domingo, 18 de febrero de 2024

1351: El combate de los 30 (1ª parte)

 

"Combate de los 30", obra de Octave Penguilly.

  El 26 de marzo de 1351, en el ducado de Bretaña, al oeste de Francia, dos grupos de caballeros, escuderos y hombres de armas se enfrentaron en un campo a medio camino de los castillos de Josselin y Ploermel.

 

 En plena primavera, aún lejos de los más cálidos días del verano, el sudor corría por el rostro de los allí reunidos.

  En ambos bandos, hombres equipados con armaduras de 15 kilos de peso valoraban las fuerzas de sus oponentes. Jean de Beaumanoir, gobernador francés del castillo de Josselin y líder de la casa de Blois, reclamando el dominio del ducado, se dirigió al centro del campo de batalla, para desafiar formalmente a su máximo oponente, sir Robert Bemborough, capitán ingles del castillo de Ploermel, y líder de la casa de Montfort, que también reclamaba el ducado.

  Cada uno de ellos habia reunido a 30 de sus mejores caballeros en ese día predeterminado para presentar batalla en lo que se conocería como el combate de los 30. El resultado del choque no resolvería la guerra de sucesión bretona, simplemente iba a ser una cuestion de  honor entre caballeros.

  La guerra de sucesión bretona había estallado en 1341, tas la muerte de Juan III, duque de Bretaña, que no había dejado heredero, pero si había nombrado dos sucesores para su título ducal.

Batalla de Caen, 1346.
 

  Una era su sobrina, Jeanne de Penthievre, esposa de Charles de Blois, sobrino del rey de Francia Felipe VI.

  El otro era su medio hermano menor, Juan de Montfort. Con un ejército de mercenarios para respaldarlo había obtenido el apoyo, o al menos la sumisión, de la mayoría de las ciudades bretonas, así como el control de tesoro ducal.

  Una asamblea de ciudadanos y nobles de bajo nivel había reconocido a Monfort como duque de Bretaña, pero la alta nobleza se había negado mayoritariamente a respaldarlo.

  Pugnando por el apoyo del ejército de la corona francesa en un esfuerzo por controlar Bretaña, Monfort, Jeanne y su esposo Charles pidieron ayuda al rey Felipe. Al mismo tiempo, Monfort negociaba con el rey ingles Eduardo III su apoyo.


 

 Recientemente, Francia e Inglaterra habían firmado una tregua en su interminable guerra de los 100 años (1337-1453), que se había centrado en tratar de solucionar el reclamo de ambas partes sobre el ducado de Aquitania, sobre todo tras la muerte del rey francés Carlos IV, que tampoco había dejado heredero.

  Así, la crisis sucesoria en Bretaña iba a dar al rey Eduardo una excusa para reanudar las hostilidades y abrir otro frente contra el rey Felipe, minando los recursos franceses y proporcionando a los ingleses un punto de apoyo en el oeste de Francia.

  La noticia de las negociaciones de Montfort con los ingleses llego a la corte francesa, y el rey Felipe decidió reconocer formalmente a Jeanne y Charles de Blois como duques de Bretaña, proporcionándoles algunas tropas.

  A principios de octubre, Charles de Blois dirigía un ejército de 5.000 soldados franceses, 2.000 mercenarios genoveses y un contingente de bretones contra las fortalezas de Juan de Monfort.


 

   Aunque Monfort habia recibido promesas de recibir ayuda militar inglesa, no llego a tiempo, y, tras ser derrotado en Champtoceaux el 26 de octubre y en Nantes el 2 de noviembre, Monfort era capturado y encarcelado en París.

  El periodo que siguió al encarcelamiento de Monfort fue denominado la Guerra de las dos Jeannes, ya que enfrento a los seguidores de Jeanne de Penthiviere con los seguidores de Jeanne de Flandes, esposa de Juan de Monfort.

Jeanne de Flandes.
 

