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martes, 28 de marzo de 2023

Heraclio, azote de Persia ( 38ª parte )

 


Viene de aquí:

  La falta de una defensa organizada de su capital no solo demostraba el pobre estado en el que se encontraba el ejército persa tras ser derrotado por bizantinos, turcos y musulmanes.Tambien mostraba lo poco preparadas que estaban las defensas  sasánidas contra un ataque desde el sur.

  Siglos de continuas guerras con bizantinos y tribus nómadas de la estepa euroasiática había hecho concentrar los esfuerzos defensivos sasánidas hacia el norte de Ctesifonte.

  El contraste entre la destruccion de  los puentes sobre el canal de Nahrawan para tratar de ralentizar la llegada de las tropas bizantinas en el año 627, con la extremada facilidad con la que los guerreros de Saad llegaron a Veh-Ardashir y tomaron Ctesifonte en el 637 mostro la debilidad de las defensas persas hacia la amenaza que había surgido desde el sur.

Canal de Nahrawan.
 

  Pero la evacuacion de  su capital practicamente sin lucha no significaba que no hubiera contingentes importantes de ejércitos sasánidas a los que los musulmanes debían derrotar antes de consolidar el control islámico de Mesopotamia.

  El principal ejercito persa, a mando de Mirhan y Kurrazad se había retirado al norte de Jalula (cerca de la actual Bagdad), en un lugar estratégico, entre las provincias persas de Mesopotamia, Korasan y Atropatene.

 

  También había contingentes persas al norte de Birtha (actual Tikrit ), en una poderosa fortaleza al norte del curso alto del rio Tigris, en el actual Mosul.

  El gobernador de la fortaleza, Intaq, había logrado reunir una poderosa guarnición  con supervivientes de Ctesifonte y nuevos reclutas de las tribus de árabes cristianos de la región.

  Tras tomar Ctesifonte, Saad envió la mayor parte de su ejercito hacia Jalula en abril, y alrededor de 5.000 hombres bajo el mando del general Abdulla para atacar la fortaleza en la que se encontraba Intaq.

  Abdulla intento un ataque frontal, siendo rechazado fácilmente por las  tropas de Intaq. Abdulla envió entonces varios espías  para contactar con el contingente de arabes cristianos.

  Parece que los persas se enteraron de  la traición de los árabes, y trataron de  abandonar la fortaleza, pero fueron descubiertos  por  los musulmanes y sus antiguos aliados árabes.

  La guarnición, reducida tras la traición de los arabes, apenas pudo resistir unos días, y los musulmanes recibían la rendición de Mosul sin apenas lucha.

  Con la conquista de Mosul, Abdulla había cortado una posible ruta de retirada y de llegada de refuerzos  para las tropas sasánidas en Jalula, que disponía de una excelente posicion defensiva, con el rio Diyala al oeste y las estribaciones de los montes Zagros al este.

  Mihran sabía que la llanura  frente a Jalula se iba estrechando según se acercaba a la ciudad, y “canalizaría” al ejército musulman.Convirtio la propia ciudad de Jajula en una fortaleza, protegiendo  la ciudad con una linea de trincheras que se extendía desde los montes Zagros hasta el rio Diyala, sembrando la llanura de miles de abrojos para obstaculizar a la caballería e infantería musulmana.

Abrojos.
 

  Los arqueros y la artillería se colocaron en las fortificaciones para acosar a las tropas musulmanas en su aproximación  a la ciudad. Mirhram decidio que solo tras infligir gran daño a la fuerza  atacante dejaría su posicion defensiva para contraatacar y lograr una victoria decisiva.

Despliegue inicial.
 

  Al inspeccionar la disposicion  de  las defensas persas, Hashim, al mando del ejercito musulman, vio clara cuál era la estratagema de Mihran presentando a  los musulmanes una sola opción ofensiva : un ataque frontal.

  Eso era algo que Hasim no podía permitirse, ya que el tamaño de ambos ejércitos enfrentados era  posiblemente muy similar, entre 12 y 14.000 hombres cada uno.

  La idea de Hashim fue entonces alejar a los persas de su línea defensiva mediante el empleo de una de las más arriesgadas maniobras en las tácticas  militares: la retirada fingida.

  El peligro de esta táctica  es que una retirada fingida puede convertirse en una retirada muy real si la moral y la disciplina de los que tiene que realizarla no son lo suficientemente fuertes, y si el contrincante esta bien coordinado y sabe lo que se hace, la retirada fingida puede convertirse en un desastre.

