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lunes, 20 de marzo de 2023

55 Dias en Pekín; Bajo 8 banderas ( VI )


 

Viene de aquí:

  El brigadier general Gaselee elaboro un detallado plan de ataque coordinado. Pero ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo, y menos aun a la ansiedad de los aliados.

  Deseosos de asegurarse nuevas concesiones comerciales y territorios por explotar, los rusos se movieron antes de tiempo. Los japoneses les siguieron y atacaron la torre Tung Pien Men, adelantándose a los americanos, que habían sido designados para asaltar esa puerta.

 

  Para no ser superados por los rusos, las fuerzas japonesas avanzaron, seguidas por los otros contingentes aliados, comenzando así el asalto general a Pekín.

 

  Con los rusos y japoneses sin poder tomar la torre Tung Pien Men, el mayor general Chaffe, al mando del contingente americano, dirigió su atencion a una seccion de  la muralla cercana a la torre, enviando a dos compañías de infantería  para asaltar una pagoda desde la que se disparaba sobre cualquiera que intentara acercarse a la muralla.

Torrre Tung Pien Men.
 

  Los oficiales americanos pidieron voluntarios para escalar la pared de la pagoda, y, aunque no había cuerdas o escalas, el corneta del 14º de infantería, Calvin Pearl Titus ,se presento voluntario.

 

  A eso de las 10:45, aprovechando orificios y grietas  en el muro, Calvin comenzó a  escalar. Le siguieron varios hombres más, que utilizando las correas de sus fusiles arrastraban tras de sí sus armas y municiones.

  A las 11:03, la bandera estadounidense ondeaba sobre la muralla, ocupada ya por las dos compañías de infantes estadounidenses que disparaban sobre las posiciones bóxer.

 

  A las 3 de la tarde, desde los lugares altos del barrio de las Legaciones se divisaron lo que parecian unidades de  caballería alemana en las inmediaciones del muro tártaro. Pero cuando los soldados se acercaron, lo que parecían alemanes eran en realidad el brigadier Gaselle, su estado mayor y su escolta del 7º regiemiento de  infantería de Rajputs.

  Mientras los soldados hindúes trataban de  sacar los barrotes que cerraban la compuerta del ya casi seco canal imperial, los infantes de marina estadounidense lo intentaban desde dentro.

 

  Cuando consiguieron abrir los barrotes, los 55 días de asedio del barrio de las Legaciones de Pekín, habían terminado.

  La resistencia de los bóxers continuo en la ciudad, y la guarnición que defendía la catedral de Pei Tang tuvo que resistir un par de días más hasta ser liberados por tropas japonesas.

  La emperatriz Dowager escapo en un carro tirado por bueyes y disfrazada de campesina  junto a sus cortesanos el 15 de agosto, antes que las tropas aliadas superaran las puertas de la Ciudad Prohibida. Operaciones de limpieza y represalias continuaron durante semanas en la ciudad y la región. Llegaron más tropas aliadas, incluyendo un contingente australiano y otro hindú de varios miles de hombres, liderado por los maharajás de Jodpur, Gwalior y Bikanir.

Tropas australianas llegando a Pekin.
 

  El doctor Velde, cirujano de la legación alemana  y director del hospital improvisado durante el asedio, informo que 75 extranjeros habían muerto, y 169 habían resultado heridos en el asedio.

  Las perdidas humanas chinas nunca se superion.Muchas de sus bajas habían sido causadas por fuego amigo, ya que la artillería  y el fuego de fusilería en una zona tan densamente poblada causaba muchas bajas, ya que a menudo las balas y proyectiles rebasaban el barrio de  las Legaciones y caían en posiciones militares chinas u hogares de los civiles chinos, mercados, tiendas, etc. Se estima que más de 50.000 civiles chinos (incluyendo los rebeldes bóxer) murieron en los combates, además de 3.000 soldados del ejército imperial chino.

  Más de 30.000 católicos chinos y 2.000 chinos protestantes fueron asesinados durante la rebelión. Centenares de clérigos habían perdido la vida, incluyendo ortodoxos rusos, protestantes y católicos.

 El 7 de diciembre de 1900, funcionarios chinos firmaban el Protocolo Bóxer, por el que China aceptaba la culpa por la rebelión de  los bóxers y acordaba pagar los masivos daños producidos por los rebeldes, unos 330 millones de dólares de la época.

  Como parte del protocolo, 10 miembros de alto rango de  la corte imperial china fueron ejecutados por apoyar a los rebeldes .Otros muchos funcionarios gubernamentales que fueron encontrados culpables de asesinar o ayudar a hacerlo a occidentales fueron tambien ejecutados.


