sábado, 18 de marzo de 2023

1939: Caballos Vs tanques: El Mito ( IV )

 


Viene de aquí:

  Mientras la guerra continuaba, el ejército polaco poco podía hacer para contrarrestar la propaganda germana. Algunos de los nuevos vehículos blindados de la caballería polaca debían ser abandonados por la falta de combustible y por que las carreteras estaban repletadas de civiles escapando, mientras los constantes ataques de los aviones de la Luftwaffe aumentaban aun más el caos y la confusión.

 

  Moverse aprovechando los bosques y el terreno dificultoso se convirtió en la única opción segura , y también era la manera mas efectiva para tratar de perforar las líneas alamanas, consiguiendo si las unicas victorias polacas.

  Desplazandose lentamente y sin apenas ruido, la brigada Suwalska ataco la población de Tykocin. Su misión: destruir un puente, volver a la seguridad del bosque de Bialowieza y formar unidades de partisanos para seguir combatiendo. El 9 de septiembre, con su objetivo a la vista, ocultos en el bosque, los exploradores de vanguardia divisaron una columna de infantería alemana.

  El general Podhorski, comandante de la brigada, decidió montar una emboscada. Primero las ametralladoras dispararían sobre los flancos de la columna alemana, y después, un asalto frontal de  la tercera compañía de la caballería ligera  a caballo terminaria con al resistencia enemiga.

General Podhorski.
 

  No fue una repetición de su última victoria, su famosa carga de 1808 en Somosierra, cuando la caballería polaca al servicio del emperador francés tomo un bien defendido paso a traves de las montañas del centro de España.Pero destruyeron el batallón aleman, tomando 200 prisioneros a cambio solo de 20 bajas.

"Batalla de Somosierra", obra de Jan Suchodolski.
 

  Aproximadamente al mismo tiempo, tropas de la brigada Podolska apoyados por elementos de la brigada Wielkopolska lanzaban la mayor contraofensiva polaca de la guerra hasta entonces.

  En la batalla del rio Bzura, el general Kutrzeba, comandante del ejercito Poznan, dio la orden de atacar el 8 de septiembre. Su intención era golpear el flanco del 8º ejército alemán y así aliviar la presión sobre el ejercito polaco en Lodz y la capital, Varsovia.

 

   Durante 4 días la contraofensiva polaca progreso, capturando gran numero de prisioneros, municiones, combustible y provisiones. Pero un fuerte ataque de la Luftwaffe y la llegada de refuerzos acorazados detuvo la contraofensiva y permitió a los alemanes reagruparse y rodear al ejercito polaco en Poznan. La vanguardia polaca, los regimientos de  caballería, sufrieron graves perdidas humanas. El 9º regimiento de  ulanos, sufrió más de un 40% de bajas, quedando solo 350 jinetes y 175 infantes. Las pérdidas de equipamiento también fueron considerables, y por ejemplo, al mismo 9º regimiento de ulanos solo le quedo la mitad de sus ametralladoras pesadas y una cuarta parte de sus cañones antitanques.

Restos de equipamiento polaco en el rio Bzura.
 

  Viendo que el único futuro que le esperaba a su tropas era quedar embolsadas, Kutrzeba ordeno a sus tropas retirarse hacia Varsovia y la fortaleza de Modlin.

  La ruta de escape atravesaba el bosque de Kampinos, con algunas partes muy complicadas para los caballos. Pero los germanos lo encontraron aun peor, ya que solo la 4ª división acorazada estaba preparada para bloquear la retirada polaca, y los vehículos acorazados eran prácticamente inútiles en esas condiciones del terreno.

  Tras fracasar en el asalto a Varsovia, la 4ª división Panzer envió varias compañías de tanques para bloquear las pocas salidas que tenía el bosque de Kampino. Desde el 15 al 19 de septiembre, la caballería polaca intento salir del bosque, atacando los bloqueos alemanes a base de pequeñas escaramuzas y emboscadas.

  Con poco espacio para maniobrar, los tanques comenzaron a  perder combates contra la caballería polaca, sobre todo de noche. Asi, el 20 de septiembre, la mayoría de los jinetes polacos habían conseguido superar los bloqueos alemanes y se dirigían a Varsovia. Los jinetes se unieron rápidamente a los defensores de la capital polaca, mientras los caballos se iban a convertir en alimento para la hambrienta guarnición.

