jueves, 17 de noviembre de 2016

1863: Gangs of New York; (9ª parte): El final.






Viene de aquí :

  Ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, y con la nueva fase en la que había entrado la revuelta, en la que pequeños grupos de revoltosos se habain desperdigado por la ciudad y atacaban simultáneamente objetivos situados a kilómetros entre sí, el alcalde Opdyke organizó una reunión de urgencia con Acton ,el jefe de la policía local y con el brigadier Brown,comandante en jefe de las tropas federales desplegadas en New York.

  Se decidió dividir toda la fuerza policial en cuatro zonas principales: dos en el lado este, una protegiendo la alcaldía, y otra en el norte de Manhattan.Asi, la respuesta policial a los ataques que se esperaban seria mucho más rápida. Pero los neoyorkinos más ricos no tenían confianza en la policia, y temiendo un rebrote de la violencia, marcharon con sus familias hacia Westchester y New Jersey.

  Por la tarde del miércoles día 15, Opdyke invitó  a los ciudadanos de New York a formar patrullas de autodefensa en varios de los distritos más afectados por los disturbios. Opdyke aprovechó la ocasión para culpar al gobierno federal de lo que estaba ocurriendo en las calles de su ciudad, ya que el “envio al frente de las milicias de la ciudad la había dejado prácticamente indefensa ante la violencia de los alborotadores”.


  Durante el día los alborotadores se habían limitado a incendiar varios domicilios de influyentes miembros del partido republicano a lo largo de la Sexta avenida.Pero, cuando cayo el sol todos los grupos se reunieron en la 1ª avenida.

  El alcalde Opdyke pensó que ese era el momento adecuado  para probar su nueva milicia ciudadana.Y envió a 150 voluntarios, sin ninguna experiencia y mal armados.Al llegar a la 1ª avenida, cayeron en la trampa.Desde las ventanas y los tejados, los alborotadores comenzaron a  disparar sus armas de fuego y arrojar todo tipo de  objetos contundentes, matando o hiriendo gravemente a una docena de voluntarios. Tropas del ejercito fueron enviadas rápidamente para rescatar a los voluntarios restantes.


   A las 11 de la noche, doscientos estibadores en huelga se dirigieron al muelle de Brooklyn, donde los propietarios habían contratado a un centenar de trabajadores eventuales, protegidos por una decena de matones. La pelea entre ambos grupos duró toda la noche, y causó medio centenar de heridos y el destrozo de buena parte del equipamiento del muelle, sobre todo un par de grandes grúas que ardieron hsata el dia siguiente. En total, los daños causados por los revoltosos en el muelle ascendieron a mas de 100.000 dólares de la época, más de un millon de  dólares en la actualidad.

  La noche trajó la llegada masiva de las tropas de la Unión; el 74 regimiento de la guardia nacional de New York,el 152 regimiento de voluntarios de Virginia, el 26 regimiento de Michigan, etc,hasta totalizar un total de más de 4.000 soldados veteranos recién llegados de los campos de batalla ,algunos directamente desde Gettysburgh.

  Las tropas federales fueron desplegadas para proteger los edificios que de una u otra manera estaban relacionados con la producción bélica: sastrerías, armerías, acerias, etc.La policía y las milicias ciudadanas se concentraron en suprimir a los más revoltosos, utillizando artillería cuando era preciso.


  A mediodía del jueves 16, los disturbios prácticamente habían terminado y las tropas controlaban la mayor parte de la ciudad.La calma se mantuvo durante semanas, y la repetición del sorteo, la causa primaria de la revuelta, se volvió a celebrar a principios de agosto.Pero, esta vez, el gobierno federal y la corporacion municipal decidieron prevenir antes que curar, y enviaron a la ciudad  a mas de 10.000 infantes y tres baterías de artillería desde Virginia.

  Los primeros nombres de “afortunados” en el sorteo fueron extraídos el día 16 de agosto en Greenwich Village, un feudo tradicionalmente republicano. Varios políticos demócratas habían logrado convencer a la administración federal para reducir la cuota obligatoria de futuros soldados que la ciudad de New York debía aportar al esfuerzo belico de la unión. De 26.000 se paso a solo 12.000, y el sorteo finalmente pudo ser completado sin más incidentes de gravedad.

  La insistencia y la tozudez del alcalde Opdyke para no reclamar la ayuda militar de la unión tuvieron sus consecuencias. Cuando el alcalde reclamó fondos federales para contribuir  a la reconstrucción de  la ciudad (alrededor de 5 millones de dólares solo para las propiedades municipales destruidas), el gobierno de Lincoln se negó a aportar fondos, ya que las leyes municipales de New York hacían responsable a  la misma ciudad, y no al estado de New York, de las propiedades destruidas en “brotes de violencia popular”.

Ademas,  el Comité de supervisores del condado de New York  y el fondo de compensacion creado para atenuar los efectos de los disturbios sobre las propiedades privadas ,se vió obligado  a pagar más de millón y medio de dólares a los reclamantes civiles de fondos municipales.  


  El coste en vidas humanas es más difícil de calcular. Las fuentes varían entre 120 y 1.500 muertos, aunque la cifra definitiva seguramente estuviera en los 200, aprox.Muchas familias no informaron de la muerte de su familiar, para evitar posibles represalias judiciales o monetarias por parte del gobierno federal.

  Para la comunidad afroamericana, los disturbios de julio de 1863 supusieron un duro golpe.Mas de 3.000 familias perdieron sus casas, la mayoría incendiadas y saqueadas por los alborotadores.El 20% de la población de color de  New York abandonó la ciudad, y la negativa del ayuntamiento para costear los gastos de la reconstrucción del orfanato obligó a que los huerfanos fueran trasladados  al norte  de la ciudad, lo que más tarde seria llamado el barrio de Harlem.

  A pesar de las promesas del alcalde Opdyke y del fiscal general del distrito del condado de New York, pocos alborotadores fueron llevados ante el juez.

  Durante los días de disturbios, 443 personas habían sido detenidas por las fuerzas del orden.221 habían sido puestas en libertad casi inmediatamente, tras ser identificadas en comisarias.10 de los detenidos fueron liberados a los pocos días por falta de pruebas.13 alborotadores eludieron la acción de la justicia alistándose en el ejercito de la Unión, aunque tres de ellos desertaron (dos fueron capturados, y uno nunca apareció).

  De los restantes detenidos, el gran jurado se negó a formular ninguna acusación a 36 casos, y en otros 74 casos la acusación fue retirada a pocas horas de comenzado el juicio.

  Finalmente,81 alborotadores fueron a juicio, siendo absueltos 14 y condenados 67.25 de los acusados recibieron penas inferiores  a los 6 meses de prisión, y del resto,ninguna acusado cumplió más de 2 años de prisión.

  Los 4 días de disturbios en julio del año 1863 habían representado una grave amenaza para la Union. Aunqué los disturbios habían sido a nivel local, sus consecuencias  se sintieron en toda  la nación.

  Pero la administración del presidente Lincoln sobrevivió a lo que desde algunos medios republicanos se llamo “la última oportunidad de los rebeldes del sur para ganar la guerra “. Aunque no habían sido los soldados confederados quienes habíaan intentado derribar el gobierno, sino simples  trabajadores de origen inmigrante azuzados por los dirigentes del partido demócrata, incendiando el polvorín que era New York en términos raciales, sociales y económicos.


The New York City draft riots – Iver Bernstein
City of sedition, New York City during civil war – John Strasbaugh
The devil´s own work, the civil war draft riots – Barnet Schechter
The gangs of New York, an inform – Herbert Asbury.

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