jueves, 13 de agosto de 2026

Dispositivos de disparo indirecto

 


  Cuando el ejército alemán atacó Polonia en 1939, el mundo se enfrentó a la rápida, eficiente y moderna maquinaria móvil de la guerra. Un país tras otro fue arrasado en toda Europa; la llamada Blitzkrieg había nacido.

 Estos impresionantes éxitos confirmaron una cosa a la cúpula militar alemana: que nada podría detenerlos jamás. Esta percepción también se reflejó en el equipamiento de la Wehrmacht; casi no se había desarrollado armamento ni equipo especial por parte de Alemania con fines defensivos desde el final de la Primera Guerra Mundial.

 Esta percepción cambió por completo para los alemanes cuando su avance en el este se ralentizó en la inmensidad de las llanuras rusas, antes de que la maquinaria militar finalmente se detuviera a finales de 1942. Desde entonces, las tropas alemanas debieron pasar a tratar de resistir en líneas defensivas estáticas durante semanas y meses. Además del peligro de ataques frontales de tropas, aviones y blindados, apareció otro enemigo mortal en el frente: el francotirador. Para los soldados alemanes en Rusia, cada mirada por encima de sus trincheras o refugios podía ser la última, por muy precavidos que fueran.

 En esta precaria situación, los alemanes recordaron un equipo que se había desarrollado para los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial: el dispositivo de tiro indirecto. 

Fusil Springfield Guiberson en dispositivo de disparo indirecto, infanteria USA en la 1ª guerra mundial.
 

 Los dispositivos de disparo indirecto permitían a los soldados disparar al enemigo sin exponerse. El llamado Spiegelkolben (culata de espejo) se fabricaba en serie, tanto industrialmente como de forma improvisada por las tropas en el frente.

 En un manual de la época titulado Gebrauchs-Anweisung zum Spiegelkolben B.A.F. mit Ladehebel für das Gewehr 98 (manual para el dispositivo de tiro indirecto B.A.F. con palanca de carga para el fusil tipo Gewehr 98), se pueden encontrar ilustraciones sobre el funcionamiento del equipo:

 

 



 La culata del fusil se colocaba en la parte superior de la carcasa y se sujetaba con abrazaderas, mientras que la parte inferior sostenía una segunda culata con gatillo. Ambos gatillos estaban conectados por una cadena para que el soldado pudiera apuntar al objetivo a través de un periscopio que formaba parte integral del dispositivo.

 

  Así, al apretar el gatillo inferior, el gatillo principal del fusil también se accionaba por la cadena. La parte más compleja de este dispositivo era su mecanismo de amartillado, y se requería una estructura de varillas y articulaciones para que el soldado pudiera amartillar el fusil estando a cubierto. 

 

 Asi, en 1942, los alemanes tuvieron que recurrir a la historia para recuperar los dispositivos utilizados en el Frente Occidental durante el conflicto anterior.

 Tras la desastrosa retirada en el Frente Oriental en 1942, la Wehrmacht volvió a desarrollar un dispositivo de tiro indirecto que se denominaría Deckungszielgerät (abreviado como DZG).

 Mientras tanto, el ejército alemán había introducido el Gewehr 41 semiautomático, fabricado por Walther. Esta arma eliminaba la necesidad de un complejo mecanismo de carga, lo que permitía simplificar el dispositivo; solo después de disparar 10 proyectiles, el tirador debía sacar el cargador para recargarlo. En cualquier caso, el disparo no era especialmente preciso, pero el dispositivo probablemente tenía cierta utilidad para hostigar al enemigo u obligar a los atacantes a detenerse y ponerse a cubierto.

 

 

 Lamentablemente, el Gewehr 41 (y posteriormente el G/K 43) nunca llegaron al frente en grandes cantidades, por lo que, como solución de emergencia, el equipo fue modificado con un segundo dispositivo de ajuste para que el DZG pudiera utilizar la culata de los fusiles semiautomáticos rusos SVT capturados.

 Estas armas recibieron la designación alemana Selbstladegewehr 259 y fueron bien recibidas por las tropas. Si no se disponía de un fusil semiautomático, el dispositivo también podía utilizarse con el fusil estándar K.98k. El manual oficial del D.1852 Deckungszielgerät se publicó el 8 de enero de 1943. Sin embargo, se desconocen las cifras de producción del dispositivo, y los pocos ejemplares que se conservan no llevan nombre ni código del fabricante.

