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viernes, 5 de enero de 2024

Mercaderes de muerte, 2ª parte.

 


Viene de aquí:

  Por supuesto, lo primero era sobrevivir a la enfermedad. Pero también había que mantener una importante solvencia económica, ya fuera a base de créditos o estableciendo acuerdos de asociación con otros comerciantes. Así se podían cubrir costos imprevistos causados por salarios mas altos y fluctuaciones de los precios.

  El uso de tales herramientas financieras era clave para los negocios, como atestiguan los registros comerciales de la época. Por ejemplo, Robert Shelby, mas tarde alcalde de Hull entre 1365 y 1371, habia zarpado de Burdeos el 19 de noviembre de 1348 con solamente media docena de barriles de vino .Apenas cinco años después, seguía comerciando, pero cargaba en Burdeos mas de 30 barriles por viaje.

  Los comerciantes de Gascuña también tuvieron su parte del pastel. Entre 1357 y 1358, las exportaciones de vino de Pey Gassie, un antiguo comerciante de telas en Burdeos, se habían multiplicado por 25 veces las cantidades que habia exportado entre 1348 y 1349.

  En unos momentos en los que los comerciantes podian ganar una gran cantidad de dinero en poco tiempo, el gobierno de Eduardo III reacciono con rapidez para evitar excesos.

Eduardo III.
 

  En junio de 1349 se emitía la Ordenanza de los Trabajadores, que tenia como objetivos controlar el aumento de los salarios y tratar de detener el aumento de los precios de los víveres, asegurando así que los comerciantes tuvieran “ganancias justas y no excesivas”.

  Pero, en la mentalidad medieval, la especulación y la manipulación de los mercados eran algo generalizado.

  También los autores escolásticos eran hostiles hacia las grandes ganancias del comercio, basandose en antiguos textos filosóficos ( Aristoteles, sobre todo ) y textos bíblicos, como el Eclesiastes, que en su capitulo 27 dice :


  • por amor a la ganancia han pecado muchos , el que trata de enriquecerse desvía la mirada"

  • entre dos piedras juntas se planta una estaca, y entre venta y compra se introduce el pecado”


 Esta idea de "justicia económica" entro en el derecho canónico a mediados del siglo XII de manos del jurista Graciano, que en su decreto estableció que “las ganancias obtenidas mas allá de los margenes de beneficio eran una ganancia vergonzosa”.

  Y el influyente filosofo del siglo XIII, Tomas de Aquino, veía el beneficio solo justificable como recompensa al comerciante por su trabajo, no como un medio para enriquecerse.

  Por su parte, las autoridades seglares de Inglaterra determinaron que la epidemia de peste negra habia desatado una orgía de especulación comercial, y contraatacaron con numerosas regulaciones.

 En diciembre de 1349 se proclama un edicto contra los comerciantes que se adelantaban al mercado, haciendo compras al por mayor en un lugar diferente al habitual o antes del tiempo previsto.

  También se prohibían los precios acordados por varios contrincantes y el almacenamiento masivo de bienes para provocar una escasez momentánea, para subir los precios a continuacion

  Dado un nivel tan alto de intervencionismo gubernamental, lo mejor era estar situado cerca de miembros del gobierno, o lo mas alejado de ellos, situándose en los limites del delito

  Entre una tercera parte y la mitad del comercio era contrabando, mientras las personas mejor posicionadas para el comercio legal eran aquellas que tenían fuertes conexiones políticas.

  Entre estos últimos, los mejor posicionados eran los burgueses de Burdeos. Su lealtad era vital para cualquier rey ingles, y tenían un status jurídico y económico que les daba un extraordinario valor comercial y diversos privilegios, como la exportación de vino libre de impuestos ( siempre que el vino fuera de sus propios viñedos), una clara ventaja sobre otros productores de vino de otros territorios.


 

  Incluso antes de la epidemia, las familias mas exitosas económicamente habian decidido unirse a las filas de la pequeña nobleza local. Y, tras la pandemia, ese efecto se intensifico.

  La iglesia de Burdeos también disfruto de esa preferencia comercial para sus productos, y, como resultado, aumento sus exportaciones fuertemente durante el siglo que siguió a  la Pesta Negra.

  Al mismo tiempo, comerciantes y armadores britanicos dominaban el comercio exterior de la ciudad de Burdeos, seguramente por que el consejo del rey Eduardo en septiembre de 1353 habia regulado parte de sus actividades, incluyendo cuando, donde y con quien podrían comerciar.

