viernes, 5 de abril de 2013

Dromones y fuego griego : la Yihad en el mar (2 ª parte)





El califa Otman había sido asesinado en el 656, y el ya imperio islámico había caído en el caos.

Ali, primo de Mahoma (y a la vez su yerno), reclamo el califato. Pero Muawiyah, sobrino del califa asesinado, consideraba cómplice del asesinato al mismo Ali.

Tras varios asesinatos, los ejércitos de ambos pretendientes al califato, Ali y Muawiyah, se encontraron en la batalla del camello, en las cercanías de Basora.

Ali salió derrotado y se exilio a irak.Pero los parientes del asesinado Otman decidieron vengar al difunto. Y se enfrentaron de nuevo a ali, en la batalla de Siffin, en el 657.

La batalla termino en empate técnico. Y ambas partes eligieron califa. Muawiyah, califa omeya de Damasco. Y Ali, califa en Kufa ( Irak ).

Cuando Ali insinuó que quería pactar con Muawiyah, fue asesinado por los miembros de una escisión chiita, los denominados jariyies, la tercera rama principal del islam. Tras sobornar al hijo de Ali para que abandonara sus pretensiones al califato, Muawiyah se convirtió en califa.

Esta crisis divido el islam en dos facciones irreconciliables: Los chiitas, seguidores de ali, y los sunitas, que habían aceptado el califato de Muawiyah.

Mientras tanto, las flotas musulmanas seguían presionando a los bizantinos. En el año 667,12 años después de la batalla de los mástiles ,atacaron Rodas de nuevo y la pusieron bajo control del califato. Dos años más tarde, dos flotas árabes se internaron en el mar egeo, pasaron por los Dardanelos y  saquearon las ciudades del sur del mar de Marmara.

Los años siguientes, diversas flotas musulmanas intentaron cerrar el asedio de la misma Constantinopla. Pero con Constantino IV liderando el ejército bizantino, fueron sistemáticamente rechazados.Los muros dobles de Constantinopla, construidos por el emperador Teodosio eran un hueso muy duro de roer.

 Murallas de Teodosio.

Cada invierno, las diversas flotas árabes se retiraban a Rodas para descansar y aprovisionarse.Y cada verano volvían a intentar la toma de Constantinopla.

Pero los bizantinos descubrieron una relativamente nueva arma. Instalados en los castillos de proa de algunos dromones comenzaron a verse grandes tubos de latón que sobresalían por delante de la proa.


 Cuando se producía el ataque de los navíos musulmanes, estos tubos disparaban una sustancia gelatinosa que se incendiaba cuando salía del tubo o tomaba contacto con la madera de la nave enemiga. Ya antiguamente se había utilizado este fuego griego, pero los bizantinos habían logrado con su invento lanzar el líquido a mayores distancias.


 El fuego provocado por esta sustancia era inextinguible con agua, imcluso ardía en la superficie. A día de hoy, aun no se sabe que sustancias componía el fuego griego.Solo los químicos o alquimistas que la elaboraban conocían su composición, y tenían completamente prohibido revelar el secreto, bajo pena de muerte.

Entre los ingredientes, posiblemente se encontrara el petróleo, que le permitía flotar sobre el agua; cal viva, salitre y otras sustancias como azufre y grasa.

Esta nueva arma permitió a la flota bizantina destruir tres de las cuatro flotas árabes más importantes. La cuarta flota fue destruida por una tempestad cuando trataba de escapar del ataque de los bizantinos, cerca de la costa de anatolia, en el 678.

Estas graves pérdidas obligaron a  Muawijah a pedir la paz, teniendo que pagar un humillante tributo. Murió dos años mas tarde, y sus sucesores olvidaron la paz que había firmado, volviendo a atacar Constantinopla en el 717.

Un ejército terrestre se volvió a estrellar contra las murallas dobles de Teodosio. Allí sufrieron uno de los más duros inviernos en décadas. Y de nuevo, el fuego griego volvió a causar estragos en los navíos de la flota de apoyo a los atacantes.

Este nuevo fracaso ante las murallas de Constantinopla termino por separar a las distintas facciones musulmanas.La comunidad islámica se desintegro y comenzó un siglo de rebeliones  y guerras.

Pero la yihad marítima continuaba, ya no en el este del medterraneo.Ahora se trataba del oeste.