  Tras las numerosas victorias de las tropas de Hashim desde la península arabiga hasta Jalula, el general musulman tenía todas las razones para creer en la disciplina y la destreza de sus soldados para intentar tan peligrosa táctica.

  No hay evidencia clara de lo ocurrido, aunque parece que la presencia de su propia trinchera y los abrojos impidió a los persas lanzar una persecución coordinada contra los musulmanes en fuga, tanto que los persas tuvieron que perder tiempo  construyendo  un puente para superar su propia trinchera.

  Así, la batalla comenzaría con un ataque frontal musulman, repelido por la artilleria y los arqueros persas,.Los musulmanes se retirarían, lo que tomaría Mihran como una señal de que su táctica funcionaba y que las tropas musulmanas estaban a punto de huir desordenadamente.

  Mihran lanzo entonces su planeado contraataque, y mientras  los persas avanzaban por la llanura en persecución de los musulmanes, se iban alejando de sus defensas.

  Primero tuvo lugar el choque entre ambas infanterías, en plena llanura. Hashim había ocultado en su retaguardia  un fuerte contingente de caballería, y lo lanzo sobre el flanco derecho persa, para capturar el puente recién construido sobre la trinchera persa, poco defendido.

  Una vez tomado el puente por la caballería musulmana, el resto de la batalla fue una repetición  mas de tantas otras batallas. Con su ruta de escape hacia la ciudad  en manos musulmanas, los persas se vieron  rodeados por el frente por la infantería musulmana y, en la retaguardia por la caballería.

 

  Atrapado por sus propias defensas, las tropas musulmanas y la orografía, el ejercito persa de desintegro con rapidez. Aunque algunos miles de soldados persas lograron huir y refugiarse en Jalula, el ejercito persa de Mihran y Kurrazad, que murio en combate, había dejado de ser una amenaza para los musulmanes.

  Tampoco se conoce con exactitud la fecha de la batalla final por Jalula, ya que algunas fuentes afirman que la batalla decisiva llegó tras un asedio musulman de 7 meses de duración, mientras que otras fuentes afirman que la batalla fue antes que el asedio, en abril del año 637.

  Así, Jalula había caído en manos islámicas a finales del año 637, mientras el aun rey sasánida Yazdagerd III instalaba su corte en Hulwan, a 150 kilómetros de Ctesifonte.Pero no iba a durar mucho allí, ya que a finales del año 638, el ejercito de Saad se presentaba frente a las murallas de la ciudad.

  Pero el emperador persa ya no estaba allí. Al oír las noticias de la cercanía del ejercito musulmán, había escapado, una vez mas, hasta Qom, 150 kilómetros al sur de lo que hoy es Teherán.

Restos de la antigua ciudad de Qom.
 

  La pequeña guarnición que había quedado en Hulwan poco pudo hacer para resistir la marea islámica, y la ciudad cayo en apenas dos semanas. Saad envió entonces un mensajero al califa Omar, preguntando que debia hacer, si asentar sus conquistas recientes o perseguir al rey sasánida.

  Omar tenia buena parte de sus dominios sufriendo la plaga de Anwas, y ordeno a sus hombres en Mesopotamia volver, ya que quería asaltar la Anatolia aun en poder del imperio bizantino. Y lo que hoy es la frontera entre Iran e Irak se convirtió en al frontera entre las tierra del califa y las del emperador persa, al menos momentáneamente.


 

(Continuara…)

martes, 21 de febrero de 2023

Heraclio, azote de Persia ( 37ª parte )

 


Viene de aquí:

  No se sabe exactamente de donde surgió la plaga de Anwas, aunque se asocia con el ciclo de peste bubónica que había comenzado con la peste de Justiniano en la década de 540-550 aprox, la primera pandemia en Europa  de la que existen registros.

  El brote de la peste de Eamus tuvo un enorme efecto sobre los pueblos árabes que entraron en contacto con él, ya que su anterior aislamiento en los desiertos de oriente medio los había protegido de brotes anteriores, y, por tanto, no habían conseguido ninguna  inmunidad o resistencia a la enfermedad.

 

  Pero la peste de Eamus no se convirtió en una pandemia intercontinental que pudiera afectar a Europa, como si lo había hecho la peste de Justiniano y la peste negra 700 años después.