  La guerra de las dos Jeannes no fue bien para los seguidores de Monfort, que perdieron todos sus puntos fuertes menos la ciudad de Brest, aunque quedo bajo el asedio de las tropas de Charles de Blois

 La posterior llegada de los refuerzos prometidos por el rey Eduardo no hicieron mas que ampliar el ámbito territorial de la guerra de sucesión bretona, convirtiéndola en una guerra por poderes entre Inglaterra y Francia.

  A principios de agosto de 1342, el conde de Northampton, William de Bohun, zarpaba del puerto de Portsmouth con 1350 soldados ingleses a bordo de 260 pequeñas barcas, a quien seguirían poco despues otros 800 hombres bajo el mando del noble bretón Robert de Artois.

  A la llegada de la flota inglesa a Brest, Charles de Blois levantó el asedio y huyo de allí con sus tropas.

  Tras conseguir el refuerzo de otros 700 milicianos bretones que ampliaron su ejército hasta los 3.000 hombres, Northampton se internó tierra adentro para sitiar la fortaleza de Morlaix, uno de los puntos fuertes de Charles de Blois.

  Aunque el tamaño e los ejércitos en liza no se conoce con exactitud, Charles de Blois  habia reclutado un potente ejército compuesto de soldados franceses, mercenarios genoveses y levas bretonas hasta reunir 5.000 hombres, con los que ataco para romper  el asedio y liberar Morlaix.

  El resultado del enfrentamiento del 30 de septiembre en la batalla de Morlaix no resultó concluyente, y, tras el primer choque, los ingleses retrocedieron hasta alcanzar la seguridad de un frondoso bosque, para escapar al acoso de la poderosa caballería francesa.

 

  Pero los franceses habian sufridos severas perdidas, 50 caballeros entre ellos, y no persiguieron los ingleses.

  A la batalla de Morlaix siguió una intensa actividad diplomática, con el papa Clemente VI actuando de mediador para conseguir la  tregua de Malestroit, con la que esperaba que Francia e Inglaterra pudieran resolver sus diferencias en Bretaña antes que en septiembre de 1346 expirara la tregua entre ambas naciones con motivo de la guerra de los 100 años.

  Pero la tregua no duro mucho, debido en gran parte a las constantes y sangrientas escaramuzas ente partidarios “bloisistas” y  “monfortistas”. Y la ejecución de varios importantes cautivos monfortistas por orden del rey Felipe en 1344 tampoco ayudo a calmar las aguas.

  Juan de Montfort enferma de gravedad y muere el 26 de septiembre de 1345, mientras Carlos de Blois es hecho prisionero por los ingleses tras la batalla de la Roche-Derrien en 1347. Pero ninguno de estos hechos pudieron detener la sangría.

  Aunque Charles de Blois paso 9 años encarcelado en la Torre de Londres, sus seguidores continuaron la lucha, al igual que los seguidores del difunto Monfort, que se pusieron a las ordenes de Jeanne de Flandes, su viuda.

  En la primavera de 1351, tras años de ataques y represalias mutuas, y tal vez  por aburrimiento por la naturaleza monótona del conflicto, un noble francés, Jean de Beaumanoir lanzo un desafío al noble ingles Sir Robert Bemborough :

“Creo que sería mejor ajustar nuestra diferencia de esta manera. Por combate mortal en el campo de batalla, en algún día señalado. Treinta contra treinta, y tu y yo juntos lucharemos, armados, y en nuestros corceles, y el Cielo proclamara el vencedor”

"El combate de los Treinta", balada bretona siglo XIV.

  Bemborough acepto el desafío rápidamente, y los duelistas acordaron el lugar del encuentro en un campo entre los castillos de Josselin y Ploermel, marcado por un solitario árbol llamado Chene de Mi Voie, “roble a medio camino”. Los combatientes también acordaron ceñirse a las reglas e ideales caballerescos, no habría tretas o engaños, no habría refuerzos, y la lucha solo terminaría cuando hubiera un claro vencedor.


