jueves, 11 de junio de 2015

1863: “Tiempos de gloria”, afroamericanos en la guerra de secesión USA (5ª parte)




 viene de aqui :

  La ofensiva unionista contra Fort Wagner comenzó en la mañana del día 16 de julio de 1863, cuando varios regimientos federales fueron trasladados a James Island, donde esperarían el momento para lanzarse al asalto.

  El comandante confederado de Charleston, general Pierre Beauregard, estaba decidido a tratar de expulsar a los nordistas de Morris island antes de que se concentraran allí todas sus fuerzas.


  Al amanecer del día siguiente, una fuerza combinada de infantería y caballería rebelde surgió del pantano y ataco la retaguardia yankee, formada por el coronel Shaw y sus tres compañías de afroamericanos del 54 regimiento de Massachusetts.

  El coronel Shaw había entrenado a sus hombres correctamente, y los soldados formaron la línea  rapidamente, abriendo fuego al unísono sobre los confederados que se aproximaban.

  A continuación, se produjo un intensísimo combate cuerpo a cuerpo, usando las culatas de los msoquetes, bayonetas, palas e incluso los puños.45 de los hombres del 54 de  Massachusetts quedaron sobre el campo, muertos o gravemente heridos, pero consiguieron rechazar a los rebeldes hasta los pantanos de donde habían surgido.

  La mañana siguiente, el 54 de Massachusetts fue trasladado a la zona sur de Morris island, donde 41 grandes cañones y morteros de asedio colocados a menos de un kilometro de Fort Wagner disparaban sin descanso sobre las defensas rebeldes.

  El general Quincy Gillmore,al mando del Departamento del Sur del ejercito unionista, esperaba someter a los rebeldes de Fort Wagner utilizando solo la artilleria.Pero  se dio cuenta de que los cañonazos no iban a ser suficientes y debería tomar Fort Wagner al asalto.

  El encargado de liderar el asalto fue el brigadier general George Strong, que pregunto al coronel Shaw si sus hombres del 54 de Massachusetts estaban dispuestos para encabezar  el ataque.

  El coronel Shaw tenía sentimientos encontrados sobre si aceptar o rechazar la misión asignada a su unidad. Por una parte, participar en el asalto daría a su unidad una gran publicidad positiva y probaría que los afroamericanos estaban dispuestos a defender con su vida a la Unión y lo que representaba.

  Por otra parte, el regimiento que iba a encabezar el asalto sin duda sufriría un gran número de bajas, y muchos de sus soldados no iban a sobrevivir al  ataque.

  Tras valorar la cuestión con sus oficiales, Shaw decidió aceptar la responsabilidad y ordeno a sus soldados prepararse para el asalto.

  El sábado 18 de julio, los soldados del 54 de Massachusetts esperaban entre las dunas de la playa a que cayera la noche, mientras el cañoneo de  la artillería unionista continuaba machacando las posiciones sudistas.

  Alrededor de las 6 de la mañana, el cañoneo ceso, y los soldados  del coronel Shaw comenzaron a colocarse para marchar sobre las defensas confederadas, mientras los oficiales superiores debatían sobre las posibilidades de victoria del 54 de Massachusets.El general Gillmore estaba convencido de que su artillería había reducido significativamente la guarnición de 1300 hombres y 30  cañones que defendían fort Wagner, pero otros oficiales consideraba el ataque como un suicidio masivo en el que sus hombres iban a marchar sobre Fort Wagner como ovejas  al matadero.

  Justo cuando el sol comenzaba a salir, los hombres del 54 se colocaron en formación y comenzaron la marcha a lo largo de la playa entre la artillería unionista y la empalizada de Fort Wagner.



  En los primero momentos del ataque, ninguno de los cañones confederados de Fort Wagner disparo sobre los atacantes. Pero si se disparaba desde otras posiciones confederadas del área de Charleston, como Sullivan island, James island y Fort Sumter.


  Los proyectiles abrieron grande claros en las filas del 54 de Massachusets, que cuando llego a una distancia de 100 metros de las primeras posiciones defensivas confederadas comenzó la carga a la carrera. En ese momento, los confederados de Fort Wagner abrieron fuego con cada mosquete y cada cañón que aun estaba en uso.

  Los supervivientes llegaron a una trinchera poco profunda, en donde se refugiaron unos instantes. El soldado que portaba la bandera de la unión cayó muerto en ese lugar, y el sargento William Carney agarro la bandera, saltó la trinchera y comenzó a subir hacia las posiciones confederadas. Al mismo tiempo, el coronel Shaw se subía al parapeto y animaba a gritos a sus hombres para que le siguieran .Momentos después, era alcanzado por un disparo en el pecho.
   
 

  El sargento Carney logro reunir en torno a la bandera a un grupo de soldados, que se enzarzaron en combate cuerpo a cuerpo con los defensores confederados, usando pistolas, espadas, bayonetas, etc, mientras los siguientes regimientos unionistas formados por soldados blancos trataban de superar la cortina de fuego para unirse a la lucha.

  Pero moviéndose por la playa, con el océano por un lado y las marismas por el otro, eran blancos perfectos para los defensores de fort Wagner. El coronel Putnan,al mando de la 2ª brigada del 2º regimiento de voluntarios de New Hampshire ,ordeno a sus hombres que se introdujeran en el agua para tratar de flanquear la fortaleza, pero los  francotiradores confederados mataron al coronel de un certero disparo en la cabeza y a decenas de sus hombres apenas habían entrado en el océano.


  Pocos minutos mas tarde, el general George Strong, al mando de la fuerza de asalto, recibió una herida mortal, y los hombres a sus ordenes se dieron cuenta que ese día no iban a conseguir tomar Fort Wagner.

  Apenas había pasado una hora desde el comienzo del asalto y todos los oficiales del 54 regimiento habían muerto o estaban gravemente heridos. La mitad de la tropa estaba en la misma situación. El sargento Caney, que se convertiría en el primer afro-americano en recibir la Medalla de honor del Congreso de los EEUU, herido en el brazo izquierdo y la cadera, mantuvo en su poder la bandera de las barras y estrellas mientras retrocedía hacia sus líneas.

 Sargento William Carney

  A media mañana del día 18,256 soldados afroamericanos del 54 regimiento de Massachusetts fueron enterrados en fosas comunes junto a sus oficiales blancos y soldados blancos de otros regimientos que habían participado en el fallido ataque.


  Pero su batalla no termino ahí. Fueron enterrados muy cerca de fort Wagner, y la descomposición de los cuerpos enveneno el pozo de agua fresca del que se surtía el fuerte.

  La escasez de agua y los constantes bombardeos por parte de los buques de la armada unionista consiguieron que la noche del día 7 de septiembre de 1863, la guarnición confederada abandonara la fortaleza.


 (Continuara…)

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