viernes, 13 de mayo de 2022

Heraclio, azote de Persia ( 31ª parte ) ; Yarmuk ( III )

 


 Viene de aquí:

  El año 636 no solo iba a ser un año de infausto recuerdo para el futuro de la Siria bizantina.Tambien iba a ver la definitiva irrupción de las tropas musulmanas en la Mesopotamia persa.

  Cuando Kalid había abandonado el sur del Éufrates en el año 634, todo el territorio anteriormente sasánida había pasado a estar bajo control islámico.

  Para proteger sus nuevos dominios, Kalid había establecido una serie de potentes guarniciones, y las había puesto bajo el mando de Amr Bin Haram, uno de los primeros seguidores del profeta Mahoma.

  La amenaza constante de represalias militares por parte de los persas sasánidas seguia estando presente, y la guarnición persa  de Qadisiyah seguía resistiendo los ataques musulmanes.

  El lugarteniente de Amr Bin Haram, Abu Ubaida Ibn Masud, viajaba constantemente a Medina a pedir refuerzos al califa Abu Bakr. Pero no fue hasta que Abu Bakr murió y Omar ibn al Jattab ascendió al “trono islámico” en agosto del 634 que Amr Bin Haram consiguió del nuevo califa 1000 voluntarios de la tribu Taquif. Desde Medina, y camino hacia Qadisiyah, Abu Ubaida fue recogiendo diversos contingentes de distintas tribus, y llego a la ciudad de Hira con más de 4.000 hombres.

El califa Omar Ibn Al Jattab llegando a Jerusalem en el año 638.
  

  En Hira, Abu Ubaida incorporo a su ejercito a la guarnición, liderada por Al Mutanna, otros 1000 guerreros, que empezaron a incursionar sobre el territorio persa del norte del rio Éufrates.

  No se sabe apenas nada sobre esos ataques y los choques y escaramuzas  de la columna musulmana contra contingentes persas apoyados por tribus árabes en la llanura irania ,entre Hira y Ctesifonte.Pero si se sabe que tales ataques provocaron la respuesta de las autoridades sasánidas, que pusieron sobre las armas un nuevo ejército, liderado de nuevo por el general Bahman que marcho hacia el curso medio del Éufrates.

  

  Muy parecido a los bizantinos en Siria, los generales persas tardaron en reaccionar a lo que en principio pensaban eran incursiones de saqueadores árabes. Además, aun sufrían las consecuencias de la derrota ante Bizancio y la devastadora guerra civil que había seguido al asesinato del general Sarabaraz.

  Quizás solo la derrota sasánida en Walaja y la toma de Hira por los musulmanes consiguió que los generales persas se tomaran la amenaza islámica en serio.

  Así, con la columna de Abu Ubaida saqueando  el norte del Éufrates y el ejercito sasánida del general Bahram avanzando hacia el sur de Ctesifonte, se iba a producir un enfrentamiento inevitable.

  Ocurrió en algún momento de noviembre del año 634 o 635, en un rio llamado Mirwaha cerca de la actual ciudad de Kufa, en la orilla oriental del Éufrates.

  

  Algunas fuentes afirman que el ejercito sasánida disponía de mas de 35.000 hombres, sin duda una exageración. En cuanto al ejército musulmán, es posible que al reclamo de las victorias y los saqueos, muchas tribus árabes aportaran guerreros a la columna musulmana, llegándose quizas a los 7-8.000 soldados.

  Con el Éufrates dominando el campo de batalla, la clave iba a estar en la posesion de  un puente que separaba a ambos ejércitos. Animado por los éxitos anteriores y buscando aumentar su prestigio personal, Abu Ubaida realizo el primer movimiento ofensivo e intento forzar el cruce del rio. Pero, aunque tuvo éxito y pudo cruzar, el resultado fue desastroso.


 
 

  Bahman había permitido a los musulmanes crur el rio antes de contraatacar, para maximizar las bajas del enemigo.Tambien la presencia de elefantes en el ejercito persa fue decisiva para el resultado de la batalla. Cuando Abu Ubaida dirigió un ataque sobre los elefantes, murio pisoteado, y el ataque musulmán fue desbaratado por completo.


 
Con su comandante muerto, gran parte de la vanguardia musulmana se derrumbo. Fue entonces cuando la batalla del puente paso de ser una derrota  musulmana a una masacre, cuando los soldados musulmanes en retirada fueron empujados por la caballería pesada sasánida al rio, quedando 1000 musulmanes muertos en combate y otros 3.000 ahogados en el rio.