  Pero no iba a haber tiempo para celebrar la victoria del bosque de Kampino.Aunque Varsovia resistió hasta finales de septiembre, en el resto del pais las tropas polacas se encontraban en retirada .Y el 16 de septiembre, la esperada ofensiva francesa desde el oeste no se materializo. Y un día después, las tropas soviéticas invadían Polonia desde el este, para ayudar  las tropas nazis.

 

  La unica opción que les quedaba a las tropas polacas que aun querían combatir era escapar para luchar otro dial. Eso significaba dirigirse a Lituania, Hungría o Rumania, países neutrales en los que los soldados huidos serian internados durante la duración de  la guerra. Pero a muchos soldados polacos se le permitió “escapar” de sus campos de internamiento y dirigirse hacia el oeste para formar un nuevo ejército.

  Moviéndose sin parar para eludir a los dos potentes ejércitos de Alemania y la URSS, algunos choques no pudieron ser evitados.

  En su libro An army in exile, el general Vladislav Anders describe los enfrentamientos entre su brigada Nowogrodzaka y varias unidades enemigas. Tras conseguir superar varias líneas de posiciones soviéticas, la unidad de Anders llegaba a la frontera con Hungría, y el día 24 de septiembre participaba en la batalla de Krasnobord, donde utilizaron la táctica de la "retirada parta" ( una retirada fingida para atraer al enemigo a una trampa) para atraer a la caballería alemana a un sector donde los polacos habin desplegado  sus ametralladoras pesadas.

Batalla de  Krasnobord.
 

  Pero en un enfrentaemitno cerca de Pzremysl, las tropas soviéticas rodearon a las tropas de Anders, que tuvo que rendirse.Finalmente,tras la invasión alemana de la URSS,  Anders y sus hombres fueron liberados y pudieron llegar al oeste vía Irán y Anders llegó a comandar el II cuerpo polaco en Monte Cassino durante la campaña italiana de finales de 1944.

Bandera polaca ondeando sobre Monte Cassino.
 

  Otro contingente polaco, el grupo de operaciones especiales Polesia, con unos 15.000 hombres, combatió a los invasores germanos hasta el 6 de octubre, en los aledaños de Kock. Ese día, la mayor parte de lo que quedaba del ejército polaco se rindió, y finalizó toda resistencia organizada.

  Pero la historia de las tropas montadas de Polonia no iba a acabar ahí. Mas de 100.000 soldados polacos habían logrado escapar a Hungría, Rumania y las republicas bálticas.Practicamente todos marcharon hacia el oeste, donde se estaba formando un nuevo ejercito polaco, en Francia. Asi, la mayoría de los jinetes de la antigua caballería polaca acabaron montando tanques, otra vez contra los alemanes, en el norte de África, Italia, Normandia etc. En 1945, había cuatro divisiones polacas combatiendo a las tropas del Eje en Europa.

Sherman V5 de la 1ª division acorazada polaca en Bayeux, en Normandia, a primeros de agosto de 1944
 

  ¿Por qué el mito de los lanceros polacos contra los tanques alemanes se hizo tan popular y se extendió con tanta rapidez?

  Básicamente, por que el régimen político que iba a regir los destinos de Polonia tras el final de  la 2ª guerra mundial quería eliminar del recuerdo de los ciudadanos polacos cualquier cosa que recordara al gobierno polaco de antes de la guerra.

  Dado que el ejercito era tremendamente popular en Polonia, iba a ser uno de los objetivos de la propaganda del gobierno estalinista de Boleslaw Bierut, inmerso en plena guerra fría.

  Se falsificaron documentos, se presentó a los líderes militares anteriores a la ocupación soviética como colaboradores del fascismo, y se incitaba a periodistas e historiadores a utilizar epítetos como “reaccionarios”, "burgueses” , “colaboracionistas”, etc, para referirse a los integrantes del ejercito polaco.

  La historia de lanceros polacos contra tanques alemanes fue entonces usada para ridiculizar al regimen polaco anterior a la ocupación. Hasta 1956, cuando el gobierno  de Wladislaw Gomulka emergió del caos de la era post-Stalin y permitió una revisión del pasado.

  Las evidencias emergieron, e historiadores tan importantes como Steven Zaloga o Andrew Zaremba refutaron el mito definitivamente.

 

Cavalry: the history of a fighting elite – V. Vuksic.

First polish armored division 1938-47 – Evan McGilvray

MHQ magazine, winter 2011.

1 comentario:

  1. ¡Interesante historia!, felicito nuevamente a este blog, por lo entretenido de sus artículos.
    Saludos

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