miércoles, 6 de junio de 2012

410 a.c.; Segunda guerra greco-púnica. (1ª parte)




Tras la espectacular victoria de Siracusa contra la invasión ateniense, la ciudad griega se había convertido en la más poderosa ciudad de la isla de Sicilia.

Las ciudades griegas de Segesta y Selinus estaban situadas en el oeste de Sicilia, muy cerca de las ciudades púnicas de Motya y Panormus, que, aunque eran políticamente independientes de Cartago y no eran mercados importantes para los cartagineses, eran de gran importancia estratégica para proteger las rutas de comercio que unian la propia ciudad de Cartago con Italia y Grecia.

Para la familia magonida, que seguía reinando en Cartago, habia otra razón para la guerra aparte de los asuntos comerciales.Cartago se estaba convirtiendo en un poderoso estado mediterraneo, pero la derrota de Himera era un grave lunar en el honor cartaginés.

Un conflicto local entre Segesta y Selinus dio la oportunidad a los cartagineses para tratar de limpiar esa mancha de su historial guerrero.

Annibal, el nieto de Amílcar (que había sufrido la derrota de himera) fue el elegido por el consejo de ancianos cartaginés para encabezar la fuerza expedicionaria cartaginesa en  ayuda  a Segesta.

En un intento para evitar que la poderosa Siracusa se involucrase, Cartago envió emisarios para solicitar el arbitraje de los siracusanos. Esta estrategia funciono, ya que los siracusanos renovaron su alianza con Selinus mientras mantenían el tratado de paz con los cartagineses.

Cartago envió entonces a 5.000 mercenarios libios y 1.000 mercenarios italianos en ayuda de Segesta. No quería enviar tropas cartaginesas para no dar motivos para intervenir a Siracusa.
 Mercenario libio.

Gracias a los mercenarios, Segesta derroto al ejercito de Selinus.Preparandose para la inminente guerra con Siracusa, annibal reunió un enorme ejercito compuesto mayoritariamente de mercenarios africanos e iberos, y comenzó a preparar el transporte marítimo necesario para trasladar el ejercito a Sicilia.

En el 409 a.c., la armada cartaginesa, compuesta de 60 barcos de guerra y más de mil transportes se dirigió a Sicilia, donde tras desembarcar y unirse a los aliados de Segesta se dirigió inmediatamente a selinus, antes de que llegaran los siracusanos.

Instalo unas enormes torres de asedio y comenzó un constante bombardeo  de las murallas de Selinus. Selinus había gastado mucho dinero y esfuerzo en construir magníficos templos y habían descuidado la reparación de sus murallas. Así que las armas de asedio cartaginesas pronto hicieron enormes huecos en las frágiles defensas de Selinus, y batallón tras batallón de tropas cartaginesas atacaban las brechas.

Los habitantes de selinus montaron una desesperada defensa, que duro nueve días. Conquistar cada calle suponía un combate cara a cara, mientras las mujeres, niños y ancianos de selinus arrojaban piedras y proyectiles sobre las cabezas de los cartagineses. El final llego cuando los últimos defensores se concentraron para la última defensa en la plaza del mercado, donde todos murieron. Según Diodoro, las calles de la ciudad estaban repletas de 16.000 cadáveres.

El siguiente objetivo de Aníbal era Himera, y utilizó la misma táctica, un ataque frontal y masivo. Pero los himerios decidieron que el ataque era la mejor forma de defensa y salieron de la ciudad para combatir a campo abierto.

Inicialmente, esa salida sorprendió a los cartagineses, pero al final la superioridad numérica hizo retroceder a los himerios a la ciudad. Se evacuo por mar a los ciudadanos que fue posible, pero no fue suficiente. Al tercer día de asedio, la ciudad cayó en manos cartaginesas.

Himera fue arrasada hasta los cimientos, y anibal, en un sangriento homenaje a su abuelo, ordenó ejecutar a 3.000 prisioneros himeros en el mismo sitio donde Amílcar había muerto.