  Uno  de los mas claros ejemplos de esa supremacia comercial britanica en el oeste de Francia fue el caso de William Wakefield.

  Poco después de la llegada de la peste, Wakefield, que se habia forjado un nombre siendo de los primeros comerciantes britanicos en volver a comerciar con Francia durante un intervalo de paz durante la Guerra de los Cien Años, traslado su negocio a Burdeos.

  Gracias a jugosos sobornos, se gano el apoyo de la burguesía de Burdeos, y comenzó a importar trigo, centeno y otros bienes desde Inglaterra para abastecer la ciudad, Chateu de L Ómbriere ( la sede del gobierno del ducado) y las guarniciones de otras fortalezas y ciudades cercanas, como Blaye.

Chateau de L'Ombriere.
 

  Al mismo tiempo, comenzó a comerciar con vino gascón para los mercados de Gran Bretaña, consiguiendo unos beneficios prodigiosos, aprovechando el aumento de los precios.

  En 1359, fue secuestrado, y rescatado por partidarios del rey de Francia. Wakefield afirmo haber perdido vino y otros bienes por valor de mas de 5.000 libras, una enorme suma en aquella época. Como ejemplo, uno de los nobles mas ricos de  Inglaterra en aquellos años, Enrique duque de Lancaster, tenia unos ingresos anuales de poco mas de 8.000 libras

  Contando con el apoyo del príncipe negro, Eduardo de Woodstock, el hijo del rey Eduardo, Wakefield acumulo gran cantidad de propiedades en los alrededores de Burdeos, incluyendo viñedos y prados, incluso consiguió la concesión por 50 años del uso de una de las torres de la muralla de la ciudad. Tras su muerte, sus posesiones permanecieron en manos de sus descendientes hasta 1398, cuando falleció su ultimo descendiente conocida.

  Los registros del comercio de aquella zona en aquellos años están repletos de personas que obtenían enormes beneficios en aquellas terribles circunstancias.

  En una Europa azotada por la guerra y la peste, a partir del siglo XIV se produjo una cierta recuperación.

  Historiadores y conocedores de ese turbulento periodo tienen la opinión de que, en general, las naciones medievales pudieron reaccionar con cierta rapidez a los factores sociales y ambientales que se producían.

  Incluso en medio de una de las mas grandes crisis de la humanidad, algunos supieron ver grandes oportunidades de obtener ganancias y beneficios, y no estaban dispuestos a permitir que la oportunidad se escapara de entre sus dedos.

 


 

Encyclopedia of the Black Death – J. Byrne.

King Death, the Black Death and his Aftermath in late medieval England – Colin Platt.

The Black death, natural and human disaster in medieval Europe – Robert Gottfried.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Mercaderes de muerte, 1ª parte.

  


  El año 1348 fue uno de los de mayor mortalidad en el mundo medieval. Fue tan severo, que en Burdeos la población incendio La Rouselle, el puente de Saint Jean y la Rue Poitevine, para tratar de evitar el avance de la plaga, la Peste Negra.

  La peste no fue “solo” una catástrofe humana que se llevo al vida de entre un tercio y la mitad de la población europea entre 1346 y 1353.

 

  También fue un desastre económico,desencadenando un periodo de los mas difíciles de la historia europea para el comercio y los negocios.

  El ejemplo de lo ocurrido en Burdeos, el principal mercado comercial  de la provincia de Aquitania en el suroeste de la actual Francia, se puede extrapolar a otras muchas ciudades europeas en las que el comercio era la base del desarrollo económico y social de países enteros.

  En Burdeos, la poblacion estaba tan desesperada que prendió fuego a parte de su propia ciudad para intentar detener la propagación de la plaga. Pero fue un esfuerzo inútil, no pudieron detener la expansión de la enfermedad y destruyeron parte de su distrito mercantil.

  Se ha escrito mucho sobre las consecuencias de la Peste Negra : no solo la muerte y la miseria para la mayoría, también la prosperidad y la riqueza que obtuvieron algunos de los supervivientes..Muchos de los comerciantes y sus agentes comerciales sufrieron la muerte y la ruina económica, como el resto de la población. Pero, para aquellos que aguantaron con vida, se abrió un momento repleto de oportunidades de negocio.

