lunes, 17 de marzo de 2025

1939 : Pacto de diablos : 1ª parte

 

Me pregunto ¿ cuanto durara la luna de miel ?.

  El 23 de agosto de 1939, el viceministro soviético de asuntos exteriores, Vladimir Petrovich Potemkin, esperaba en el aeropuerto de Moscú a Joachim von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores de la Alemania nazi.

  El diplomático soviético saludó cordialmente al antiguo comerciante de bebidas espirituosas y luego lo condujo a una reunión clandestina en el Kremlin. Esperando para recibir al emisario estaban el hombre fuerte soviético ,Josef Stalin y su ministro de Asuntos Exteriores, Vyacheslav Molotov, de rostro pétreo. 

Stalin y Ribbentrop.

  Firmaron lo que se conocería como el Pacto de No Agresión germano-soviético. Incluía disposiciones que regulaban la transferencia de materias primas de la Unión Soviética a cambio de productos manufacturados de Alemania. Pero, aún más importante, el pacto era un protocolo que establecía la esfera de influencia de cada firmante. Esto incluía a Polonia.

 Hitler y Stalin no solo pretendían dividir a su vecino, sino borrarlo del mapa. Los alemanes comenzarían a cerrar el cerco el 1 de septiembre, avanzando hacia Brest-Litovsk. Los soviéticos cerrarían las fauces sobre Polonia oriental el 17 de septiembre ,hasta que Polonia fue engullida.

 
Como incentivo adicional para que Stalin accediera al pacto, Hitler acordó que Letonia, Lituania, Estonia y Besarabia, que se encontraba en el extremo orientalde Rumanía, se incluirían en la esfera de influencia soviética. 

 

 El pacto se firmó a las 2 de la madrugada del 24. Los dos dictadores no solo sellaron el destino de Polonia, sino que desencadenaron una cadena de acontecimientos que pronto sumergiría al mundo en la Segunda Guerra Mundial. 

 

 Se abrieron botellas de champán para brindar por el momento histórico. Stalin brindó por la salud de Hitler. «Un buen tipo», comentó el dictador soviético. Sin embargo, 21 meses después, el pacto resultaría ser solo un trozo de papel, ya que la Alemania nazi y la Unión Soviética se enfrentarían en una lucha titánica que se convertiría en la mayor guerra terrestre de la historia.

 En 1939, Italia, que antes pertenecía al bando aliado, era ahora una potencia fascista bajo el dominio de un fanfarrón llamado Benito Mussolini. Otra antigua potencia aliada, Japón, era ahora militarista, una beligerante egoísta que se presentaba ante las masas asiáticas como su libertador de la esclavitud de la raza blanca., mientras al mismo tiempo trataba de ocultar la brutal realidad  de la llamada Esfera de Prosperidad de la Gran Asia Oriental.

 

  Estados Unidos parecía irremediablemente absorbido por su delirio aislacionista y estaba decidido a no enredarse en la política europea. Esto dejaba en solitario a Gran Bretaña y Francia para tratar de frenar el expansionismo germano y soviético.

 Corazón y alma del esfuerzo aliado durante la Gran Guerra, ambos países lograron mantener la fachada de poder en Versalles, pero emergieron de la contienda tras un terrible desgaste de cuatro años, al igual que muchos de sus soldados, como inválidos permanentes.

 Y aunque no estaban en fase terminal, sus economías seguían estando mal, albergando las cicatrices de los daños materiales sufridos y la deuda; además de estar marcados socialmente por el incesante derramamiento de sangre en las trincheras, avanzaron con dificultad durante los siguientes 10 años, hasta la Gran Depresión.

 Francia, en particular, nunca pareció emerger de la situación heredada de la 1ª guerra mundial. De hecho, parecía buscar consuelo en una mentalidad de búnker inducida por la Línea Maginot, ese escudo impenetrable de Francia, una maravilla de la construcción del siglo XX con sus ferrocarriles subterráneos, sistema de aire acondicionado y fortificaciones fijas que resultaron ser poco más que monumentos ,bellos pero inútiles, durante la inminente era de la guerra de movimientos, la blitzkrieg.

   Hitler pareció percibir la debilidad francesa, y tanteo el terreno el 7 de marzo de 1936 con su ocupación de la Renania desmilitarizada, en contravención directa del espíritu de los Tratados de Versalles y Locarno. 

Ocupacion de Renania.
 

