miércoles, 8 de agosto de 2012

1539: El proceloso viaje de Fray Marcos de Niza en busca de Cíbola.



La expedición de fray Marcos de Niza (que anteriromente ya había formado parte de la expedición de Alvarado al Perú en 1534) salió de Culiacán y se dirigió al norte, bordeando la costa, hasta llegar a un lugar llamado Vacapa, en el estado de Sonora.

Fray Marcos envió a Estabanico hacia el norte, con la orden de continuar 50 o 60 leguas, y ver si podía encontrar cualquier indicio que ayudara en la búsqueda.

Cuatro días más tarde,Estebanico envió al cura un mensajero que portaba una gran cruz de madera. El mensajero informo de “siete ciudades muy grandes en  la primera provincia, todas bajo el mando de un solo señor, con grandes casas de piedra y cal, las más pequeñas de un solo piso y otras de dos y tres pisos de altura. Y en los portales de las casas más grandes hay grandes dibujos realizados con piedras de color turquesa, de los cuales se decía había mucha abundancia."

Días mas tarde, Estebanico envió un nuevo mensajero, que aporto una información más específica sobre la localización de  las siete ciudades, situadas a 30 días de camino. El padre Marcos decidió marchar al encuentro de Estebanico, para verificar las declaraciones de los mensajeros.


Salió de Vapaca el 8 de abril, esperando encontrarse con Estebanico en el pueblo desde donde se envió el segundo mensajero, pero al llegar allí vio que Estebanico había desobedecido sus órdenes y había marchado en busca de Cibola sin esperarle.

Fray Marcos salió inmediatamente hacia el norte, en busca de Estebanico, pero este siempre tenía varios días de ventaja. Por cada pueblo que pasaba, Marcos enseñaba a los nativos muestra de oro y otros metales, para saber si eran conocidos en la zona. Llego a la conclusión de que dichos metales si eran conocidos por los nativos de las montañas del interior.

En el viaje, Estebanico había vuelto a practicar el chamanismo con las tribus con las que se encontraba, y se le habían unido un gran número de admiradores a lo largo del último valle (seguramente el valle por el que transcurría el rio san pedro, en el sureste de Arizona) antes del desierto.Ambos, Estebanico y fray Marcos en su persecución, continuaron el viaje por la región montañosa cerca de la actual frontera entre Arizona y Mejico.

Parte de los nativos del valle se unieron a fray Marcos, quien esperaba reunirse con estebanico alrededor del día 24 de mayo en las cercanías de las siete ciudades de Cibola. Estos nativos actuaron como guías y porteadores de la expedición, siguiendo una ruta que ya conocían.

Pero a pocos días de llegar a Cibola, la expedición de fray Marcos se encontró con un par de ensangrentados nativos.Estos le informaron que Estebanico había llegado a cibola, donde el señor de la ciudad le había prohibido acercarse a la ciudad. El señor de cibola estaba preocupado por estebanico. Nunca había visto a un hombre de color, chaman, que además viajaba acompañado por dos galgos castellanos,animal que los nativos no conocian.


Estebanico, confiado por su amplia experiencia en la zona, se había reído de la orden del señor de cibola y había tratado de acercarse a la ciudad. Se produjo un enfrentamiento, que costó la vida a Estebanico y a varios de los indígenas que le acompañaban.

A pesar de esta informacion, fray Marcos decidió continuar adelante. Acompañado por un pequeño grupo de nativos, al fin llego a la vista de Cibola.

Era una gran ciudad, situada en la falda de una colina redonda.Las casas eran como los mensajeros habían contado, y la ciudad era incluso más grande  que la ciudad de México.

Los nativos que le acompañaban le indicaron que esa era la más pequeña ciudad de las siete, y que en el reino más lejano llamado Totonteac,habia incluso más casas y muchos más habitantes.

Fray Marcos decidió llamar al lugar San Francisco. Con la ayuda de los nativos que le acompañaban erigió una cruz y anuncio que tomaba posesión del lugar en nombre del emperador y del virrey de nueva España, don Antonio de Mendoza.

Y se marcho de allí lo más rápido que pudo,no se acerco a la ciudad, siguiendo a la vuelta la misma ruta que había llevado a la ida. Pero en todos los pueblos por los que paso se encontró con que los habitantes, que tan bien le habían recibido antes, eran ahora  hostiles.

Llego  a ciudad de México  a mediados de agosto. El día 23,el obispo de Ciudad de mexico,Zumarraga,escribió una carta describiendo los descubrimientos de fray Marcos.

El día 28,una copia de la carta fue certificada y enviada a sus superiores de la orden franciscana.Que el día 2 de septiembre la entregaron en persona al virrey, en una reunión en la que estuvo presente el mismo Marcos de Niza.

Comenzaron a circular los rumores de que el fraile había asegurado haber encontrado oro. Pero parece ser que lo que el fraile aseguro fue que había visto una ciudad rica y populosa, no que había encontrado oro.

Pero eso fue suficiente para avivar las esperanzas de los españoles. Si Pizarro y Cortes habían conquistado imperios repletos de oro solo unos pocos años antes, eso sugería que otros imperios indígenas también lo tendrían.

Y en 1540,el virrey autorizo una expedición armada al mando de Francisco Vázquez de Coronado para intentar la conquista de las siete ciudades de Cibola y las enormes riquezas que se suponía albergaban.


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