los senadores que estaba vivo y sano, y que no tenía necesidad de nombrar un sucesor.

  El senado confirmó para Augusto el imperium maius, el poder supremo y total de  los emperadores de Roma a partir de entonces. A cambio , Augusto renuncio al consulado, y prometió no volver a tomar tal cargo a principios del año siguiente.

  Parece que, con Augusto temeroso de que la enemistad entre su sobrino Marcelo, nueva estrella  emergente del imperio y presunto sucesor, y  su viejo amigo Agripa, llevara a un enfrentamiento entre ambos, envió a  este último  a Siria.

  Algunos autores modernos afirman que el viaje de Agripa al este del imperio no se trataba de un viaje de placer, sino una misión diplomática secreta, para buscar algún tipo de  compensación a las derrotas de Craso y Marco Antonio en Partía.

  Solo dos años antes, Augusto había recibido en Roma al usurpador Tiridates, que había expulsado del trono parto al rey Fraates IV tras una sangrienta revolución, solo para ser expulsado también del trono por el rey, que tras ser depuesto de había asegurado el apoyo y la ayuda militar de los escitas.

Dracma de plata de Fraates IV.
 

 Tiridates esperaba conseguir el apoyo romano para volver a intentar asaltar el trono parto, y había llevado con el cómo rehén al hijo menor del rey Fraates ( Vonones, mas tarde rey de Partia.)

  A finales de año, una  delegación parta se habia presentado en Roma,  exigiendo la entrega tanto de Tiridates como del hijo menor del rey.

  Augusto quería mantener a Tiridates bajo su control para usarlo como dirigente titere si fuera necesario y rechazo la oferta de los enviados del rey parto, pero hizo una contraoferta. Ofreció  devolver al hijo del rey a cambio que los partos devolvieran los prisioneros  romanos y las águilas de los estandartes romanos capturados por los partos en Carrae,que aun mantenían en su poder

  La delegación parta volvió  a Ctesifonte a presentar la propuesta imperial al rey Fraates, mientras en Roma se esperaba la respuesta parta.

Gran Arco de Ctesifonte.
 

  Tras haber pasado varios años como la cara del régimen en Roma, el viaje de Agripa al este puso a Augusto de nuevo en la escena social y política.

  Ese mismo año 23 a.c. , Marcelo, de apenas 19 años de edad, ocupo su nuevo cargo de edil curul. Su primera tarea fue construir  un nuevo teatro, situado al sur del Circus Flaminius, a la orilla del Tíber.

  Se construyo un enorme hemiciclo de tres niveles, dos de ellos de arcos y el otro de columnas, capaz de albergar a más de 11.000 personas.

 

Teatro Marcelo.
 

 Como se esperaba de cualquier edil recién llegado al cargo, Marcelo puso en marcha unas lujosas y completas sesiones de teatro, pagadas mayoritariamente por su suegro Augusto.

  Para convertir en memorables las actuaciones, Marcelo puso énfasis en la novedad, y por primera vez, entre los danzarines de una de las obras se encontraba un hombre de la orden ecuestre, y una dama de una familia de la más alta sociedad romana protagonizo una de las obras. Parece que los asistentes  estuvieron de acuerdo en que las representaciones habían sido un rotundo éxito.

  Como importante figura pública que era, Agripa fue objeto de sátiras y burlas. El poeta Horacio, que se había alejado del manto protector de Mecenas y se había ganado el favor del propio Augusto, dedico unos versos a Agripa :

Vario, águila del canto ,
pondrá por escrito que eres valiente y vencedor de los enemigos,
cualquiera que sea la hazaña que en las naves o con los caballos
haya llevado a cabo el audaz soldado, bajo tu dirección.

Nosotros, en cambio, Agripa, no intentamos cantar estos temas ni
la cólera funesta del Pelida, que no sabe qué es doblegarse,
ni los viajes por mar del astuto Ulises,
ni la casa sangrienta de Pélope;

porque somos bajos de condición a tan sublimes argumentos,
en tanto que la Vergüenza y la Musa, dueña de la pacífica lira,
nos prohíben desgastar las glorias del egregio César y las tuyas
por nuestra falta de ingenio.

Nosotros, banquetes; nosotros, reyertas de doncellas
irritadas contra los jóvenes, que usan como arma sus uñas cortadas:
esto es lo que cantamos cuando estamos libres de amor, o cuando alguna pasión nos abrasa,
frívolos como de costumbre.

https://es.wikisource.org/wiki/Odas_(Horacio)_Libro_1,_selecci%C3%B3n

  Pero, tras participar en  la mejoría de relaciones entre Partia y Roma, Agripa tenía la mente puesta en su nueva tarea, en la isla de Lesbos. Situada en el norte del mar Egeo, a unos 300 kilómetros de la costa de la actual Turquía, el geógrafo Estrabón había descrito  la isla como muy interesante, y el poeta Horacio había laudado su intensa belleza. Su principal ciudad era Mitilene, en la esquina suroeste de la isla, ciudad pequeña pero sofisticada, que sería el hogar de Agripa durante los dos siguientes años.