  A mediados del siglo XIV, Inglaterra estaba estrechamente ligada tanto política como económicamente a la Europa continental. El ducado de Aquitania, que incluía a Gascuña y Guyena, estaba estrechamente unido a la corona británica desde que el rey ingles Enrique II habia contraído matrimonio con Leonor de Aquitania en 1154. 

Noble de oro, representando al rey Enrique II navegando hacia sus posesiones en Francia.
 

  El resultado del matrimonio real fue la creación de una floreciente ruta comercial a lo largo del litoral atlántico. Desde Inglaterra, llegaban a Francia lana, estaño, telas,cereales y pescado, y a la inversa, desde Francia se enviaban tintes, miel y hierro, y, sobre todo, enormes cantidades de vino , que se consumía en grandes cantidades en castillos, tabernas y hogares británicos.

 

  Los impuestos sobre estos bienes hacían una contribución cada vez mas importante a las finanzas de ambos reinos, contribución que disminuyo grandemente durante los primeros años de la Guerra de los Cien Años ( 1337-1453).

  La aparición de la Peste Negra iba a provocar otra grave recesión.

  Registros aduaneros de Burdeos que sobrevivieron a las llamas muestran como, durante los 12 meses transcurridos desde septiembre de 1348, solo 74 navíos habían transportado vino a las islas británicas, cuando en décadas anteriores se contaban por centenares los navíos que hacian la ruta.

  Comerciantes y armadores seguramente se sentían desanimados por las noticias que recibían de lo que ocurría en las calles de Burdeos, y el conocimiento que, durante el verano, la princesa Juana, hija del rey Eduardo III habia muerto a causa de la plaga.

Estatua de la princesa Juana, en la Abadia de Westminster.
 

  De aquellos navios que desafiaban la terrible peste, 10 de ellos tenian su base en Dartmouth, en el condado de Devon, una localidad crucial para el transporte marítimo hacia Aquitania que el poeta Chaucer mas tarde convertiría en hogar de los marineros de sus “Cuentos de Canterbury”.

  Otros puertos mas grandes, como Bristol ( que sufrio la plaga desde el verano de 1348) y Londres ( afectado a partir del otoño) contribuían tambien con algunos navíos a la ruta con Aquitania.

  Otros 11 navíos con base en la sureña ciudad gascona de Bayona hacian el viaje hacia el norte, pero solo uno hacia la ruta desde la en parte incendiada Burdeos.

  Asi, comerciantes, agentes comerciales, aduaneros, capitanes y marineros, todos estaban acostumbrados a las amenazas a su vida y los peligros de la vida en el mar, los naufragios, los piratas las tormentas del Atlantico,etc. Pero la peste en el mar debió ser algo aun mas aterrador.

  Dada la prevalencia de la enfermedad tanto en Burdeos como en el sur de Inglaterra, seguramente la mayoria de los barcos que habian hecho la ruta llevaban en su interior bacilos de la peste, Yersinia Pestis, ya fuera en el torrente sanguíneo de las personas que se encontraban a bordo o en las pulgas que vivían en las ratas de la bodega.

  El viaje entre la costa sur de Gran Bretaña y el ducado de Aquitania dependía del clima, aunque lo normal era entre 3 y 5 días. Asi, como el periodo de incubación de la plaga era de dos a 4 dias, había tiempo de sobra para que aparecieran los síntomas a bordo : fiebre, vómitos, pústulas, etc, y la infección se propagaba incluso entre los pasajeros que  aparentemente, llegaban sanos a su destino.

 

  ¿ Cuando y como llego la plaga a las costas de Gran Bretaña por primera  vez ?. Según un fraile franciscano en Norfolk, el fatídico momento ocurrió pocos días antes de la celebración de la fiesta de san Juan Bautista, el 23 de junio de 1348, cuando un barco procedente de Aquitania anclo en el puerto de Melcombe. “uno de los marineros del barco llevaba consigo desde Gascuña la terrible plaga “. Asi, los habitantes de Melcombe fueron los primeros infectados de Inglaterra.

  La ruta de la Muerte Negra por Europa habia sido rápida e implacable. Llegando desde el este, la infección habia pasado desde Sicilia a Marsella a finales de 1347. Ayudada por una tregua en la guerra de los 100 años en septiembre, la infección se movio rápidamente hacia el oeste por el sur de Francia, llegando a Burdeos a mediados de 1348.

