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martes, 30 de abril de 2024

1519 : Cortés y los tlaxcaltecas ( III )

 

Guerreros tlaxcaltecas combaten a españoles, mural en el Palacio de gobierno de Tlaxcala.

Viene de aquí:

  Para no tener que soportar más los efectos de las armas de fuego de los españoles, los guerreros de Xicoténcatl avanzaron como una marea, para tratar de llegar al cuerpo a cuerpo lo antes posible.

  Sus lanzas y garrotes llegaron por fin  al choque con las rodelas de los espadachines españoles, que se esforzaban por mantener la línea. Sus brazos ardían con la fatiga, mientras rechazaban repetidamente los cuerpos de una corriente aparentemente interminable de atacantes.

  Ballesteros y arcabuceros españoles se habían retirado unas decenas de metros, a un terreno elevado, para disparar sobre las cabezas de los espadachines. Pero el poder  de la superioridad numérica comenzó a hacerse  notar, y comenzaron a abrirse brechas en la línea española.

 

  Cortes trataba de hacer oír sus órdenes, pero nadie podía oír por el tremendo estrépito de armas chocando, disparos de arcabuz, y ,sobre todo, el griterío de heridos y moribundos.

  Parecía que los españoles, y sus aliados serian barridos, pero aun con la victoria tan cerca los tlaxcaltecas ya no pudieron sostener su ataque. El precio a pagar estaba siendo demasiado alto, con el suelo sembrado de guerreros muertos, heridos y mutilados de formas que nunca habían experimentado.

 

  La energía de los guerreros tlaxcaltecas se agotó, y la marea humana retrocedió. La batalla había durado cuatro horas, y los españoles, casi todos heridos de mayor o menor gravedad, estaban completamente agotados. Mientras regresaban tambaleándose al campamento, los soldados elevaban oraciones de gratitud a su dios por su supervivencia.

  Tras su casi milagrosa victoria, Cortes volvió a enviar mensajeros a la capital tlaxcalteca, buscando un armisticio al menos temporal, que le garantizara paso seguro por tierras tlaxcaltecas.

  Enojados en lugar de preocupados por la derrota de sus guerreros, los lideres tlaxcaltecas rechazaron a los enviados españoles y ordenaron a Xicoténcatl que organizara un ataque nocturno sobre el campamento español.

  Aunque atacó con 10.000 de sus mejores guerreros, el ataque nocturno de Xicoténcatl no le fue mejor que por el día, ya que los españoles estaban alerta, y escucharon a los guerreros tlaxcaltecas desde lejos, permitiéndoles organizar su defensa.

  Tras el fracaso del ataque nocturno, la embajada enviada por Cortes al día siguiente obtuvo un  mejor recibimiento, y algunos de  los lideres indígenas aconsejaron hacer las paces con los españoles. Los valerosos soldados llegados del otro lado del mar serian valiosos aliados en su eterna lucha con los aztecas.

  Además, algunos enviados  de Cempoal que habían acompañado a los españoles desde su desembarco en la costa informaron a los lideres tlaxcaltecas que Cortes había ordenado a los asentamientos totonacas de las altas sierras que dejaran de pagar tributo a Moctezuma.

  La noticia disipo los temores de los tlaxcaltecas de que los recién llegados fueran sirvientes y aliados de Moctezuma, y las declaraciones españolas de buena voluntad y paz comenzaron a ser tenidas en cuenta.

"Tlaxcaltecas hacen la paz con los españoles", mural del Palacio de  Gobierno de Tlaxcala.
 

  Siguiendo el consejo de los ancianos, los lideres ordenaron a sus guerreros cesar en sus ataques, pero Xicoténcatl se oponía a deponer las armas y reafirmo su intención de aniquilar a los españoles a la primera oportunidad.

  Las negociaciones se detuvieron cuando Xicoténcatl retuvo a los enviados tlaxcaltecas que debían ir a parlamentar con los españoles. Pero una comisión de 40 enviados consiguió evadir la vigilancia de Xicoténcatl y llegó al campamento español, donde permaneció toda la noche.

  Pero los aliados de Cempoala sospechaban que los enviados tlaxcaltecas eran espías, y advirtieron a Cortes del peligro.

  Tras interrogar a varios de los enviados, Cortes envió  a los tlaxcaltecas el mensaje definitivo. Tomó a 17 de los enviados, y  a algunos les corto una mano, a otros los pulgares, etc .Reunio los espantosos trofeos y los envió a Xicoténcatl con un mensaje inequívoco; o aceptaba la oferta de paz española en dos días, o Cortes lo buscaría  y lo destruiría.

  Los resultados del mensaje fueron inmediatos. Cuatro embajadores tlaxcaltecas se aproximaron al campamento español aquel mismo dia. En presencia de Cortes, hicieron una profunda reverencia y pidieron perdón por haber atacado a los españoles. Los embajadores explicaron a  Cortes que habían creído que los españoles eran aliados de Moctezuma.