  La creencia popular sostiene que la reacción francesa, o la falta de ella, ante la provocación alemana ,se debió a una falta de fortaleza interior, de unión entre los diferentes partidos políticos de la asamblea francesa , con un población aun estremecida por las pesadillas de Verdún. Un memorando político del ministro de Asuntos Exteriores británico, Anthony Eden, fechado el 8 de marzo de 1936, muestra que el gobierno británico aconsejaba acciones diplomáticas, instando a los franceses a no recurrir a una respuesta militar, a lo que el ministro de Asuntos Exteriores francés, Pierre Flandin, declaró que Francia no actuaría sola. En cambio, París llevaría el asunto a la Sociedad de Naciones.

  Pero hubo otro motivo para la falta de intervención francesa : el efecto persistente de la Gran Depresión.

 Los franceses estaban preocupados por su economía y su moneda. Necesitaban desesperadamente inversores como Gran Bretaña y, en particular, Estados Unidos, para ayudar a fortalecer el franco. Si el gobierno en París ordenaba iniciar la movilización militar para responder a la provocación alemana, la inversión extranjera en el franco seria prácticamente nula.

 Así,  Hitler  ganó su primer y arriesgado envite. Con tan solo un par de batallones sin experiencia, se enfrentó a 100 divisiones francesas, disipando las dudas de sus nerviosos generales y elevando su prestigio entre las masas del pueblo alemán, al tiempo que exponía la fragilidad de la cohesión anglo-francesa y la debilidad de los Tratados de Versalles y Locarno.

 Tales maniobras del oportunista Hitler llevaron a Europa al borde del abismo. Y su siguiente paso iba a ser intentar  aislar a esa colosal potencia del Este, la Rusia Soviética.

 La luna de miel entre Hitler y Stalin iba a fracturar el equilibrio de poder europeo, del eje Paris-Londres al eje Berlin-Moscu ; eliminó al Ejército Rojo como contrapeso a las ambiciones alemanas, comprometió la membresía de Moscú en la Sociedad de Naciones e hizo revisar el desprecio británico y francés del coloso soviético después del tratado de Versalles y la revolución rusa.

  Adolf Hitler asumió la cancillería de Alemania el 30 de enero de 1933. Se basó en la diplomacia para promover los intereses alemanes, ya que aun no disponia de la fuerza militar necesaria para una postura más beligerante. Por ejemplo, puso fin a la cooperación militar clandestina soviético-alemana de la década de 1920.

 Sin embargo, el 5 de mayo de 1933, Alemania y la Unión Soviética renovaron el Tratado de Berlín de 1926. El 26 de enero de 1934, Hitler firmó un pacto de no agresión con Polonia. El 18 de septiembre de 1934, los soviéticos se unieron a la Sociedad de Naciones, tras haberse retirado Alemania de la fraternidad diplomática el octubre anterior.

 Al forjar un pacto de no agresión con Polonia, Hitler impidió que Varsovia y París llegaran a un acuerdo que habría dejado cercada a  Alemania por sus antiguos enemigos al este y al oeste. Pero también evitaba cualquier acuerdo entre Polonia y la URSS , planteando serias  dudas en el Kremlin sobre cuales podrían ser las intenciones germano-polacas.

 En ese momento , la idea de la seguridad colectiva resultó atractiva, así que la URSS decidió unirse a la Sociedad de Naciones.


 

(Continuara…)

miércoles, 12 de marzo de 2025

JUEGOS DE GUERRA : 3ª parte

 

Tirpitz.

Viene de aquí :

  A comienzos de la 2ª guerra mundial, la armada germana, la Kriegsmarine, representaba una pequeña fuerza naval comparada con la Royal Navy británica, aunque algunos de  sus navíos más modernos podían competir en condiciones de igualdad con los mejores de la armada británica.

  Pero la mayoría de la flota estaba obsoleta, tras apenas haber surgido de los restos de la Hochseeflotte ( flota de mar abierto) de la 1ª guerra mundial. Tras la derrota  alemana, la flota había marchado hacia Scapa Flow, donde se habia rendido.

Flota imperial alemana en Scapa Flow, 28 de noviembre de 1918.
 

  Durante los siguientes años, el crecimiento de  la flota había estado severamente restringido por los terminos del tratado de Versalles, muy restrictivo tanto con el número de posibles navíos a construir como con su potencia de fuego.

  La Reichsmarine, el nombre de la flota alemana desde 1920 hasta 1935, cuando se volvió a cambiar a Kriegsmarine, apenas pudo evolucionar, ni en número y calidad de navíos, ni en tácticas y nuevas armas.

  Pero, cuando Hitler llegó al poder en 1933, una de sus primeras órdenes fue potenciar al máximo, secretamente, la nueva armada de combate alemana. Para tratar de mitigar el expansiónismo naval aleman, en 1935 se creaba el acuerdo naval anglo-germano, por el que  se autorizaba a la Kriegsmarine  a acumular para su flota el equivalente del 35% del tonelaje que poseía la Royal Navy británica.

