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martes, 1 de noviembre de 2022

Gallipoli : La evacuacion ( IV )

 

Cape Helles.

 Viene de aquí:

  Hasta entonces, los británicos habian tenido suerte con el clima, pero los pronósticos eran sombríos, con grandes rachas de viento que azotarían las olas, ralentizarían el trabajo de los botes y amenazarían la integridad estructural de los ya de por si frágiles puertos improvisados en las playas.

  Así, la Royal Navy pidió ampliar el número de hombres que serian evacuados en la última noche, en la que preveían que el clima mejoraría un poco.

  La estimación de la Royal Navy era evacuar a 15.000 hombres en lanchas y gabarras que los llevaríanlos navíos mas grandes, situados en aguas más profundas.

  Pero se dieron cuenta que una determinada ruta en la playa “V” , colocando algunos navíos grandes como rompeolas, permitirian que los hombres abordaran directamente a estos, sin necesidad de usar embarcaciones de enlace.

  En la playa "W" la situación era más complicada, pero si se podía unir un pequeño rompeolas de piedra existente a dos cargueros hundídos por una pasarela flotante de madera, también los hombres podrian ser recogidos por destructores y otros navíos de menor tamaño.

Playa W en Cape Helles.
  

Pero se iba a necesitar mucho tiempo, bajo el fuego de la artilleria pesada turca.

  La playa W era un área multifuncional: un puerto improvisado, un enorme depósito de suministros con comida y ropa para un mes para 50.000 soldados, un centro de comunicaciones y el cuartel general de las tropas que iban a evacuar, todo ello puesto bajo el control del brigadier general James Dowda.

  

  Había demasiado material, y el general Dowda se vio obligado a pensar que hacer con él. En primer lugar, aparto las municiones , el combustible y los explosivos y ordeno su destrucción.

  Usando una gran cueva en unos acantilados cercanos a la playa W, todo el material fue allí metido, todo listo para ser volado en el momento oportuno .Se colocaron lonas sobre el material a  volar, que se impregnaron de gasolina y aceite, listos para ser encendidos por medio de fusibles programados para activarse a la media hora.

  Mientras tanto, los ingenieros se preparaban a bloquear tantos caminos a la playa desde las trincheras como fuera posible, dejando abiertos solo un par de caminos, para ser utilizados por los últimos hombres que evacuaran.

  Se dejaron pistolas de bengalas y "pop off rifles", rifles de autodisparo, para mantener hasta el final la ilusión que las trincheras seguían estando ocupadas, mientras también se preparaban minas con cables trampa y otras trampas explosivas.

  También hubo que realizar una triste tarea, disparar a los caballos y mulas que no iban a tener sitio en los navíos de evacuación.

  El 7 de enero de 1916, el general Otto Liman von Sanders, el comandante alemán del 5º ejército turco, evaluó los informes que le llegaban de extraños ruidos y movimientos extraños en las playas de Cape Helles, y decidió probar como estaban las defensas aliadas.

  

  Planeaba un ataque sobre el sector de Gully Spur, en el flanco izquierdo de la línea defensiva británica.

  En ese momento, la guarnición británica de Cape Helles solo contaba con 20.000 hombres y 63 cañones.

  Tras un fuerte bombardeo, dos minas explotaron bajo las trincheras británicas en Gully Spur. Apenas el polvo de la explosión se había asentadom los turcos atacaron.

  

  Era un ataque de prueba, para probar las defensas aliadas, quizá creyendo que todos los defensores ya habían evacuado. Pero no era asi.Dos compañías del regimiento de  infantería Staffordshire de la 13ª división y dos docenas de zapadores, contando con la colaboración de la artilleria pesada de los navíos de la Royal Navy, hicieron fracasar el ataque turco. La fuerte defensa británica pareció convencer a von Sanders que los británicos aun seguían allí.

Trincheras britanicas en Gully Spur.
  

  Esa misma noche, otros 2.300 hombres y nueve cañones fueron evacuados, dejando para el día siguiente, 8 de enero, los poco menos de 17.000 soldados y marinos britanicos que aun quedaban en Cape Helles.

  Desde Achi Baba, una elevacion desde la que se divisaba buena parte de la península de Gallipoli, los observadores de la artillería turca iban a ser los jueces de la evacuación, ya que fácilmente podían arruinar cualquier intento  si se daban cuenta que sus enemigos huian,dejando las trincheras de Cape Helles vacías.