 

  El nuevo dispositivo de disparo indirecto constaba de una sencilla carcasa de acero prensado y una culata de madera con periscopio. De nuevo, una cadena conectaba ambos gatillos; por lo demás, la construcción era relativamente simple y directa.

 La culata del fusil se apoyaba en dos pernos transversales, que podían reemplazarse para adaptarse a diferentes tipos de culata. Además, dos piezas de presión ajustables estaban fijadas en la tapa superior para presionar la culata contra los pernos transversales. La posición del periscopio podía variar y dependía de la altura de la línea de mira del fusil, mientras que los orificios en la tapa superior estaban diseñados para fijar material de camuflaje.

 Para facilitar el transporte, la culata podía plegarse dentro de la carcasa o desmontarse aflojando dos tornillos. En su posición plegada, el dispositivo de tiro indirecto media 480 mm de largo, 290 mm de alto y 130 mm de ancho, con un peso total de 3,6 kg .

 Dado que el dispositivo de tiro indirecto funcionaba bien con fusiles semiautomáticos, el ejército alemán consideró la posibilidad de usar un dispositivo similar para sus ametralladoras.

 Sin embargo, el retroceso de las ametralladoras automáticas era demasiado fuerte para estos dispositivos. Las pruebas demostraron que era muy difícil mantener el arma apuntando al objetivo, incluso con ráfagas muy cortas. Como resultado, los dispositivos para ametralladoras permanecieron en desarrollo hasta el final de la guerra, pero nunca se introdujeron. 

MG 42.
 

  Aunque también se podía usar un fusil de asalto Sturmgewehr 44 con este dispositivo de tiro indirecto, hacia el final de la guerra se desarrolló un modelo más simplificado. No se conocen las dimensiones ni el peso exactos de este equipo, pero su peso habría sido más o menos el mismo que el del dispositivo anterior. Este nuevo equipo ya no tenía carcasa metálica, y la culata de madera fue reemplazada por una culata metálica plegable, similar a la del MP 40, y se utilizaban dos pequeños espejos en lugar de un periscopio. 

STG 44.
 

  Algunas de estas unidades fueron enviadas al frente en marzo de 1945 para realizar pruebas sobre el terreno y se proporcionaron a los tiradores que los iban a probar cuestionarios sobre su desempeño operativo.

 Estos informes debían entregarse el 1 de mayo de 1945.Pero  eso ya no paso, ya que los acontecimientos sobre el terreno superaron con creces lo previsto.

 Inspirado por los dispositivos de tiro indirecto para fusiles, un soldado alemán construyó un dispositivo casero para el Raketen-Panzerbüchse 54,  más conocido como Panzerschreck.

 

 En 1943, esta arma llegaba al frente en gran número y estaba destinada a reemplazar al Panzerfaust. La granada propulsada por cohete podía penetrar 160 mm de blindaje, pero el objetivo debía estar a menos de 250 metros.

 Por lo tanto, era muy peligroso para el soldado que operaba el arma exponerse al enemigo, y un dispositivo de tiro indirecto habría sido de gran ayuda. Esta idea de un  ingenioso soldado se publicó en la revista Von der Front für die Front (Del Frente para el Frente) en octubre de 1944. Esta revista se publicaba esporádicamente y contenía una mezcla heterogénea de sugerencias para mejorar las armas y todo tipo de equipo militar.

https://wwii.germandocsinrussia.org/de/nodes/25131-akte-1270-von-der-front-f-r-die-front-vorschl-ge-und-berichte-ber-technische-behelfe-hrsg-vom-sonderstab-a-im-allgemeinen-heeresamt-im-okh-schriftleitung-des-heerestechnischen-verordnungsblattes-1-jg-1944-nr-1-18#page/1/mode/grid/zoom/1

 El dispositivo propuesto se construyó con dos empuñaduras adicionales y un periscopio. Podría haber sido fabricado fácilmente por armeros en el campo de batalla, pero en febrero de 1945 la producción industrial entró en fase de planificación. El primer pedido ascendió a 100.000 unidades del dispositivo, pero es muy improbable que se fabricara o entregara algún ejemplar antes de que terminara la guerra.


 

German Semiautomatic Rifles of WW2 - J.D. Eberle.

Iron Cross magazine - September 2025 

 

lunes, 10 de agosto de 2026

Roger de Lauria, Almirante de Aragon ( 16ª parte)

 

"Visperas sicilianas", obra de Francesco Hayez.

