lunes, 18 de febrero de 2013

1ª guerra Mundial. Minas y contraminas.3ª parte. Las minas en Messines.




 A principios de 1917, La llegada al mando del cuerpo expedicionario británico por parte del general Douglas Haig volvió a rescatar los planes británicos de una ofensiva  generalizada en Flandes.


Este plan ,cuyo objetivo final había sido la liberación de Ostende y la costa belga, se había tratado de poner en marcha en verano del año anterior, pero la derrota de las fuerzas franco-británicas en la batalla del Somme y las enormes pérdidas humanas que supuso dicha batalla obligo a los aliados a retrasar dicho plan.


La captura aliada de las colinas de Messines era parte esencial en la operación. Para ello, desde mediados del año 1916, decenas de minas y túneles se habían construido en dirección a las colinas, desde las que los alemanes tenían una vista perfecta de todo lo que ocurría en las líneas aliadas hasta 15 kilómetros de distancia.


 En julio de 1917, la operación se torno absolutamente necesaria. Era vital mantener ocupados a los alemanes mientras el ejército francés se recuperaba de los motines y la baja moral causada por la impericia del general Nivelle en la batalla de Chemin des Dames, que había causado unas bajas tremendas.



Las colinas de Messines transcurren en un desigual semicírculo desde la colina 60 en el norte hasta el bosque de Ploegsteert en el sur, a lo largo de unos 15 kilometros.El terreno era mayormente una capa de arena de entre 3  y 15 metros sobre arcilla,elemento ideal para construir tuneles,ni siquiera se necesitaba apuntalarlo.

 Los alemanes eran perfectamente conocedores de la importancia de las colinas. Eran colinas de baja altura, alrededor de 50 metros sobre el nivel del mar, pero en la llanura de Flandes permitían una enorme visibilidad.Y los alemanes construyeron allí unas impresionantes defensas.
 

El oeste de las colinas era terreno inadecuado para construir refugios subterráneos, así que los alemanes construyeron en esa zona una serie de búnkeres de superficie de hormigón armado, virtualmente indestructibles. Delante de los bunkers colocaron una red de alambradas de una decena de metros de profundidad.


Detrás de los búnkeres se extendía una red de trincheras y refugios, con baterías de cañones y obuses con alcance suficiente para bombardear la retaguardia británica e incluso alcanzar la misma ciudad de Ypres.Cualquier concentración de tropas o artillería británicas que presagiara el inicio de una ofensiva seria inmediatamente detectada desde las colinas en poder alemán, que sin duda lanzaría una lluvia de proyectiles de todo calibre.

 Fortificaciones alemanas en el saliente de Ypres.

En el cuartel general británico eran totalmente conscientes de que un típico ataque de infantería precedido por un bombardeo artillero preliminar contra las colinas seria un completo suicidio. Mucho ataques de este tipo habían terminado en carnicería en otras partes del frente mucho peor defendidas que las colinas de Messines.


Los alemanes habían perfeccionado la técnica de ocultarse bajo tierra mientras duraba el bombardeo preliminar, y rápidamente salir a ocupar sus posiciones mientras la infantería enemiga apenas había comenzado su despliegue. Era vital para los británicos encontrar alguna nueva idea para romper la línea defensiva alemana.


Y esta nueva idea fue volver a utilizar las minas. Ya se habían construido varias minas en ese sector del frente en 1916, cinco o seis minas que llegaban más allá de la línea alemana.


Y en la primavera de 1916, se habían empezado a construir nuevas minas y comprobar y reparar las antiguas.


Bajo el mando del Brigadier Harvey, inspector de minas, los trabajos de minas en las colinas progresaron rápidamente.


Era imprescindible que los alemanes no se dieran cuenta de lo que estaba pasando bajo sus pies. Así que la tierra arcillosa recién excavada permanecía en los túneles hasta la noche, momento en el que se llevaba silenciosamente hasta los bosques y se mezclaba con la tierra superficial, antes de que amaneciera.