  A pesar de la tensión, había una especie de “calma antes de la tormenta”. Los soldados británicos se comieron todas las raciones de comida que pudieron, fumaron sus últimos cigarrillos y abrieron y desparramaron por el suelo todas las latas de conserva que no iban a poder llevarse con ellos. Agujerearon las cacerolas y ollas, rompiendo y ensuciando cualquier objeto que pudiera ser útil para los turcos.

  La gran mayoría de los hombres que quedaban en Cape Helles iban a ser evacuados  por las playas V y W.Los pequeños muelles en Gully Beach y la playa X solo podían utilizarse cuando el mar estaba en absoluta calma, por lo que solo 400 hombres de la 13ª división zarparían de Gully.

  

  Las tropas se dividieron en 3 grupos: los primeros 7.200 hombre comenzarian a moverse hacia las playas en cuanto cayera la oscuridad, llegando a destino  a eso de las 8 de la noche.

  El segundo grupo, de 6.000 hombres, embarcaría entre las 10 y las 11 y media de la noche, y el grupo final, de 3.675 hombres serían evacuados de V, W y Gully Beach entre las 2 y las 3 de la mañana.

  Mientras los dos primeros grupos abandonaban las trincheras y se dirigían en silencio hasta las playas, el tercer y último grupo colocaba las últimas trampas explosivas para proteger su retirada.

Todo salió bien en la playa V, pero no sucedió lo mismo en la playa W.

A las 11 de la noche, el fuego británico cesó, y empezo en todo el frente  un periodo de silencio con el que se habían estado acostumbrando a los turcos. No hubo problemas para vaciar las trincheras que ocupaban los hombres de la 13 y 29 división.

  Pero la playa W iba a ser muy problemática, ya que estaba muy expuesta al viento y las olas, y dependía de un frágil puente flotante unido a  los buques rompeolas.

  Para empeorar las cosas, en tierra dentro soplaba un vendaval de 50 km/hora. Mientras el primer grupo que debía evacuar la playa W lo conseguía, el viento fue intensificandose, provocando que las barcazas de evacuación se convirtieran en naves ingobernables, hasta que una de ellas embistió el puente flotante y lo daño gravemente.

  

  Los ingenieros de la Royal Navy pudieron repararlo con rapidez, y la evacuación continuo. Pero se produjo un nuevo accidente de dos gabarras chocando entre sí primero y golpeando ambos después el puente flotante, llevándolo  mar adentro.

  La reparación no fue posible, y hubo que volver a la tarea de cargar a los hombres en barcazas para llevarlos a los navíos más grandes.Ademas, el viento hizo encallar otra barcaza en Gully Beach, amenazando con impedir la evacuación de la retaguardia de la 13ª división.

Gully Beach.
  

  Poco después de las 2 de la noche, los últimos 150  hombres de la 13ª división llegaban a la playa, Sin vehiculos, caballos o mulas, los hombres transportaban en camillas los rollos de alambre de espino con los que iban a bloqueando su ruta de retirada hasta la playa.

  El general Dowda ordeno dar comienzo a la destruccion de los explosivos y las municiones, para que no cayeran en manos turcas.Los fusibles se habían colocado con 30 minutos de margen, pero algo salió mal y apenas se habian retirado los zapadores 200 metros de la cueva, una trememda explosión produjo cientos de toneladas  de escombros, iluminando la playa casi como la luz del dia.

  A pesar que los turcos sospechaban, la Royal Navy logro evacuar a 35.268 hombres, 3.689 caballos y mulos y 127 cañones de distintos calibres.

  Atrás no quedo nadie, excepto un millar de caballos y mulas sacrificadas y 17 cañones inutilizados.

  La campaña de Gallipoli había terminado, y, aunque la evacuacion había sido un nuevo triunfo del ingenio y la sangre fria, nadie podía cambiar la realidad de la aplastante derrota de los aliados a manos de los turcos.


 

The Gallipoli evacuation – Peter Hart

Gallipoli, the end of the Myth – Robin Prior.

viernes, 14 de octubre de 2022

Gallipoli : La evacuacion ( III )

 


Viene de aquí:

  Cuando el ultimo soldado de infantería abandono la trichera, solo quedaron el teniente James Caddy y un peloton de zapadores, esperando la orden para activar las minas.