  Tras llegar a Melcombe, la infección se propago con rapidez por Gran Bretaña, llegando a los pueblos costeros del distrito de Dorset antes de introducirse tierra adentro, hasta Somerset y Bristol. Cuando llego a Londres, pocos días antes de la fiesta de Todos los Santos de 1348, prácticamente todo el sur de la isla de Gran Bretaña estaba infectado.

  La economía se convirtió en un asunto extremadamente volátil. Primero, los precios colapsaron. Seguramente, a causa del miedo a la muerte, eran muy pocos los que se preocupaban por las riquezas. Ademas, muchos posibles consumidores habían muerto.

  Luego, la escasez de mano de obra hizo aumentar los salarios. Muchas cosechas se pudrieron en los campos por falta de quien la recogiera, lo que hizo aumentar los precios de lo poco que se habia podido cosechar.

 

  En algunas zonas de Inglaterra se hizo presente la hambruna.Por ejemplo, los frailes responsables de la catedral de Rochester tenían gran dificultad para conseguir comida, aunque tenían monedas para pagarlo.

  Los informe sobre la mortalidad y la crisis financiera subsiguiente estaban muy extendidos. Por ejemplo, en 1350, en un informe entregado al rey sobre la ciudad de Newcastle, “varios comerciantes y otros hombres ricos han perecido en la mortal pestilencia, y los hombre que vivian del comercio están tan empobrecidos por la plaga y otras adversidades en estos tiempos de guerra que apenas tienen nada para comer.”

  Pero, incluso entre tanta muerte y desolación, habia quien sacaba partido de la situación, consiguiendo jugosos beneficios a cambio de pequeñas inversiones.

  Asi, los comerciantes que operaban en Burdeos estaban en una posicion ideal.En el 1349-50, el segundo año de la plaga en Inglaterra, los precios del vino de la Gascuña se duplicaron, y, poco mas tarde, se duplico la cantidad de vino que se enviaba desde Burdeos a Gran Bretaña.

 

  Aunque los niveles de comercio eran erráticos, durante la década de 1350 se produjo una tendencia ascendente, y en la decada de 1360 la lenta recuperación tras la pandemia se puso en marcha.

  Coincidió con el rápido crecimiento de la exportación de telas inglesas, gracias a que el rey Eduardo III habia intervenido en el comercio ingles con Flandes, imponiendo fuertes aranceles a la importación de lana,.

  Pero esa recuperación económica, y los ingresos que se generaban, estaban cayendo en manos de un grupo cada vez mas reducido.

"La muerte jugando al ajedrez con el obispo", vidriera en la iglesia de San Andres, en Norwich.

 (Continuara...)

martes, 7 de noviembre de 2023

Resureccionistas ; ladrones de cadaveres ( 2ª parte )

 


Viene de aquí:

  En 1827, William Burke y William Hare, inmigrantes irlandeses que vivían en Edimburgo , se convirtieron en resureccionistas.

  Ambos trabajaban como peones de la construcción, y la amante de Hare , Helen Mc Dougal, regia una pensión. Uno de sus inquilinos, un pensionista que debía varios meses de alquiler atrasado, murió súbitamente ; Burke y Hare decidieron que el difunto debía pagar al menos parte de la renta que debía ( 4 libras ) con su cadáver.

 

  El difunto, un ex-soldado llamado Donald, no tenia familia, y nadie reclamo el cadáver.Así, las autoridades locales, informadas por la dueña de la pensión de la muerte de uno de sus inquilinos, enviaron a la pensión un ataúd de los mas baratos. Ayudado a regañadientes por otros inquilinos de la pensión, finalmente lograron introducir el cadáver en el ataúd.Pero el cadáver no iba a estar en el ataúd demasiado tiempo.

  En cuanto quedo solo, Hare comenzo a trabajar en la tapa del ataud con un cincel, y lo abrió sin dificultad. Saco el cadáver y lo introdujo en un saco viejo, cubriendolo con una sabana.Para que el ataúd pareciera estar con cadáver incluido cuando los operarios municipales se lo llevaran para enterrarlo, Hare y Burke lo llenaron de piezas de cuero húmedas, escatimadas de una curtiduria cercana.

Retrato de William Hare en el juicio.
 

  Hare y Burke vendieron el cadáver a Robert Knox, el mas famoso anatomista de la ciudad y cirujano jefe del Real Colegio de Cirugia de Edimburgo, que habia prometido a sus estudiantes enseñar anatomía al “estilo parisino”, es decir, garantizando un cadáver para cada estudiante.