  El pequeño tamaño de la isla no impedia  que fuera el lugar de origen de numerosos intelectuales y artistas (Alceo el poeta, Diofanes, Potamon, Lesbocles, Crinagoras y el historiador Teofanes).

  Lesbos era un lugar en donde disfrutaban de la jubilación los romanos de  las clases más altas, y, desde allí, Agripa podría llegar a cualquier parte del este del imperio romano en pocas jornadas  a bordo de un trirreme.

Mitilene, en la isla de Lesbos.

 

(Continuara...) 

martes, 21 de abril de 2026

Agripa, la mano derecha de Augusto ( 31ª parte )

 

Panteon segun Giovanni Battista Pinaresi.

Viene de aquí :

  Pons Agrippae, el puente de Agripa, no se concluyó hasta que fueron terminadas todas las obras  arquitectónicas de la zona, ya que el rio Tíber fue utilizado para el transporte de las vastas cantidades de material necesario, que se descargaba en la orilla oriental del rio antes de ser distribuidas por las diferentes zonas de construcción.


https://www.digitalaugustanrome.org/records/pons-agrippae/ 

  Mientras se llevaban a cabo las obras en el Campo de  Marte, Agripa se dedicó a embellecer la ciudad, corriendo con los gastos.

  En el año 26 a..c, construyo la Saepta, cumpliendo así el sueño de Julio Cesar, que ya en el año 54 a.c. había previsto sustituir el antiguo edificio Ovile ( corral de ovejas, como era afectuosamente conocido por los ciudadanos de  Roma, llamado así quizás por que allí se celebraban las votaciones en las comitia tributa.

  El triunviro Lepido había comenzado a trabajar en la reforma del edifico, pero tras caer en desgracia, Agripa se decidió a terminarlo. Al lado, Agripa construyó un largo salón, la basílica de Neptuno, de 45 metros de largo por 20 de ancho, aprox.  dedicada en honor a las victorias navales de Agripa y los otros almirantes de la república, salón que fue decorado con pinturas descriptivas de las aventuras de los Argonautas.

  Junto a la basílica, Agripa erigió un gimnasium al que llamo sudatorium laconium ( algo así como sala de sudoracion estilo espartano ), muy similar a la actual sauna finlandesa, donde el calor se trasmitía desde hornos bajo los suelos  a través de cañerías ocultas tras las paredes.

Sudatorium laconium en una villa romana en Liguria.
 

  Para proveer de agua fresca al complejo de baños, se necesitaba una fuente de agua constante, que hubo que buscar fuera de la ciudad, al este, en un terreno propiedad de Licinio Luculo. Parece que una jovencita indico a los soldados que buscaban la fuente de agua en donde podrian encontrarla, y Agripa decidió premiar a la joven  nombrando al acueducto que trasladaría el agua desde la fuente a  los baños Aqua Virgo.

Representacion  en la Fontana de Trevi de  como una joven muestra a los soldados el lugar en donde encontrarian la fuente 
 

 El último edificio al que Agripa presto atención durante ese periodo temporal era el más importante políticamente hablando, para el nuevo régimen.

  Se trataba del Panteón, un lugar sagrado para todos los dioses, no solo para los 12 dioses oficiales de la religión romana de la época.

 

  Cuando Agripa ofreció a Augusto Cesar colocar en el interior del Panteón una de sus estatuas, se negó, y Agripa coloco en su lugar una de Pulio Cesar. Para Augusto, en los inicios de su mandato, quizás era demasiado temprano auto-nombrarse una divinidad digna de ocupar un lado junto a los legendarios dioses de Roma.

  El panteón que construyó Agripa es uno de los mas más grande misterios de la antigüedad. El edifico que hoy es llamado así, en Roma, no es el que construyó Agripa, de hecho es la tercera versión, reconstruida por el emperador Adriano en el año 120 .

Planta del Panteon original.
 

  Una teoria propone que el edifico tenía forma de T y estaba encarado hacia el sur. El pronaos ( portico ) mediría unos 21 metros, mientras el edificio propiamente dicho mediría 43 metros por 20. Pero otra teoría afirma que el panteón estaria encarado hacia el norte, con una vista sin obstáculos del Mausoleo de Augusto, localizado  a 700 metros al norte del Campo de  Marte.