 

  Beijing y Tianjing, junto a otras ciudades del norte de China donde había comenzado la rebelión bóxer, fueron ocupadas por tropas internacionales durante al menos un año. Las tropas internacionales cometieron cientos de violaciones, incendiaron pueblos, y muchas obras de arte fueron robadas. Los soldados luego vendían las obras de arte robadas a “emprendedores" europeos y chinos, que las subastaban todos los días menos los domingos en los denominadas “subastas de botín”.

Boxers decapitados.
 

  No satisfechos con las duras reparaciones monetarias, tropas rusas entraron en Manchuria, lo que les iba a llevar en un par de años a colisionar con los japoneses en la guerra ruso-japonesa de 1905.

  En enero de 1902, la emperatriz regresaba a la Ciudad Prohibida, viéndose obligada a aceptar algunas reformas políticas de tipo occidental, aunque de corto alcance. Por ejemplo, el sistema educativo chino fue reemplazado por otro más  acorde al modo educativo occidental., la burocracia estatal fue simplificada, las políticas impositivas fueron renovadas, y la policía y el ejercito fueron purgados de elementos cercanos a los rebeldes bóxer. Murió en 1908, un día después que el joven emperador Guangxu.

La libertad cortando la coleta a la emperatriz Dowager.
 

   El antiquísimo imperio chino solamente sobrevivió 4 años a la emperatriz. El 12 de febrero de 1912, la dinastía Quing llegaba a su fin cuando abdico el emperador Puyi, convirtiéndose China entonces en una republica encabezada por el presidente Sun Yat Sen.

  La coalición de las 8 naciones aliadas duro incluso menos tiempo que el que tardo el imperio chino en desmoronarse. Dos de sus miembros se lanzaron sobre la garganta del otro en la guerra ruso-japonesa, y cuando la guerra estallo en Europa en 1914, las 8 naciones participaron en ella. Incluso Japón entró en la guerra, ocupando posesiones alemanas en el Pacífico.

Potencias aliadas incubando el huevo chino.
 

  Alemania ,el imperio austrohúngaro y Rusia, cada uno de  los cuales había enviado tropas a Pekín, colapsaron en 1918, y los tronos imperiales  de Berlín, Viena y san Petersburgo, que parecían invencibles en 1900, duraron apenas 12 años más que la corte imperial china de la Ciudad Prohibida.

Repartiendose el pastel.

 

The fists of righteous harmony ( history of the boxer uprising in China in the year 1900) – Henry Keown.

The boxer rebellion – Diana Preston

The origins of the boxer uprising – Joseph W. Esherick

martes, 28 de febrero de 2023

55 Dias en Pekín; Bajo 8 banderas ( V )

 


Viene de aquí:

  Entre el armamento utilizado por los bóxers y las tropas imperiales chinas había unos curiosos mosquetes de gran tamaño llamados jingals, unas copias de antiguos mosquetes occidentales que podían llegar a medir 2 metros de largo usando un cañon de  calibre 0,76 mm.

Boxers y sus "jingal".
 

 Eran tan pesados que había que equilibrarlos con un soporte, y se necesitaban dos hombres para dispararlo. Utilizaba como munición diminutas monedas, con agujeros cuadrados en el centro, y trozos de metal, y podía llegar hasta los 280 metros de alcance.

"Municion" para jingal.
 

  Una de esas pequeñas monedas mato al capitán Von Thomann mientras ayudaba a cortar algunos arboles entre la legación británica y el colegio Hanlin.

 

  La falta de artilleria preocupaba constantemente  a los defensores.Cuando su única pieza  de origen italiano se quedo sin proyectiles, un artillero del USS Newark, Joseph Mitchell, se dispuso a fabricar nueva munición.

  Decenas de cubos llenos de casquillos de balas de fusil  fueron recogidos y derretidos, para hacer nuevos proyectiles para el cañon. Pero era un cañon de pequeño calibre, y su efecto era mas sicológico que material.

  El 7 de julio, trabajadores chinos que estaban cavando una trinchera encontraron un viejo cañón de bronce de avancarga, abandonado allí por las tropas anglo-francesas durante los combates del año 1860 en la segunda guerra del opio.

  Mitchell y su compañero Herbert Squiers limpiaron la vieja reliquia y lo restauraron, montándolo sobre un armazón de origen italiano.

