lunes, 24 de noviembre de 2014

1ª Guerra mundial: Bicicletas, motocicletas y sidecares (1ª parte)





  
   La aparición a finales de los años 1880 de la “bicicleta segura” revoluciono la tecnologia de la bicicleta,  ya que ofrecía una alternativa  a la mucho más peligrosa bicicleta Penny farthing.


  La entonces llamada bicicleta segura incorporaba las ruedas del mismo tamaño, aproximadamente,  un fuerte chasis de forma de diamante,transmision a la rueda trasera y un puesto de conduccion un poco mas amplio y comodo.

  No paso mucho tiempo de su invención cuando los estados mayores de los principales ejércitos de Europa y USA pensaron en su utilización en los campos de batalla.


  Ya en 1887, el ejército norteamericano decidió reemplazar el caballo como medio de transporte de tropas y creo el cuerpo ciclista del 25 regimiento de infantería.

  Curiosamente, para probar la nueva unidad se eligió a una veintena de soldados de color, que pedalearon sobre sus maquinas más de 3.000 kilometros, desde Montana hasta San Louis.


  A principios de la primera guerra mundial, Gran Bretaña disponía de más de 14.000 soldados que eran expertos ciclistas, equipados con bicicletas con las últimas novedades de la época.

  En los campos de batalla de Francia, los regimientos ciclistas fueron utilizados como unidades de reconocimiento y como tropa de choque, que podía desplazarse con rapidez por caminos y carreteras de un lado a otro del frente.


  En agosto de 1914, estos hombres mostraron su valía en Mons, cuando batallones de ciclistas franceses y británicos consiguieron ralentizar lo suficiente el ataque alemán y permitieron reagruparse a los ejércitos aliados.


  El problema para las unidades ciclistas surgía cuando debían transitar por terreno dificultoso. Ahí entro en acción la fabrica inglesa B.S.A. (Birmingham Small Arms ),una compañía que fabricaba todo tipo de objetos belicos, desde el legendario rifle Lee Enfield 303,cerrojos para la ametralladora Maxim,interruptores de todo tipo para aviones de caza,proyectiles de artillería de alto poder explosivo,ametralladoras Lewis completas,etc.


  Era norma común en las empresas ubicadas en Inglaterra realizar una parada técnica en verano, para llevar a cabo el mantenimiento general de las instalaciones y la maquinaria.

  BSA siempre tenía dicha parada técnica en las primeras semanas de agosto, cuando en sus fabricas solo se encontraban los operarios necesarios para las labores de mantenimiento.

  Pero Gran Bretaña fue a la guerra, y a la fabrica llego la orden de fabricar rápidamente 500 bicicletas con especificación militar, dotadas de lámparas delantera y trasera,portaobjetos,timbre,enganches para fusil,etc,que debían ser entregadas al ejercito en menos de 24 horas,ya que el BEF, cuerpo expedicionario britanico partia para Francia.

  Rápidamente se enviaron mensajeros para avisar a los trabajadores que estaban de vacaciones  (debido a la parada técnica de la fabrica) para que se dirigieran a sus puestos de trabajo. Tras trabajar durante toda la noche, la empresa fue capaz de servir aquel primer pedido, al que le seguirían muchos más.


  El problema de la bicicleta y los terrenos difíciles fue resuelto por esta misma empresa, BSA, que decidió fabricar una bicicleta plegable, la BSA folding bicycle.Con solo quitar dos tornillos y sus correspondientes tuercas, la bicicleta podía ser transformada en mochila en menos de 90 segundos, dejando las manos del soldado ciclista libres para poder usar su fusil u otro equipamiento.



  Aparte de la típica bicicleta individual, se diseñaron y construyeron algunos artilugios con ruedas y pedales ciertamente curiosos.

Desde la bicicleta-tandem ambulancia 


Pasando por el tándem para pelotón


 Y este extraño aparato, que quizás se podría denominar tándem-triciclo-artillado.


  Parece que el peso del artilugio (el triciclo-tándem mas el peso de las dos ametralladoras Maxim, mas el peso de las municiones que transportaba) superaba los 170 kilos, al que había que añadir el peso de los dos soldados. 


  Con el aparato en movimiento, el peso del vehículo lo convertía en prácticamente inútil en cualquier terreno que no fuera un buen camino en un llano.

  Y con el vehículo parado, al tratar de disparar las ametralladoras, el peso y la necesaria rigidez de la estructura que las soportaba provocaba unas tremendas vibraciones que hacían inútil cualquier intento de apuntar mínimamente bien.



(Continuara...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario