lunes, 25 de abril de 2022

1945: Texel, la última batalla (15ª parte)

 


 Viene de aquí:

  Los oficiales alemanes llegaron a la batería sur, y desde alli, Breitner comunicó con el contingente alemán en Den Helder. El mensaje de Breitner, mas tarde conocido como Sondermeldung Texel, se recibio tambien en el Fuhrerbunker de Berlin. Hitler llevaba viviendo allí, bajo la cancilleria del Reich, desde mediados de enero de 1945. En abril se dedicaba a dirigir sobre los mapas ejércitos que no existían, para tratar de defender un imperio que era mas pequeño cada hora que pasaba. Muy pronto, también Berlín seria rodeado.

  Cuando Hitler leyó el mensaje recibido desde Texel, enfureció. Para los líderes nazis, los georgianos que se habian rebelado en Texel eran traidores, y no merecían ningun miramiento.

  La réplica desde el Fuhrerbunker llego rápidamente a Texel..La orden era clara, matar a todos los georgianos de inmediato. Tambien se ordenaba que ,si algún georgiano era capturado vivo, se le debia despojar de su uniforme alemán antes de ser ejecutado.

  Los habitantes holandeses de la isla creían que había llegado el día de la liberación , y colgaron la siempre escondida bandera holandesa de las ventanas. Miembros de la resistencia que no sabían que había ocurrido se dirigieron  a la escuela local, lugar donde se celebraban las reuniones clandestinas. Allí se les informaba que debían marchar hacia el complejo  de búnkeres Texla, que se había convertido en el cuartel general de la rebelión.

"Texla".
  

  Desde Texla, la rebelión se extendía por toda la isla, mientras los georgianos intentaban tomar el control de los puntos clave.

  Tomaron el control de otro complejo de  bunkers llamado Ongeren, creyendo que habían asesinado  a todos los alemanes que lo guarnecian. Pero había tres alemanes que había sobrevivido, y estaban ocultos en una trinchera..

  A las 8 de la mañana, los georgianos abandonaron Ongeren, dejando allí toda la dotacion de  armas de los búnkeres  intactas. Ametralladoras, minas, morteros, etc. Cuando los alemanes volvieron a  ocupar Ongeren, pudieron utilizar  todas las armas de los bunkers contra los georgianos.

  Al final de esa primera noche de rebelión georgiana se estima que más de 400 soldados y oficiales  alemanes habian sido asesinados.

  Pero Loladze sabia que si quería retener los puntos clave ocupados y derrotar a los alemanes que aun resistían en varios puntos clave de la isla, iba necesitar el apoyo de la resistencia holandesa en la isla.

Baterias de artilleria costera alemana en las islas Frisias.
  

  Loladze se reunió con los lideres de la resistencia en un bunker del complejo Texla, y les dijo que la rebelión había comenzado en toda Holanda, y que los aliados llegarían en pocas horas.Tambien informo que en la unica emisora clandestina de la isla, desde la que se podía escuchar la BBC, se había informado de la rebelión y se animaba a los holandeses a unirse a la lucha contra los alemanes.

Loladze, durante su estancia en Polonia en 1944.
  

  Pero nada de lo que dijo Loladze a los lideres de la resistencia holandesa era verdad. Aun asi Loladze ordenó a los holandeses detener y ejecutar a todos los miembros del NSB de la isla. Los holandeses obedecieron la orden a medias, ya que aunque detuvieron a los fascistas, no los ejecutaron, y se limitaron a reunirlos en la sala de actos del ayuntamiento de Den Burg.

  Los resistentes decidieron celebrar la victoria colocando la bandera holandesa y la soviética en el mástil del ayuntamiento, pero fue una celebración prematura, ya que empezaron a recibir disparos de fusil procedentes del hotel de Texel, en donde se habian encerrado una docena de soldados alemanes.Los rebeldes rodearon el hotel y conminaron a los alemanes a la rendición, o el hotel seria volado. Se les prometió que si arrojaban las armas y salían, se les respetaría la vida. Los alemanes del hotel no tardaron en salir del hotel. Fueron  trasladados al complejo de búnkeres de Texla, en donde fueron ejecutados.