  La orden llego a las 3 y media de la mañana, cuando las patrullas turcas ya habían comenzado a aproximarse a las trincheras recién abandonadas, sospechando que habían sido engañados.

  Las explosiones de las tres minas mataron a  medio centenar de turcos, que respondieron lanzando un diluvio de proyectiles de artilleria sobre las posiciones aliadas.Pero los australianos y los kiwis ya estaban subiendo a las lanchas que los sacarían de la península de Gallipoli.

  Mientras las lanchas zarpaban, los navíos de la Royal Navy dispararon sus cañones sobre las antiguas posiciones aliadas, polvorines, almacenes, etc, para no dejar nada de utilidad a los turcos.

HMS Queen Elizabeth disparando sobre Gallipoli.
  

  La evacuación fue un éxito en general, sacando de la península a más de 83.000 hombres, 185 cañones, 2000 vehículos y 4700 caballos y mulas.

Solo quedaron atrás nueve cañones, inutilizados.

  Pero el éxito no podía ocultar lo que realmente significaba la evacuación: que los turcos habían triunfado.

  Y aun quedaban soldados aliados en Gallipoli, en Cape Helles, unos 40.000, pertenecientes al VIII cuerpo de ejército.

  El gobierno britanico, altos funcionarios de la Royal Navy y del ejército, la ciudadanía del imperio e incluso los turcos, se preguntaban todos lo mismo: ¿ qué va a pasar ahora?

  A corto plazo, los aliados habian decidido quedarse en Cape Helles, pero  ¿ iba a persistir esa situación si la guerra se prolongaba ? ¿ cuál era el objetivo final que requería que los 40.000 hombres de la guarnición de Cape Helles tuvieran que quedarse allí aislados?.

  

  ¿Podria ser útil Cape Helles como cabeza de playa para futuras operaciones en la zona? Había oficiales  de alto rango que insistían en mantener la posición en Cape Helles para prevenir la entrada en el Mediterráneo de submarinos procedentes del mar Negro en caso que se construyera una base de submarinos en Constantinopla, como llevaba la marina alemana intentando desde el principio de la guerra.

  Pero la Royal Navy no tenia los recursos economicos ni acceso a  mano de obra suficiente para construir una base en Cape Helles.

  Muchos dudaban que Cape Helles pudiera ser defendible, especialmente tras las retiraradas en Anzac Cove y Suvla Bay, que habían dejado a los turcos libres de concentrar todo su poder en la península de Gallipoli contra Cape Helles. Quizas los turcos ni siquiera necesitaran usar a su infantería, ya que podían concentrar su artilleria pesada y bombardear Cape Helles casi a placer, sin mas oposición de los aliados que la de sus navíos.

  

  Finalmente se decidió abandonar Cape Helles, pero una pregunta sobrevolaba todas las reuniones del alto mando aliado :¿ seria posible evacuar la guarnición de Cape Helles con los turcos ya plenamente conscientes de esa posibilidad?.

  Quienes debían tomar la decisión final ( Sir Charles Monro , Tte. Gral. William Birdwodd y el Tte. Gral. Sir Francis Davies) fueron unánimes en su  decisión, enfrentándose incluso a la Royal Navy, que persistía en su idea de construir una base de submarinos en Cape Helles.

  Todos los escalones del mando aliado tenían la misma preocupación:  ¿ el clima invernal sería peor en enero y febrero que en diciembre ?

  La situación se aclaro cuando se produjeron varios cambios en la jerarquia          de los niveles superiores del ejército británico.

  El 19 de diciembre, el general sir Douglas Haig se hacía cargo del cuerpo expedicionario británico en el frente occidental, y el día 23 el Tte. Gral. Sir William Robertson se convertía en jefe del estado mayor del imperio británico.

  Ambos eran acérrimos defensores de concentrar los esfuerzos en el frente occidental en vez de combatir en frentes secundarios como Gallipoli.

  Mientras se tomaba la decisión, Robertson ordeno a Monro que comenzara los preparativos para evacuar Cape Helles. En principio, los oficiales encargados de la planificación de la evacuación optaban por intentar repetir las mismas acciones que tan bién habían funcionado en Suvla y Anzac Cove.