  El plan del almirante Reader iba a ser construir una flota “publica” dentro de los límites del acuerdo naval, mientras secretamente se iniciaba la construcción de una nueva generacion de  acorazados que pudieran competir con lo mejor de la flota británica.

  Pero, al principio de la guerra, este Plan -Z que debía llevar a al flota germana a ser la más poderosa del mundo hacia los años 1944-45, estaba todavía en su inicio, y fue abandonado para dar preferencia en la construccion naval en masa de los submarinos, anteriormente prohibidos por los términos del acuerdo de Versalles.

  Así, en septiembre de 1939, el núcleo de la flota de superficie alemana eran tres Panzerschiff de la clase “Deutschland”, llamados acorazados de bolsillo. EL Deutschland había sido botado en 1933, el Admiral Scheer en 1934 y el Graf Spee en 1935. Pero los tres,  aunque rápidos y bien armados, adolecían de una seria falta de blindaje, algo necesario para mantener su peso dentro de  los límites impuestos por los aliados.

  La segunda generacion de  navíos, construidos bajo los términos del acuerdo naval anglo-alemán, iban a ser los cruceros Scharnhorst y Gneiseanu, que entraron en servicio en 1938. Aunque mejor protegidos que sus predecesores, se habia sacrificado  el armamento a cambio de velocidad.

 

  La tercera generación eran los acorazados clase Bismark, que superaban a cualquier cosa que los británicos pudieran poner en el agua, tanto en terminos de  velocidad como en armamento. El Bismark y el Tirpitz disponían de cañones de 15 pulgadas y un poderosísima blindaje. Las 57.000 toneladas que desplazaba el Tirpitz lo convertían en el tercer mejor buque de guerra de todos los tiempos, solo por detras del acorazado estadounidense Iowa y el japonés Yamato, que alcanzaban las 71.000 toneladas de desplazamiento.

  En 1938, para celebrar el resurgimiento de Alemania como un superpoder naval, se puso a la venta un juego llamado Klar zum gefecht! Das packende flottenspiel ,( preparado para el combate, el juego de la flota) , por la empresa Jos Scholz, de Mainz.

 

  Fabricantes de juegos y libros para niños y jóvenes, la serie de juegos Scholz Artistic Games, publicados en los primeros años del siglo XX en colaboración con artistas alemanes, alcanzo un gran exito de ventas y criticas en toda Alemania.

 

 Klar zum gefecht era un juego para dos jugadores, siendo la versión "nacionalsocialista" del típico juego  de estratagia con casillas, como "Hundir la flota",  el juego de los barquitos.

 

  El juego venia en una gran caja de 45 x 36 centímetros, con las instrucciones en el reverso de la tapa. En la tapa aparecia una dramática escena marítima con un acorazado y un destructor surcando los mares, con ambos barcos llevando orgullosamente la bandera con la esvástica. ( la versión se había adaptado a los nuevos tiempos, ya que en la versión original del juego, a principios de los años 30, la bandera era la de la antigua marina imperial germana.)

  El tablero representaba  el océano con seis islas, y cada flota disponía de 22 fichas (un acorazado, 9 cruceros, diez destructores y dos submarinos),y se trataba de mover la flota para atacar a la flota enemiga tratando de evitar ser alcanzado y hundido por el enemigo.

 

  Pero el juego perdió frescura y vigencia muy pronto, ya que apenas dos años despues de su salida al mercado , la Kriegsmarine tuvo fortísimas perdidas en la campaña en Noruega, y desde entonces la flota de esuperficie alemana no fue rival para la Royal Navy.Y, al final de  la guerra, la mayor parte de la flota de la Kriegsmarine habia sido hundida o puesta fuera de combate por los aliados.

  Otro juego con la misma temática naval fue el Kurs Ost-Nordost ( rumbo este noroeste), producido a mediados de 1939 por el fabricante Spear-Spiel, de Nuremberg.

 

 Dos armadas compuestas de 12 navíos cada una, unos rojos y otros azules, navegaban por un tablero que incluía casillas con islas, minas o fortificaciones costeras, por el que se movían las fichas usando 4 dados, dos azules y dos rojos.

  Dos eran dados normales, de seis caras. Los otros dos mostraban la dirección del viento. Los jugadores empezaban la partida desde su puertos, en esquinas opuestas del tablero. Tras tirar los dados, las fichas se movían tantas casillas como las indicadas por los dados numéricos, y en la dirección marcada por los otros dados.

 

  El vencedor era aquel jugador que conseguía destruir la flota enemiga o ocupaba su puerto.


 

(Continuara…)