lunes, 28 de diciembre de 2015

Jenizaros,infanteria de elite del Imperio Otomano. ( 7ª parte )




 Viene de aquí:

  Al igual que la expansión del imperio otomano se debió en gran parte a la extraordinaria capacidad militar  de los jenízaros, también fueron los jenízaros responsables en buena parte  del caos y el hundimiento otomano.

  Algunos  sultanes turcos se habían percatado de la excesiva importancia que el cuerpo de jenízaros estaba tomando, no solo en el aspecto político, sino también en el aspecto económico.

  En los primeros tiempos del cuerpo, solo los jenízaros jubilados  eran autorizados a dedicarse al comercio. Pero cuando las acemi oglan,las escuelas del cuerpo se abrieron para todos, las cosas cambiaron.

  Tras conseguir del sultán el permiso para contraer matrimonio y formar una familia, un numeroso grupo de jenízaros solicitó al sultán el permiso para dedicarse al comercio en sus ratos libres.

  Interesado en romper el espíritu de grupo y la camaradería entre los miembros del cuerpo, el gobierno otomano accedió.

  Varios trabajos civiles comenzaron a ser masivamente ocupados por jenízaros.Normalmente, el mismo tipo de  trabajo era ocupado por jenízaros pertenecientes a la misma orta.Por ejemplo, a mediados del siglo XVII la práctica totalidad de carniceros de Constantinopla pertenecían al cuerpo. Poco a poco fueron controlando el comercio de frutas y verduras, y se hicieron con el monopolio del comercio del café.

  Más tarde se concedió a los jenízaros el privilegio de importar todo tipo de mercancía procedente de Siria y Egipto, con exención total de impuestos.La corrupción comenzó a crecer de forma descontrolada. Cualquiera que quisiese ganar dinero rápidamente solo tenía que sobornar a cualquier oficial jenízaro para que incluyese su nombre en el registro de la orta.

  Sin aparecer en ningún momento por los barracones jenizaros, la sola presencia en el registro de la Orta concedía la exención de impuestos y la pertenencia a un grupo muy poderoso.Aguadores, vagabundos, cristianos y judíos conversos, cualquera podía entrar si tenía el suficiente dinero para sobornar a un oficial jenízaro.

  En 1622 se había producido el primer intento para recuperar el antiguo espíritu militar y reducir el poder de los jenízaros por el sultán Osman II,altamente preocupado por el crecimiento de nivel de los ejércitos europeos, que habían conseguido grandes avances en técnica militar, tácticas y armamento.

  Era necesaria una reorganización del cuerpo, que pasaba por desmantelarlo por completo y volverlo a crear desde 0.Pero los planes del sultán Osman fueron descubiertos por los jenizaros, y el sultán pago su atrevimiento con la vida. Los siguientes sultanes optaron por mantener el status quo y no molestar a los jenizaros, de modo que el imperio otomano dejo de ser gobernado por sultanes y visires para ser dirigido por los jenízaros.


  Pasaron 100 años antes que otro sultan, Selim III ,intentara una nueva reforma para organizar a los jenízaros al modo de los ejércitos europeos de la época. Pero también fue destronado y asesinado.

  Durante todo el periodo, los jenízaros fueron apoyados en su oposicion a cualquier tipo de reformas por los derviches bektasies, que no querían perder el prestigio y poder que habían adquirido por su relación con el cuerpo. Y la casta de los sabios derviches, los ulemas defensores de las milenarias leyes otomanas, sus costumbres y tradiciones, que abiertamente expresaban su apoyo y simpatía a las demandas de los jenízaros.


  Pero en 1808 el sultán Mohamed II planeó la destrucción del cuerpo jenízaro. Para ello, y a base de sobornos y privilegios, puso de su lado a los ulemas.Despues, para poner al pueblo llano de su parte, acusó a los jenízaros de herejía. Buscó entre los oficiales jenízaros al más favorable a las reformas que pensaba emprender y lo envió a provincias con la orden de crear y organizar un ejército capaz de enfrentarse con garantias a los jenizaros.

  Se tardó mucho tiempo en crear tal ejercito, pero el 29 de mayo de 1826 el sultán ordenó a cada una de las 51 ortas acuarteladas en Constantinopla aportar 150 de sus mejores hombres para unirse al nuevo ejercito.Los oficiales jenízaros se vieron sorprendidos por la medida, y hasta el 4 de junio no terminaron de reunir a las tropas, que el día 10 desfilaron delante del sultán antes de ser acuartelados en las afueras de la capital.

