domingo, 8 de marzo de 2026

Agripa, la mano derecha de Augusto ( 30ª parte )

 

Denario de plata de Augusto.

Viene de aquí:

  Tras los festejos, llego el momento de Octavio Cesar para entregarse a las reformas políticas que llevaba tramando varios meses.

  Octavio y sus amigos y asesores tenían en mente una profunda transformación y redistribución del poder, presentándola al pueblo de Roma como una restauración de la república.

  Octavio quería ser sumamente cuidadoso, ,presentando los profundos cambios previstos como un proceso en el que estaría inmerso el senado y la ciudadanía romana, un esfuerzo colectivo para llevar la Rex Publica a su máxima extensión.

  No se sabe cuál fue la influencia de Agripa en estos cambios, pero seguro que no fue escasa.

  En el 27 a.c. , Agripa asumía su tercer consulado, y Octavio Cesar llegaba a su séptimo mandato como cónsul, momento que aprovecho para dar a conocer el calado de las reformas.

  El 13 de enero, en una maniobra cuidadosamente planeada, Octavio se presentaba en el senado y anunciaba su renuncia al cargo de senador.

  Entre un coro de grito animándole a continuar en el cargo, y otros gritos, menos, que aplaudían la decision,   un grupo de senadores adeptos ofreció a Octavio nombrarlo procónsul sobre los dominios de la república, exceptuando Italia.

  Octavio acepto rápidamente la propuesta ( no en vano era el que la habia redactado ), y su primer acto como procónsul fue asegurar un decreto garantizando  a los hombres que le servirían como escoltas el doble de paga que se le daba a los soldados, para que su figura estuviera siempre protegida.

  Tres días después, sentado en el Senado junto a Agripa, Octavio presento su nuevo plan para la división  de las provincias,  proconsulares “provincias del pueblo”, y propretorianas ( provincias de Cesar).



 El senado mantendría el control sobre las proconsulares, las más prosperas administrativamente a lo largo del Mediterráneo :  África, Numidia, Asia, Grecia ,el Epiro, Macedonia , Dalmacia, Sicilia, Creta, Libia, Bitinia, Cerdeña y la Bética.

  La gobernanza  de estas provincias recaería en un procónsul nombrado anualmente por el senado.

 Octavio se aseguró la aprobación del senado para, durante un periodo de diez años, inicialmente, la responsabilidad de gobernar las provincias propretorianas, también llamadas poco después provincias imperiales.

  Estas provincias serían administradas por los legados imperiales, que actuarían  en nombre de Octavio Cesar y le servirían durante un periodo de  tres años, prorrogables en caso de conflicto en las fronteras.

  A partir de entonces, Octavio Cesar controlaría la Hispania Ulterior, la Citerior, las tres provincias galas de Aquitania, Comata y Belgica, Narbonensis, Siria, Coele Siria, Cilicia , Chipre y la recientemente conquistada Egipto.

  Octavio tambien se aseguró que la gran mayoria de las legiones  y unidades de auxiliares fueran estacionados en las provincias imperiales, dándole control directo de la práctica totalidad del ejército.

  Por su generosidad y buena voluntad en el reparto las  provincias, el senado otorgo a Octavio Cesar el título de Augusto (el venerado), un título que no agregaba ningún otro poder a los que ya tenía, la auctoritas lograda por sus éxitos militares y su directa asociación con el divino Julio, y la potestas otorgada por el senado, representante del pueblo de Roma, pasando a  llamarse como se le conoce desde entonces, Emperador Cesar Augusto Divi Filius.

  Como magistrado que había salvado muchas vidas de romanos, tambien se le permitió plantar un árbol de laurel en el jardín de su residencia en la colina del Palatino, y en la puerta principal fue autorizado a colocar una guirlanda a base de hojas de roble, símbolos que mas tarde aparecían en numerosas monedas.

  El senado también le garantizo el derecho a portar en la Curia el clipeus virtutis, un "escudo de virtud",una especie de medallon en el que se inscribían las virtudes del coraje, la clemencia, la justicia y el trabajo.

Clipeus Virtutis.