  El impacto de la plaga sobre los ejercitos islámicos no fue excesivamente fuerte, ya que en poco tiempo estaban de nuevo en marcha sobre tres frentes geográficamente separados: Egipto, Irán y Anatolia.

  La sequia del año de las cenizas y la plaga ayudaron  y dieron tiempo al emperador Heraclio para reforzar sus posiciones defensivas en Anatolia, aunque para eso debiese abandonar  varias importantes ciudades como Adana y Cesárea.

  Heraclio ordenó la retirada de todas las tropas bizantinas y aliadas situadas al sur de los montes Taurus, ya que temía las incursiones de la rápida caballería musulmana, que podrían haber cortado las rutas de suministro bizantinas a través de los montes  para caer sobre la retaguardia bizantina  al sur  de las montañas antes que hubiera podido retirarse.

Zona fronteriza entre el imperio bizantino y el islam, en los Montes Taurus.
 

  Pero Siria, Palestina y la Mesopotamia bizantina no eran las unicas regiones en las que los musulmanes arrasaban con unas defensas cada vez mas desesperadas.

  Tras las victorias en Yarmuk y Qaddisiyah, la Mesopotamia persa había quedado totalmente expuesta, y la ruta hacia Ctesifonte estaba abierta.

  Umar y Saad temían que la capital sasánida podía convertirse en el punto de partida de algún contraataque persa, y decidieron que debían neutralizar o capturar Ctesifonte.

  Menos de 15 días después de la batalla de Qaddisiyah, el ejercito de Saad, organizado en cinco columnas al mando de Zuhra, Abdulah, Surabil, Hashim y Arfarath se dispuso a cruzar las inmensas llanuras del este de Mesopotamia hacia Ctesifonte.

  Conscientes de la fuerza  de las guarniciones persas que se ba encontrar en la ruta a Ctesifonte, Saad ordeno a Zhura adelantarse con una fuerte vanguardia de caballería con la orden de tomar las ciudades si podía, pero si se topaba con un ejercito sasánida debía detenerse y esperar al resto de columnas musulmanas.

  Pero, a pesar de la prudencia de los generales musulamnes, solo encontraron una muy limitada resistencia.

  Najaf fue ocupada sin ninguna oposición, y al llegar a Burs, aunque la guarnición decidió resistir, el propio general Zuhra derroto en combate singular al comandante sasánida Busbuhra, y la guarnición decidió capitular.

 

  En diciembre del año 636 parece que se produjo una gran batalla cerca de la antigua ciudad de Babilonia contra una gran concentracion de  tropas persas lideradas por los comandantes Hormuzan, Mihran, Nakerzan y Berzan, aunque la aparición posterior de los mismos contingentes persas en otras batallas parece indicar que el combate cerca de Babilonia no fue más que una escaramuza, en realidad.

  De hecho, Zuhra derroto a las tropas de Nakerzan en Deir Kabir, usando la misma táctica de flanqueo con la caballeria ligera musulmana , capturando un puente clave y obligó a las tropas persas a retirarse.

  El último intento por detener a las tropas musulmanas antes de su llegada a Ctesifonte se produjo a principios de enero del 637 en las cercanías de la localidad de Kusa, a 15 kilómetros de la capital sasánida.

  Una vez más, en otro duelo singular, el comandante de las tropas persas, Shariar, fue muerto por uno de los lugartenientes del general Zhura, lo que provoco, una vez más, la retirada de las tropas persas sin combatir.

  Tras  la captura de Kusa, no quedaba nada entre los contingentes musulmanes y los muros de la capital sasánida. Pero Ctesifonte, a pesar de la rapidez del avance musulman, no iba a ser fácil de capturar o rendir.

 

  Ctesifonte no era una gran ciudad, sino una metrópoli, compuesta de varios importantes asentamientos además de la propia ciudad : Seleucia, Veh-Ardasir Vologaesocerta y Al-Madainen las orillas del rio Tigris.

  Desde el oeste, las tropas musulmanas se encontrarían en primer lugar con Vologaesocerta, Seleucia y Veh Ardasir. De esas tres, parece que el emperador sasánida Yazdgerd III y sus generales decidieron poner el foco de sus  defensa en Veh Ardasir, seguramente por que era el asentamiento mas cercano a Ctesifonte y podria recibir refuerzos  y aprovisionamiento con mas facilidad en caso necesario.