El mando del ataque de infantería se le dio a Sir Herbert Plummer, que comandaba el segundo ejercito britanico.Plummer decidió que antes y durante el ataque debía haber una concentración de ataque artillero preliminar sin precedentes : bunkers,alambradas, las trincheras de nivel secundario alemanas, la artillería alemana, todo debía ser masivamente bombardeado.


La artillería del segundo ejercito británico fue complementada con artillería del primer, tercer y  cuarto ejércitos.Se reunieron un total de 2.266 cañones y obuses, que se dividieron en 40 grupos.4 de estos grupos, que contaban con la artillería de mayor alcance, se utilizarían para trabajos de contra artillería.


La artillería de campo, 64 brigadas con un total de 1150 cañones y 350 obuses, se dividieron de forma que cada batallon de infantería atacante dispusiera de 6 baterías para su sector de frente.


La tremenda cantidad de munición para semejante reunión de cañones tuvo que ser llevada al frente en dos tandas.La primera en marzo y la segunda a mediados de mayo, cuando ya había sido fijada la fecha del ataque. Se transportó por medio de ferrocarriles de vía ancha hasta una distancia de 50 kilometros del frente.Despues, se transportaba por medio de trenes ligeros hasta la misma línea de frente, para que no causara alarma en los alemanes la llegada de grandes ferrocarriles repletos de municion de  artillería.


El día del atauque, más de 145.000 toneladas de proyectiles de artillería estaban dispuestos para lanzar un infierno de fuego sobre las posiciones alemanas. Tal cantidad permitirá no menos de  1.000 descargas para las piezas más pequeñas y entre 500 y 750 descargas para las piezas más grandes.


Mientras tanto, las  minas comenzaron a llenarse de explosivos. En concreto, 25 minas llegaban hasta la línea alemana, repletas de más de medio millón de kilos de explosivos.


De las 25 minas britanicas, una se había perdido por la acción de una contramina alemana, otra se había hundido y cuatro situadas al sur de la línea se habían abandonado por razones tácticas.


19 minas estaban a punto, totalizando 426.000 kilos de explosivo. La carga más potente se había colocado en la mina St,Eloi,cargada con 45.000 kilos de explosivo.



El bombardeo artillero comenzó el 21 de mayo, y fue intensificándose hasta el 31.La aviación británica disponía de 300 aparatos en ese sector del frente, y sus fotografías y reconocimientos proporcionaba a la artillería británica una extensa información sobre las posiciones alemanas.


En una reunión celebrada el día 30 de mayo se sugirió que las minas debían ser activadas un día antes del ataque britanico.Pero el general Plummer sugirió otro plan, que fue aceptado.


Según este plan, justo antes del ataque se lanzaría un fortísimo ataque artillero, que obligaría a los alemanes a abandonar sus posiciones y retirarse a su segunda línea. Al cesar el ataque artillero y comenzar el ataque la infantería britanica, los alemanes volverían rápidamente a primera línea, como era costumbre. Ese sería el momento elegido para activar las minas, cuando la infantería británica estuviese a medio camino de su objetivo y las trincheras alemanas estuvieran repetas de soldados,


Los alemanes disponían de alrededor de 650 obuses y cañones, de los que aproximadamente una cuarta parte había sido destruido por los británicos en la mañana del día 7 de junio. Y como infantería, disponían de 5 divisiones, parte del 4 ejército comandado por el general Sixt Von Armin.Como reserva, los alemanes disponían de 3 divisiones mas, incluyendo la 1 división de guardias.


La hora cero se estableció a las 3 y diez de la mañana del día 7 de junio. Los preparativos para el ataque habían sido completados días antes, excepto un par de minas, Spanbroekmolen, en el centro de la línea y la mina Ontario, que terminaron de completarse el día 6.


8 globos de observación se situaron a 1000 metros de la línea de frente, en disposición para enviar mensajes sobre la situación de los alemanes en cualquier momento y dirigir el fuego de artillería británico.


72 tanques británicos Mark IV fueron también asignados a la operación. Se habían ocultado a en los bosques cercanos a Ypres, y comenzaron a moverse hacia su posición de partida a las 02:00.A esa hora, los aviones británicos comenzaron a volar sobre las posiciones alemanas, para con su ruido tratar de enmascarar el ruido de los tanques.