 

  Los embajadores pidieron perdón por su error, y aceptaron la oferta de alianza de Cortes.

  Los españoles entraron en la capital de Tlaxcala el 23 de septiembre de 1519. Tomando aparte a los lideres, Cortes les interrogo para conocer al detalle todo lo relacionado con  el imperio azteca.

 

 Cortes volvió a oír hablar del gran poder y riqueza del imperio de Moctezuma, y se le dio una muy detalla descripción de la capital de los aztecas, Tenochtitlan, las calzadas que daban acceso, sus fortificaciones, estructuras y edificios públicos.

  Los ancianos tlaxcaltecas incluso aportaron dibujos, pintados sobre tela de henequén, que representaban las batallas del pueblo tlaxcalteca contra los aztecas.

  Cortes aprendió mucho de las estructuras de mando del imperio azteca, y de las tácticas militares que solía utilizar el ejército de Moctezuma.

  La alianza con Tlaxcala fue de mucho valor para los españoles, que siguieron cultivandola durante la campaña para la conquista de Mejico. Los tlaxcaltecas aportaban suministros, y lucharon  al lado de los españoles, contra aztecas y sus hostiles aliados. Y dieron cobijo y seguridad a los supervivientes españoles tras su inicial expulsión del valle de Méjico tras la “Noche Triste”.

"La Noche Triste".
 

 Mas tarde, aportaron guerreros para el asedio de  Tenochtitlan  y participaron con entusiasmo en la destrucción final del hostil y opresor imperio azteca.

Cortes había encontrado un muy útil aliado.

"Guerreros tlaxcaltecas, aliados de los españoles, combatiendo con armas europeas", mural del Palacio de Gobierno de Tlaxcala.

 

History of the conquest of Mexico – William Prescott.

Conquest; Cortes, Montezuma and the fall of old Mexico – Hugh Thomas.

Historia verdadera de la conqusta de la Nueva España – Bernal Diaz del Castillo.

 

sábado, 13 de abril de 2024

1519 : Cortés y los tlaxcaltecas ( II )

 


Viene de aquí:

  Abriéndose camino a duras penas entre una lluvia de flechas y superando varios barrancos, los españoles salieron finalmente a terreno abierto, donde se reagruparon.

  Cortes se dio cuenta que mantener la cohesión  de su formación era la clave para la supervivencia. Mientras estuvieran rodeados, cualquier avance de su infantería dejaría huecos por los que los guerreros tlaxcaltecas podían introducirse.

  El único brazo móvil del ejercito de Cortes, la caballeria, llevaba más de una hora cargando una y otra vez sobre el enemigo en un cada vez más reducido espacio, con la consiguiente perdida de impulso y fuerza en el choque.

  Pero, solo despues que ocho de sus líderes habían muerto, los tlaxcaltecas se retiraron, finalizando así lo que los españoles llamaron la batalla de Tehuacingo, el 2 de septiembre de 1519.

 

  El amanecer del día 3 llego sin ningún nuevo combate, no se veía ningún enemigo en las cercanías, y los españoles pasaron el dia descansando, reparando sus armas y reponiendo sus existencias de dardos para sus ballestas.

  Cortes dedico el tiempo a reflexionar. El coraje y la tenacidad demostrada por los tlaxcaltecas en la batalla los convertía en aun más deseables como aliados.Pero se habían negado en redondo a  caulquier acuerdo, rechazando todos los intentos de los españoles  para llegar a un acuerdo amistoso.

  Cortes seguramente se preguntaba como podía superar la desconfianza y el odio que la presencia de los españoles parecia engendrar en los tlaxcaltecas. ¿ Como se podía llegar a un acuerdo utilizando la diplomacia ,y no las armas ?.

  Entre los 15 guerreros hechos prisioneros el día de la batalla, había dos caciques tlaxcaltecas, y Cortes los hizo llevar ante el para interrogarlos. Habían sido bien tratados, y ante la sorpresa de Cortes, los dos líderes tlaxcaltecas no tuvieron inconveniente en hablar.

Fragmento del Lienzo de Tlaxcala.
 

  De ellos, Cortes aprendió mucho sobre sus costumbres y  el pueblo de Tlaxcala. Cada localidad tenía su propio señor, mantenido y apoyado por un sistema de dependencia feudal no muy diferente de la estructura que llevaba varios siglos en Europa.

  Reunidos en consejo, los líderes de todas las localidades tlaxcaltecas elegían  uno de ellos para liderar el ejercito, al que todas las localidades aportaban guerreros dependiendo de su tamaño y numero de pobladores.

  En ese  momento el líder de los tlaxcaltecas  era Xicoténcatl, un guerrero resuelto y feroz, que era el que sostenía ante el resto de los lideres de su pueblo que los españoles eran aliados de Moctezuma, y por eso insistía en su aniquilación.