  Aproximadamente al mismo tiempo, Herodes, rey de Judea, celebraba la victoria en la batalla de Actium con juegos en honor de Augusto ( parece que no le importó demasiado haber estado en el bando de  Marco Antonio mientras se disputaba la batalla, o nadie se dio cuenta de ello ). También refundo una nueva ciudad en honor al nuevo Augusto, de estilo helenístico, a la que llamo Sebastia, cerca de la actual localidad de Nablus.

 

Ruinas de Sebastia.

  El año 27 a.c. había sido realmente importante, tanto para Augusto como para Agripa. El heredero político de Julio Cesar había logrado tanto poder en se mismo año como su padre adoptivo, pero sin perder la vida en el intento.

  Pero las acusaciones de  algunos senadores que su reforma politica no era más que un procedimiento ilegal de acercarse a una autocracia, Augusto decidio abandonar la capital , en principio, para pasar el invierno lejos  de ella.

  Pero Augusto  estaría fuera de Roma durante 3 años dedicandose a los asuntos de Roma en el oeste, dejando los asuntos de la capital en manos del hombre en el que mas confiaba, Agripa.

  Así, mientras Augusto dedicaba tres años a reformar la estructura política de Roma, Agripa se dedicaría a transformar la ciudad.

  Según Plinio el Viejo, Agripa estaba inclinado más hacia “ la simplicidad rustica que al refinamiento”. Pero el hombre  que había probado ser un excelente organizador de hombres y materiales, construyendo flotas de la nada y arreglando alcantarillas, tenía una importante colección de arte, pero no solo para su disfrute exclusivo.

  Su nombramiento como edil de la ciudad de Roma le había dado la oportunidad de apreciar infinidad de obras de arte, pinturas y estatuas, unas conocidas y otras absolutamente vetadas al publico, solo disfrutables por la alta sociedad romana.

  Los primeros pasos de Agripa para transformar la ciudad se dirigieron hacia el Campo de Marte, el area de terreno abierto dedicada al dios de la guerra, situado al noroeste del Pomerium  ( la frontera sagrada ) , fuera de las murallas de la ciudad, en donde antiguamente había habido un altar a Marte (Ara Martis) desde los tiempos del legendario rey Numa Pompilio.

 

 Era una llanura situada en un meandro del rio Tíber, con la colina Pincius al este, la colina Capitolina al sur, y la colina Quirinal al sudeste. La zona era propensa a las inundaciones cuando la crecida del rio Tíber superaba sus orillas, convirtiendo casi toda el centro de la zona en una marisma, el Palus Caprae, donde el agua estancada no terminaba nunca de drenar por completo.

  Julio Cesar ya había puesto en marcha un proyecto de ingeniería civil para cambiar el curso del rio Tíber, no solo para evitar las inundaciones sino también para ampliarlo y dedicarlo a otros usos.

  En los días de Agripa, Campus Martivs era usado básicamente como pasto comunal, aunque se usaba a menudo para las reuniones ciudadanas, ya fuera para votar su comitia centuriata o para ser contabilizados para el censo.

  El Campo de  Marte era uno de los pocos espacios públicos de Roma en donde se podrían construir nuevos edificios sin tener que demoler los edificios más antiguos, había espacio de sobra. Ya en el año 55 a.c., Pompeyo el Magno habia construido allí el primer teatro de piedra de Roma, el Theatrum Pompeii, que seguía dominando el paisaje 28 años despues de su construcción.

 

  En el 28 a.c., Augusto habia conseguido  una parcela en la esquina norte de la llanura junto a la vía Flaminia para construir su mausoleo, un edificio que seria el lugar de descanso eterno tanto para el mismo como su familia y algunos de sus mejores amigos.

Mausoleo de Augusto.
 

  Agripa decidió  construir allí , entre el mausoleo de Augusto y el teatro de Pompeyo ,una serie de edificios públicos rodeados de parques y frondosos bosques, unidos por caminos decorados con pinturas y esculturas, que pudieran disfrutar todos los ciudadanos de  Roma.

 Agripa ya disponía allí de una gran parcela, Campus Agrippae, junto a la orilla este , a la que se llegaba por un camino privado que superaba el Tíber por un puente también privado, el Pons Agrippae, que unia la zona central del Campo de Marte con Trans Tiberium ( trastevere ), en la orilla occidental del Tíber, que se convertiría en un distrito residencial no muchos años después.