Y dos compañías especializadas en gases se colocaron en ambos flancos de la línea, preparadas para intervenir en cualquier momento.


A las 2 y media, las divisiones de asalto de la infantería británica estaban colocadas en sus trincheras, y silenciosamente, empezaron a calar sus bayonetas.



El fuego de artillería que había estado bombardeando las posiciones alemanas día y noche desde el día 31 de mayo ceso bruscamente una hora antes de la hora cero.


Los ingenieros británicos encargados de activar las minas esperaron pacientemente a que los alemanes volvieran a sus trincheras, a la espera del ataque británico.


A las 3 y 10 en punto, detonaron las minas. Fue la más grande explosión hasta ese momento, y el sonido se escucho claramente en Londres y fue registrado por varios sismógrafos en Suiza.




En ese momento, 2.000 obuses y cañones comenzaron a disparar de nuevo.La artillería pesada comenzó a golpear objetivos en la retaguardia alemana, mientras la artillería ligera creaba una barrera justo delante de la infantería  que avanzaba.


Pero no había muchos objetivos que bombardear.La explosión de las minas había destrozado la gran mayoría de las fortificaciones alemanas y provocado enormes cráteres.

 Crater provocado por la explosion de la mina en la colina 60.
 Un gran número de soldados alemanes estaban conmocionados por las explosiones y vagaban sin rumbo fijo por la línea de defensa, rindiéndose a centenares sin oponer resistencia a los británicos.


El segundo cuerpo de ejército Anzac (Australia, Nueva Zelanda) tenían como objetivo la toma de la ciudad de Messines.La mayoría de la primera línea de trincheras alemanas fue tomada sin apenas resistencia, antes de las 7 de la mañana. Dos horas después, el tiempo necesario para reagrupar las tropas y la llegada de refuerzos britanicos, comenzo de nuevo el ataque artillero, esta vez sobre la segunda línea alemana.



En las primeras horas del día 11, todos los objetivos del ataque británico se habían cumplido, y los alemanes se habían retirado a una nueva línea defensiva que corría de norte a sur, con su centro en la ciudad de Warneton.


El segundo ejercito británico haba conseguido una clara victoria, el saliente de Ypres ya era suyo, y ahora ya era posible el inicio de una ofensiva generalizada en Flandes. Las tropas atacantes habían sufrido alrededor de 25.000 bajas, entre muertos (3.500), heridos (18.000) y desaparecidos (3.000).


Por parte alemana hubo más de 8.000 muertos, buena parte de ellos enterrados bajo los escombros provocados por las minas.


La ofensiva britanica, la tercera batalla de Ypres comenzó el 31 de julio, para finalizar el 10 de noviembre en la terrible batalla de Paschendale.


jueves, 14 de febrero de 2013

335 a.c. Alejandro: la campaña en el norte.

                                            Guerrero tracio siglo IV a.c.

En la primavera de 335 a.c., Alejandro partio de Anfipolis con su ejército .En diez dias, había atravesado el rio Nesto, rodeado los montes Ródope y acampado a los pies del monte Hemo, en cuyas alturas acampaban los tracios, que disponían de carros pesados con los que pensaban rechazar a los macedonios si estos intentaban atravesar los desfiladeros que llevaban al monte.


Pero la infantería de Alejandro consiguió eludir a los carros y cargar contra la infantería tracia,mientras los arqueros macedonios asaeteaban sin descanso. En poco tiempo, Los tracios, que no usaban coraza ni escudo, huyeron al otro lado de la montaña, dejando sobre el terreno más de 5.000 muertos. Como era costumbre, los niños y mujeres tracios que habían acompañado a sus maridos al combate fueron hechos prisioneros y vendidos como esclavos en los puertos del mar Negro.

Tras aniquilar a los tracios, Alejandro se volvió rápidamente hacia los tribalos.Estos eran una tribu independiente, perteneciente al reino odrisio, una confederación de tribus de origen tracio que ocupaba desde Rumania hasta el este de Grecia.Estaban en frecuente contacto con celtas, ilirios y escitas, y usaban a menudo el mismo equipamiento militar.