 

  Se cavaron trincheras y se pusieron en posición balistas y catapultas. La presencia de estas máquinas de guerra impedía a los musulmanes acercarse a los muros. Como no acostumbraban a usar ese tipo de  artefactos ofensivos, los musulmanes emplearon persas para construirlos y así igualar las fuerzas.

  En marzo del año 637, la guarnición persa, desesperada, salió en un intento de romper el asedio. Según una leyenda, los persas utilizaron un león especialmente entrenado para atacar a los caballos y  a la infantería musulmana, hasta que el general Hashim lo mató de un solo golpe de su espada.

  El general Zuhra fue alcanzado por una flecha y murio. Los persas, como su salida para romper el asedio no había tenido éxito, , se ofrecieron a  reconocer las conquistas musulmanas hasta las orillas del Tigris a cambio de poner fin a la lucha.

  Saad respondió que solo habría paz cuando el emperador Yazdgerd III aceptara el islam y pagara la jizya correspondiente.

  A la mañana siguiente, los musulmanes encontraron Veh Ardasir abandonado, ya que la guarnición de alguna manera había logrado cruzar el Tigris y llegar a Ctesifonte, destruyendo los puentes tras ellos y llevándose cualquier artilugio flotante con ellos.

  Pero los persas no pudieron evitar que los musulmanes cruzaran el rio Tigris. Tras torturar a varios prisioneros persas, Saad supo de un lugar por donde podría vadear el rio. Envió a 600 voluntarios para intentar el cruce por el lugar acordado. Los voluntarios fueron interceptados por la caballería persa, pero los musulmanes rechazaron el ataque y establecieron una cabeza de puente en la orilla oriental del Tigris, manteniendo su posición el tiempo suficiente para recibir refuerzos.

  Con el ejercito musulmán bien asentado en la orilla oriental del Tigris, el general persa en Ctesifonte, Khuzarrad, decidió que cualquier intento de defender la capital era inútil. El emperador sasanida Yazdgerd ya habia abandonado  la ciudad con su escolta y buena parte del tesoro imperial.

  Aparte de algunos pequeños focos de resistencia, Said y su ejercito de musulmanes arabes tomabauna de las ciudades más grandes del mundo antiguo, junto a gran cantidad de  botín, prácticamente sin lucha.

Dracma de plata del rey Yazdgerd III

 

 (Continuara…)

lunes, 26 de diciembre de 2022

Heraclio, azote de Persia ( 36ª parte )

 

"Emperador Heraclio entrando en Jerusalen con la Vera Cruz", obra de Agnolo Gaddi.

 Viene de aquí:

  A pesar de las sucesivas derrotas bizantinas en Mesopotamia, el emperador Heraclio todavía confiaba en frenar el avance musulmán.

  Con los principales contingentes musulmanes avanzando hacia el norte   y a lo largo de la costa oriental del Mediterráneo, varias de las principales ciudades portuarias tomadas recientemente por los sarracenos habían quedado indefensas.

  Heraclio convocó a las tribus árabes cristianas del desierto de Siria y Mesopotamia que aun no habían caído bajo la influencia musulmana y  seguian  siendo aliadas del imperio bizantino.

  La intencion de  Heraclio era reconquistar de nuevo esas ciudades costeras y la ciudad de Emesa (actual Homs, en Siria), que se había convertido en algo parecido a la sede de las tropas musulmanas en la zona.

 

  Pero Abu Ubaida fue informado por sus agentes, y consiguió reunir un grupo de  guerreros lo suficientemente numeroso para guarnicionar esas ciudades, logrando resistir la embestida de los árabes cristianos, en marzo del año 638.

  Abu Ubaida pidió refuerzos al califa Omar, que se encontraba en Kufa, una populosa población cerca de Hira. Tropas enviadas desde Medina y contingentes musulmanes de lo que hoy es Irak fueron enviadas en expediciones de castigo para atacar los lugares de origen de las tribus de árabes cristianos de Mesopotamia.

  Incapaces de terminar con la resistencia de la guarnición musulmana de Edesa y preocupados porque su patria estaba siendo devastada, las tropas árabes cristianas se disolvieron, y cada tribu volvió a su hogar a intentar salvar lo que pudiera.

  Con los árabes cristianos eliminados como fuerza de combate, los musulmanes volvieron a  la tarea que habían dejado sin finalizar, esto es, conquistar por completo todas las posesiones bizantinas en Mesopotamia.