 

(Continuara…)


miércoles, 14 de febrero de 2024

S-Boote ; Depredadores en el Canal de la Mancha ( IX )

 


Viene de aquí:

  A primeros de 1943 se estimaba que la Kriegsmarine tenía en su inventario mas de 90 S-Boots. Pero la realidad era otra, solo había disponibles unas 70, de las que una veintena se utilizaban para entrenar futuras tripulaciones. Así, sin contar con las unidades en reparación, apenas había tres decenas de lanchas disponibles.

  El 1 de enero, una flotilla de S-boote estaba desplegada en el mar Negro, 4 flotillas en el Atlántico, otra localizada en Noruega, y dos mas operaban en el Mediterráneo.

  Para los aliados, la importancia de las lanchas torpederas había aumentado exponencialmente, y a primeros de año las fuerzas costeras de la Royal Navy disponían de 9.000 hombres y 1.300 oficiales para tripular mas de 250 lanchas en perfecto estado.

 Debido a las ultimas victorias alemanas en la costa sur oeste de gran Bretaña a finales de 1942, el almirantazgo británico por fin había sido capaz de reconocer la importancia del fenomeno "S-Boot".

  Se fabricaban lanchas MGB  a buen ritmo y se modernizaban   las más antiguas MTB añadiendo tubos lanzatorpedos, cañones de 37 o 57 mm en la proa y dos cañones de 20 mm en la popa.

MGB
 

  En la mañana del 5 de junio, un gran convoy aliado fue divisado por los aparatos de reconocimiento de la Luftwaffe en las cercanías del puerto de Cromer. En menos de media hora, 16 S-Boote zarpaban para interceptarlo. Pero las malas condiciones climatologícas obligaron al regreso a puerto de las lanchas sin haber encontrado a sus enemigos.

  La noche del 18 de febrero, 15 lanchas zarpaban de sus bases para dirigirse a minar el canal de acceso a Sheringham.Pero los ingleses les estaban esperando.

  Primero, las lanchas alemanas fueron atacadas por aviones Fairey Albacore, biplanos monomotor usados como torpederos por la Royal Navy, que lanzaron 5 proyectiles sin encontrar blanco.

Fairey Albacore.
 

  Poco después, una de las lanchas alemanas, la S71, fue atacada por los destructores HMS Garth y HMS Montrose, además de un grupo de  lanchas MGB. La S71 fue alcanzada varias veces, y el motor terminó por pararse, situación que aprovechó el HMS para embestir la lancha alemana, que se partió en dos, muriendo los 17 tripulantes alemanes.

  El 26 de febrero, 6 lanchas con base en Cherburgo divisaron un convoy con una veintena de mercantes escoltado por 5 destructores, en el sector de Leer. Las lanchas consiguieron hundir el Moldavia, de 4.900 toneladas, y otros dos navíos más pequeños, el Harstad y el lord Hailsham, además de abordar otro carguero y capturar a  parte de su tripulación.

 

  Por entonces, la mayoría de las lanchas S-Boote alemanas ya disponían del Metox, un radar “tonto” ( pasivo), diseñado por un grupo de tecnicos y científicos liderados por el almirante Sturmel, el director de trasmisiones de la Kriegsmarine, basándose en un radar ingles Leigh extraído de un avion aliado derribado por la artilleria antiaérea alemana.

  El radar Leigh había sido usado desde mediados de 1942 por los aviones de   la defensa costera británica para rastrear los submarinos alemanes en el Atlantico Norte.El sistema se activaba automáticamente en cuanto algún submarino entraba en la zona de alcance del radar, unos 2.500 metros, aprox.

  El equipo de  Sturmel se había basado en el Leigh para crear el Metox, operacional a finales del año 1942, para ser usado por los navios de la Kriegesmarine más vulnerables, los U-Boot y los S-Boot.

  Y a principios de 1943 se había empezado a instalar una nueva version de  este tipo de radar, el Hohentweil, una versión mejorada del radar Metox.El principio en el que se basaba era el mismo, un radar pasivo diseñado para determinar si determinado navío había sido detectado por el enemigo, pero sin posibilidad de precisar por donde podía llegar el peligro.

 

  La última versión, desarrollada ya en 1944 fue denominada Naxos, y tenía características muy similares, y los ingenieros alemanes seguían siendo incapaces de crear un radar naval capaz de indicar la posicion  exacta y la direccion de  los aviones y navíos aliados.

  En marzo, las tornas empezaron a cambiar a favor de los británicos, y las lanchas germanas empezaron a tener serios problemas.

  El primer indicio de cambio de tercio llegó en marzo, cuando el grupo 123 de reconocimiento de la Lufftwaffe reportó un convoy de 15 mercantes aliados. De Cherburgo salieron 6 lanchas. Una impacto con una mina, y la explosión activó uno de los torpedos de reserva que llevaba la lancha., volatilizando la nave y matando a toda su tripulación.

  Las restantes lanchas, al no encontrar al convoy que buscaban, iniciaron la ruta de vuelta a Cherburgo. Pero súbitamente aparecieron en el cielo 4 Spitfires y 2 Thypoons, que atacaron las cinco lanchas. Una de ellas fue hundida durante el ataque, muriendo 11 de los miembros de su tripulalcion. Cuando otra  de las lanchas se disponía a recoger a los superviviente también fue alcanzada y dañada, tanto que tuvo que volver a Cherburgo con un solo motor en funcionamiento, cargando además con 3 muertos y 8 heridos.

  El día 12, el alto mando de la Kriegsmarine decidía concentrar todas las lanchas disponibles en los puertos del canal de la Mancha (Ostende, Cherburgo y Boulogne). Los alemanes tenían miedo de las intenciones aliadas, ya que se habían visto sorprendidos por el relativo éxito del desembarco aliado en las costas de Dieppe en agosto de 1942.

S-Boote en Ostende.
 

  Poco a poco, la presion aliada se incrementaba, y era cada vez más difícil para las lanchas S-Boot obtener victorias. El 28 de marzo, 12 lanchas zarparon de Ostende para interceptar un convoy aliado, pero los destructores de escolta britanicos HMS Windsor y HMS Blencathra maniobraron para mantener a las lanchas alemanas alejadas de los mercantes. Cuando las lanchas  decidieron retirarse a su base, fueron sorprendidas pro un grupo de  lanchas MGB británicas, dando comienzo una pequeña batalla naval entre lanchas que termino con el hundimiento de una lancha británica MGB 333.

  Mientras, y con la mejora del clima, los aviones de  la RAF intensificaron sus ataques sobre los puertos holandés y franceses, y cada ataque de las lanchas alemanas sobre convoyes aliados era contestado con un bombardeo sobre las bases, con la Luftwaffe, que no era el mismo poderoso adversario de los primeros años de la guerra, incapaz de contrarrestar las operaciones aéreas británicas y estadounidenses.

  Pero el golpe más duro que iban a sufrir las lanchas alemanas iba a llegar en abril cuando 3 PT (Patrol Torpedo boats) estadounidenses pertenecientes a la 2º flota de la armada USA llegaron a Dartmouth, en Inglaterra. Lanchas tipo Higgins 78, de 28 metros de largo y de 43 toneladas de desplazamiento, iban a ser originalmente usadas para desembarcar agentes de la OSS ( Oficina de Servicios Estratégicos) en la costa francesa, para tratar de establecer contacto con la resistencia francesa.

 

  Nuevas lanchas PT continuaron llegando a Gran Bretaña hasta mayo de 1944, para participar en la inminente operación Neptuno, la invasión aliada del continente europeo, por las playas de Normandía.

Preparativos aliados para el dia D.

 

 (Continuara…)