El rey tribalo, llamdo Sirmo, se había atrincherado con su ejército en un valle por el que corría un afluente del rio istros ( Danubio), el rio lynginus.Informado de ello, Alejandro partió rápidamente y encontro a los tribalos estableciendo su campamento.Alejandro ordeno a sus arqueros comenzar a disparar. Los tribalos corrieron hacia los arqueros macedonios, con la intención de establecer un combate cuerpo a cuerpo.

Ese era el momento que Alejandro esperaba, cuando los tribalos se encontraban en campo abierto. Dio orden a la caballería macedonia de avanzar sobre el flanco derecho tribalo, mientras la caballería griega atacaba el flanco izquierda.La infantería macedonia ataco directamente el centro tribalo.Al final de la batalla, tres mil cadáveres de guerreros tribalos se encontraban sobre el campo de batalla.Las perdidas macedonias eran, según Arriano, once jinetes y cuatro infantes.

El rey Sirmo y los tribalos supervivientes consiguieron huir hasta una isla en medio del Danubio.Alejanddro permaneció tres días dando descanso a sus hombres, y salió en su persecución.

Al norte del Danubio vivía otra tribu tracia, la de los getas (antecesores de los dacios, en la actual Rumania).Decididos a obstaculizar en lo posible a los macedonios, consiguieron juntar un ejército de 4.000 jinetes y 10.000 infantes.

Los getas eran otra tribu tracia, que vivía en el bajo Danubio, a ambos lados del rio, en la actual Bulgaria, aprox.Herodoto decía de ellos que era la tribu más noble y más valiente entre los tracios.

Casco tracio siglo V-IV a.c.

Su dios principal Zalmoxis les enseñaba que eran inmortales, que la muerte en combate era simplemente la entrada a un paraíso eterno.Diodoro decía que los getas eran barbaros y llevaban una existencia salvaje, que vivían en una tierra fría ,eran poco hábiles con la agricultura, se sentaban directamente en el suelo, y bebían en copas de cuerno o madera.

Alejandro había ordenado a la flota macedonia, anclada en el Bosforo, remontar el Danubio y dirigirse al país de los getas,peligrosa ruta dado que los buques macedonios tendrían que pasar por territorios escitas y sármatas antes de llegar a territorio geta.

Finalmente, la flota macedonia llego y Alejandro  lleno los barcos de infantería y arqueros, y los dirigió hacia la isla ocupada por los tribalos.Pero la isla era prácticamente inexpugnable.Las riberas de la isla eran altos acantilados que hacían el desembarco muy peligroso, la corriente del rio era muy fuerte en esa temporada (mayo), y desde las orillas del Danubio los getas atacaban cualquier navío macedonio que pasara por sus cercanías.

Alejandro eligió la opción de desembarcar en la otra orilla del rio, en territorio geta. Usando pequeños barcos de pesca y transporte tracios, además de sus propios barcos, cruzo el Danubio de noche, con 1500 de caballería y 4000 de infantería.

Alejandro se puso al mando de la caballeria,y puso la falange en formacion, al mando de Nicanor, hijo de Parmenion.

La sorpresa de los getas fue total. No entendían como semejante ejercito había cruzado el rio en una sola noche, sin ser detectado.Intentaron una desesperada resistencia contra la falange macedonia, pero la carga de la caballería de Alejandro termino con su resistencia, y huyeron hacia su aldea.Alli cogieron a sus mujeres e hijos, y todo lo que pudieron llevar, y huyeron hacia la estepa.

Casco de general geta,tumba de Cotofenesti (Rumania ).

Alejandro se apodero de la ciudad, que mando arrasar, no sin antes trasladar el botín obtenido .Ofreció un triple sacrificio, a Zeus, a Heracles y al dios del rio mismo.

Los días siguientes los paso Alejandro recibiendo a los embajadores de los distintos pueblos de la zona que querían ofrecerle su amistad, incluidos los tribalos, que poco después mandaron tropas para unirse al ejercito macedonio.