( si quieren entretenerse un rato, en este enlace pueden buscar todos los monumentos y edificios importantes de la época de Augusto :

https://www.digitalaugustanrome.org/records/pons-agrippae/ 


 

(Continuara…)

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

1911 ; Masacre en el Protectorado (4ª parte )

 

Instructores franceses para el nuevo ejercito jerifiano.

Viene de aquí :

  El sultán ya sabía que su decrépito ejército iba a ser tomado y dirigido por los franceses, quienes habían decidido convertirlo en una fuerza entrenada de 13.000 soldados y una guardia imperial de 2.000. Los oficiales y suboficiales instructores necesarios comenzaron a llegar a Fez durante las últimas semanas de 1911.

  Moinier y el grueso de sus hombres permanecieron en la región de Mequinez, aunque una fuerte guarnición quedo estacionada en Fez para garantizar que se mantuvieran los intereses franceses y se impusiera la voluntad de Francia.

Casba de Fez.
 

  Desde su perspectiva, los franceses tenían motivos de sobra para felicitarse por un trabajo bien hecho. Sin embargo, hubo un descuido clave. No supieron apreciar ni contrarrestar la creciente ira en Fez, especialmente entre la élite de la ciudad. Mulai Hafid fue una de las causas principales de esto; no pudo resistir sus viejos hábitos de corrupción, sobornos y venta de puestos gubernamentales al mejor postor.

 Este último asunto no era inusual, ya que que el sultán seguía exigiendo pagos repetidos, regalos o donaciones por privilegios y cargos que creía haber vendido ya.

 Tal como estaban las cosas, el gobierno de Marruecos se había convertido en una estafa jerifiana, y Francia era vista por los locales como el respaldo tras ella.

 En marzo de 1912, Regnault y una misión diplomática llegaron a Fez con un borrador preliminar del tratado que Francia y el sultán debían acordar. Moulai Hafid se enteró entonces de que toda la administración estatal, las finanzas, la justicia y la defensa, así como todos los asuntos de política exterior, quedarían fuera de su control.

 El sultán se convertiría en una marioneta sin poder político real, y Moulai Hafid protestó, habló de la abdicación y luego se nego a firmar. 

 Pero, ante la falta de alternativas, firmó el 30 de marzo. El sultán era muy consciente de la polémica que el tratado generaría entre su pueblo, por lo que decidió que era prudente partir hacia la seguridad de Rabat, solicitando a los franceses que divulgaran los detalles del acuerdo tras su partida.

Firma del Tratado de Fez entre Mulai Hafid y el general Regnault.
 

 Moulai Hafid desconocía que el periódico francés Le Matin ya había obtenido información privilegiada sobre el tratado y había publicado los hechos antes de su anuncio formal. A los pocos días de que los parisinos reflexionaran sobre la noticia durante el desayuno, la exclusiva de Le Matin fue recibida con incredulidad e indignación en todo Marruecos.

 Como Moulai Hafid había predicho, la situación estaba a punto de estallar.

  La mecha que encendió el polvorín marroquí llegó poco después, y desde dentro de las filas del ejército del sultán. Ya resentidos por la orden de llevar mochilas, que consideraban aptas solo para porteadores de baja categoría, los askaris estaban furiosos porque los franceses estaban a punto de terminar con  su práctica habitual de vender raciones a cambio de dinero extra, bienes o los servicios de prostitutas. En el futuro, los hombres recibirían raciones mejoradas bajo la atenta mirada de sus oficiales y suboficiales franceses.

 Sin embargo, este gasto adicional en comida no provendría del tesoro francés ni del copioso tesoro del sultán, sino de la propia paga de los askars, una decisión que sin duda iba a causar malestar, si no ira.

 Además, el nuevo sistema entró en vigor el 17 de abril, día en el que también se presenciaría un eclipse solar parcial, algo que también inquietó a los supersticiosos askaris.

Askaris.
 

  En la mañana del 17 de abril, el teniente instructor Metzinger descubrió que su unidad se había amotinado, y que unos 50 de sus hombres habían salido corriendo a las calles para extender la rebelión a otras partes del ejército jerifiano y a otros barrios de la ciudad.

 Metzinger fue llevado a un lugar seguro por sus tropas y posteriormente ayudado a regresar al principal campamento francés en Dar Debibagh. Esta sería una práctica habitual; los amotinados a menudo se aseguraban de que sus propios oficiales fueran sacados clandestinamente o detenidos ilesos.