Viene de aquí :

  El coste de financiar una expedición tan numerosa como la que preparaba Carlos de Anjou para tomar Constantinopla era  exorbitante, sobre todo  la flota.

 Algunos estudiosos de la época estiman que solo la construcción de la armada angevina debió superar las 50.000 onzas de oro, aproximadamente la mitad de los ingresos anuales del Reino de Sicilia.

 Para cubrir el coste, Carlos  aumentó la denostada subventio generalis en un asombroso 150 % en diciembre de 1281 y, para la primavera de 1282, había reunido una formidable armada en Messina.


 

  El historiador veneciano contemporáneo, Marino Sanudo Torsello, afirmó que la flota estaba formada por más de cien buques de guerra, además de embarcaciones auxiliares y  unos doscientos transportes. Los cálculos modernos sitúan el número de galeras en una cifra mas realista de entre 50 y 60 galeras y unos 50 navíos auxiliares.

  Como la flota de Anjou tenía su base en Messina, los sicilianos cargaron con la mayor parte del peso para costear  su equipamiento y dotación.

  Fue una imposición enorme para una población que no tenía ningún interés de participar en una campaña en la que no querían estar involucrados y que se sentía explotada.

 Además de tener que pagar la mayor parte del coste de la flota, muchos sicilianos fueron reclutados a la fuerza para tripularla, reclutados por funcionarios franceses que ni siquiera se habían tomado la molestia de aprender su idioma ni sus costumbres.

  EL gobernador de la isla, Herbert de Orleans, vicario real de Carlos de Anjou, ni siquiera vivía en la capital de la isla, Palermo, sino en Messina, semi encerrado en el castillo de Mategrifon ( del francés antiguo Mattagrifon, el “terror de los griegos), fortaleza construida  por Ricardo Corazon de  León para intimidar a los habitantes de la isla, en su gran mayoría de origen griego, en su camino hacia la Tercera Cruzada.

Castillo de Mategrifon.

 

  El gobierno autocrático de Herbert se imponía a los sicilianos gracias  a los 42 castillos que ocupaba, guarnecidos por lo que los sicilianos consideraban una casta militar extranjera y opresora, mientras que a ellos se les prohibía portar armas.

  Así, para los sicilianos, la gran flota anclada en el puerto de Messina en marzo de 1282 era un odiado símbolo de la opresión francesa sobre la isla.

  En la primavera de 1282,  Carlos de Anjou , por entonces rey de Sicilia, Jerusalén y Albania, conde de Provenza, Anjou y Maine, regente de Acaya, soberano de Túnez y senador de Roma, seguramente el hombre mas poderoso de Europa , estaba a punto de lograr la culminación de  su carrera con la más poderosa armada jamás reunida, con el objetivo de apoderarse del imperio romano de oriente.

  Pero ni uno solo de los barcos de la flota de Carlos de Anjou iba a zarpar nunca del puerto de Messina.

  La Chiesa dello Spirito Santo (Iglesia del Espíritu Santo) se alza en un entorno sereno a las afueras de Palermo , situada a tan solo unos cientos de metros al sureste de las antiguas murallas de la ciudad, en la margen izquierda de un barranco de exuberante vegetación por donde discurre el río Oreto.

 

  A su alrededor se encuentran las lápidas, mausoleos y monumentos sepulcrales del cementerio de Santa Úrsula, del siglo XVIII, salpicados aquí y allá por viejos cipreses.

 

  Pero, en la primavera de 1282, el Camposanto di Santo Spirito, como se conoce oficialmente al cementerio, era un prado cubierto de flores primaverales. Nada en aquella escena apacible podía presagiar el estallido de violencia desenfrenada que tuvo lugar allí la noche del 30 de marzo, el día después de Pascua, salvo, quizás, el austero edificio eclesiástico normando en sí.

 Fundada en 1178 como una abadía cisterciense ascética, la estructura arabo-normanda, con arcos góticos y motivos arabescos, fue construida con bloques de toba y roca volcánica, formando vetas horizontales alternas de ocre y gris que le dan un aspecto sombrío y austero.

  Curiosamente, Walter del Molino, un arzobispo de origen inglés, habia colocado la primera piedra el día de un eclipse solar.

  Los cronistas de la época ofrecen varias versiones de lo que sucedió allí hace unos siete siglos y medio, pero un esquema básico de los acontecimientos es común a todas ellas. El relato del patriota siciliano Bartolomeo di Neocastro parece ser el más fidedigno y el más creíble.