A finales de mayo de 335, alejandro, una vez sometidos los pueblos del sur del Danubio y convertido el rio en frontera natural del reino macedonio, decidió volver a Pela pasando por el valle del iskar (oskios).Cerca de la actual Sofia, en Bulgaria, unos mensajeros macedonios le informaron que Clito, rey de  los ilirios, se había sublevado contra macedonia y se había unido al rey Glaucias, de los taulancios.

Según las ultimas noticias, ilirios y taulancios marchaban e dirección a Pelión, una antigua fortaleza junto al lago Lychnis construida por Filipo para controlar el valle del rio Haliacmon.

Estas noticias eran preocupantes para Alejandro, que se encontraba aun a 8 jornadas de viaje de pelion.Si la coalición de tracios y taulancios llegaba antes y conquistaba la ciudad, cortarían la ruta más directa entre Macedonia y Iliria, que discurría por el valle del Haliacmon.Esto retrasaría grandemente los planes de Alejandro y la invasión de Asia menor y Persia.

Alejandro puso a todo su ejército a paso ligero,paso a toda velocidad por el valle del rio Cerna, franqueó el rio Vardar y llego a la vista de Pelión .Pero había llagado tarde, los ilirios ya habían tomado la ciudad y esperaban la llegada de los taulancios.

Guerreros ilirios.

Para Alejandro, era fundamental evitar que tal reunión se produjera. Instalo su campamento a la vista de Pelion, y comenzó el asedio. Pero los taulancios llegaron, y se instalaron en las colinas cercanas a la ciudad. Alejandro se encontraba ahora entre los dos ejércitos tracios, con sus líneas de comunicación y avituallamiento cortadas.

Pero no necesito combatir para vencer. Coloco al ejercito en orden de batalla, en medio de la llanura, y comenzó una especie de maniobras con la falange.Izquierda, derecha, adelante, atrás, etc, una y otra vez.


Ante la mirada pasmada de los tracios, en un momento dado, Alejandro da la orden de cargar a paso rápido contra los taulancios de las colinas. Estos no esperan que la falange llegue a su altura y huyen desordenadamente.

La misma tactica utiliza Alejandro contra los ilirios de Pelion, que incendian la fortaleza y huyen hacia el oeste, a sus montañas.

Ruinas de Pelion,en la actual Selca (Albania )

Nos encontramos en el fin del verano de 335 a.c.Alejandro había cumplido 22 años y hacia apenas uno que reinaba en Macedonia.

En un solo año había eliminado a todos los pretendientes a su corona, castigado a los asesinos de su padre, había llevado las fronteras de su reino hasta el Danubio, había acabado con los peligrosos ilirios, reconstruido la confederación de Corinto, había castigado la rebelión tebana y terminado con el poder político de los atenienses.

Solo le quedaba un objetivo: Persia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

1781 : Bernardo de Galvez (3ª parte ).La batalla de Pensacola




Gálvez quería dirigirse rápidamente hacia Pensacola, usando Mobile como base, pero sus superiores en la Habana pospusieron la campaña contra la más formidable fortaleza británica en la costa del golfo.
Los británicos, bajo mando del general John Campbell estaban construyendo defensas adicionales y recibiendo refuerzos.
A principios de 1781, la guarnición de Pensacola constaba del 16 regimiento de infantería, un batallón del 60 regimiento, siete baterias del 4 batallon de artillería real. A estas tropas se sumaron el 3 regimiento Waldeck germano y las milicias realistas de Maryland y Pensilvania. Y algunos nativos de la nación creek  e indios chicksaw se unieron a ellos.


Gálvez conocía las defensas de Pensacola en el año 1779, pero el general Campbell había hecho grandes cambios. En 1781, las defensas consistían en Fort George, un antiguo fuerte reconstruido y reforzado por Campbell. Al norte se encontraba el reducto Príncipe de Gales, y al noroeste el reducto de la reina, ambos construidos en 1780.Campbell también construyo una posición de artillería llamada Fort Barrancas cerca de la entrada de la bahía.

 Fort George.

A mediados de 1781 había salido desde España una flota que transportaba un ejército que iba a reforzar las tropas de Galvez. 7.000 infantes y 100 artilleros. Pero a su llegada a la haBana, el 3 de agosto de 1781, buena parte de la tropa y marinería había muerto debido a las múltiples tormentas y huracanes que habían sufrido, además de sufrir continuas epidemias.La mayor parte de los supervivientes fue hospitalizada nada más llegar a la Habana.