  

  Pero los problemas a los que se enfrentaba el general Davies, comandante del VIII cuerpo ,eran diferentes.

  En Cape Helles se combinaban los peores elementos de Suvla Bay y Anzac Cove. En algunos lugares, las trincheras británicas y las turcas estaban seperadas por menos de 50 metros como en Anzac Cove.Y desde Cape Helles, los soldados deberían recorrer más de 6 kilómetros hasta llegar a la playa de evacuación, como en Suvla Bay.

  Solo otra evacuación silenciosa y en el mas absoluto secreto podría tener éxito, pero habría que mantener ocupadas las trincheras de la primera linea hasta el ultimo momento.

  Como en Suvla Bay y Anzac Cove, la etapa preliminar de la retirada en Cape Helles requeriría la evacuación de todo el personal no esencial, los animales y cualquier cosa de utilidad que contuvieran polvorines y almacenes.

  

  En la fase intermedia comenzarían a retirarse unidades completas que no estuvieran en primera línea, y comenzarian las medidas ideadas para tratar de engañar de nuevo a los turcos, medidas que se pondrían en marcha en cuanto el gobierno británico diera su consentimiento a la retirada.

  Mientras llegaba la autorización gubernamental,  y en preparación para la retirada, se llevo a cabo una reorganización general de las unidades desplegadas.

  La destrozada 42ª división seria la primera en retirarse, siendo reemplazada en las trincheras por dos brigadas de la 13ª división que acababan de ser evacuadas de Suvla Bay, que se ocuparían de defender el flanco izquierdo. En el centro del dispositivo defensivo de Cape Helles, la 29 y 52 división, y en el flanco derecho se desplegaría la división real naval.

Cartel de reclutamiento para la "Royal Naval Division".
  

  La necesidad de la evacuación comenzó a hacerse perentoria el 27 de diciembre cuando el bombardeo artillero turco se intensifico.

  Se trataba de los recién llegados cañones KL/35s de 240 mm de la factoría Krupp, diseñados en 1888 originariamente como artilleria naval, de  los que los turcos habían adquirido una treintena.

 

KL/35s en Top Chamlar Tepe.

  Varios habían sido desplegados formando parte de la batería costera turca en Top Chamlar Tepe, frente a Kum Kale, y habían tenido bastante éxito, consiguiendo hundir en una de sus primeras intervenciones al crucero francés Bouvet.

"Hundimiento del Bouvet", obra de Diyarbakırlı Tahsin Bey.
  

  El día 28, el gobierno británico por fin accedió a la evacuacion, sobre todo gracias a la influencia ejercida por Robertson. Dieron comienzo los preparativos, y los “periodos de silencio” que tanto éxito habían tenido en Anzac Cove y Suvla Bay se implementaron.

  A partir de medianoche y hasta las 3 de la mañana, todo debía estar en silencio, ni una luz, ni un cigarrillo encendido, y si alguien debía estornudar o toser debía hacerlo con la cara bien hundida en un saco terrero o marchar hacia la trinchera de comunicaciones.

  Aunque los turcos ya sabían como habían sido engañados en Suvla Bay y Anzac Cove, fueron  muy prudentes, y sus patrullas se mantuvieron cerca de sus propias trincheras.Cuando algunos soldados turcos trataron de averiguar si habían sido engañados de nuevo y se acercaron para tratar de comprobar si los soldados británicos estaban aun allí, recibieron fuego de fusilería.

  

  Dada la larga distancia entre las trincheras de primera línea de Cape Helles y las playas de evacuacion, se construyeron sucesivas línea de defensa en caso de que la evacuación fallara, con una trinchera de “ultimo recurso”  en las playas.

  La artilleria fue desapareciendo poco a poco, con cada batería reduciendo su número de cuatro, a dos y finalmente, un solo cañón por batería.

Evacuando la artilleria.

 

(Continuara...)

martes, 20 de septiembre de 2022

Gallipoli : La evacuacion ( II )

 


 Viene de aquí:

  Por el día, los navíos de la flotilla aliada en los Dardanelos se acercabanla costa y se hacían visibles a los observadores turcos.En las playas, centenares de hombres se afanaban en descargar  provisiones y cajas  de municiones, que por la noche otros centenares de hombres se encargaban de  cargar en los botes y balsas, de vuelta a los mercantes que los habían llevado a las playas.

