lunes, 18 de abril de 2016

276 a.c. : Pirro en Sicilia (2ª parte )


viene de aqui :


  Hasta llegar a Agrigento, la campaña de Pirro en Sicilia había consistido en una triunfante procesión, conquistando villas y ciudades de población mayoritariamente griega sin tener que combatir.


  Pero para continuar la campaña, debía dirigirse desde Agrigento  en dirección noroeste, cruzar el rio Halicus e internarse en territorio hostil,territorio puramente cartaginés.


  A primeros del año 277 a.c., las tropas de Pirro tomaban por asalto la ciudad de Heraclea y después la villa de Azones.Desde allí, marchó hacia Selinus, que se rindió sin lucha. Los elimios, los antiguos habitantes del oeste de Sicilia (que se proclamaban descendientes directos de los troyanos, y por tanto, acérrimos enemigos de los griegos) ocupaban las ciudades de Halicyae y Segesta, y Pirro esperaba una fuerte oposición. Pero ambas ciudades se rindieron sin lucha.
 
  Desde allí, Pirro se dirigió hacia la ciudad de Eryx, ( actual Erice), en lo alto del monte san Giuliano. La ciudad disponía de una fuerte guarnición cartaginesa, y su forma triangular, con dos de sus lados protegidos por escarpados precipicios lo convertía en una excelente posición defensiva. El tercer lado, en el sudoeste de la ciudad, estaba protegido por la denominada “muralla púnica” (aunque seguramente fue construida por los elimios).Sobre ese lado de la ciudad fue donde Pirro lanzó su asalto (al igual que árabes y normandos lo harian siglos más tarde).

 Eryx,actual Erice.


  Eryx tenía una tradición legendaria, una de las doce tareas de Hércules había consistido en matar al rey de los elimios en un combate de lucha libre, tras erigir las columnas en Iberia y robar el ganado del gigante gaditano Gerion, de dos cuerpos y tres cabezas.Tambien era famoso  en Eryx el magnifico templo de Venus, en la cima de la montaña, al que se llegaba por una larguísima escalera de piedra.

 Hercules y el gigante Gerión.


  Tras un corto asedio, Pirro encabezó el asalto sobre la muralla de la ciudad,usando sus armas de asedio  y los arqueros para despejar la muralla.Tras un corto combate, los supervivientes de la guarnición cartaginesa se retiraron hasta la entrada del templo de Venus.Pirro ofreció una rendición honorable, y los soldados cartagineses entregaron sus armas y salieron de la ciudad en libertad.


  El siguiente objetivo de Pirro fue la ciudad de Laetia, que pensaba utilizar como base para el ataque  a uno de los más importantes puertos cartagineses de Sicilia, Panormus (actual Palermo).Pirro tomó ambas ciudades por asalto.Por entonces, toda  la Sicilia cartaginesa había caido de manos de Pirro, excepto Lilibaeum, la mayor base cartaginesa en la isla, situada en el extremo de Sicilia mas próximo a África.


  La captura de Lilibaeum daría a Pirro el control absoluto de Sicilia, y le daría un punto de partida ideal para navegar hasta África y terminar allí con el poder cartagines.Pero los cartagineses no iban a ceder la ciudad fácilmente. Con el control que la flota cartaginesa ejercía sobre el mar Mediterraneo, pronto  comenzaron a llegar a la  ciudad refuerzos y provisiones en gran cantidad.La flota de Pirro, muy inferior a la flota cartaginesa,habia sido destruida un año antes, no se sabe si derrotada por la flota cartaginesa o destruida por una tormenta.

 Restos de un buque cartagines,en el Museo Arqueologico de Marsala.


  La guarnición cartaginesa de Lilibaeum había reforzado las murallas de la ciudad,construyendo numerosas torres, y cavando un profundo foso de unos 20 metros de profundidad en el exterior, a unos 25 metros de la muralla, permitiendo su defensa  por medio de arqueros y otros lanzadores de proyectiles desde la muralla.


  Lilibaeum (actual Marsala ) ocupaba una posición fácilmente defendible.La ciudad tenia forma rectangular, con dos de sus lados protegidos por el mar y los otro dos por unas poderosas murallas. El puerto de la ciudad, uno de los mas grandes del mediterraneo, estaba a su vez protegido por dos rompeolas.