  En Edesa, actual Urfa, en Turquía, la columna de Liad se reunió con la rápida caballería de Kalid.Juntos, las tropas de ambos generales se dirigieron hacia el noreste, hacia la localidad de amida, que tomaron con facilidad.

 

  Kalid y Liad marcharon hacia el este, y bordeando el lago Van superaron el paso de Bitlis antes de girar hacia el norte y atacar Teodosiopolis (actual Erzurum).Tras ocupar la ciudad, que se rindió sin resistencia, Kalid y Liad viraron hacia el oeste, superando Sebasteia antes de cruzar el rio Halis, entrando así en el norte de Anatolia.

 

Paso Bitlis.

Iba a ser la última campaña de Kalid, la "espada de Ala”.

  Sus victorias  a lo largo del Éufrates y Siria no solo habían conseguido una enorme extension de territorios para  el islam, también lo habían impulsado a un nivel de fama y reputación mucho mayor que el de cualquier otro líder musulmán, incluendo al califa Omar.

  Nada sugiere que Kalid quisiera usar esa popularidad para subvertir la jerarquía islámica. Pero el califa Omar vio la adoración popular a Kalid como un peligro para su posición como líder del islam. Así que, a pesar de su admiración por la destreza militar de Kalid, destreza que el califa no tenia, comenzó a buscar activamente alguna forma para deponer de su cargo a Kalid, para tratar de convencer a los adeptos al islam que las victorias en el campo de  batalla no eran obra de los generales islámicos, sino de la voluntad de Ala.

 

  Uno de  incidentes con los que el califa trato de acusar a Kalid fue cuando este, con varias heridas en su cuerpo, decidió usar alcohol para limpiarlas y curarlas. Cuando Omar  recibió informacion  de sus agentes,  acuso a Kalid de herejía, por utilizar el alcohol. Pero Kalid respondió que el islam prohíbe el alcohol, pero solo para beber, y no hay en el Corán ningún indicio de alguna prohibición por usar el alcohol para curar heridas de guerra. El califa tuvo que aceptar que Kalid no había transgredido ningún precepto de la ley islámica.

  Pero Omar encontró la excusa que buscaba a principios del año 638.Tras la conquista islámica de Germanicia Cesárea, un poeta local había escrito un poema altamente elogioso sobre Kalid y sus hazañas. Y había sido recompensado generosamente por ello.

  El asunto fue degenerando poco a poco, y algunos antiguos compañeros de Kalid lo acusaron de haber utilizado fondos de la tesorería islámica para recopensar al poeta, siendo entonces acusado de malversación.

  Aunque la acusación demostró ser falsa, el regalo de Kalid al poeta  lo convertía en culpable por el despilfarro y la vanidad, y el califa Omar aprovechó para despojar del mando militar a Kalid.

Las presuntas espadas de Kalid, en el museo Topkapi de Estambul.
 

  Kalid marcho incluso a Medina para protestar ante el califa Omar, afirmando que el despilfarro no debía castigarse con el fin de su carrera militar.Pero las cartas estaban echadas.

  Aunque su carrera militar había terminado, parece que Kalid terminó por aceptar los argumentos  del califa Omar, reconociendo el peligro de alardear de su fama. Kalid optó por no buscar ningún tipo de  venganza contra el califa, aunque su popularidad seguramente podría convertirse en un problema para Omar.

  Tras cuatro años de retiro “voluntario”, Kalid moría de causas naturales en el año 642, en Emesa,dejando todas sus posesiones al califa Omar.

  El cese de Kalid no fue la unica extraña decisión que el califa Omar tomo en el año 638.Con una posición ideal de sus tropas para atacar Anatolia, el califa decidió consolidar sus conquistas en lugar de aumentarlas. No hubo intento de flanquear las lineas defensivas bizantinas en Anatolia, y no se cruzo lo que hoy es la frontera entre Irán e Irak.

  ¿ Porque el califa Omar, siempre interesado en la expansión de su religión, organizando levas y enviándolas allí en donde se requerían, había elegido tan inoportuno momento para detener su avance, cuando la victoria absoluta estaba al alcance de las hordas musulmanas ?

  Omar conocia perfectamente lo que le había ocurrido al imperio persa sasánida en la década de 620-630, como el aparentemte irrompible imperio persa había colapsado tras el contraataque bizantino. Asi, el califa decidió que era necesarias una infraestructura y  una estabilidad administrativa en sus territorios recién conquistados, que lo hicieran más resistente a una eventual invasión bizantina o sasánida.

  El califa también estaba preocupado porque sus relativamente pocos soldados debian distribuirse por un área enorme, lo que había provocada algunas incursiones de tribus árabes cristianas sobre diversas ciudades ya ocupadas por los musulmanes.Y, en preparación para una nueva ofensiva islámica en Anatolia, quizás Omar quería dar a sus tropas algún descanso, tras diez años de guerra ininterrumpida.

  Pero la verdadera razón de ese impass en lal conquista musulmana radica en lo que las fuentes árabes denominan “el año de las cenizas”, un periodo de 10 meses de sequia absoluta en todo oriente medio.

  La sequia favoreció la aparición de insectos, lo que llevó a la aparición de un brote  de peste bubónica en Palestina a principios del año 639.

  Conocida como la plaga de Amwas o la peste de Eamus, se cree que causó la muerte de decenas de miles de personas, incluidos varios importantes generales musulmanes como Abu Ubaida, Yazid y Surabil. Y la pérdida de esos generales, sumada al cese de Kalid debilito fuertemente la jerarquía de las tropas islámicas, y daño la moral de los soldados.

Enterramiento de victimas de la Plaga de Amwas.

 

(Continuara…)

viernes, 18 de noviembre de 2022

Heraclio, azote de Persia ( 35ª parte )

 


 Viene de aquí:

  La conquista de Calcis dejo prácticamente abierto el norte de Siria al avance musulmán, con Kalid y Abu Ubaida marchando sobre Beroea, actual Alepo.

  En Alepo había una fuerte guarnición bizantina de unos 4.000 hombres, dirigidos por un tal Joakin, desplegados tras las poderosas murallas de la ciudad y una fortaleza cercana, con un enorme foso, no muy lejos de la ciudad.

Ciudadela de Beroea-Alepo.

  Al igual que  el general Menas en Calcis, Joakin sabía que su única posibilidad residía en enfrentarse al avance musulmán antes que consiguiera desplegarse.

  Pero, pese a la poderosa fuerza de la que disponía, el comandante bizantino se encontró superado por los flancos por la veloz caballeria ligera musulmana, y se vio obligado a  refugiarse tras los muros de sus defensas.

  La derrota no quebranto los ánimos de la guarnición de Beroea, que lanzo numerosas incursiones sobre los asediadores musulmanes los tres meses siguientes.

  Pero la inutilidad de la resistencia y la comprensión que no recibieran ayuda se hizo cada vez más evidente, y en octubre del año 637, la ciudad se rindió. Se cree que el propio Joakin se convirtió al islam junto a 4.000 de sus soldados, una cifra un tanto exagerada, como suele suceder con las fuentes primarias de origen musulmán.

Infanteria ligera bizantina, siglos VI-VII.
 

 Tras tomar Alepo , Abu Ubaida envió un destacamento hacia el noroeste, hacia la ciudad de Azaz, que ofreció solo una resistencia simbólica antes de capitular.

  La captura de Azaz, que parecía la captura de otro asentamiento mas, en realidad tenía un propósito estratégico, ya que Azaz iba a proteger el flanco izquierdo del avance musulmán que iba a girar en dirección oeste, hacia territorio bizantino, hacia Antioquia.

  Marchando desde Alepo, el contingente  musulmán llegó a las riberas del Orontes, rio que junto al lago Amik y el monte Silpios eran las defensas naturales de Antioquia. Parece que también existía un largo puente con puertas de hierro, que la guarnición de Antioquia decidió debía mantener en su poder a toda costa y resistir allí el ataque musulmán.

 

  Pero lo que ocurrió en la siguiente batalla del puente de hierro es absolutamente desconocido, no hay nada registrado en las fuentes. Pero, teniendo en cuenta lo que había pasado en otras batallas de los musulmanes cerca de fuentes de agua o ríos, el plan de  los atacantes seguramente fuera alejar a los bizantinos del rio y después usar su caballería ligera contra sus flancos, para capturar el puente.

 

  Así, los bizantinos fueron derrotados,y volvieron a Antioquia, que fue puesta de inmediato bajo asedio.Antioquia se rindió rapidamente, el 30 de octubre del año 637, y a los supervivientes de su guarnición se les permitió retirarse en dirección al norte de Anatolia.

