martes, 8 de marzo de 2022

1945: Texel, la última batalla (14ª parte)

 

Bunkers y posiciones defensivas alemanas en Texel.

 Viene de aquí

  La tarde del viernes 6 de abril de 1945, poco después de recibir la orden de estar preparados para partir hacia el continentee, 6 oficiales georgianos se reunían para tomar una decisión.

  El primero en hablar fue Eugeni Artemidze, el “comisario político” de la célula subversiva formada en el batallón georgiano durante su estancia en Zandvoort, antes de ser destinados a la isla de Texel.

  Artemidze había contactado con los miembros de la resistencia holandesa en la isla y con representantes del partido comunista holandés en el continente. Era partidario de amotinarse esa misma noche, ya que consideraba que si se completaba el envío de buena parte de la unidad al frente, no habría ninguna posibilidad de llevar a cabo una rebelión exitosa en la isla

  Loladze, el oficial georgiano de mayor rango del batallón 822, estuvo de acuerdo, y añadió que había que aprovechar la oportunidad ese mismo día, ya que los alemanes habían permitido a los georgianos mantener sus armas y los habían dotado de municion extra para el viaje al continente.

  Los oficiales georgianos  decidieron formar 6 grupos de combate de 100 hombres cada uno, cada uno responsable de tomar los puntos claves de la isla, y mantenerlos ante el probable contraataque aleman.

  Gogladze recibo el encargo de tomar las localidades de De Koog, en la costa norte de la isla, y el puerto de Oudeschild, el puerto frente a la costa holandesa.

Puerto de Oueschild.
  

  Nonadze recibió la tarea de tomar la parte occidental del aeródromo De Vlijt, mientras Artemidze se encargaría de tomar la parte oriental.

  La batería artillera del norte iba a ser responsabilidad de Macahidze, y Melikia fue instruido para tomar la batería del sur. Ambas baterías estaban bajo mando de  la Kriegsmarine, y el comandante de los  marinos alemanes en la isla no confiaba en los georgianos. Habia negado el acceso a todos los georgianos a las baterías, manejadas cada una de ellas por 250 soldados alemanes, y estaban fuertemente defendidas con posiciones fijas de ametralladoras, campos de minas y nutridas alambradas.

  

  Los georgianos sabían que tomar ambas baterías seria la parte más complicada de la operacion.

  Loladze, comandante en jefe de la rebelión, debía tomar el hotel Lindebom, el cuartel general alemán en Den Burg, y el complejo de  búnkeres Texla.

  Eran todos unos objetivos  cuya captura era vital para el éxito de la rebelion. El aeródromo debía ser capturado para permitir la llegada de aviones aliados, una vez que hubieran sido informados del éxito de la rebelion.El puerto de Oudeschild debía caer en manos georgianas para  evitar la llegada de refuerzos alemanes por mar. Las dos baterías artilleras eran esenciales. Si permanecian en manos alemanas,sus cañones tenían el alcance sobrado para que sus proyectiles llegarán a buena parte de la isla, comprometiendo el éxito del proyecto.

  La rebelión deberia dar comienzo a la 1 de la madrugada, cuando la mayoría de los alemanes estaría durmiendo en sus catres. Los georgianos entrarían en los barracones y matarian a los alemanes  silenciosamente, usando sus bayonetas y dagas para cortar sus gargantas. Debía evitarse a toda costa el uso de armas de fuego para evitar cualquier ruido   que provocara que alguien diera la alarma.

  Los lideres de la resistencia holandesa en Texel fueron avisados de la inminente rebelion en el ultimo momento. Pero  los encargados de pasar la noticia a los demás miembros de la resistencia no pudieron hacerlo, ya que se había instaurado el toque de queda en los pueblos de la isla de Texel.Como resultado, muchos miembros de la resistencia tuvieron la primera noticia del comienzo de la rebelión georgiana cuando esta ya había empezado.

  Los soldados georgianos también fueron avisados con muy poca anticipación. Apenas a medianoche, cada soldado recibió  la orden de entrar en un barracón preasigando y matar a un soldado alemán determinado.