  Ambos artilleros descubrieron que el cañon podía disparar, al principio  solo metralla improvisada. Pero descubrieron que los proyectiles para un cañón inutilizado que tenían los rusos de 9 libras, encajaban perfectamente en el nuevo cañón.

Preparando a la "Vieja Betsy".

  Para disparar la nueva municion, desmontaban los proyectiles e introducían las partes, proyectil y carga, por separado en el añon. Cuando se disparo por primera vez con los proyectiles rusos, desde la biblioteca de la legación británica, la vibración que produjo fue tan fuerte que rompió todas las ventanas de la sala.

   Al cañón improvisado del artillero Mitchell se lo llamo de  varias maneras, la “vieja betsy", "la emperatriz viuda", pero todos en el barrio de las legaciones  conocían como el "cañón internacional", debido a que estaba compuesto de un cañon británico sobre un armazón italiano, y era utilizado por artilleros estadounidenses gracias a los proyectiles rusos.

La "Vieja Betsy" en posicion.
 

  Mientras los extranjeros del barrio de las legaciones vigilaban desde sus barricadas, bajo sus pies comenzó a oírse un extraño rumor. Según los prisioneros bóxer capturados se trataba de mineros del carbón que habían llegado a Pekín para cavar tuneles  para superar las barricadas bajo el barrio de las Legaciones.

  Los conversos chinos, que se habían ofrecido como voluntairos para trabajar en las fortificaciones, cavaron profundas zanjas como contraminas contra los túneles.

  Pero, a pesar  de las contramedidas, el 13 de julio explotaron dos minas bajo la legacion francesa.Dos marinos franceses murieron en las explosiones, que destruyeron dos edificios y varias barricadas. Un gran numero de  bóxers y tropas imperiales que esperaban cerca del lugar de la explosión para lanzarse al asalto también murieron.

  Arthur von Rosthorn, el encargado austriaco de asuntos exteriores, quedo atrapado hasta la cintura por los escombros que produjo la primera explosión, pero la segunda explosión lo libero, arrojándolo lejos de los escombros.Gran parte de la legación francesa tuvo que ser abandonada, y la línea defensiva se retiro varias decenas de metros atrás, a una trinchera que los franceses tenían ya preparada.Las tropas alemanes de la legación repelieron un ataque simultaneo, matando a decenas de atacantes en una carga de bayoneta a través de las pistas de tenis de las que disponía la legación germana.

 

  Hasta que llegaron las lluvias en julio, el agua había estado racionada en el barrio de las Legaciones.Al hedor de los cadáveres insepultos se añadía el de los caballos y los mismos sitiados. No había suficiente agua para lavar la ropa o para bañarse. Pero, cuando llegó la lluvia, el calor de julio lo convirtió en una sustancia pegajosa, húmeda y bochornosa, que atraía a plagas de moscas, mosquitos y otros insectos,

  Mientras, lejos de Pekín, informes falsos llegaban hasta las tropas aliadas, indicando que el barrio de las Legaciónes  se había rendido a los bóxers, que habían masacrado a la población europea. Los periodicos  de las naciones aliadas publicaban alarmante estimaciones de que serían necesarios más de medio millón de soldados y al menos un par de años de guerra para sofocar la rebelión.

  Aunque las noticias falsas seguían propagándose, las potencias aliadas comenzaron a reunir un gran ejercito para marchar sobre Pekín, y el mando de las operaciones recayo en el brigadier general Sir Alfred Gaselee, de Gran Bretaña.

  Se reunieron cerca de 20.000 hombres de los que el grupo más numeroso eran los japoneses, después los rusos y en tercer lugar los estadounidenses, con unos 2500 hombres al mando del mayor general Adna Chaffee , un veterano de la guerra civil estadounidense y las guerras apaches, que iba a disponer del 9º de infantería, el 6º de caballería y la batería F del 5º regimiento de artilleria de campaña.

 

 La situación en el barrio de las Legaciones oscilaba entre violentos intentos de asalto que agotaban las municiones de los soldados aliados, a interludios pacíficos durante el cese temporal de los combates.

  La corte imperial china decretó un alto el fuego el 17 de julio, que se mantuvo durante una semana. En un sorprendente acto de consideración ( aun no explicado), la corte imperial envió al barrio de Las legaciones cientos de melones dulces, hielo, harina y algo de carne de vaca, lo que significo un agradable cambio  a la acostumbrada dieta de los asediados, compuesta de arroz, leche condensada y carne de caballo.