Xicoténcatl.
 

  Cortés termino la reunión con los jefes fortalecido en su convicción de que los españoles  debian seguir adelante y continuar con las propuestas diplomáticas, pero eliminando  a todos aquellos que se opusieran a ellas.

  A la mañana siguiente salió un grupo liderado por el propio Cortes. para buscar provisiones en los poblados cercanos y tomar algunos prisioneros más, para evitar que el enemigo pensara que los españoles se habían debilitado  o desanimado por la resistencia encontrada.

  Por la tarde, Cortes regresó al campamento, con una veintena  de prisioneros más, que, sin duda, esperaban un destino horrible a manos de los españoles, según ellos, aliados de los aztecas.

  Pero todos ellos fueron bien alimentados, se les regalo ropa, y los intérpretes no cesaron de  hablar con ellos para que depusieran su ira y se convirtieran en amigos de los españoles.Después, Cortes ordenó que fueran liberados sin daño alguno.

  También libero Cortes  a los dos jefes, indicándoles que llevaron una nueva propuesta de paz a la capital tlaxcalteca. Interceptados por los centinelas, ambos jefes recién liberados  fueron llevados  a la presencia de Xicoténcatl, que les encomendó un nuevo mensaje para los españoles.

  La pareja de jefes regreso al campamento español, y le dijeron  a Cortes que Xicoténcatl había dicho que la paz llegaría solo cuando sus dioses fueran apaciguados con una ofrenda de corazones y sangre española.

  Los jefes también informaron a Cortes que todas las localidades tlaxcaltecas habían enviado a sus mejores guerreros para destruir a los españoles.

El valle de Tlaxcala, con las localidades mas importantes.
 

  Los sacerdotes españoles estuvieron esa misma noche muy ocupados, escuchando confesiones de los soldados y oficiales españoles.

  Amanecía cuando cortes comenzó a reunir a su ejército. Cortes pensaba que era mejor para la moral mantener ocupados a sus hombres en vez de estar ociosos y tener tiempo para pensar en lo que les esperaba.

  Se dirigió a sus soldados, con consejos mas de tipo práctico que inspiradores.Todos debían mantener la calma y obedecer las órdenes. Los artilleros debían apuntar sus cañones sobre los mas grandes grupos de enemigos, para no desperdiciar proyectiles. Algunos ballesteros y arcabuceros debían cargar mientras otros disparaban, para mantener una descarga continua para no desperdiciar munición, Los espadachines debían emplear sus armas con destrezas, preferentemente apuntando a las entrañas del enemigo. Los jinetes debían cargar a media velocidad, para en el último momento frenar a sus monturas, utilizando sus lanzas sobre la cabeza y los ojos del enemigo.

  Nadie debía abandonar las filas, bajo ninguna circunstancia.No mantener las líneas cohesionadas o sucumbir al cansancio significaba morir.

  Con los sombríos consejos de Cortes resonando en sus oídos, los españoles se pusieron en marcha, incluido los heridos que podían moverse, ayudados por sus camaradas. Agarraron las armas que pudieron para ayudar en el combate, sabían que la derrota significaria la muerte, ya fuera en combate o como protagonistas de sacrificios humanos si caían prisioneros.

  No habían avanzado mucho cuando vieron el ejército mas grande que jamás habían visto en sus andanzas por el Nuevo Mundo.

  El sol brillaba sobre las puntas de cobre de sus lanzas, mientras los colores de la obsidiana formaban ondas  de luz sobre la multitud de guerreros.Todos los guerreros tlaxcaltecas gritaban acompañando al ruido de los tambores.

  Cortes pudo identificar los estandartes de los principales lideres tlaxcaltecas : el estandarte personal de Xicoténcatl, una garza blanca sobre una roca; el estandarte del estado tlaxcalteca, un águila real con las alas extendidas, etc.

  Según algún cronista español, el ejército tlaxcalteca contaba con entre 50.000 y 100.000 guerreros. Incluso con la estimación más baja, quizás un 10% del numero mas bajo, unos 5.000 guerreros tlaxcaltecas, la situación de los 400 españoles y un puñado de aliados indios era muy peligrosa, como un castillo de arena tratando de resistir las olas del mar.

  No hubo intercambio de mensajes ni embajadas, cuando los españoles se acercaron lo suficiente y entraron en el rango de tiro de los arqueros tlaxcaltecas, recibieron una lluvia de proyectiles.

  Cortes y sus hombres sufrieron  las flechas hasta que alcanzaron una distancia favorable  para sus armas de fuego. Las andanadas que dispararon contra las densamente pobladas filas enemigas causaron una matanza espantosa. Tanto, que los tlaxcaltecas supervivientes no podían sacar del campo de  batalla a sus muertos y heridos, tan rapido eran abatidos.


 

(Continuara…)