  Tras la captura de Antioquia, todo lo que quedaba del ejercito bizantino en Anatolia y las guarniones que aun resistían en Siria y Palestina quedaron completamente aisladas unas de otras por tierra.

  Abu Ubaida dividio sus tropas en varios contingentes y se lanzo a la conquista de las ciudades costeras del norte de Siria que aun mantenían guarniciones bizantinas.

  Laodicie, Gibala y Antarados opusieron escasa resistencia, y Abu Ubaida se desplazó hacia el sur para tomar Trípoli, en lo que hoy es el norte del Líbano.

 

  La importancia de tomar esas ciudades era vital para el ejercito musulman. Con los bizantinos dominando el mar, las conquistas musulmanas en Siria y Palestina no estarían seguras hasta que controlaran todos los puertos de la región, para evitar que Bizancio usara uno de esos puertos  como base para un futuro ataque.

  Mientras Abu Ubaida se dirigia al sur, Kalid llegaba hasta los pasos de las montañas Taurus, superándolos con facilidad. Se dirigio hacía el este, hasta llegar al Eufrates. Sin apenas oposición, giro hacia el norte para internarse en Anatolia.

  Kalid llego hasta Tarsus, antes de girar hacia el norte al llegar al rio Piramus (actual rio Ceyhan ) para atacar Germanicia Cesarea (actual Kahramanmaras, en el sureste de Turquía).

  Un breve enfrentamiento entre la guarnición bizantina de la ciudad y los atacantes termino en  tablas, y tras él, los habitantes de la ciudad prefirieron abandonarla y marchar hacia el oeste.

 

  Tras dejar una pequeña guarnición en Germanicia Cesarea, Kalid regreso al norte de Siria  pasando por Sebasteia y Melitene.

  La falta de enfrentamientos de importancia entre las tropas de Kalid y tropas bizantinas parece indicar que la táctica de Heraclio de abandonar el norte de Siria y la llanura de Anatolia había tenido éxito.

  Además de retirarse  y reunir tantos soldados como pudo en Anatolia mientras abandonaba Siria y Palestina a su suerte, el emperador Heraclio trato también de reforzar la presencia bizantina en Armenia y Mesopotamia.

  Armenia era un recurso imprescindible para obtener nuevos soldados, mientras que el control de Mesopotamia permitía al emperador controlar las rutas terrestres de Bizancio con persas y los aliados árabes. En Mesopotamia se encontraban tambien buena parte de lo mejor que le quedaba al ejercito bizantino, tropas veteranas que habían quedado allí acuarteladas tras la victoria sobre el imperio sasánida.

  La presencia bizantina mas o menos continua  en Mesopotamia servía para desviar la atención musulmana de Anatolia, además de dar tiempo a Heraclio a implementar su política de tierra quemada, eliminando guarniciones, quemando granjas y destruyendo cultivos y fortificaciones en el norte de Siria y Palestina, mientras se preparaba para repelar la inminente invasión.

  Así, Heraclio ordeno a los comandantes bizantinos en Mesopotamia aguantar todo lo posible, sin involucrase en enfrentamientos con los musulmanes, pero manteniendo su posición en las ciudades de Mesopotamia.

  Pero el gobernador bizantino de la provincia de Osroene, Juan Kateas, altero los planes del emperador bizantino.

  A medida que los musulmanes avanzaban hacia el norte, Kateas abandono su capital provincial de Edesa y se reunió con el líder del ejercito musulmán en la zona, Lyad, negociando un pacto conocido como "La tregua de Calcis", por la que Bizancio pagaría un tributo anual de 1400 libras de oro al califa a cambio de la promesa musulmana de no cruzar el Éufrates.

  Asi, la Mesopotamia aun en poder bizantino y Armenia quedarían momentáneamente protegidas de las incursiones musulmanas, dando tiempo a Heraclio.

  Pero, al enterarse del acuerdo entre Kateas y Lyad, Heraclio destituyó a Kateas y lo envió al exilio, creyendo  que Kateas se había excedido en sus funciones como gobernador provincial.

  El tributo anual no se pago, lo que provoco una reacción inmediata de Lyad, quien cruzo el Éufrates para capturar Callinicus y Edesa con mucha facilidad. Parece que Ptolemaios, el reemplazo de Kateas como gobernador,  había decidido no desperdiciar sus tropas en un gesto de resistencia inútil, dada la gran superioridad numérica de las tropas musulmanas que habían cruzado el Éufrates.

 

(Continuara…)