 

  Los disparos cesaron de  nuevo el 27 de julio, dando a las legaciones un descanso hasta el dia 4 de agosto. Las misteriosas maniobras en la corte imperial china reflejaban lo que ocurría entre bambalinas, la division existente entre los funcionarios radicales muy próximos a los bóxers que querían ver a todos los extranjeros muertos, y los funcionarios reformistas y realistas que temían las represalias occidentales si los extranjeros del barrio de las Legaciones eran masacrados.

  La duda en los niveles mas altos de la administracion imperial se había producido desde el principio de la rebelion. Aunque las tropas imperiales participaban en al lucha junto a los bóxers, no habían comprometido su enorme potencial militar ,ni siquiera habían utilizado las decenas de piezas de artilleria europeas modernas almacenadas en sus arsenales.

  Las noticias de la aproximación del ejercito aliado llegaron a Pekín el 4 de agosto, lo que provoco la reanudacion inmediata de las hostilidades.

  Tras varias batallas e incontables escaramuzas, los aliados llegaban a las afueras de Pekín desde el este, el 13 de agosto.


 

(Continuara…)

lunes, 23 de enero de 2023

55 Dias en Pekín; Bajo 8 banderas ( IV )

 


 Viene de aquí:

  Lou, la esposa de Hoover, se presentó voluntaria para cuidar   a los heridos y algunas vacas lecheras que pastaban en los jardines de la legación británica. Armada con un pistola de 38 mm, se movía en bicicleta por todo el recinto, hasta que un dia la bicicleta recibió el impacto de  varias balas chinas, que milagrosamente no impactaron en la mujer.

  A bordo de los navíos de guerra extranjeros en la costa china, los comandantes aliados decidieron esperar y no hacer desembarcar más tropas, para no provocar reacciones violentas. Pero estaban hondamente preocupados por la suerte del contingente de Seymour y el destino de los extranjeros en Pekín y Tientsin.

  Para mantener Tientsin en poder de las potencias extranjeras, era imprescindible tomar varias fortaleza chinas que protegían el rio Pei Ho , cerca de Taku. Despues que una flotilla de cañoneras occidentales consiguiera la rendición de las fortalezas chinas, se desembarco una fuerza de socorro que llego a Tientsin el 23 de junio, liberando el asentamiento internacional asediado.

 

"Ataque a las fortalezas de Taku", obra de Fritz Neumann.

Interior de la fortaleza de Taku inmediatamente despues de su captura por los aliados.
 

 Con Tientsin asegurado, el siguiente paso para los ejércitos occidentales era salvar a Seymour y sus hombres.

  En junio de 1922, la columna de Seymour había llegado a Hsiku, a apenas 10 kilómetros de Tientsin. Alli ocuparon el arsenal del ejercito imperial chino, uno de los más grandes del país. Era una buena posición defensiva y estaba dotada de todo tipo de  armas de la época, desde cañones Krupp hasta sables y espadas, ademas de contener millones de cartuchos de rifle y ametralladora.

  Los ataques chinos hicieron mella en las tropas de Seymour, que sufrieron gran cantidad de heridos. Pero Seymour decidio mantenerse defendiendo el arsenal y esperando la llegada de refuerzos.

  El 26 de junio, una fuerza de socorro compuesta básicamente por rusos y británicos enlazaba con los hombres de Seymour, regresando todos a Tientsin. Entre los británicos se encontraba el comodoro David Beatty,del HMS Barfleur, el vicealmirante que años mas tarde comandaria la flotilla de cruceros britanicos en la batalla de Jutlandia de 1916.

Encuentro entre las tropas de Seymour y sus rescatadores.
 

  Hasta mediados de junio, Estados Unidos había considerado que enviar infantes de marina desde sus buques de guerra frente a la costa china era una respuesta suficiente  a la violencia en China. Pero, con la violencia sin aparente final, Washington decidió enviar también tropas terrestres. La guerra hispano-estadounidense de 1898 había otorgado a los estadounidenses una cabeza de puente en el lejano Oriente, en las islas Filipinas. Un buen número de tropas estadounidenses se encontraban combatiendo a los insurgentes filipinos, pero los 1300 hombres del 9 regimiento de  infantería del ejercito USA fueron enviados a China, comenzando a llegar a Tientsin el 11 de julio. Con la llegada de los estadounidenses y algunos tropas extranjeras mas, los comandantes aliados planearon un ataque general para expulsara  los bóxer.

  Tras dos días de intensos combates, la ciudad cayó el 15 de julio. Las bajas fueron numerosas en el contingente aliado, ya que los bóxers y los soldados imperiales opusieron una fuerte resistencia.