En el 698, los ejércitos de Musa Ibn Nusair, gobernador de Egipto, habían saqueado y tomado la legendaria ciudad de Cartago.Musa, un antiguo esclavo cojo de la pierna izquierda, que había llegado al cargo de gobernador por medio del asesinato, vio muchas posibilidades en la toma de Cartago. Sería su punto de partida para la conquista del mediterráneo occidental.

Construyo una nueva flota en Tunez, con la que se puso a saquear y ocupar ciudades bizantinas del norte de africa.El control musulmán de la región occidental del mediterráneo aumento cuando la mayor parte de la Hispania visigótica cayó en poder del islam. El califato de BBagdad se estaba desintegrando, y el poder del islam paso a las tierras del otro lado del mediterráneo.

Abderraman, descendiente de la estirpe de Muawiyah, huyo de Siria, viajo hacia el oeste y se nombro así mismo emir de Al-Andalus, donde dio comienzo  a la dinastía omeya.

Abderramán convirtió la ciudad de Sevilla en su centro para la yihad naval. Su intención era construir fortalezas en las costas e islas del mediterraneo.Los navíos se veían obligados a acercarse a las costas cada pocos días para avituallarse de alimentos y agua. Y los navíos eran poco resistentes a las tempestades. Así que, quien controlara las islas y las costas podría arreglar  desperfectos y avituallar sin dificultad.

En el 798, una flota partió de al-Ándalus y ataco las islas baleares, Con las islas baleares bajo control islámico, las demás islas y costas del mediterráneo occidental pasaron a estar en serio peligro. Otras flotas árabes desde al-Ándalus y África saquearon Cerdeña y Corcega.Palermo fue atacada en el 831, y colonias árabes comenzaron a instalarse en la misma Sicilia.


 A mediados de siglo, las flotas islámicas dominaban el estrecho de Messina y llegaban a atacar los puertos bizantinos en Italia: Brindisi, Tarento y Bari.Y amenazaban directamente Dubrovnik y Dyrrachium (actual Durres, en Albania) en el mar Adriático.

En el 846 una flota árabe remonto el tiber y llego a atacar Roma. Poco más tarde, los musulmanes saqueaban el famoso monasterio benedictino de Montecassino, a más de 100 kilómetros de Roma.

Francia, que había detenido la expansión islámica por tierra en la batalla de Poitiers en el 732, también fue objetivo de la yihad martima.Marsella fue asaltada en el 838, y 4 años después Arles fue arrasada. Piratas musulmanes establecieron años después una base en la Camarga, el delta del rio Rodano, desde donde saqueaban pueblos y ciudades de la costa sur francesa.


 Llevar la palabra de Mahoma al mundo se había convertido en un objetivo secundario para los navíos musulmanes, lo importante era el botín y atrapar cuantos más esclavos mejor.

En 890, un grupo de  piratas procedentes de al-Ándalus desembarco en la bahía de Saint Tropez y construyo una fortaleza, Fraxinetum (hoy, Fraxinet) a medio camino entre Marsella y Mónaco.

Allí permanecieron durante un siglo, saqueando Marsella una y otra vez, al igual que la costa noroeste de Italia. En sus correrías llegaron hasta lo que hoy es Suiza, y se acercaron peligrosamente a Viena.

Pero en el 972, cometireon el error de capturar a Majolus, el abad del monasterio de Cluny, una de las más importantes autoridades del cristianismo de la época. Los monjes del monasterio lograron reunir un fuerte rescate y consiguieron la liberación del abad. 

Pero entonces se puso en marcha una gran alianza entre Turin,Provenza y el imperio bizantino, que logro expulsar a los piratas de la Camarga.

Durante los siguientes 3 siglos, el oeste del mediterráneo se convirtió en un mar islámico.Las flotas árabes se movían por el sin ningún problema, apoyándose en su extensa red de puertos e islas bajo su dominio. En el 844, una flota vikinga irrumpió desde el atlántico y llego a Sevilla. Otra flota vikinga se interno en el mediterraneo, llegando  a saquear la costa oeste italiana.

Pero llego el momento en el que los reinos europeos y el imperio bizantino habían alcanzado el suficiente poder para combatir la amenaza árabe. El nacimiento del sistema feudal y la caballería con armadura dio a los ejércitos europeos un nuevo impulso.