En ese momento, Galvez disponía de menos de 600 soldados para comenzar la campaña contra Pensacola. Pedir refuerzos otra vez a la península era aariesgado,podía ocurrir lo mismo que con la primera flota, así que Gálvez decidió utilizar tropas de Cuba,Louisiana,Mejico,Puerto Rico y Santo domingo, un total de 4.000 soldados.


Los preparativos para el ataque finalizaron a mediados de octubre. Esta era la época de comienzo de la temporada de huracanes en el golfo, y los marinos protestaron, sin éxito, por que Gálvez estaba decidió a comenzar la expedición.


Y el 16 de octubre salió de la haBana una poderosa flota de 11 navíos de guerra y 51 navíos de transporte. A los dos días, un fuerte huracán, como los marinos habían predicho, cayó sobre la flota, dispersándola en todas direcciones.Aparecieron navíos de la flota en todo el Caribe, la costa mejicana y hasta en el rio Mississippi.


Volver a reunir la flota costo varios meses, hasta enero no estuvo de nuevo la flota unida y preparada para partir.


El 28 de febrero, una flota de 36 navíos de guerra y transportes salió por segunda vez de la Habana, bajo el mando del capitán José Calvo de Irizabal.Galvez se unió a la flota a bordo de su bergantín, el Galveztown.


El 4 de marzo, la flota llego a la isla de Santa Rosa, una alargada isla de 60 kilómetros de largo que proporcionaba el acceso a la bahía de Pensacola. Se comenzó a bombardear fort Barrancas (mas tarde,Fuerte San Carlos de Barrancas ), en la entrada de la bahía.



El plan de Gálvez consistía en desembarcar sus tropas y cañones en la isla de Santa Rosa, y esperar la llegada de refuerzos desde Mobile y Luisiana. El desembarco tuvo lugar la noche del 9 de marzo, evitando el cañoneo de las baterías británicas y varias de sus fragatas que actuaban por la zona.


Los navíos de guerra españoles intentaron entrar en la bahía el 11 de marzo, pero el navío San Ramón, de 64 cañones,el mas grande de la flota, estuvo a punto de quedar encallado en las poco profundas aguas de la bahía. Los oficiales de la marina, temiendo  también los disparos de las baterías costeras británicas, se vieron obligados a volver a aguas más profundas.


Gálvez y Calvo de Irizabal comenzaron a discutir. Gálvez temía la llegada de algún otro huracán que volviera a desbaratar la flota española, y tenía que tomar lo más rápido posible Pensacola, pues temía la llegada de refuerzos británicos desde Jamaica, que hubiera complicado mucho la operación. Calvo de irizabal no quería meter sus barcos en el interior de la bahía, temía que la mayoría quedasen embarrancados y a merced de los cañones británicos.




Gálvez tomo una drástica decisión. Con su propio buque, el Galveztown y otros tres buques mas pequeños, entro decididamente en la bahía, pegado a la costa, evitando así los cañones ingleses.


Las demás fragatas españolas, cuando vieron que el paso era seguro, entraron en la bahía, comandados por el capitán Miguel de Alderete.


Calvo de Irizabal, afirmando que su trabajo de ayudar a Gálvez ya estaba finalizado, volvió a la habana en el San Ramón.


El 24 de marzo, las tropas estacionadas en santa rosa se reunieron con los refuerzos provenientes de Mobile.Comenzaron a aproximarse lentamente a Pensacola, estudiando sus fotificaciones.El 19 de abril se divisaron varias velas, que causaron gran inquietud en Gálvez y sus hombres, ya que podían tratarse de los refuerzos ingleses.


A los pocos minutos el temor se había desvanecido, dando paso a una gran alegría, ya que las velas pertenecían a una flota combinada Franco-española, bajo el mando de José Solano y Bote y el barón de Monteil,Francois Aymar.En sus buques viajaban 1.600 soldados franceses y 1.600 soldados españoles, mandados por el marqués de Cajigal.


