lunes, 14 de octubre de 2013

1914 : Guerra secreta en Sudamerica (2ª parte )




 De todos los puertos e los EEUU comenzaron a zarpar barcos mercantes cargados hasta los topes con carbón y otras vituallas, que se dirigían a puertos de sudamerica, eludiendo la vigilancia de las autoridades norteamericanas con manifiestos y documentación falsa.

Pero su destino era otro, normalmente un punto indeterminado en medio del Atlántico o el Pacifico, donde se reunían con los buques de la armada alemana.La tripulación desconocía totalmente hacia donde se dirigía, y solo el capitán del barco era informado de su destino por un oficial alemán dedicado exclusivamente a esa tarea.

Esta compleja operación era coordinada por el agregado naval, capitán Boy-ed y sus agentes en los distintos puertos de sudamerica, la mayoría de ellos empleados y ejecutivos de la empresa de transportes marítimos Línea Hamburgo-América.


 Pero La superioridad naval británica en Latinoamérica era manifiesta en los primeros días de la guerra, y en repetidas ocasiones su eficaz bloqueo obligo a varios mercantes y cargueros (repletos de reservistas alemanes que intentaban llegar a Alemania) a volver a sus puertos de origen.
 
La presión de los aliados sobre los barcos no tardo en extenderse al comercio, las finanzas y las comunicaciones alemanas en Sudamérica.

La preocupante situación obligo a los inmigrantes alemanes en Sudamérica a tomar partido rápidamente. En Buenos Aires se encontraba la mayor concentración de alemanes de toda sudamerica,unos 30.000 aprox.Excepto una asociación de corte socialista llamada Vorwarts,que había denunciado la guerra como un crimen capitalista contra la civilización, todas las demás asociaciones (la liga pan-germana, la liga naval germana,la liga germanista en el extranjero, la liga de escuelas alemanas, el club del rifle alemán y otras) se reunieron a finales de agosto con el capitán Moller en la embajada alemana de Buenos Aires, para decidir qué acciones deberían llevar a cabo.

El 13 de septiembre, el transatlántico armado alemán Cap Trafalgar era interceptado en las costas brasileñas por el crucero ligero británico Rms Carmania, también armado.


En el enfrentamiento que se produjo a continuación, que duro algo menos de dos horas, el Rms Carmania hundió al Cap Trafalgar, dejando a 300 marineros alemanes a merced de las olas, en una zona infestada de  tiburones, aunque la mayoría pudieron ser rescatados poco mas tarde por el Eleonor Woermann, buque de apoyo de la flota  alemana del pacifico este.


Los alemanes utilizaron el hundimiento del cap Trafalgar como excusa para iniciar una campaña de hundimiento de buques mercantes del enemigo.

A partir de entonces, todo buque con bandera de los países aliados o que manifestara que procedía o se dirigía a cualquier ciudad de los aliados era susceptible de ser hundido por los buques alemanes. Desde pequeños cargueros de empresas familiares a grandes buques mercantes de grandes compañías mineras, cruceros alemanes como el Dresden, Karlsruhe, Kromprinz Wilhelm, etc, patrullaron por el este del pacifico y el sur del artlantico, atacando las rutas de transporte de mercancías que unían América con el resto del mundo.

La superioridad de la armada británica impedía el estableciemito de bases seguras en la zona, así que los alemanes se vieron obligados a convertirse en maestros en el arte de aprovisionar buques de guerra clandestinamente, sin ser descubiertos.

Los agentes en tierra eran los encargados de coordinar el encuentro en alta mar entre los buques de la armada alemana y sus suministradores de carbón y provisiones. Se solían utilizar las islas Galapagos, el archipiélago  Juan Fernández y el laberinto de islas que formaba el estrecho de Magallanes.

Los encargados de coordinar las comunicaciones, los servicios de inteligencia  y la logística necesaria eran los capitanes Boy-Ed y Moller, que disponían de una extensa red de agentes y consulados en todos los puertos importantes de Suramérica.

La marina real británica buscaba incesantemente a la escuadra alemana del pacifico este. Y finalmente, la encontró, a 60 kilómetros al oeste de la bahía de Coronel, en la costa chilena.


En choque finalizo con el hundimiento de dos cruceros britanicos, Mammouth y Good Hope, que se llevaron con ellos al fondo del mar al almirante británico Cradock y a 1.600 marineros y cadetes británicos.


Dos días después, tres de los victoriosos barcos alemanes entraban en Valparaiso, Chile, entre el jubilo de los emigrantes de origen alemán, que recibieron a los barcos con fanfarrias, bandas de música, flores y enormes cestas de fruta fresca.

Los aliados acusaron a los neutrales chilenos de ser un aliado moral de los alemanes. Y para evitar problemas, los buques alemanes zarparon de Valparaíso el 4 de noviembre, reforzados por decenas de reservistas chilenos de origen alemán.

En un mundo por entonces dominado por media docena de potencias europeas, Sudamerica era un bastión de independencia política, compuesta por una veintena de países indpendientes.Cada una de estas naciones se enfrentaba al conflicto en Europa de diferente manera. Y con la guerra europea prolongándose en el tiempo, los ministros de los países europeos beligerantes empezaron a pensar en cómo conseguir, si no el apoyo, al menos el beneplácito de los diferentes gobiernos de los países sudamericanos.

A pesar de su declarada neutralidad, las republicas de Sudamérica entraron en la 1ª guerra mundial.Algunas de ellas,sin saberlo.

( Continuara...)

1 comentario:

  1. Muy buena esta historia, ¡felicidades al autor!.

    saludos

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