El imperio bizantino reconquisto Rodas en 945, mas tarde tomo Creta, y ataco la costa del libano, capturando Beirut en 975.Mientras tanto, los arabes seguían en su interminable guerra religiosa.Aunque pudieron detener el avance bizantino hacia Jerusalén, los dromones del imperio bizantino, prácticamente todos armados con fuego griego, comenzaban a extenderse por todo el medio oriente.

En el 1085, Alfonso VI de Castilla captura Toledo, y el reino soñado por Abderramán comienza a desintegrarse. Mientras los cristianos continúan con la larga reconquista en España, los bizantinos intentan la reconquista de Sicilia. Fallan en el intento, pero poco después la isla es tomada por caballeros normandos.

El dromon comienza a ser sustituido  por un navío mas rápido y mejor armado, la galera, que ayuda enormente a la ascensión de Venecia, Genova y Pisa como poderes marítimos,altametne interesados en dominar el mar mediterraneo.

Galera veneciana.

Al final del siglo XI, la primera cruzada conquista los puertos del oriente medio para la cristiandad.El Mediterráneo pasa a ser un mar seguro para los navíos de los reinos cristianos.

La lucha continuara, con más intentos musulmanes por asaltar Rodas y Malta, hasta la batalla de Lepanto, en el 1571, la última gran batalla entre navíos propulsados a remo.


martes, 2 de abril de 2013

1683: Jan Sobieski,el salvador de Viena (4ª parte )




Debido a las difíciles condiciones del terreno, el avance del ejército cristiano en dirección a Viena fue lento.

Pero el 7 de septiembre, una avanzada de caballería al mando del coronel Heisler alcanzo las colinas de Kahlenberg, en las cercanías de Viena, y elimino el puesto de observación turco allí situado. A continuación, encendieron un gran fuego, para avisar a los defensores de Viena que los refuerzos estaban en camino.

El 9 de septiembre, los ejércitos cristianos llegaron al centro del bosque de Wienerwald.Y se celebro una reunión para decidir el orden de batalla.

Los polacos, al mando de Jan Sobieski, ocuparían el flanco derecho, el centro estaría ocupado por los bávaros y germanos de waldeck y el ala izquierda austriacos y sajones bajo el mando de Carlos VI de Lorena.


Al amanecer del 10 de septiembre,comezo la marcha hacia Viena.Carlos de Lorena, en la izquierda, envió a su caballería bordeando el bosque por el este,paraleo al Danubio, hacia las colinas de Kahlemberg.

La marcha fue muy lenta.Las tropas que tenían que atravesar el bosque se encontraron los caminos totalmente embarrados y en muy mal estado.La artillería comenzó a retrasarse con relación a las demás tropas.

A media tarde, las tropas cristianas ya  habían salido del bosque y comenzado a subir las colinas. Allí construyeron  defensas y las protegieron con caballos de frisia. Pero la artillería no llego hasta la noche, y las piezas más poderosas, los cañones de 12 libras,estaban aun en el bosque.

Desde lo alto de las colinas, la vista no era demasiado favorable para las tropas cristiana,sobre todo para la caballeria.Todo el valle entre las colinas y el campamento otomano, donde habían esperado una llanura limpia y sin obstáculos, se encontraron con multitud de barrancos,arroyos,muros de piedra, pequeños bosques y gran numero de pequeñas colinas.

En el lado turco tampoco tenían las cosas claras. Nunca habían tenido que enfrentarse con un ejército de refuerzo mientras asediaban una ciduad.Y Kara Mustafá rechazo el consejo de varios de sus generales para abandonar el asedio y enfrentar todo su ejercito al ejército cristiano.

Dividió sus fuerzas. Decidió mantener el asedio sobre viena, y mando a 6.000 soldados de su infantería y 20.000 de caballeria, acompañados de 60 cañones, a enfrentar al ejército cristiano.

5.000 otomanos a caballo fueron colocados a la derecha,justo enfrente de las colinas de Kahlemberg.El resto de la caballería otomana y la infantería y artillería se coloco frente al ala derecha y el centro de los cristianos.

Kara Mustafá permanecería en su campamento,protejido en todo momento por su guardia de jenízaros y la caballería albanesa.