Estos refuerzos fueron inmediatamente enviados a la Habana, ya que informaciones llegadas a Gálvez indicaban que se había divisado una flota inglesa en dirección a la isla de cuba.


Continuaron los trabajos para iniciar el asedio a Pensacola, asedio que duraría dos meses. Los ingenieros españoles construyeron bunkers y reductos, además de trincheras en dirección a los reductos británicos, lo suficientemente anchas para acercar morteros y cañones a las posiciones británicas mientras las tropas permanecían protegidas del fuego de la artillería inglesa.



El 30 de abril, 6 cañones de 24 libras habían sido colocados en la trinchera, sobre una pequeña colina que dominaba los reductos de la Reina y Principe de Gales, a la entrada de la bahía, que protegían Fort George. Otra batería fue colocada por los españoles en Pine Hill, y comenzó a abrir fuego directamente sobre fort George. Pero los británicos hicieron una salida que obligo a los artilleros a retirarse, abandonando los cañones, que fueron inutilizados por los británicos antes de volver a su defensas.


Continuaban las incesantes tormentas, que el 5 y 6 de mayo volvieron a dispersar la flota, que se vio obligada a retirarse hacia aguas mas calmadas. El ejército de tierra español se quedo solo, sin el apoyo de los cañones de los navíos.


Continuo el cañoneo español sobre los defensas britanicas, y el día 7 de mayo, gracias a los informes de un desertor britanico, un obús impacto de lleno en el polvorín del reducto de la reina, destrozando buena parte de él y matando a cerca de cien defensores.Ezpeleta ,comandante de la infanteria ligera española,se puso a la cabeza  y asalto el fuerte, tomandolo rápidamente y colocando obuses y cañones para comenzar a disparar sobre fort George.

 Momento de la explosion del polvorin.

Este fue el momento que aprovecharon las milicias realistas y los indios creek y checksaw para poner pies en polvorosa, dejando las fuerzas británicas bajo el mando de Campbell en solo 600 hombres.


Dándose cuenta que no serían suficientes fuerzas para resistir, y mientras aguantaban como podían el incesante bombardeo español, los británicos izaron la bandera blanca de rendición a las tres de la mañana del día 9 de mayo de 1781.

 Asalto de la infanteria española.

Las fuerzas españolas tuvieron 74 muertos y 200 heridos. Por su parte, los británicos tuvieron 120 muertos, 400 heridos y más de 3.000 prisioneros.


Los términos de la capitulación británica concedían todo el oeste de florida a la corona española, además de la pertenencia de las fuertes ocupados y enormes cantidades de material de guerra y suministros. Gálvez movió las baterías de Fort Barrancas mas cercanas a la bahía, y coloco otra batería en la isla de Santa Rosa, para prevenir futuros ataques británicos sobre Pensacola.


 Los prisioneros británicos fueron trasladados en primera instancia a la Habana, para mas tarde ser devueltos a las autoridades británicas en New york, algo que molesto bastante a las autoridades de los futuros estados unidos.



Gálvez y sus tropas fueron recibidos como héroes cuando llegaron a la Habana el 30 de mayo. El rey Carlos III ascendió a Gálvez al cargo de teniente general, le nombro gobernador de Florida y le subió el sueldo hasta los 10.000 pesos, nombrándole también vizconde de Galveztown y conde de Gálvez.


Y debido a su arriesgada entrada en solitario en la bahía de Pensacola, le fue concedido el honor de colocar en su escudo de armas la frase “yo solo “


Solano fue ascendido a jefe de escuadra, y se le concedió el titulo de marques de Socorro por sus esfuerzos en ayudar a Gálvez.


Cuando volvió a España, Galvez fue uno de los firmantes del tratado de París, que puso punto y final a la guerra de revolución de los estados unidos en 1783, en el que los británicos cedían el este y el oeste de Florida a España.


La contribución de Gálvez al nacimiento de los Estados Unidos fue reconocida grandemente por los americanos: Galveston, en Texas, y Saint Bernard Parish en Luisiana se llaman así en su honor.


Ya solo falta que se le reconozca ( o al menos se le conozca ) en su propio pais de origen.