lunes, 4 de enero de 2016

1920: “El noveno del undécimo”, el putsch de Munich, Los antecedentes (II)




Viene de aquí:

  A primeros de febrero de 1919,el general Graf Rudiger Von der Goltz llegaba al Báltico para tomar el mando de los freikorps que allí se estaban concentrando.A mediados de mes había organizado una división completa de 14.000 hombres,incluyendo unidades de  caballeria y artilleria.

 Caballeria freikorps en la campaña del Baltico 1919-1920.
 
  En este caso, los, aliados respondieron de diferente manera a como habían actuado en el caso polaco. Pensaron que si obligaban a retirarse del Báltico a los freikorps, la zona caería fácilmente en manos del ejército rojo ruso. Se planteó brevemente la posibilidad de enviar un cuerpo expedicionario anglo-frances, pero la población de ambos países estaba cansada de guerras y ambos gobiernos se negaron a esa posibilidad.

  Los ejércitos de Letonia, Estonia y Lituania (en realidad, milicias pobremente armadas y entrenadas) no iban a tener ninguna oportunidad de detener al numeroso ejército rojo por si solos.Rapidamente, la población de origen alemán puso en pie una nueva milicia de autodefensa, Baltische Landwehr, dirigida por miembros de la aristocracia germana que llevaban controlando Estonia y Letonia desde la época de los caballeros teutónicos.

 Milicianos letones en 1919.
 
  En Letonia se habai proclamado la independencia el 18 de noviembre de 1918, y Karlis Ulmanis habia sido elegido presidente del gobierno provisional leton, expulsando del poder  al gobierno del soviet lituano, que era “lituano” solo de nombre, ya que había sido instaurado por el ejercito rojo de la recien nacida URSS.

  El ataque contra el ejercito rojo se llevó a cabo en la tercera semana de febrero, y las tropas alemanas salieron de Libau acompañadas de las milicias del “Ejercito de voluntarios del oeste de Rusia” ,una milicia poco destacada militarmente mandada por un cosaco georgiano, Pavel Rafalovich Bermondt Avalov, que anteriormente ya había combatido a los bolcheviques en la guerra civil rusa.

 Pavel Rafalovich Bermondt Avalov.

  A finales de febrero, los freikops ya controlaban toda la zona de Libau, y en marzo avanzaban hacia el este hacia Riga y hacia el nordeste hacia Curlandia, derrotando al ejército rojo constantemente.

  Debido al pobre desempeño militar de las milicias letonas, el general Von der Goltz decidió reemplazar a sus mandos principales. Ingleses y franceses protestaron airadamente ante esa “intolerable intromisión en los asuntos internos de Letonia “, pero como no tenían tropas sobre el  terreno (y  ninguna intención de enviarlas), poco mas pudieron hacer.

 General Rudiger Von Der Goltz.

  El general Von Goltz quería tener las manos libres para conseguir su objetivo sin interferencias. Quería tomar Riga, uno de los mejores puertos del Baltico.El 25 de mayo, los freikorps se lanzaron al asalto frontal de Riga.Al día siguiente, desfilaban por la ciudad sin oposición, mientras los restos del ejército rojo huían en desbandada hacia el este.

  Pronto se hizo evidente para los habitantes de Riga lo que significaba haber sido "liberado" por los freikops.En los primeros días de ocupacion, alrededor de 800 letones fueron ejecutados sin ningún tipo de juicio, con la excusa que eran bolcheviques.


   En las siguientes semanas se precipitaron los acontecimientos.Finalmente, Alemania firmó el Tratado de Versalles, y Francia e Inglaterra comenzaron a enviar gran cantidad de armas y municiones a los milicias de Letonia, Estonia y Lituania, mientras exigían a Alemania que se retirara de todas los territorios conquistados antes del fin del mes de agosto.

  Desde Berlín se enviaron emisarios en repetidas ocasiones, ordenando a Von der Goltz que retirara rápidamente sus freikorps de los estados del Báltico.


  Von der Goltz hizo caso omiso a las ordenes, y decidió invadir Estonia el 21 de junio.Sorprendentemente, las milicias estonias, armadas con las nuevas armas recibidas de franceses e ingleses, repelieron con éxito la invasión.

  Los freikorps se retiraron hacia Riga, acosados por el ejercito combinado estonio-leton.Von der Goltz necesitaba refuerzos, y mientras cientos de alemanes viajaban desde Alemania hacia el Báltico para unirse a los freikoprs, los rusos blancos que aun se encontraban en Estonia decidieron aceptar la colaboración alemana.

  Los oficiales del ejercito blanco ruso aun pensaban que podían derrotar al ejército rojo y reconquistar Moscu, y aceptaron la formación de un ejercito combinado ruso-alemán que se formó a mediados de septiembre de 1919, formado por 55.000 hombres, de los cuales 40.000 eran alemanes o de origen alemán. El objetivo, tomar los países bálticos y luego lanzarse sobre el ejército rojo, que se encontraba reorganizándose en las cercanías de Moscú.

 Berdmont Avalov y oficiales del ejercito ruso blanco.

  El 8 de octubre, el nuevo ejército  ruso-alemán asaltaba de nuevo Riga, que había sido reconquistada por las tropas letonas días antes.

  Cuando la ciudad estaba a punto de caer nuevamente en manos de los freikorps, apareció la flota britanica, que comenzó a bombardear a los alemanes.Los letones aprovecharon la ocasión para pasar a la ofensiva, y para el día 19, habían expulsado  a los freikorps a las afueras de  la ciudad.

  Entonces, el gobierno  lituano, que hasta entonces se había declarado neutral, decidió unirse a las otras naciones del Báltico contra los invasores alemanes.

  Cogidos en una pinza entre los diferentes contingentes del Báltico y con los rusos blancos abandonando la alianza para internarse en Rusia, los freikorps se retiraron hacia el este de Prusia, culpando de la derrota al propio gobierno de Berlin, del que afirmaban no habían recibido ningún apoyo.

  A partir de entonces, los miembros del freikorps decidieron seguir dos lecciones básicas que habían aprendido en sus aventuras militares de posguerra:

1  - Que su mayor enemigo no eran las potencias extranjeras,sino la propia republica de Weimar, y
2  - Que antes de dirigirse a invadir cualquier otro pais, iba a ser necesario tomar el control del suyo propio. 

  A su llegada al este de Prusia, los freikorps se desmantelaron casi por completo como unidad militar organizada. Los términos del tratado de Versalles, que comenzaron a  aplicarse a partir del 1 de enero de 1922, imponían a Alemania la obligación de no sobrepasar el número de 100.000 efectivos para sus fuerzas armadas. El ministro de defensa de la republica de Weimar, general Hans von Seeckt, que nunca había sido partidario de los freikorps, ordenó su disolución completa.

  Alrededor de 400.000 veteranos combatientes en toda Alemania, colocados prácticamente fuera de la ley por la republica de Weimar, a la que tanto habían ayudado,comenzaron a  buscar otras alternativas para terminar violentamente con la "traidora republica".


 (Continuara…)

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