 A Mustafá le llegaron informes de que el principal ataque cristiano vendría desde las colinas de Kahlemberg.Asi que, a ultima hora, decidió reforzar su flanco derecho con caballeria,sacándola de su sector central, debilitando dicho sector claramente.
 
Mientras tanto, el ejército cristiano recibía buenas noticias; la totalidad de la artillería ya había llegado, e inmediatamente se comenzó a construir un reducto artillero en la ladera de la colina de Leopoldsberg, la más alta de las colinas Kahlemberg.

 Vista de Viena desde la colina Leopoldsberg.
 
Los otomanos cada vez estaban más convencidos de que el principal ataque cristiano sería justo allí.Y a las 05:00 de la mañana del 12 de septiembre decidieron lanzar un ataque para evitar o al menos interrumpir la construcción del reducto artillero.

Pero los observadores captaron el movimiento y enviaron infantería a la zona, que tras una breve y sangrienta lucha obligaron a los otomanos a retirarse.

La batalla de Kahlemberg había comenzado.

Los generales y príncipes cristianos asistieron  a una misa en las humeantes ruinas del convento de los Camaldolitas,recientemente quemado por los turcos.Terminada la misa, se pusieron a la cabeza de sus respectivos contingentes y el ejército en pleno comenzó a descender lentamente por las laderas de las colinas.


La batalla que siguió consistió en una serie de confusos combates entre pequeños grupos de tropas de ambos lados. Las condiciones del terreno, repletos de barrancos y muros hacia casi imposible mantener una línea de frente coherente para ambos ejércitos, cuyos generales trataban ,casi siempre sin éxito, de reorganizar las tropas y moverlas en una u otra dirección.

El mando de las tropas paso a depender de los jefes de batallón o de compañía. A las 8 de la mañana, se había completado el reducto de la artillería cristiana, que empezó a dispara de inmediato. El primer ataque serio provino, como se esperaba, de las colinas de Kahlemberg.

Sajones y austriacos, bajo el mando de Carlos de Lorena y con el apoyo de la artillería,expulsaron a los turcos de sus posiciones de primera línea. A este primer ataque le siguió el resto de las tropas cristianas.

A las 12 del mediodía, la batalla se encontraba en su apogeo. Los cristianos no habían logrado expulsar totalmente a los turcos de sus posiciones, y los turcos lanzaban contraataque tras contraataque sin éxito, sin lograr hacer retroceder a los cristianos.

Por culpa del dificultoso terreno, los polacos, con los famosos húsares alados, habían llegado a sus posiciones de partida más tarde que los demás contingentes cristianos.

Pero a la una de la tarde, ya estaban preparados. Y lanzaron su ataque sobre el grueso de las tropas otomanas.Los turcos se defendieron como pudieron, pero la combinación de piqueros, mosqueteros y húsares alados polacos comenzó a hacer retroceder a los otomanos.


Kara Mustafá vio el peligro de la ruptura de su flanco izquierdo, y envió rápidamente a sus tropas de choque, los jenízaros.

Dos regimientos de dragones alemanes y uno de coraceros acudieron en ayuda de los polacos, y la línea otomana comenzó a ceder.

En el otro flanco, el izquierdo del ataque cristiano, Carlos de Lorena ataco directamente el campamento otomano, el punto más fuerte de la línea de defensa turca. Al mismo tiempo, bávaros y francones atacaban el centro.

Sobieski, al mando de las tropas polacas, tomó la decisión de atacar antes de que anocheciera.Pensando que la derrota turca estaba próxima, decido cargar con los húsares alados. Mando parar a su infantería, y se puso a la cabeza de su caballería.


Allí acabo la batalla.La carga de los húsares alados polacos derribo completamente el flanco izquierdo otomano. Y como un castillo de naipes, poco después cayó el centro y el ala derecha.

La línea del frente otomano se desintegro, y los turcos que consiguieron sobrevivir y no ser capturados huyeron desordenadamente hacia Belgrado, encabezados por Kara Mustafa, que aun había tenido tiempo de coger gran parte del inmenso tesoro que había atesorado gracias al saqueo de ciudades e iglesias.

El asedio de Viena había terminado. Ahora empezaba la reconquista del terreno perdido.

Moneda conmemorativa de la victoria en Viena.