Una vez consumada su venganza, el general cartaginés embarco sus tropas y volvió a África.

El intensivo uso de mercenarios por parte de Cartago obligo a la ciudad a acuñar moneda por primera vez.Cartago se había resistido al empleo de la moneda, que había aparecido en el mundo griego a principios del siglo VI a.c..Pero las ciudades púnicas de Sicilia, en constante contacto con las ciudades griegas de la isla, habían ya acuñado moneda a finales del mismo siglo.

Estas primeras monedas cartaginesas estaban decoradas con un caballo y una palmera, símbolos asociados con Cartago.

 Primera moneda cartaginesa.

Dos años después, en 407, las tropas cartaginesas estaban de vuelta en Sicilia.Hermocrates, un general siracusano renegado atacaba las ciudades púnicas del suroeste de la isla. Aníbal e Himilcar reunieron otro potente ejército y salieron hacia Sicilia. Pero la campaña empezó mal.La flota fue atacada por los siracusanos, con el resultado de la perdida de varios barcos y la huida de los demás a mar abierto.

Al final, el ejército cartaginés consiguió desembarcar y se presento ante las murallas de Acragas.

Acragas (Agrigento), situada en la costa meridional de Sicilia, era la ciudad más grande y más rica de la zona. Situada en la parte más fértil de la isla, poseía ricos viñedos y olivares. Cientos de miles de habitantes mantenían un lucrativo comercio con las costas de africa.Estaba repleta de ricos templos, peristilos, estatuas y lujosas obras de arte.

 Acragas (Agrigento ).

Siracusa envió rápidamente ayuda a Acragas, pero Aníbal mando tropas contra la columna de refuerzo. Los siracusanos derrotaron a las tropas cartaginesas, pero sus generales no aprovecharon la ocasión de aniquilar al enemigo cartaginés.

Gracias a los refuerzos siracusanos, la ciudad quedo aliviada durante un tiempo.Ademas, los siracusanos se apoderaron de las provisiones de los cartagineses y estos empezaron a pasar hambre.

Acragas tenía un inconveniente; era casi imposible el abastecimiento por mar. Aníbal aprovecho esta circunstancia.La flota cartaginesa bloqueo todos los intentos siracusanos por abastecer la ciudad por mar. Y más tarde, los cartagineses atacaron un convoy de aprovisionamiento y se apoderaron de los víveres.

El hambre cambio de lado, y los siracusanos se dieron cuenta que, mas temprano que tarde, Acragas caería en manos cartaginesas. Y sus tropas abandonaron la zona.

Los habitantes de Acragas decidieron  no luchar más, y para evitar matnzas, decidieron huir. En una noche de diciembre de 406, miles de ciudadanos, hombres, mujeres y niños dejaron sus hogares, dejando atrás todos sus bienes. Dejaron atrás a los ancianos y los enfermos que no podían caminar; algunos se suicidaron para evitar ser torturados por los cartagineses.

Al amanecer, los cartagineses se encontraron una ciudad vacia.Saquearon los templos y casas y asesinaron a cuantos habitantes hallaron a su paso.

 Templo de Juno,en Agrigento.

Pero el ejército cartaginés no pudo continuar su conquista, una plaga golpeo con fuerza y mato muchos soldados, incluyendo a Aníbal Magon.

En el año 405, los lideres cartagineses, habiendo perdido la mitad de su ejército por la plaga pero habiendo ganado una fuerte ventaja estratégica, ofrecieron la paz a Siracusa, que fue aceptada rápidamente.

Los términos del tratado eran muy favorables a los cartagineses. Se reconoció su autoridad sobre los pueblos indígenas y las ciudades púnicas del oeste y el centro de Sicilia, y el pago anual de un oneroso tributo a Cartago por parte de la mayoría de las ciudades griegas de la isla.


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