viernes, 14 de junio de 2024

Oda Nobunaga, unificador de Japón ( 3ª parte ).

 


Viene de aquí:

  La secta Ikko-Ikki consiguió numerosas victorias en el campo de batalla, sobre todo gracias a la introducción por parte de los portugueses del mosquete con encendido por mecha alrededor del año 1540, con los seguidores de la secta alcanzando una gran reputación  por su efectivo uso.

 

  La secta se habia extendido por las provincias de Kaga, Etchu, Osaka y Mikawa, estableciendo enclaves semi autónomos, con pueblos y granjas alrededor de un templo.

  Pronto los monjes guerreros ikko chocaron con los nobles locales, ya que los impuestos que estos cobraban se reducían a la mitad, y los monjes ikko también exigían impuestos.

  Al principio, Nobunaga trata de negociar con los ikko-ikki un acuerdo pacífico para que abandonaran las tierras que habían ocupado, a cambio de una sustanciosa cantidad de oro.

Pero los monjes se negaron, y Nobunaga se decidió por un brutal plan de acción.

  El 30 de septiembre de 1571, treinta mil de los mejores soldados de Nobunaga avanzaban sobre Enryaku-ji, en el monte Hiei, la “capital “ de la secta, con orden de no dar cuartel a hombres, mujeres o niños.

Templo de Enryaku-Ji.
 

  Cuando los soldados de Nobunaga llegaron al complejo de templos de Enryakuji prendieron fuego a los templos y degollaron  a mas de 3.000 adeptos de la secta.

  Al recibir las noticias de lo ocurrido en Enryakuji, otras congregaciones de ikko-ikki situadas en la frontera entre las provincias de Ise y Owari, en el distrito de Nagashima,declararon a Nobunaga enemigo de Buda, y se levantaron en armas.

  El castillo de  Nagashima había sido erigido en 1555 y había sido tomado por ikko-ikki poco despues. Nagashima no era una sola fortaleza, sino un grupo  de pequeñas fortificaciones que rodeaban dos edificios principales, el castillo de Ogie y el monasterio fortificado de Gansho-ji.

Templos en Gansho-Ji.
 

  El castillo, perteneciente al clan Oda, había estado defendido por uno de los hermanos menores de Nobunaga, Oda Nobutoki, que cuando vio que los monjes de la secta ocupaba el castillo, se subió a lo mas alto del edifico de mayor altura, y cometió seppuku a la vista de todos.

  Nobunaga fue personalmente a hacerse cargo de las operaciones militares contra el castillo de  Nagashima. Instaló su campamento en Tsushima, al noroeste del castillo, separado de este por un estrecho pero  profundo rio.

  Los soldados de Nobunaga se lanzaron al asalto del castillo, pero los caballos se atascaron en la arcilla del fondo del rio, momento que los monjes aprovecharon para abrir los diques  que habian construido anteriormente , inundando el campo de  batalla y haciendo retroceder a la caballería y la infantería pesada de Nobunaga. El llamado primer asedio de Nagashima había sido un fracaso absoluto para el clan Oda.

  Dos asedios más , en 1573 y 1574, fueron necesarios para que Nobunaga conquistara por fin lo que ya eran apenas unas ruinas del castillo de Nagashima.

  Nobunaga había  contratado los servicios de una pequeña flota bajo el mando de Kuki Yoshitaka, un antiguo pirata con considerable experiencia. Durante tres meses, la flota de Yoshitaka recorrió la costa bombardeando el castillo de Nagashima. Bajo la protección de los barcos, los hombres de Nobunaga consiguieron capturar dos de las fortalezas exteriores del complejo de Nagashima, Nakae, y Yanagashima, abriendo asi el acceso a la zona oeste del complejo, obligando a los monjes guerreros a protegerse en los edificios principales de Ganshoji y Ogie.  Nobunaga entonces ordeno construir una empalizada rodeando las posiciones enemigas.

 

  En septiembre de ese año, los soldados de Nobunaga iban a aprovechar un día de viento particularmente fuerte, prendiendo fuego  a las fortificaciones enemigas. Alimentadno el fuego con ramas y maleza, pronto las llamas envolvían la mayor parte del complejo de Nagashima.Y no había escapatoria. Mas de 20.000 hombres, mujeres y niños perecieron entre las llamas. Algunos que intentaron escapar fueron presa fácil para los arqueros y arcabuceros del clan Oda.

