miércoles, 17 de julio de 2024

1808: Napoleón: 1ª guerra peninsular ( XXI ) : El Armisticio.

 


Viene de aquí:

  Kellerman propuso a Wellesley, a sir Henry Burrard y a Sir Hew Dalrymple, nuevo comandante en jefe de la expedición británica en Portugal, un inmediato alto el fuego, que debería ser seguido por un tratado formal en cuanto se dieran las condiciones.

  Kellerman también anuncio su disponibilidad a evacuar Portugal, pero exigió algunas contrapartidas. Dalrymple estaba entusiasmado con la posibilidad de liberar Portugal, y anuncio estar dispuesto a aceptar la propuesta francesa.

Sir Hew Dalrymple.
 

  Dalrymple pregunto a Wellesley por su opinión. Los franceses habían exigido que , para firmar el armisticio, las hostilidades deberían suspenderse por 48 horas, durante las cuales las tropas francesas, civiles y colaboradores portugueses se les permitirá embarcar y navegar hacia Francia, contando con la protección  de la Royal  Navy.

  Todos los soldados franceses hechos prisioneros por los britanicos en Portugal serian liberados, y todas las topas francesas podrían conservar sus armas, estandartes, caballos,  artillería, etc.

  Las fortalezas francesas en Portugal serían entregadas a los británicos, pero la flotilla del almirante Sinyavin, que llevaba patrullando el Tajo para los franceses desde el comienzo de las hostilidades en Portugal, seria considerada  neutral y se le permitiría abandonar la región.

  Wellesley se negó a avalar las exigencias francesas para un armisticio.Dijo que dar a los franceses 48 horas para retirarse era demasiado tiempo, ya que les permitirá asegurar sus posiciones defensivas si decidían reanudar las hostilidades. Personalmente, Wellesley creía que ningún alto el fuego debía ser respetado hasta que no se hubieran  firmado los términos por ambas partes.

  Tampoco estaba de acuerdo en permitir que los franceses marcharan de Portugal con sus propiedades, sin saber cuál era el origen de esas propiedades ( en su mayor parte, riquezas escamoteadas  a los portugueses ). 

"Junot vomitando su botin ".Caricatura britanica.
 

  Finalmente, Wellesley, debido a la insistencia del nuevo comandante en jefe  británico, se sintió obligado a firmar los términos del armisticio.

  Aunque Dalrymple tenía experiencia diplomática, la perspectiva de liberar Portugal hizo que cediera en demasía ante los franceses, que estaban sorprendidos de haber conseguido tanto de un enemigo que estaba en una posicion de  fuerza sobre ellos. Dalrymple tampoco había pedido la opinión de otros aliados, ni de los portugueses que combatían a los franceses. Tampoco exigió  a los franceses reparaciones  por los daños causados en Portugal.

  Y el colmo fue cuando se refirió a Napoleón, como "Su Majestad Imperial y Real", un título que los aliados portugueses de los britanicos se negaron a  compartir y aceptar.

  Kellerman volvió a Lisboa el 23 de agosto, y se la encontró en un estado tumultuoso. Los oficiales franceses y los colaboradores portugueses temían la reaccion de los lisboetas tras los últimos eventos, y buscaron refugio en fortalezas y en los barcos franceses anclados en el puerto.

  Aunque la vuelta de las derrotadas tropas de Junot a Lisboa habia restaurado el orden, la policía portuguesa había tenido que ser reforzada con soldados franceses, y los navíos franceses habían sido anclados más cerca de los muelles por si debían utilizar sus cañones cargados de metralla contra alguna multitud en armas.

  Los ciudadanos lisboetas comenzaron a concentrarse en la Plaza del Rossio y se dirigieron hacia la parte baja de la ciudad, y solo la rapida intervencion de  los guardias del general Travot consiguió aplacar la ira de los ciudadanos.

Las dificultades para poner en marcha el armisticio comenzaron casi de inmediato.

  La primera dificultad se centraba en la situacion de la flota rusa del almirante Sinyavin.El almirante Cotton, comandante en jefe de la flota británica en el Atlantico,se negó a aceptar que el ejercito de tierra  hubiera negociado con los franceses cuestiones que  involucraban a  la Royal Navy sin contar con su opinion.