  

  Cuando algunas unidades comenzaron a abandonar la península en secreto, sus tiendas y enseres de cocina quedaron en su lugar. Aviones de reconocimiento volaban por toda la península, buscando atraer la atención los observadores alemanes y turcos, y para tratar de generar la sospecha de que se estaban llevando  cabo intensos reconocimientos aéreos en preparación  de una futura ofensiva aliada.

  Entre los oficiales alemanes que dirigían algunas unidades turcas comenzaron a extenderse los rumores que indicaban que los aliados iban a abandonar Gallipoli. Pero la mayoria de ellos no creia tales rumores, ya que no creian que los ingleses fueran a darse por vencidos sin pelear.

  Entonces llegó el desastre. A las 4 de la mañana del día 26 de noviembre comenzó a caer una infernal lluvia, un autentico monzón de intensidad “bíblica”.

  Aproximadamente al amanecer, la lluvia se detuvo, pero se levantó un fortísimo viento del noroeste, muy frio. La temperatura cayo de golpe, todo se congelo, y después comenzó a nevar.

  

  El frio y la nieve arrasaron con los campamentos aliados de Cape Helles y Anzac Cove, pero en Suvla Bay fue incluso peor, la tormenta perfecta. Todo el campamento inundado, con el fortísimo viento arrancando las tiendas, sin obstáculo a través de la llanura abierta.

  Pies sumergidos en agua helada, manos como témpanos de hielo, más de 200 soldados aliados sucumbieron a la hipotermia y 5.000 tuvieron que ser evacuados de inmediato.

  

Pero los políticos continuaban titubeando.

  A principios de diciembre los bombardeos artilleros turcos aumentaron en intensidad y precision con la llegada a la península de morteros pesados y municiones mejoradas a través del nuevo ramal ferroviario que llegaba desde Alemania hasta Bulgaria.

 

Nueva artilleria para los turcos en Gallipoli.

  Los antiguos refugios seguros pasaron a  convertirse en vulnerables por culpa de los nuevos proyectiles de fabricación alemana, y no las municiones turcas de escasa calidad.

  Las cabezas de playa eran cada vez mas indefendibles, y cualquier intento de mover unidades de un sitio a otro era sinónimo de peligro.

Bombardeo en Suvla Bay.
  

  Finalmente, el gobierno británico autorizo la evacuación de  Suvla Bay y Anzac Cove.En cuanto se recibió la noticia en Gallipoli, el general Birdwood ordeno poner en marcha la etapa intermedia del plan de evacuación, a las 9:30 del 6 de diciembre.

  Para entonces aun quedaban en Gallipoli ( exceptuando Cape Helles ) 77.000 hombres y 188 cañones, ya que se habían evacuado a las unidades no necesarias para las tareas defensivas.

  Durante la etapa intermedia, la guarnición se redujo hasta los 40.000 hombres, repartidos entre Anzac Cove y Suvla Bay.

  El general Birdwood anuncio a su estado mayor que la última y definitiva etapa daría comienzo en la noche del 18 al 19 de diciembre, cuando todos los soldados del imperio británico abandonarían la península de Gallipoli.

  El día 17 se realizaron varios intentos de engañar a los turcos, incluido el famoso simulacro de partido de  cricket en Shell Green, que se convertiria en una de las más famosas historias de la historia de Anzac.

Cricket en Gallipoli.


  Se trataba de hacer cualquier cosa que pudiera convencer a los turcos que las tropas  aliadas no tenian ninguna intencion de  abandonar Gallipoli.

  Al anochecer del día 18 se iba a decidir cuantos de los 40.000 soldados aliados aun en Gallipoli vivirían o morirían. Cada batallón se dividió en tres grupos: A, B y C., cada uno con órdenes detalladas y con rutas exactas que les llevarían a la playa para ser evacuados.

 Los grupos A de cada batallón no tuvieron ningún problema y llegaron a las playas sin incidentes. Pero  aún quedaban 10.000 hombres en Suvla Bay y otros 10.000 en Anzac Cove, que  tuvieron que esperar aun un día mas , ya que debían ser evacuados en la última noche, la del 19 de noviembre.