  Demasiado tarde, los oficiales jenízaros se dieron cuenta de la jugada maestra del sultan, que había privado a los jenízaros de más de 7.500 de sus mejores soldados y los había separado de sus mandos. En los barracones jenízaros y en sus salas  de oficiales comenzaron a oírse voces llamando a la rebelión contra el sultan, voces acrecentadas por los agentes secretos del sultan, que se habían infiltrado en las ortas para incitar a los jenízaros a la rebelión.

  El día 14, el gran visir anuncio sorpresivamente una reforma en el uniforme de los jenízaros, que abandonarían el uso del tradicional pantalón ancho para sustituirlo por uno mas estrecho, similar al que llevaban los soldados de los ejércitos del oeste de Europa.Todos los jenizaros deberían llevar el nuevo tipo de pantalon en el desfile que se llevaría a cabo el día 18, ante el sultan, en la explanada de At Meydani, donde antiguamente estuvo situado el antiguo hipódromo construido por el emperador Constantino hacia 1500 años.

 Explanada de  At Maydani.

   En la noche del 14 al 15 de junio, comenzó la revuelta de los jenizaros.Los oficiales de 5 ortas llevaron sus calderos a la explanada y los colocaron boca abajo, símbolo de rebelión contra el sultan.A mediodía, mas de 20.000 jenízaros se habían reunido en At Meydani,todos ellos ataviados con el pantalon ancho. Aunque muchos de ellos nunca habían cogido un arma, era una fuerza considerable.

Pero muchas de las ortas de Constantinopla decidieron no unirse a la rebelión.


  El primer intento de los jenízaros rebeldes para asaltar el serrallo del sultán fracasó, y el sultán se vio entonces con la excusa que deseaba. Ordenó colocar la artillería en las colinas que rodeaban At Maydani y dispuso las tropas leales tapando cualquier salida.

  El sultán mando izar su estandarte de guerra sobre todos los edificios públicos de Constantinopla, y la población civil se armó en espera de lo que iba  a ocurrir.

  Los jenízaros, rodeados y prácticamente desarmados, enviaron una delegación al sultán, exigiendo la ejecución  de los oficiales reformistas del cuerpo y la retirada de las tropas de At Maydani.Cuando se negaron a rendirse y entregar sus armas, el sultán dio la orden de ataque.

  Las primeras descargas de la artillería causaron una tremenda mortandad entre los jenizaros, que trataron de salvar sus vidas huyendo a la carrera. Algunos llegaron a la plaza del mercado central, en donde fueron asesinados por los civiles. Otros lograron llegar hasta sus barracones, que fueron rodeados y después incendiados.

  Comenzó una caza al hombre por toda la ciudad. Y los jenízaros, con sus curiosos pantalones eran fácilmente reconocibles. Todos fueron capturados y trasladados  al serrallo del sultan, en donde se había establecido una corte marcial, que rápidamente los condenaba a muerte,ejecutandose la sentencia de inmediato.

  Los calderos, el símbolo sagrado de los jenizaros, fueron cubiertos con estiércol por el populacho, al igual que los estandartes jenízaros.

  Los derviches bektasies, guias espirituales de los jenizaros, fueron tratados con severidad por su apoyo a  los rebeldes. Tres de sus líderes fueron ejecutados públicamente, otros muchos mas fueron asesinados por el populacho y el resto fue expulsado de Constantinopla y deportado a las provincias fronterizas.Los barracones, mezquitas y otros edificios utilizados por los jenízaros fueron demolidos ,y se pronuncio una maldición eterna sobre cualquiera que pronunciara el nombre  de los jenízaros.

  Asi, el cuerpo militar que había llevado el terror por todo el occidente cristiano durante medio milenio llego  a su fin de la misma manera en la que había crecido y se habia desarrollado ; en medio de un baño de sangre.



Ottoman wars 1600-1870. An empire besieged – Virginia Aksan
The Decline and Fall of the Ottoman Empire – Alan Palmer
The ottoman empire  - 1300 - 1650 - Colin Imber
A military history of the ottomans – Mesut Uyar

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