Ningún bando iba  a tomar prisioneros.

  Loladze emitio una proclama en la que llamaba a los holandeses a unirse a la rebelión:

  “La rebelión contra el odiado opresor ha comenzado por toda Holanda. Venir a luchar a nuestro lado, camaradas. Hemos alcanzado el punto de no retorno, y ya no hay vuelta atrás. Larga vida a Holanda, larga vida a la Unión Soviética”.

  Alrededor de 200 ciudadanos holandeses se presentaron en Texla para unirse a la rebelión. Pero apenas un centenar de ellos tenía experiencia militar. Pero eso tampoco importaba demasiado, ya que solo habia armas para dos docenas de hombres.

  Un mensajero informó a los líderes de la revuelta que un grupo de alemanes se estaba concentrando en Den Hoorn, cerca de la batería en el sur de la isla. Pero Loladze no lo creyo, diciendo que eso era imposible ya que se había enviado un destacamento de rebeldes con la orden  de tomar la batería.

Bunker en Den Hoorn.
  

  Estaba acabando de decirlo cuando los primeros proyectiles procedentes de la batería del sur de la isla comenzaron a caer sobre Den Burg.

El contraataque alemán había comenzado.

  Antes de comenzar el bombardeo, Breitner decidió dar un ultimátum a los rebeldes. Sabiendo que cualquier soldado alemán que cayera en manos georgianas sería ejecutado , Breitner decidió enviar a dos soldados georgianos que aun no se habian unido a la rebelión, sobre todo porque se encontraban en Den Helder, una población en el continente frente a la isla de Texel.

  Ambos georgianos marcharon hacia Den Burg en sendas bicicletas llevando banderas blancas. En el ultimátum, Breitner daba  a los rebeldes hasta las  15:00 para rendirse y entregar sus armas. Si no lo hacían, las baterias de la isla, las baterías de Den Helder y las baterías de la isla de  Vlieland, al noreste de Texel, comenzarían a disparar.

  Loladze leyo el ultimátum y lo rechazo, Los dos georgianso enviados por Breitner  decideiron en ese momento cambiarse de bando y se unieron a los rebeldes.

  A las 15:00, los alemanes empezaron con el bombardeo. Los cañones de artilleria naval, con proyectiles diseñados para perforar el blindaje  de los navíos aliados, se volvieron contra los pequeños pueblos y granjas de Texel. Segun algunas fuentes, ese primer día de bombardeos se dispararon cerca de 2.000 proyectiles sobre la pequeña isla. Solo en Den Burg, mas de 50 casas fueron totalmente destruidas.

Calle de Den Burg tras los bombardeos alemanes.
  

  Los primeros refuerzas alemanes llegaron a Texel en ferries, trasportados desde Den Helder.Se trataba de una unidad por heridos procedentes del frente  oriental ,que estaban terminando su recuperación en Der Helder antes de ser enviados de nuevo al frente, unos 200 hombres en total, la mayoría procedentes de unidades de panzergrenadiers.

  Nada más desembarcar, los refuerzos  alemanes tomaron el puerto de Oudeschild, lo que iba a permitir la llegada de aun mas refuerzos. Después, marcharon hacia Den Burg, que tomaron en pocas horas, solo defendida por varios francotiradores georgianos.

  Al atardecer de ese dia, la mayor ciudad de Texel, Den Burg, y el puerto  de Oudeschild, estaban en manos germanas. Los georgianos aun mantenian en su poder  el aeródromo, el faro en el norte de la isla y la localidad de De Waal, al noreste de Den Burg.

  

  Tras tomar Den Burg, los alemanes se dirigieron hacia el complejo de bunkers de Texla. Estaban furiosos, sobre todo por la manera en que los georgianos habían asesinado a sus camaradas. Personal de la marina alemana que no estaba entrenada en el combate de infantería se habian presentado voluntarios para participar en el combate contra los rebeldes georgianos. Cualquier georgiano que se rendía o era capturado era pasado por las armas de inmediato.


 

(Continuara…)

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