miércoles, 24 de julio de 2013

Alejandro Farnesio (2 ª parte ) ; La traza italiana






El uso de la artillería en la segunda mitad del siglo XV e inicios del XVI para atacar una fortaleza había cambiado para siempre las reglas de juego.

A comienzos del siglo XVI, la guerra hispano-francesa por la posesión de Italia revolucionò en gran manera el arte de la fortificación.

La antigua muralla de tiempos medievales, de frente liso y perpendicular al suelo, de entre 10 y 12 metros de altura ,era un blanco perfecto para la artillería, cada vez más potente.

Las nuevas murallas que comenzaron a construirse eran mas ancha, mas baja, y con un ángulo apropiado para resistir el impacto de los proyectiles de artillería.La muralla pasó a construirse con ladrillo y escombros, que absorbían el impacto del proyectil de artillería en vez de romperse, como la piedra utilizada en las antiguas murallas medievales.

Para reforzar dicha muralla y proporcionarle puntos fuertes, los ingenieros militares desarrollaron el baluarte, un saliente de la muralla de forma triangular o pentagonal,provisto de una plataforma sobre la que se instalaba la artillería, con dos caras proyectadas hacia afuera, en dirección al enemigo, y otras dos caras situadas a los ángulos precisos con respecto al muro principal, de modo que se abría la posibilidad de realizar fuego cruzado en caso de asalto.

 Baluarte de San Pedro,en la fortaleza de Manila.

Para completar el nuevo sistema defensivo, se rodeaba la muralla y los baluartes con un foso ancho y profundo, a menudo protegido por otras construcciones defensivas como el revellín, de forma triangular o la luneta, de forma semicircular.

 Revellin.

Todo este sistema de fortificación paso a llamarse de traza italiana, ya que allí tuvo su origen en respuesta al intento de invasión francés.

Mas tarde, este sistema fue introducido en Flandes y en Francia, y después en el resto de Europa.

 Fortaleza de Naerden,ejemplo tipico de defensa de traza italiana.

A principios del siglo XVI, este tipo de defensas causaron gran sensación, ya que invalidaban totalmente el método convencional de asediar una ciudad, que consistía básicamente en practicar un orificio en el muro, por medio de artillería o de minas, y asaltar la ciudad en masa.

Pero con la traza italiana y el uso defensivo de la artillería que permitían los bastiones, se mantenía a los cañones atacantes a mayor distancia, y sus disparos no conseguían hacer mella en la mampostería de la muralla.

Las ciudades defendidas según el sistema de traza italiana únicamente podían ser conquistadas (salvo raras excepciones) mediante un bloqueo total.Los sitiadores tenían que construir una cadena de trincheras y fortificaciones alrededor de la ciudad sitiada. 

Este círculo de contención solía ser doble, similar al  sitio de Alesia por Julio Cesar, para prevenir ataques de refuerzos de los sitiados 

Solamente se podian omitir estas complicadas obras de asedio en terrenos en los que hubiera muchas poblaciones, granjas y caseríos ,que el sitiador pudiera utilizar para fortificar y guarnecer, para crear una red que impidiese  todo contacto entre la ciudad sitiada y el exterior.

Normalmente, la construcción de las fortificaciones de  traza italiana eran muy costosas en tiempo y dinero, y a menudo los defensores optaban por reforzar con bastiones las antiguas murallas medievales de las que disponía la ciudad.

En estas ocasiones, los atacantes optaban mayoritariamente por golpear con  la artillería la antigua muralla, derribar parte de ella y lanzarse al asalto.

Primero, la fuerza asaltante construía su campamento fortificado y aseguraba sus lineas de aprovisionamiento y comunicaciones.Despues, se acercaban los cañones a la muralla por un complicado sistema de trincheras paralelas unidas por otras trincheras en zigzag.


 Para acelerar la apertura de la brecha, los atacantes construían minas. Una vez abierta la brecha, lo normal era ofrecer la rendición al enemigo. Si se negaba a ello, el atacante asaltaba la ciudad por la brecha, y como norma general, no se hacían prisioneros.

La superioridad de la traza italiana sobre los anteriores sistemas defensivos era tan clara que se extendió rápidamente su uso a todas las zonas de Europa en las que se presentía se iba a producir una guerra.

El emperador Francisco I de Francia contrato a ingenieros italianos para trabajar en las fortificaciones del norte de Francia.En 1542 había construido baluartes a todo lo largo de la frontera con los países bajos y pudo preparar tranquilamente la invasión, creyendo que tales defensas recién construidas resistirían cualquier contraataque.

Pero cometió un grave error, que siglos mas tarde volverían a cometer los franceses en la línea Maginot.En ambos casos, las defensas se extendían solo hasta el territorio neutral más próximo.

Y al igual que los panzers alemanes en 1940, las tropas de Carlos V entraron en Francia con facilidad, evitando las defensas de traza italiana accediendo por el territorio entonces neutral de Lorena, invadiendo Francia por el este.

Una tras otra, las ciudades francesas cayeron en manos de las tropas de Carlos V, y el emperador Francisco se vio obligado a pedir la paz precipitadamente.

Francisco aprendió la lección, y poco más tarde comenzó a construir defensas al estilo italiano en todos los puntos estratégicos: en la costa atlantica, en algunas importantes ciudades del interior y en la frontera con los países bajos, en Doullens, la Capelle y Therouanne.
 Doullens en la actualidad.

Rapidamente, Carlos V ordeno construir otras tantas fortalezas justo enfrente de los franceses: Charlemont,Philippeville y Mariembourg.



 Tras la batalla de Gembloux, en enero de 1578, los derrotados rebeldes holandeses decidieron que la mejor forma de resistir a los ejercitos españoles era encerrarse en sus ciudades y tratar de resistir construyendo baluartes y revellines.

Aunque en los primeros años de la guerra no todas las ciudades estaban protegidas por baluartes (Oudewater y Buren fueron tomadas al asalto en 1575) la gran mayoría de las operaciones militares llevadas a cabo por las tropas de Alejandro Farnesio fueron asedios por hambre. Los casos en los que las tropas españolas cargaron por una brecha  en la muralla fueron pocos, el más famoso de ellos posiblemente el asalto sobre Maastricht en 1579,magistralmente descrito por Lope de Vega en su obra de teatro " El asalto de Mastrique por el duque de Parma".


La nueva táctica defensiva, y la transformación de la  guerra en una sucesión de sitios prolongados produjeron importantes cambios en el tamaño y la composición de los ejércitos.

La caballería  pesada prácticamente desapareció de los campos de batalla. Únicamente pasó a utilizarse en el sur y el oeste de los países bajos, donde las ciudades distaban más unas de otras y había más posibilidades de una batalla en campo abierto.

En cambio, se hizo masivo el uso de la caballería ligera, unos pocos miles de soldados a caballo, mayoritariamente españoles e italianos, armados con lanza y pistola o arcabuz, encargados de patrullar la zona y proteger las poblaciones leales.


 Con mucha frecuencia, el éxito en el asedio de una ciudad dependía del control de los pueblos circundantes.Y a eso se dedicaba la caballería ligera.Una especie de guerra de guerrillas entre las diferentes ciudades asediadas.

 Herreruelo ( caballeria ligera ) alemana al servicio del Duque de Alba en la guerra de Flandes.


(Continuara.... )

1 comentario:

  1. Muy interesante, te invito a leer mi articulo sobre el contexto histórico que dio lugar a la Traza italiana.
    http://bellumartis.blogspot.com.es/2012/01/la-revolucion-militar.html

    ResponderEliminar