 

  Aunque la secta ikko-ikki tenía aun muchos seguidores por todas las islas del Japón, la masacre de Nagashima había erradicado  a la secta como fuerza armada efectiva, y ya no supondría problema alguno para los daimio.

  A finales de 1573, el shogun Yoshiaki se habia cansado  de ser un títere de Nobunaga, y apoyó a sus enemigos. En respuesta, el ya muy poderoso señor de la guerra  depuso al ingrato shogun.

  Habiéndose convertido en el daimio mas poderoso de todos, Nobunaga debia enfrentarse con rivales que desafiaban su poder, y demostrar estar a la altura del desafío.

  En 1575, las tropas del clan  Takeda , lideradas por Katsuyori, habían atacado el castillo de  Nagashino, empleando primero balsas para llevar a sus samuráis a través de las defensas naturales que para el castillo suponían los ríos Takigawa y Onogawa.

Katsuyori Takeda.
 

  Cuando los samuráis takeda fueron derrotados con grandes pérdidas, Katsuyori ordeno construir grandes torres de asedio para superar las murallas del castillo.

  Pero el líder de los defensores, un daimio de bajo nivel llamado Okudaira Sadamasa,consiguió rechazar todos los intentos.

  Tras seis días de asaltos fallidos, Katsuyori decidió simplemente bloquear el castillo y debilitar a la guarnicion por hambre. Okudaira solo tenia comida para sus 1.000 guerreros para 5 o 6 dias. Pero  había tenido la precaución de enviar mensajeros un par de días antes de ser bloqueado. Pero no sabía si habían llegado a su destino, ya que no se recibía ayuda alguna, y la situación en el interior del castillo empezaba a se desesperada.

  Uno de los defensores, un samurái llamado Torii Suneemon, se ofreció voluntario para llevar un ultimo mensaje a su daimio en el castillo de Okazaki, rogando y suplicando por ayuda urgente.

  La historia de Torii Suneemon entro en la leyenda como una de los mas grandes historias de samuráis del periodo Sengoku.

  Usando una cuerda, Torii se deslizo fuera del  castillo por la noche, y se dispuso a cruzar el rio Toyokawa. Como los soldados Takeda habían desplegado cuerdas con campanillas fijadas a ellas para sonar si eran tocadas, Torii tuvo que ser muy cuidadoso. Pacientemente, Torii corto algunas de las cuerdas, y logro abrir una brecha para llegar con seguridad  al otro lado del rio. 

Torii Suneemon abriendo brecha entre las cuerdas.
 

  Se dirigió hacia el monte Kambo, en donde encendió una hoguera, que era la señal convenida para que la guarnición de Nagashino supiera que Torii había superado las posiciones de los takeda. Increiblemten, Torii camino los 50 kilómetros que separaban Nagashino del castillo de  Okazaki, y consiguió entregar el mensaje a Ieyasu Tokugawa, implorando ayuda para su daimio Sadamasa.

  En el castillo de Okazaki también se encontraba Nobunaga, que había llevado consigo  a parte de su ejercito. Tras una breve reunión, Nobunaga e Ieyasu convinieron en marchar hacia Nagashino para liberarlo del asedio del clan Takeda.

  Mientras, Torii Suneemon había vuelto a dirigirse  a Nagashino, para llevar las buenas noticias a sus camaradas. Mientras cruzaba el rio Toyokawa, activó las alarmas, ya que los soldados takeda habían distribuido cuerdas y campanillas. Torii fue capturado y llevado a la presencia de Katsuyori. Se le ofreció salvar su vida  a cambio de desertar y militar en el clan Takeda.

  Torii accedió, y Katsuyori dijo que, para probar su fidelidad al clan Takeda, debía llamar a los defensores del castillo y anunciarles que tanto Ieyasu como Nobunaga se habian negado a enviar ayuda, una falsa noticia que sin duda desmoralizaría a los defensores.

  Torii también accedió, pero cuando llego el  momento de presentarse ante sus camaradas,  grito que su daimio ya estaba en camino con su ejército y que solo debian mantener la defensa del castillo unos pocos días más.