 

  Pero, aunque Tientsin estaba bajo control aliado y la expedición de Seymour había podido ser rescatada, la liberación del Barrio de las Legaciones de Pekín parecía imposible si no se esperaban varias semanas para reunir un ejercito más potente.

  Los defensores del Barrio de las Legaciones continuaban rechazando los constantes ataques bóxer y seguían esperando ayuda. Pero el 1 de julio , la derrota occidental sobrevoló por momentos por el barrio.

  Los marines estadounidenses mantenían sus posiciones en un bastión en el muro Tartaro, cerca de la legación  americana. Pero  su línea defensiva estaba mal elegida, ya que corría detrás de una barricada a lo largo del lado este del bastión, dejando el resto del bastión sin defensa.

 

  Los chinos atacaron y tomaron el lado oeste del bastión, y prepararon posiciones defensivas improvisadas.

  Así, cada contingente ocupaba una de las dos rampas que llevaban a la muralla en ese lugar. Los chinos estaban situados en una posición más alta, lo que permitía a sus francotiradores disparar casi a placer sobre las legaciones. Por su parte, la retaguardia de la posición estadounidense estaba protegida por una barricada ocupada por soldados alemanes.

Las rampas que llevaban hasta el Muro Tartaro.
 

  La noche del 30 de junio al 1 de julio, los chinos consiguieron hacer llegar a su posición tres cañones de campaña, comenzando a disparar sobre la posición alemana. El destacamento alemán, una docena de hombres comandados por un cabo, se retiro de su barricada, dejando expuesto al fuego enemigo a la barricada ocupada por los estadounidenses.

  El capitán Myers ordeno a sus hombres retirarse a su legación. Pero, tras una rápida consulta con el embajador estadounidense, se decidió que la posición estadounidense en el muro tártaro debía mantenerse a toda costa.

  El contingente de marines, apoyados por algunos infantes de marina británicos, lograron reconquistar la posición en el muro. Aunque se había perdido la posición alemana, era esencial que las tropas aliadas retuvieran algún sector del muro para no verse constantemente  expuestos al fuego de los francotiradores chinos.

 

  Esa misma noche, grupos de trabajadores formados por refugiados cristianos chinos construyeron nuevas barricadas y reforzaron la barricada estadounidense en el muro.

  Al anochecer del día 2, los chinos construyeron una nueva barricada, que en uno de sus extremos estaba apenas a 20 metros de la barricada estadounidense.

  Con la protección de la nueva barricada y la oscuridad de la noche, los chinos comenzaron a  construir una rampa de bambu desde la cual los tiradores chinos podrían disparar fuego de enfilada sobre la barricada estadounidense. La rampa estaba siendo construida a escasos metros de la barricada estadounidense, y el teniente Myers planeo un ataque nocturno para destruir la rampa.


  Entre las dos y las tres de la madrugada del 3 de julio, los chinos terminaron de construir la rampa, y habían comenzado a disparar sobre los marines estadounidenses.

  Myers reunió entonces 14 infantes de marina estadounidenses, 15 rusos y 26 infantes de marina britanicos.Envio a los rusos por la derecha para atacar a los chinos que controlaban la rampa del lado opuesto al bastion.Los estadounidenses y británicos atacarían por la izquierda.

Barricada china sobre el muro Tartaro.
 

  Saltando la barricada, de unos dos metros y medio de alto, Myers y sus marines atacaron la barricada china en el otro lado del bastión,y consiguieron hacer retroceder a los bóxers más de 100 metros.Un poco de combustible y media docena de antorchas fueron suficiente para incendiar la rampa desde la que los francotiradores chinos habían estado disparando sobre el complejo de embajadas.

  Myers fue herido en el ataque, y otros dos marines murieron. Al principio parecía que la herida de Myers, causada por una lanza, era de menor importancia, pero apareció la septicemia, y Myers fue hospitalizado en la embajada rusa, pasando el mando de los marines al capitán Hall.

  Los bóxers y las tropas imperiales estrechaban el cerco. Francotiradores encontraron nuevas posiciones de tiro en los edificios mas altos y cercanos al muro Tártaro, con vision directa a las legaciones.

  Usando una amplia mezcla de armas antiguas y modernas, los soldados imperiales y los rebeldes lanzaban a los defensores desde flechas a proyectiles de artilleria,pasando por ladrillos, piedras y petardos, que aunque no causaban heridas si afectaban a los defensores por el efecto sicológico del ruido que provocaban, aumentando la tensión durante los ataques.


 

(Continuara…)