  Tanto insistió el almirante Cotton, que  finalmente el almirante Sinyavin acepto que sus bienes en Portugal fueran confiscados y que sus navíos fueran enviados a Inglaterra por un periodo de seis meses, y que sus oficiales y marineros fueran repatriados a Rusia.

  Las protestas de sus subordinados hicieron pensar a Dalrymple que sus concesiones iniciales a los franceses habían sido excesivamente generosas, y se dispuso a aplicar nuevas restricciones al tratado.

  Los británicos insistieron en la rápida transferencia de las fortalezas ocupadas por los franceses; además, la Royal navy tendría  el uso de la totalidad del tajo y las aguas cercanas a Lisboa: la promesa de los ingleses de permitir que los franceses evacuaran sus caballos fue rechazada, debido a la dificultad para encontrar caballos en Portugal y la dificultad de transportar a los animales por mar.

  Kellerman rechazo todos y cada uno de los términos del armisticio que los ingleses querían cambiar, y continuaba refiriéndose al armisticio original como el unico valido, exigiendo que fuera respetado.

  Para el intercambio de prisioneros acordado, los franceses se negaron a liberar a los soldados españoles  aprisionados en las prisiones de Lisboa, hasta que la Junta Central, el gobierno de los insurrectos españoles accediera a liberar un numero igual de soldados franceses aprisionados en cárceles españolas.

  Para complicar aun mas las cosas, el general Freire se presentaba ante el alto mando británico para protestar por no haber sido tenido en cuenta en las conversaciones para el armisticio.Ciertamente, las tropas de Freire apenas habían tomado parte en las operaciones que habían obligado a Junot a pedir el armisticio, pero tampoco se le  había consultado su opinión sobre  quien recibiría las fortalezas que los franceses habían comenzado a evacuar, Torres Vedras,  por ejemplo.

  Freire estaba crecido en su moral, ya que su ejercito se veía progresivamente reforzado por levas de milicianos puestas sobre las armas por el obispo de Oporto, además del refuerzo de una brigada española bajo el mando del Marques de Valladares, enviada por la junta de defensa de Galicia.

  Aunque podría haber supuesto un problema para la aprobación del armisticio, finalmente Freire se limito a protestar verbalmente, sin protagonizar ningún acto desleal con los aliados.

  Finalmente, el 30 de agosto de 1808 se firmaba el convenio de Sintra, en el palacio de Queluz. El documento contenía 22 artículos y tres disposiciones adicionales.

Palacio de  Queluz.
 

  Pero los términos eran tan favorables a los derrotados franceses, que indignaron a la Junta Suprema de Portugal, y el gobierno de  Londres quedó consternado. Tanto, que los generales Wellesly, Burrard y Dalrymple fueron convocados ante la Cámara de los Comunes en Londres para dar las pertinentes explicaciones.

  Tras una cuidadosa investigación de los detalles del acuerdo, la conclusión fue que, si bien los términos del acuerdo con los franceses eran justificables militarmente, presentaban graves errores de índole política , como no tener en cuenta al gobierno portugués y no informar a su propio gobierno.

  Tras la investigación, los tres generales fueron absueltos, aunque solo Wellesley pudo regresar al servicio activo. Burrard y Dalrymple fueron “aconsejados” a retirarse, y nunca volvieron al servicio activo.

  El teniente general Sir John Moore, comandante en jefe de las tropas británicas en la península ibérica, diría de Dalrymple : “estaba confuso, y era  incapaz de encabezar un ejercito, mucho más que cualquier general que yo haya conocido. Toda su conducta entonces, y desde entonces, ha demostrado que era y es un hombre incapaz”.

"La ultima cosecha de los trilladores ingleses."Caricatura britanica.

 

Wellington peninsular war, battles and battlefields – Julian Paget

Wellington history of the peninsular war – Stuart Reid

A history of the peninsular war, vol. 1,1807-1809 – Charles Oman

Wellington against Junot, the first invasion of Portugal – David Buttery

lunes, 15 de julio de 2024

Paris 1900, los Juegos Olímpicos que casi no lo fueron ( 3ª parte )

 


Viene de aquí:

  Sin desanimarse, el barón siguió presionando a  sus contactos políticos franceses, y trato de maniobrar para llegar a una posición de  autoridad que le permitiera tener cierto control sobre alguno de los eventos programados.

  Pero sus intentos fueron bloqueados constantemente por los funcionarios de  la Exposición Universal, que marginaron a de Coubertin y otros miembros del COI, quedando su labor reducida a ser  meros observadores de eventos organizados por otros, para valorar cuales deportes serian validos para una futura edicion de  los juegos.