  Por su acto de lealtad a sus camaradas y su sacrificio, Katsuyori Takeda condeno a muerte a Torii Suneemon, que fue crucificado boca abajo vivo en la orilla del rio, a la vista de sus compañeros de armas, que observaron su agonia desde las murallas del castillo.


 

(Continuara…)

martes, 11 de junio de 2024

1808: Napoleón: 1ª guerra peninsular ( XX ) : Batalla en Vimeiro IV

 


Viene de aquí :

  Cuando los granaderos supervivientes de la columna del coronel St Claire se detuvieron, dos brigadas británicas calaron bayonetas y se lanzaron al asalto. Tras unos breves minutos de combate a muy corta distancia, los granaderos de St Claire comenzaron a retroceder colina abajo, dejando en manos britanicas 4 cañones.

  En el norte, en la localidad de Vimeiro, los dos batallones de granaderos del coronel Maransin expulsaban de los campos cercanos  a los británicos de la brigada 50, y entraban en Vimerio, donde se encontraban la reserva británica, capitaneada por el general Anstruther, que habían construido barricadas en las estrechas calles de la localidad.

  Mientras se combatía a bayoneta por toda la localidad, otra brigada britanica, la 43, atravesaba el cementerio de  la localidad  y atacaba el flanco derecho  de la columna francesa. Con las tropas británicas atacando por tres lados, los granaderos de Maransin se vieron obligados a retirarse.

 


  La línea francesa comenzaba a derrumbarse por todo el campo de  batalla, y Junot decidió emplear un regimiento de dragones para cubrir la retirada de sus tropas. Wellesley, con la batalla ya ganada, decidió utilizar su escasa caballería, utilizando los 240 jinetes del 20º regimiento de dragones ligeros, al mando del coronel Taylor, apoyados por 250 jinetes portugueses de la policia lisboeta  en dos escuadrones protegiendo sus flancos.


 

  Al principio, la carga de la caballería británica fue bien, cayendo sobre los franceses en retirada. Los dos escuadrones portugueses cargaron con ellos, pero tras perder media docena de jinetes por el fuego de la infantería francesa, dieron la vuelta y galoparon hacia la retaguardia.

  Los dragones británicos se toparon con un muro que protegía un numeroso grupo de infantería francesa. Al mismo tiempo, dos regimientos de  reserva de la caballería francesa, liderados por el general  Margaron, cargaron sobre los dragones británicos.


 

  Fue un milagro que los dragones británicos no fueran aniquilados, pero buena parte de ellos logro volver a la seguridad de la línea britanica aunque  el coronel Taylor,  murió en el combate junto a 20 de sus hombres, ademas de tener 24 heridos y dejar  en manos francesas una veintena de prisioneros.

 

  Apenas dos horas   y media de iniciada la batalla, los franceses, tanto en el norte como en el sur, se retiraban en confusión. Los oficiales britanicos esperaban la orden de avance general. Pero, en vez de avanzar, recibieron la orden de permanecer en sus posiciones, permitiendo así  a los franceses retirarse sin ser molestados.

  Los fugitivos de las unidades de granaderos pudieron reagruparse en el centro de la línea francesa, formando más o menos ordenadamente en lo alto de las colinas. A ellos se unió la artilleria de  reserva, situada a una inefectiva distancia de tiro frente a la colina de Vimeiro, más para dar un poco de animo a la infantería francesa que para significar alguna preocupación para los britanicos. Dos batallones de reserva recién llegados desde Lisboa se unieron al contingente, así como a la caballería de Margaron, que se dividio para proteger los dos flancos.

 

  Pero los franceses no tenian ninguna intencion de  atacar, se iban a limitar a permanecer en sus posiciones hasta que el grueso del ejercito se hubiera retirado con seguridad.

  Pero, mientras los franceses trataban desesperadamente de evitar su destrucción y trataban de  formar unan nueva línea defensiva, la mano de plomo de sir Harry Burrard cayo pesadamente sobre el ejercito britanico en Vimerio.

  Sir Harry Burrard era el elegido por la corona britanica para sustituir a Wellesley al mando del cuerpo expedicionario britanico en la península ibérica.

  Al amanecer del día 21, había desembarcado en la costa portuguesa, en la ensenada de Maceira , justo cuando la batalla se encontraba en su momento de mayor crudeza.