 

  El contingente de Al Mutanna sobrevivió a la batalla, prácticamente intacto, lo que podría  indicar que formaba parte de la retaguardia ,o pudieron encontrar otra forma para cruzar el rio en su retirada del campo de batalla.

  Tras la batalla, el ejercito musulmán se desintegro, con Al Mutanna volviendo a Hira y los supervivientes del ejercito de Abu Ubaida volviendo a Medina.

  Pero, a pesar de la victoria en la Batalla del puente ( o batalla de Al-Jisr ), el ejercito persa no persiguió a los musulmanes en fuga, un error estratégico que costaría caro poco mas tarde. Al igual que los bizantinos, los generales persas seguían demostrando una total falta de comprensión sobre lo que realmente perseguían los musulmanes, que no era solo saquear y volver a su territorio.

  En décadas anteriores, una derrota tan devastadora  para los musulmanes como la batalla del puente habría roto con cualquier pretensión de conquista de los árabes sobre Mesopotamia.

  Y los persas, al igual que los bizantinos, cometieron el error de creer que las localidades conquistadas por los musulmanes volverian a su lealtad con el imperios sasánida una vez las tropas musulmanas se hubieran retirado, sin tener que intervenir militarmente para reconquistarlas.

 Tal vez los lideres sasánidas tenían en mente desplegar un nuevo territorio  “tapón”, como anteriormente lo había sido el reino lakmida, usando para ello a las tribus cristianas del sur y centro de Mesopotamia.

  A continuación de la batalla del puente y la derrota  musulmana, se produjo un impasse de un año en la guerra a lo largo el rio Eufrates.Y esa era una buena noticia para el califa Omar, que tenia a la mayor parte de los ejercitos islámicos luchando contra los bizantinos en Siria y Palestina.

  Apenas había voluntarios para reforzar el ejercito islámico en Persia, y el califa Omar se vio obligado a tratar de ganar adeptos entre aquellas tribus árabes que se habian rebelado contra el profeta Mahoma en las guerras Ridda.

  Abu Bakr siempre se había negado en redondo a tener ningún tipo de trato con esas tribus debido a que las consideraba apostatas, pero Omar, necesitado de guerreros, no puso objeciones, feliz de poder alistar mas soldados para su ejercito.

  Pero ni siquiera con esos nuevos recursos consiguió Omar reunir un ejército lo suficientemente potente y de tamaño sustancial. Varias tribus contribuyeron con contingentes, la tribu tamin y la tribu bajila, que contribuyeron con 1.000 soldados cada una.

  El líder de la tribu bajila, Jarir bin Abdullah,tenia una posición negociadora tan fuerte que el califa Omar no tuvo más remedio que nombrarle general del ejercito musuman y concederle la cuarta parte del botín que se pudiera conseguir en el futuro, cuarta parte que en condiciones normales correspondería al propio califa.

 ( Jarir Bin Abdullah habia entrado "a lo grande" en la historia islamica siendo el artifice de la completa destruccion de  la ciudad de Dhul Khalassa, conocida como la "Kaaba del sur" o "Kaaba yemeni", rival de la Meca, asi que Mahoma ordeno su destruccion en el año 632.)

  El nuevo status de Jarir Bin Abdullah le llevó a confrontar rápidamente con otro  de los lideres musulmanes , Al Mutanna.

  Para tatar de ganar importancia ante el califa y hacer olvidar su humillante derrota en la batalla del puente, Al Mutanna inicio una nueva serie de ataques y escaramuzas sobre territorio sasánida, evitando en todo momento cualquier confrontación directa a gran escala con el ejército persa, limitándose a operaciones de asaltos a puestos comerciales persas  y caravanas.

  Las frecuentes disputas entre Al Mutanna y Jarir terminaron por colmar la paciencia del califa Omar, que decidió cortar por lo sano , iniciando una nueva campaña de reclutamiento para formar un nuevo ejercito que sería dirigido , en principio, por el mismo.

  Pero sus asesores en asuntos políticos  y militares lograron persuadirlo, y acordaron nombrar a uno de los primeros compañeros de Mahoma como general al mando de las operaciones en Mesopotamia Said Ibn  Waqqas, un veterano de las guerras ridda que llegó a Medina al mando de 1.000 guerreros de su tribu, los Hawazin. 


 

(Continuara…)

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