Un anuncio sobre el comienzo de las clases de anatomia y fisiologia del doctor Knox.
 

  Knox pago 7 libras y 10 chelines por el cadáver. Para Burke y Hare se abrió una inesperada oportunidad.Impresionados por la ganancia, decidieron tomar una ruta mas directa para obtener cadáveres sin esperara a que murieran de muerte natural : asesinar a extranjeros y mendigos.

  La primera victima iba a ser un anciano mendigo, William el "molinero", que habia pasado una temporada en la pensión de Helen McDougal, hasta que se habia quedado sin dinero y habia abandonado la pensión para malvivir en las calles.

  Estaba enfermo, y los dos ladrones de cadáveres, Hare y Burke, decidieron terminar con su vida, para “terminar con su sufrimiento”. Una tarde, ambos criminales invitaron a Joseph a unos tragos, porque estaban "preocupados por su salud“. Llevaban consigo un par de botellas de whisky barato , proporcionadas por Helen McDougal. Tras bebérselas entre los tres Joseph cayo aparentemente dormido. Ya no iba a recobrar  el conocimiento, En cuanto cayo, Burke cogió una almohada y la apretó fuertemente contra la cara de Joseph, mientras Hare se colocaba sobre el cuerpo para evitar que se moviera. Joseph el molinero murió en pocos minutos, convirtiendose asi en la primera victima de la pareja de criminales, que con las siguientes victimas decidieron utilizar el mismo metodo de asesinato que tan buenos resultados habia dado con su primera victima.

  En 10 meses, ambos asesinos terminaron con al vida de 16 personas, y todos los cadáveres fueron adquiridos por el cirujano Knox.

  Tras ser arrestados,  Hare testifico contra Burke a cambio de inmunidad. Burke fue condenado a la pena capital por asesinato  múltiple y ahorcado el 29 de enero de 1829 en St. Giles. A su ejecución asistieron entre 20 y 25.000 personas, y muchos vecinos de la zona hicieron negocio alquilando habitaciones con vistas a la plaza en donde se ejecuto la sentencia. Sus restos mortales fueron diseccionados, y su esqueleto se exhibió en el Museo Anatómico de la Escuela de Medicina de Edimburgo, en donde aun permanece.

Ejecucion de  William Burke en St. Giles, Edimburgo.
 

  Hare fue liberado de prision el 5 de febrero de 1829. Pudo escapar a duras penas de los ciudadanos de Edimburgo, que opinaban que no había sido castigado como se merecía, y querían hacer justicia con sus propias manos. Marcho hacia el sur, y la ultima noticia que se tuvo de el fue que habia cruzado la frontera anglo-escocesa por Carlslile, donde se perdió el rastro, aunque informaciones posteriores lo ubicaban en Irlanda

  Helen McDougal fue liberada de prisión el 26 de diciembre de 1828.Creía que una vez exonerada por el juez, podría volver a su vida anterior. Pero se equivocaba.Grupos de ciudadanos la seguían en cuanto salia de su hogar, y a menudo la policia tenia que intervenir para evitar que fuera linchada.

  Abandono Edimburgo, y con escolta policial marcho hacia Newcastle.Pero no pudo escapar a su pasado, ya que era constantemente reconocida. Necesitaba protección policial, ya que patrullas  de ciudadanos amenazaban con ahorcarla .

  Trato de escapar, primero a irlanda,y mas tarde se rumoreo que habia marchado a Australia, donde presuntamente  moriría en 1868.

  Cuanto sabia Knox de los cadaveres que compraba, no se sabe, no se pudo demostrar en el juicio que conocia las actividades criminales de Hare y Burke. No pudo ser acusado de nada, pero su reputación como medico y cirujano cayo en picado, y tuvo que abandonar Edimburgo y emigrar a Londres. Allí moriría de apoplejía el 20 de diciembre de 1862. Temeroso de que cuando muriera su cadáver pudiera ser robado, habia indicado en su testamento que deseaba ser incinerado, y sus últimos restos fueron enterrados en el  cementerio de Brookwood.

 

"La autentica confesion de  William Burke."
 

  Tres años mas tarde apareció en Londres otra pareja de resureccionistas que asesinaban a sus victimas usando ron y láudano para incapacitarlas antes de asesinarlas para vender sus cadáveres.