Sir Harry Burrard.
 

  Había tenido el suficiente sentido común como para no interferir en los movimientos de tropas diseñados por Wellesley. Pero, cuando con la victoria en la mano , Wellesley se habia dirigido a Burrard casi suplicándole : “Sir Harry, es nuestro momento de avanzar, el enemigo esta completamente derrotado, podríamos estar en Lisboa en tres días “, Sir Harry se negó a escuchar.

  Ninguno de los argumentos de Wellesley sirvieron para convencer a sir Harry ( entre ellos, que los franceses habían perdido casi toda su artillería). El cauteloso Burrard pensaba que Junot aun mantenía una potente reserva, que la caballeria francesa era sumamente peligrosa, y que la dispersión entre las distintas brigadas britanicas podría convertir un avance general en un peligroso caos.

  Mientras los franceses se retiraban hacia Lisboa, los aliados revisaban el coste de su victoria. La derrota francesa había sido severa, y mas de 1500 de sus soldados habían muerto, junto a unos 800 heridos, muchos de los cuales aun permanecían en el campo de  batalla, sufriendo por el intenso calor además de sus heridas.

  Los ingleses habían tenido 134 muertos, 534 heridos y 51 desaparecidos. La brigada portuguesa de caballería no había llegado a chocar con el enemigo, pero según el historiador José de Luz Soriano, perdió dos hombres, tuvo siete heridos y 8 caballos muertos o heridos. Según otro oficial portugués que participó en la carga contra la infantería francesa en retirada, un oficial de la policía lisboeta murió, y tres o cuatro de sus hombres fueron heridos.

  El general Paul Thibault ( mas tarde, gobernador frances de Salamanca) no dudo en culpar a Junot de la derrota. Afirmó que toda la operación había sido innecesaria y muy pobremente planeada.

  Según Thibault, Junot desprecio los informes de reconocimiento, y el despliegue de las tropas se realizó con poca preparación y menos precaucion. Critico a Junot por dividir sus fuerzas y por debilitar el ataque principal sobre la colina de Vimeiro, asegurando que las tres brigadas enviadas no eran suficientes para  tomar la colina.

 

  Fue aun mas directo en sus criticas cuando critico la decisión de  Junot de combinar las brigadas de diferentes divisiones, algo contrario a la práctica, reduciendo así la cohesión de las nuevas unidades formadas.

  Tratando de encontrar una explicación al errático comportamiento de  Junot, Thibault dejo caer la teoría que Junot había estado medio borracho en vísperas de la batalla, afirmando que, en el desayuno de la mañana de la batalla,” el general había bebido varias copas de vino y de licor, había bebido demasiado, demasiado teniendo en cuenta el calor de ese día”.

  Thiebault creía que junot era un hombre valiente, pero que carecia de cualquier conocimiento estratégico y táctico más allá de encabezar las impetuosas cargas de su caballeria. Pensaba que el rol de comandante en jefe de un ejercito excedía por completo sus habilidades, y dudaba de sus capacidades mentales.

  Mientras las tropas inglesas, ya bajo el mando de Sir Harry Burrard comenzaban a  congregarse para marchar hacia Lisboa,  Junot reunía a su consejo de guerra.

 Sabía que, tras la derrota en Vimeiro, su ejercito no estaba preparado para luchar otra batalla inmediatamente. Las perdidas en hombres habian reducido la moral, y además, en Vimeiro se había quedado buena parte de la artillería de la que Junot disponía en Portugal.

  Aunque Francia aun podría defender Torres Vedras, la insurrección portuguesa seguía extendiéndose hacia el sur, y pronto llegaría a las cercanías de Lisboa.

  Junot sabía que podía quedar atrapado en Lisboa, pero no quería dirigirse hacia  la frontera con España, ya que ignoraba que estaba pasando ali. Aunque los franceses aun retenian importantes fortalezas en Portugal, el aprovisionamiento era cada día peor, y sabían que no podía esperara ayuda desde Francia.

  Asi que Junot decidió enviar a Kellerman como emisario, para negociar un acuerdo con los aliados. Segun dijo Kellermann más tarde, lo que quería Junot era "tratar de sacar al ejercito francés en Portugal de la ratonera en la que se encontraba”.


 

(Continuara…)