  Seguramente fue en esta época cuando Agripa dispuso la construcción de su propio lugar para el descanso terno, el sepulcrum o Aedes Agrippae.

  Su exacta localización  se desconoce, aunque pudiera haber estado justo al lado de  los baños de Agripa, en la actual Vía del Gesu, y habría sido construido con mármol de las canteras propiedad del propio Agripa situadas en Frigia.(actual Anatolia, aprox. )

  Mientras Agripa gastaba enormes sumas de su propio dinero para transformar la cara de Roma en honor de Augusto Cesar, otro conocido personaje comenzaba a disputar con Agripa los favores del priceps.

 Se trataba de Cayo Cilnio Mecenas, noble de rango ecuestre pero de linaje de poca alcurnia, básicamente un hombre de negocios, trabajador incansable que se permitía escasa diversión o vida social.

Busto de Mecenas, en Galway, Irlanda.
 

  Mientras Agripa había colaborado decisivamente para la victoria de Augusto, Mecenas había sido su representante  en Roma, trabajando incansablemente en tejer una red de adeptos política y económicamente poderosos para el nuevo cesar ( quizás tratando de  hacer olvidar rápidamente sus antiguas inclinaciones por la  faccion de  Marco Antonio).

  Mientras Agripa había puesto en pie flotas y ejércitos, Mecenas se había dedicado a reunir un grupo de  los mejores talentos de la literatura latina. Las palabras y la música iban a ser sus armas.

"Mecenas presentando los artistas a Augusto", obra de Giovanni Battista Tiepolo.
 

  Mientras sus amigos y asesores permanecian en Roma, Augusto se encontraba en el norte de Hispania, pelando con los belicosos habitantes de la región desde su base en Segisam0 ( actual Sasamon.en Burgos.

 

  Augusto esperaba que esa fuera la campaña definitiva para completar un larguísimo proceso para conquistar la totalidad de la península ibérica, un proceso que había dado comienzo en el año 218 a.c.. Las anteriores campañas romanas en Hispania habían sido dirigidas por competentes pero impacientes generales, pero las ganancias materiales y territoriales se habian conseguido a un alto precio y los beneficios económicos obtenidos habían sido decepcionantes.

  Los cónsules romanos preferían buscar la gloria militar y la fortuna personal en el este, donde la riqueza material esperaba a cualquier ambicioso general romano que allí podía conseguir, además de gloria militar ,un importante capital financiero y político, otorgándole un prestigio  entre sus iguales que le permitiría, una vez de vuelta en la capital romana, conseguir importantes puestos políticos y  un confortable retiro en alguna lujosa villa en la costa de Campania, por ejemplo.

 La última tierra que los hispanos defendían contra la influencia romana era de dos orgullosas tribus del norte, Astures y cantabri. Augusto  confiaba en que aquella campaña de conquista  en Hispania fuera la ultima para romper la resistencia, y llevo con él a su hijo Tiberio Claudio Nerón, de 18 años en aquel año 25 a.c., hijo de su esposa Livia, para que comenzara su carrera militar como tribunus militum.

  Los pueblos iberos habían demostrado estar sobradamente preparados para lidiar con las tropas romanas, legionarios  infantería pesada entrenada para combatir en orden cerrado en llanuras abiertas, obligados a luchar al estilo guerrillero en montañas y valles desconocidos.

  Entonces, a poco de llegar a Hispania, Augusto cayó enfermo, seguramente de tifus, según Dion Casio. Fue trasladado rápidamente a Tarraco, en la costa mediterránea, para que el benigno clima de la zona ayudara a su rápida recuperación.

Anfiteatro de Tarraco.
 

  Mientras, en Roma, la hija de 14 años de Augusto, Julia la Mayor, era entregada en matrimonio a su primo de 17 años, Claudio Marco Marcelo.

  Para entregar la mano de  su hija su futuro esposo, Augusto eligió a Agripa como enviado, y mientras permanecía recuperándose en Tarraco, nombro al legado Cayo Antistio Veto para dirigir las operaciones militares en el norte de Hispania, uno de los pocos romanos de rango consular al que se le dio la administracion de una provincia en plena campaña militar.

  Ya recuperado, Augusto regresaba a Roma a principios el año 24 a.c. Pero el susto que había causado su enfermedad habia puesto en marcha las murmuraciones y las quinielas de quien podría ser nombrado su sucesor.

  Las especulaciónes de los ciudadanos romanos pronto colocaron en primer lugar de la línea sucesoria a Claudio Marco Marcelo, la estrella  emergente dentro de la familia imperial.

(Continuara…)