  Antes del inicio del asedio, los cartagineses enviaron una delegación a parlamentar con Pirro. Ofrecieron una gran cantidad de oro y la construcción a sus expensas de una poderosa flota .Al principio Pirro se inclinaba por la posibilidad de aceptar el trato, permitiendo que Lilibaeum permaneciera  bajo control cartagines.Pero sus consejeros y los representantes de las otras ciudades griegas de Sicilia se negaron a aceptar la idea de seguir permitiendo la presencia de Cartago en Sicilia. Sabían que si dejaban Lilibaeum en manos cartaginesas la ciudad volvería ser utilizada como base para una futura reconquista púnica  de la isla. Su situación geográfica tan cercana a Cartago, y los precedentes de los enfrentamientos ocurridos  dos siglos antes terminaron por convencer a Pirro, que dio un ultimátum a los cartagineses; si se rendían y abandonaban la ciudad y la isla, se respetarían sus vidas.

 Ruinas de Lilibaeum.


  Los cartagineses eran conscientes de su fuerte posición defensiva, y rechazaron el ultimátum.


  Pirro coloco varios campamentos, y lanzo diversos ataques desde ellos para probar la fortaleza de la muralla y de sus defensores, intentando encontrar un punto débil en donde efectuar el ataque final. Pero los defensores rechazaron todos los intentos de los asaltantes, y Pirro se preparó para un largo asedio.


  Durante dos meses se construyeron grandes torres de asedio, tan grandes como las utilizadas en Siracusa, y se efectuaron operaciones de minado de las murallas. Pero el invierno se cernía sobre la zona, y Pirro decidió abandonar el asedio. Las defensas cartaginesas eran demasiado fuertes y su flota seguía llevando a Lilibaeum refuerzos y provisiones.


  Pirro decidió entonces llevar la guerra al territorio enemigo .Quería atacar Cartago, tal como había hecho Agatocles en un par de ocasiones, entre los años 310 y 305 a.c., aprox, mientras los cartagineses se encontraban ocupados en Sicilia.


  Pero para llevar a cabo su proyecto de invasión de Africa, necesitaba una flota. Y exigió a las ciudades griegas de Sicilia los materiales necesarios para construir los barcos y las tripulaciones para manejarlos.


  La mayor parte de las ciudades se negaron, exigiendo a Pirro que cumpliera su compromiso de terminar con la presencia cartaginesa en Sicilia. Pirro se enojó fuertemente, y comenzó por ocupar las ciudades militarmente, instalando guarniciones en aquellas que podían presentar mas problemas. Reemplazó a los magistrados con sus propios oficiales, y revocó las leyes que daban más autonomía a las ciudades, poniéndolas bajo control de sus nuevos ocupantes.


  Durante una temporada, las ciudades griegas de Sicilia entraron en razón, sin duda intimidadas por la presencia militar de  los soldados de Pirro, y se dedicaron a  cumplir con las exigencias de Pirro, que decidió dar un ejemplo a los levantiscos griegos. Tras abandonar el asedio de Lilibeum, se dirigió hacia el este, hacia Messina, donde los mamertinos saqueaban y exigían fuertes tributos a las debilitadas ciudades de la zona. 

 Pirro atrapó a los recaudadores de impuestos mamertinos y los hizo decapitar, paseando después sus cabezas clavadas en picas.


  Pero su victoria sobre los mamertinos apenas hizo nada por mejorar su reputación entre los griegos de Sicilia.Los mismos gobernantes que habían solicitado su ayuda,los tiranos Tineon  y Sosistrato,le exigieron que abandonara Sicilia con sus tropas.


  A pesar del apoyo que ambos le habían  dado durante la campaña en Sicilia, Pirro comenzó a sospechar de la existencia de un complot,temiendo un pacto secreto entre cartagineses y algunas ciudades griegas.Sosistrato tuvo conocimiento de los planes de Pirro, y logro escapar, pero Tineon fue arrestado y ejecutado.


  Fue el primero de muchos.Pirro, convencido de la traicion de las ciudades griegas, se embarcó en una brutal purga de todos los griegos de Sicilia que pensaba estaban en su contra.


  Una parte de las ciudades griegas de declaró entonces en abierta rebeldía contra Pirro, e incluso alguna de ellas se alió de nuevo con los cartagineses. Con toda la isla en rebelión y los cartagineses preparando una ofensiva para recuperar sus territorios perdidos, Pirro recibió varias cartas de sus aliados samnitas y tarentinos pidiendo ayuda,ya que desde que Pirro había abandonado Italia habían perdido territorios a manos de los romanos.


  Con los problemas que tenía en Sicilia, Pirro tuvo la excusa perfecta para marcharse de allí. Y mientras navegaba de nuevo hacia Italia, pronunció la frase “Amigos, que formidable campo de batalla para romanos y cartagineses dejamos tras nosotros”.

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