  Era tradición en aquella época celebrar una fiesta en los terrenos de la iglesia el Lunes de Pascua, por lo que la plaza frente a la entrada estaba repleta de habitantes de la ciudad y del pueblo, que se divertían mientras esperaban las Vísperas (oraciones vespertinas) al atardecer.

  En medio del canto, el baile y la bebida de esta escena festiva, paseaba un grupo de soldados franceses, varios de ellos ya ebrios. Uno de ellos, un sargento identificado por las fuentes como Drouet, sacó a una joven noble de entre la multitud y, al parecer, la manoseó con el pretexto de registrarla en busca de  armas ocultas. Ese acto de comportamiento grosero iba a ser el último que cometería.

 

 El enfurecido marido de la joven se abalanzó sobre Drouet con una daga y lo mató. Sus camaradas angevinos intentaron acudir en su defensa, pero rápidamente se vieron rodeados por una turba enfurecida, sedienta de sangre.

 El grito de "¡Moranu li Franchiski!" ("¡Muerte a los franceses!" en dialecto siciliano) resonó en la plaza. Luego, al sonar las campanas de la iglesia anunciando las Vísperas, comenzó la matanza. Al parecer, ninguno de los soldados franceses presentes sobrevivió, y casi 200 cadáveres angevinos yacían esparcidos por la plaza.

 La matanza no terminó ahí. Hombres recién salidos del baño de sangre de las Vísperas en el Espíritu Santo corrían por las calles de Palermo gritando lo que ya se había convertido en el lema de la incipiente revuelta: "¡Muerte a los franceses!".

 

  Las turbas errantes masacraban a todo aquel de ascendencia gala que encontraban. Recorrieron los barrios franceses, arrasando sus hogares y negocios. Ni mujeres ni niños se salvaron. Las mujeres sicilianas fueron masacradas junto con sus maridos franceses. Michele Amari,cronista de la época,  describe con espeluznante detalle cómo los alborotadores vengaron "la despiadada masacre de Augusta ,abriendo los cuerpos de mujeres sicilianas que estaban embarazadas de maridos franceses y estrellando contra las piedras el fruto de la sangre mezclada de opresores y oprimidos".

"Visperas sicilianas", obra de Erulo Eroli.
 

  Las turbas ni siquiera respetaron el santuario de los monasterios, pues los de los dominicos y los franciscanos fueron saqueados en busca de frailes extranjeros: cualquiera que no pudiera pronunciar correctamente "ciciri", la palabra siciliana para garbanzos (aparentemente casi imposible para los francófonos, que usarían la s como la c, y la g como la r, pronunciandola algo asi como sisigui ), era asesinado en el acto.

 El enviado de Anjou para la región de Palermo, Jean de Saint-Rémy, intentó resistir en el antiguo palacio real normando, pero los sicilianos pronto atravesaron las puertas y a duras penas logró escapar por una ventana hacia los establos, desde donde cabalgó con un puñado de seguidores hasta la fortaleza interior de Vicari, en la localidad de Lari. 

Castillo de Vicari.
 

  Para cuando la matanza terminó, el sol había salido sobre los restos mortales de más de 2.000 residentes franceses de Palermo (algunas fuentes indican que el doble de esa cantidad murió en la masacre), y los rebeldes se habían apoderado de  la ciudad. Su furia se había calmado lo suficiente para pensar en el futuro. Hubo una reunion de  representantes de los distritos de la ciudad, y en ella se proclamaron  en comuna, eligiendo capitán a un caballero llamado Roger Mastrangelo.

La bandera angevina fue hecha pedazos y sustituida por el águila imperial que Federico II había otorgado como insignia a la ciudad.Fueron enviados embajadores con una carta para el Papa en la que suplicaban su protección.

 

 El frenesí asesino pronto se extendería mucho más allá de los límites de la ciudad. Mensajeros enviados por toda la isla extendían el mensaje de que había que atacar antes que el opresor francés les atacase a ellos.

 Lo primero fue marchar sobre el castillo de  Vicari,con una guarnición demasiado escasa para resistir durante mucho tiempo. Así que Saint Remy se ofreció a rendirse si se respetaba su vida y se le permitía embarcar hacia su Provenza natal. Pero, cuando empezaron las negociaciones, uno de  los rebeldes le disparo un flecha y lo mato, lo que fue una señal para la matanza generalizada de todos los habitantes del castillo. 


 

(Continuara…)