  El publico parisino no se mostró entusiasmado, las multitudes eran inexistentes. En el croquet, según el informe oficial : “los espectadores eran muy escasos, solo mencionar que un inglés amante del juego hizo el viaje de Niza a Paris: pero , si no me equivoco, fue el unico espectador que pago una entrada para asistir”.


 

  La prensa parisina estaba confundida, sin saber como referirse a los eventos como pertenecientes al festival de juegos,o a los juegos internacionales o la fiesta olímpica.

 A todos los efectos, el resto del mundo fuera de París y Francia, era perfectamente consciente que lo que se estaba llevando a  cabo en París, no eran juegos Olímpicos. Si, había algo que se le parecia, pero sin una ceremonia de inauguración, coronas de laureles a los vencedores de las pruebas, sin apenas medallas a repartir ( aunque se otorgaron retrospectivamente muchos años después ), no eran unos juegos.

  Pero, de Coubertin hizo e la necesidad  virtud, y el calendario  deportivo al final consiguió convertir aquello de  París en unos juegos.

  Contrario a los deseos de Coubertin, , en París si hubo mujeres participantes en diversas especialidades.

 

 Para De Coubertin, “ una olimpiada con mujeres seria poco práctica, poco interesante, antiestético y deportivamente incorrecto”.

  Pero el barón, habiendo perdido el control de París 1900, se vio obligado a que el COI aceptara la participación femenina, no muy numerosa pero animosa.

  De los 9977 atletas presentes en París, 22 eran mujeres, que iban a competir en golf, tenis, equitación , croquet y navegación.

  Algunas de las competidoras lo hicieron prácticamente por casualidad, como el caso de las Abbott, madre e hija.

  Como muchos estadounidenses ricos de la época, Mary Abbott y su hija Margaret viajaron desde Chicago para conocer París. Allí, mientras Mary, periodista y novelista se dedicaba a escribir, Margaret estudiaba arte dramatico. Ambas asistieron a varios eventos de la Exposición Universal,pero competir en los juegos no entraba, en principio, en sus planes.

 

  Pero ambas eran entusiastas golfistas , de hecho, Margaret había aparecido en la prensa de Chicago como ganadora de varias pruebas locales y algún periodista hablaba que poseía un "swing con mucha clase". Así que, cuando vio el anuncio del torneo de golf en las calles de París, se inscribió.

  Margaret consiguió la victoria con 47 golpes para 8 hoyos, y su madre fue séptima con 65. Margaret recibió como premio un enorme bol de porcelana. Fueron la primera pareja madre-Hija en competir en un evento olímpico.

  La británica Charlotte Cooper, que ya había ganado sobre la pista de hierba de Wimbledon en tres ocasiones, quedo en primer lugar en el tenis individual femenino. Dos francesas compitieron en crocquet, y la italiana Elvira Guerra en la competición de equitación, una mezcla de doma, maniobras y saltos a poca altura.

Elvira Guerra.
 

  Pero las competiciones por equipos fueron las mejores. La prueba de cricket, programada para ser disputada por cuatro equipos,  se vio reducida a un solo partido cuando Bélgica y Países Bajos se retiraron, siendo la victoria del equipo inglés sobre Francia Los jugadores de ambos equipos finalistas recibieron miniaturas de la torre Eiffel por su esfuerzo

 

  La competición de  futbol iba a ser un asunto entre tres : los amateurs  del Upton  Park, que representaban a Inglaterra, el equipo frances, reunido a  toda prisa para la ocasion, y un grupo de  universitarios belgas que se habían inscrito a última hora sin saber muy bien a donde iban. Pero no había tiempo suficiente para que los tres equipos jugaran entre sí, y el equipo inglés , que solo jugo un partido, con victoria, termino ganando tambien la competición, nadie sabe por qué.

  En rugby ocurrió algo similar. El equipo británico de los Moseley Wanderers, representantes de Gran Bretaña, llegaron a París, jugaron y se fueron el mismo día, sin saber que estaban compitiendo en los Juegos Olímpicos. EL oro en rugby fue para Francia, cuyo central, el franco-haitiano Constantine Henríquez, fue el primer atleta negro en  participar en los juegos olímpicos, y el primero en ganar una medalla de oro.