 El ayudante de artillería Pisani fue puesto bajo custodia protectora, pero logró escapar a Dar Debibagh en la madrugada del 18 de abril. Antes de su huida, Pisani también tuvo la presencia de ánimo de retirar los mecanismos de disparo de los cañones del sultán.

 Algunos creen que los principales ciudadanos de Fez, aquellos que habían llegado al límite de su apoyo a Mulai Hafid, podrían haber estado detrás del motín. Ciertamente, algunos de los askaris creían que el motín había sido ordenado desde arriba, y algunos decían que la orden provenía del propio sultán. 

Animando a la rebelion.
 

  Por ejemplo, el capitán Fabry llegó a su unidad solo para ser advertido por sus hombres, uno de los cuales exclamó: "¡Corra, capitán! Por orden del sultán, estamos matando oficiales".

¿Habían usado los oponentes del sultán su nombre para instigar un levantamiento? De ser así, era un plan astuto. Si todo salía bien, los amotinados y alborotadores aniquilarían a los franceses y derrocarían a Mulai Hafid. Si fracasaba, las sospechas apuntarían primero al sultán, lo que permitiría a las élites fingir una inocencia sorprendida ante todo el asunto.

 Pero otros se han preguntado si las órdenes realmente provenían de Mulai Hafid. En retrospectiva, este argumento parece un poco descabellado; Si el sultán era adicto a algo, era al dinero frances y al estilo de vida que estos le proporcionaban. ¿Por qué mordería la mano de quien le alimentaba ? Oficiales y suboficiales franceses sin la lealtad de sus hombres, o simplemente sorprendidos en plena calle, se enfrentaban a ser perseguidos y masacrados.

  Cinco soldados de la oficina de telégrafos militares francesa opusieron una enérgica resistencia que duró dos horas antes de ser derrotados. Solo uno pudo escapar. En el Hôtel de France, la propietaria y un franciscano español intentaron razonar con los alborotadores a través de las puertas. Fueron recibidos con una lluvia de balas que los mató al instante. Los huéspedes europeos, sin duda, se alegraron de tener sus armas ese día; se retiraron a los pisos superiores y mantuvieron a raya a los sitiadores hasta que la oscuridad de la noche les permitió escapar por los tejados.

 A finales del 17 de abril, 11 oficiales, ocho suboficiales y nueve civiles europeos habían muerto. Además, se produjo una masacre en el barrio judío, el mellah, que había intentado aislarse del caos que se desataba fuera de sus puertas. Sin embargo, los alborotadores y saqueadores finalmente lograron abrirse paso e inmediatamente comenzaron una oleada de asesinatos. La mayoría de los judíos huyeron al palacio del sultán, su tradicional fuente de protección, pero muchos fueron demasiado lentos y se reportaron 43 asesinatos.

La calle principal del barrio judio de Fez tras los disturbios de marzo de 1912.
 

  Felix Weisgerber, corresponsal del periódico Le Temps, registró las espantosas consecuencias: “Muebles destrozados, utensilios de cocina rotos, entre los que yacen los cuerpos hinchados y horriblemente mutilados de hombres, mujeres y niños, rodeados de manadas de ratas… un rollo de la ley, roto y sucio, permanece en un charco de sangre coagulada, que emite un olor espantoso”.

Judios de Fez refugiados en el Palacio del Sultan.
 

 A cargo de la guarnición francesa en Fez, el recién ascendido general Brulard había respondido con rapidez. Dar Debibagh fue asegurado, mientras que se estableció un cordón protector alrededor del barrio diplomático, que incluía el Palacio Glaoui, los consulados francés y británico, el Hospital Auvert y la estación de radio.

 Inicialmente, soldados convalecientes y heridos se utilizaron para mantener este perímetro. El acceso se realizaba a través de la puerta sur de Bab al Hadid, y Brulard decidió que el mayor Philipot debía retirar a sus hombres de sus posiciones al noroeste, inmediatamente fuera de la ciudad, y dirigirse al sur, rodeando las murallas. Entonces entrarían en Fez y reforzarían las defensas de la fortaleza.

Preparando la defensa.

 

(Continuara...)