  Nunca un día corto y  frio de invierno pareció tan largo ,con las reducidas guarniciones aliadas orando para qué no se produjera un ataque general turco.

  Pero cualquier ataque turco, ya fuera un bombardeo artillero o alguna incursion de poca importancia podría dar al traste con los cuidados horarios preparados. Incluso un pequeño retraso de un par de horas podía dar a los turcos alguna idea de lo que estaba pasando.

  Para mantener la ilusión de normalidad, los soldados pasaron el dia realizando mejoras en las fortificaciones, desplegando mas alambradas de púas y colocando trampas explosivas usando la nueva y recién llegada a Gallipoli  granada de fragmentación Mills, con cables trampa ocultos astutamente para tirar de la anilla  con cualquier descuido.

Granada Mills.

  También se prepararon para la explosión minas más grandes, que debían detener, al menos momentaneamente , cualquier avance de los turcos que amenazara el área de las playas de evacuación.

  Las trincheras que protegían Anzac Cove estaban separadas por apenas 20 metros, y el más mínimo error durante la retirada podía  alertar a los turcos.

  A partir de las 21 horas, los grupos “B” se dirigieron a la playa. No estaba lejos, pero el camino era abrupto y tortuoso, y debía ser marcado constantemente con harina para que los hombres no se perdieran en la oscuridad. Los hombres envolvieron tiras cortadas de sus mantas, para ponérselas alrededor de sus botas y así amortiguar cualquier sonido.

  Pronto, solo tres grupos C ocupaban las trincheras.Si en ese momento los turcos atacaban, los defensores no tendrían ninguna opción. Pero era una retaguardia de pequeño longitud, así que habría pocas vidas en juego, habian pensado los oficiales encargados de planear la evacuacion

  Las ordenes para los 3 grupos C eran claras.La posición debía ser mantenida a toda costa, aunque fueran atacados fuertemente, hasta las 3 de la mañana.

  En Lone Pine, el grupo C estaba formado por 3 oficiales y 34 soldados y suboficiales, que trataron de hacer todo el ruido posible, aunque sintiéndose como si estuvieran aislados de todo el mundo.

  A las 2:40, uno de los oficiales perdio los nervios y se arrastro por toda la trinchera para ordenar a los soldados que se deslizaran en silencio hacia la playa. En otros sectores del frente se espero casi hasta la hora fijada, las 3:00, siendo la ultima posición abandonada la de Walker Ridge, a las 3 y 35 de la mañana.

  Fue en ese momento cuando los tan cacareados rifles  de disparo automático se mostraron mas útiles.

  Los ingeniosos rifles que debían seguir disparando aunque sus dueños ya hubiesen partido habían sido inventados por el soldado de primera William Scurry, del 7º batallon Victoria, asistido en la tarea por el soldado A. H. Lawrence.

Soldado William Scurry.
  

  “Se me ocurrió que si pudiéramos dejar nuestros rifles disparando podríamos escapar con más seguridad. Se me ocurrió la idea viendo la arena de un reloj. Si se pudiera conseguir que la arena cayese desde arriba en un recipiente unido al gatillo, el aumento de peso finalmente conseguiría activarlo.

  Al día siguiente comencé con la idea, pero no funcionaba, la arena no corría, y el recipiente no conseguía el peso suficiente para tirar del gatillo.

Seguí pensando en mi idea, y se me ocurrió usar agua para sustituir a la arena.”

  Así surgió el llamado Pop Off rifle, usado para dar la impresión de que  las trincheras aun estaban ocupadas aunque ya hubieran sido abandonadas, dando más tiempo para la retirada.

  El dispositivo usaba dos lata de queroseno o de raciones colocadas una encima de la otra, la superior llena de agua y la inferior unida al gatillo del fusil por un cordel.

  

  Pequeños agujeros (de distintos tamaños y en diferentes números, para actuar como un rudimentario temporizador) se perforaban en la lata superior, goteando así el agua en la lata inferior.Cuando el peso en la lata inferior era suficiente, el cordel tiraba del gatillo.

  El soldado de primera Scurry fue mencionado en numerosos despachos oficiales del ejercito y le fue otorgada la medalla de conducta distinguida, siendo además ascendido a sargento.

Esperando la evacuacion en Suvla Bay, en un refugio improvisado con cajas de madera.

 

(Continuara...)