Constantine Henriquez, en el centro.
 

  La composicion de algunos de  los equipos que participaron en rugby fue un tanto curiosa, ya que en los tres equipos participantes  ( Gran Bretaña, Francia y Alemania ) había irlandeses, británicos, mejicanos y franceses, y había jugadores a los que la organización permitió jugar en varios equipos.

  La organización del maratón fue representativa del caos generalizado que caracterizo  a los juegos de París. Con un recorrido muy mal señalizado, en buena parte del recorrido los participantes se vieron obligados a compartir el espacio de  París con bicicletas, autocares y tranvías que transitaban sin problemas por las calles que recorrían los participantes.

Maratonianos en Paris, compartiendo las calles con ciclistas y paisanos.
 

  Cuando el estadounidense Arthur Newton, gran favorito, cruzo la línea de meta, creía haber ganado la carrera, ya que ningún otro aleta le había adelantado.

  Sin embargo ,un sueco y tres franceses aparecieron delante de el en la clasificacion. Circularon rumores que el ganador, Michel Theato, era el repartidor de un panadero de París, y había usado su conocimiento de  calles y callejones parisinos para obtener ventaja.

Presunto ganador del maraton de Paris 1900.

 

  Un canadiense que finalizo sexto, Dick Grant, denuncio legalmente al COI, alegando que un punto de la carrera, había sido atropellado por una bicicleta.

 El salto de pértiga también resulto polémico. Inicialmente prevista para celebrarse un domingo, la presencia de varios atletas estadounidenses, devotos  cristianos que no podían competir en domingo, obligo a los organizadores a cambiar la prueba al lunes, lo que se comunicó a los cristianos estadounidenses. Pero, a última hora, se cambió de nuevo la decision, y el evento se retrasó al sábado, un cambio que no se anunció a los cristianos estadounidense. Así que la competición se celebro sin ellos, y el ganador fue otro estadounidense, Irving Baxter.

Irving Baxter llego a los 3,30 metros.
 

  Como era de esperar, los furiosos cristianos protestaron airadamente, y otras competiciones de pértiga se celebraron el lunes y el jueves ,que fueron ganadas por dos de  ellos, Bascom Johnson y Dan Horton. Pero la controversia no termino allí. Los organizadores se negaron a  reconocer los últimos resultados y ratificaron a Baxter como vencedor. Sin embargo , ofrecieron a Johnson y Horton un premio de consolación : un paraguas a cada uno.

  La competición de remo con timonel tambien tuvo sus problemas, Se celebraron tres semifinales, con los tres ganadores y el mejor segundo clasificados para la final.

  Pero, dos equipos eliminados en la segunda y tercera semifinal habían hecho mejor tiempo que el ganador de la primera semifinal. Las  protestas resultantes obligaron a  la organización a replantearse la final, que iba a ser disputada por seis equipos. Pero no había espacio suficiente para seis equipos ( solo para cuatro), así que la decisión final fue hacer dos finales de tres equipos cada una. El resultado final fue que los seis equipos lograron medalla, dos de cada metal.

 

  Durante las siguientes décadas, el COI fue incapaz de decidir cual de los eventos celebrados en París debían ser considerados olímpicos: al final se llegó a la  decisión que, para que un evento fuera considerado olímpico, los participantes debían ser amateurs, debia de tener participación internacional y abierto a todos.

  Las cosas fueron ligeramente mejores cuatro años despues.. Para el enfado de Coubertin, los juegos de 1904 se celebraron en St. Louis, como un pequeño añadido deportivo a la Exposición Universal.


 

  Coubertin se negó a asistir a los juegos de St. Louis, y se concentró en la preparación de los siguientes, en Londres en 1908, con el COI bajo su control y contando con la colaboración entusiasta de la familia real británica.

  Pero también los juegos de Londres se vieron subordinados a otro evento mayor, la exposición Franco-Britancia. Asi, no fue hasta los juegos de Estocolmo en 1912 que los juegos fueron un  espectáculo único y no subordinado, y su ascenso a la cabeza del deporte mundial comenzó.

 De Coubertin recordaría el caos de los juegos de París de 1900, comentando : “fue todo un milagro que el movimiento olímpico sobreviviera a esos juegos de París”.


 

The games, a global history of the Olympics – David Goldblatt

History of the early Olympic games – The 1896 Athens games – Bill Mallon