  Como alemanes y georgianos llevaban el mismo uniforme, los rebeldes decidieron una contraseña para distinguirse en medio del combate, una contraseña que los alemanes no eran capaces de pronunciar, una frase en ruso que se iba a convertir además en el nombre dado a la rebelión : Den Rozhdenyi, cumpleaños.

  

  La revuelta comenzó en Den Burg, con el lanzamiento de 3 bengalas. Por toda la isla, los soldados georgianos tomaban sus bayonetas y marchaban en busca de sus víctimas. En pocos minutos, 400 alemanes habían sido asesinados, la mayoría de ellos en sus propias camas, degollados.

  Pero la intencion de llevar a cabo los asesinatos en absoluto silencio no fue como se habia planeado.En algunos casos se usaron pistolas, en otros ametralladoras, y en un caso se lanzo una granada de mano, sobre un bunker en el que dormian 2 oficiales y cuatro soldados alemanes.

  Las escaramuzas empezaron a reproducirse por toda la isla. Los miembros de la resistencia holandesa detenían a cualquier uniformado y preguntaban por la contraseña.Ninguno la sabia, y todos recibieron un disparo en la cabeza.

  Los alemanes que podían escapar  a la  muerte se ocultaban en zanjas de regadío, granjas, etc., tomaban ropas de civil y trataban de dirigirse hacia ambas baterías artilleras.

  La mayoría de los objetivos de la revuelta fueron tomados en los primeros momentos, aunque no todos. De Koog fue tomada rápidamente, el puerto de Oudeschild, fuertemente defendido por los alemanes, fue tomado tras conseguir los soldados georgianos varios morteros y ametralladoras de los polvorines alemanes.

Aerodromo De Vlijt.
  

  El mayor Breitner, comandante en jefe de las tropas de la Wehrmacht en Texel, pudo escapar a la masacre, algo que sería esencial para el éxito o fracaso de la revuelta.

  Tenía ciertos problemas en los riñones, problemas que llevaba arrastrando durante un par de años, y estaba recibiendo tratamiento en Texel. A menudo tenía que levantarse y marchar al cuarto de baño y esa noche, cuando acababa de salir de su habitación y se dirigía al cuarto de baño, comenzó a escuchar gritos y disparos.

  (Aunque esa historia no es la misma que se contaba por parte de los habitantes holandeses de Texel, que afirmarian mas tarde que Breitner tenía una amiga en la isla, y que ese día pasaba la noche con ella, en vez de su propio barracón.)

  Las bengalas se habían disparado cuando se suponía que cientos de georgianos abandonaban sus barracones y marchaban hacia el puerto de Oudeschild, para desde allí zarpar hacia el continente la mañana siguiente. En un primer momento Breitner creyó que el ruido que oía era obra de los georgianos celebrando su partida. Breitner no tenia motivo para dudar de la lealtad de los georgianos, cuyos oficiales le habian repetido en numerosas ocasiones su intencion de trabajar conjuntamente junto a Alemania para derrotar a la URSS.

  Cuando el ruido se incremento y comenzaron a escucharse ruido de morteros en al lejanía, Breitner se convenció finalmente de que no se trataba de una celebración georgiana. Llegó hasta unos de los bunkers, y allí comenzó a pensar que, o que los aliados acababan de desembarcar en la isla de Texel, o que  los holandeses se habian rebelado  contra los alemanes de la isla.

  Breitner se encontró con otros dos oficiales alemanes y  a un sonderfuhrer, un civil agregado al contingente alemán en Texel encargado de las comunicaciones, y juntos marcharon  a intentar dar la alarma general al complejo de bunkers Texla.

  

  Pero según se aproximaban a Texla, recibieron fuego de ametralladora, y Breitner se dio cuenta por fin de lo que estaba pasando.Breitner decidió entonces dirigirse hacia el sur de la isla, esquivando  y ocultándose de grupos de georgianos armados que disparaban a todo lo que se movía.


 

(Continuara...)

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