  John Bishop y Thomas Williams fueron atrapados cuando trataban de vender el cadáver sospechosamente “fresco”  de un joven de unos 14 años a la escuela de Anatomia de Londres.

  Tras la investigación judicial, ambos asesinos confesaron haber acabado con la vida de un niño de origen italiano, Charles Ferrari, usando el método de dormirle con láudano para a continuación cubrir su boca y nariz hasta la asfixia.

  Ambos fueron ahorcados en diciembre de 1831, y sus acciones finalmente forzaron al parlamento britanico a cambiar la ley. En el acta de Anatomia de 1832 se permitía a los medicos y estudiantes de medicina la diseccion de cadáveres no reclamados de mendigos para razones medico-educativas , lo que se suponía terminaria con el trafico de cadáveres de los  resureccionistas.

  Se desconoce cual era destino final de los restos de los cadaveres tras ser utilizados en las escuelas medicas britanicas. Hace apenas un par de decadas se encontraron restos humanos en las instalaciones del Royal London Hospital, fundado en 1740.

 

  Las excavaciones revelaron varias fosas comunes de las que no exisitian ningun registro en el hospital. En algunos ataudes se encontraron cadaveres completos, en otros se encontraron partes de cuerpos aisladas, y en otros ataúdes múltiples partes de la misma clase :en un ataúd habia piernas, en otro brazos, etc.

  Los cuerpos tenían señales de haber sufrido vidas violentas: la mayor parte de los cadaveres eran  e hombres, muchos de ellos con la nariz rota. Muchos de los huesos encontrados tenian marcas perfectamente atribuibles a las realizadas por un medico en una autopsia : cortes de sierra, marcas de cuchillo,  agujeros hechos con pequeños taladros, etc

  Todos los cadaveres fueron datados entre el 1825 y 1841.Con toda la evidencia aportada, los arqueólogos determinaron que todos esos restos humanos eran los vestigios de practicas medicas sobre cadáveres que habian  servido para educar a la gran mayoria de los medicos de Gran Bretaña.

Esqueleto de William Burke.

 

Bodysnatchers, digging up the untold stories of britain resurrection men – Suzie Lennox

The infamous Burke and Hare, serial killers and resurrectionists of nineteenth century – R Michael Gordon

viernes, 29 de septiembre de 2023

Resureccionistas ; ladrones de cadaveres (1ª parte )


   Cuando los restos mortales de una persona de baja extracción social eran enterrados en la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX, tenían muchas posibilidades de no poder llevar a cabo su ultimo y definitivo descanso.

  En vez de pasar la eternidad enterrado bajo tierra, algunos cadáveres eran desenterrados y transportados a las salas de operaciones de colegios médicos y hospitales.Allí eran diseccionados por estudiantes de cirugía deseosos de aprender anatomía lo mas real posible, que practicaban operaciones quirurgicas que mas tarde, cuando obtuvieran sus títulos, practicarían sobre pacientes vivos.

 

  Ser descubierto desenterrando cadáveres podía arruinar la reputación de cualquiera, pero habia mercaderes especialistas en proporcionar cadáveres para los aspirantes a doctores.

  Se los conocía por muchos y variados nombres : resureccionistas, ladrones de cuerpos, vaciadores de tumbas, etc. Aunque la utilización de cadáveres para la enseñanza de la medicina pudo hacer avanzar la comprensión del cuerpo humano, el objetivo de los ladrones de cuerpos, los cadáveres de personas indigentes, cuyos restos mortales eran violados cuando el mercado lo demandaba, era moralmente despreciable.

  Mientras la industrialización transformaba las ciudades y la población de las mayores ciudades de Gran Bretaña, la ciencia medica sufría una metamorfosis.

  En la década entre 1790 y 1800 habia alrededor de 300 estudiantes de medicina en Edimburgo y Londres, los principales centros de estudios médicos de Gran Bretaña. Pero, ya en la década de 1820, el numero se había incrementado hasta los 400 en Edimburgo, y el millar de estudiantes en Londres.

 

  Los estudiantes necesitaban diseccionar una media de 3 cadáveres para conocer en profundidad el interior de un cuerpo humano. Asi,la demanda por cadáveres “frescos” se incremento a partir de esa década.

  Las escuelas de medicina parisinas tenian un sistema altamente efectivo para asegurar suficientes cadáveres para cada estudiante , el aprovechamiento de cadáveres de criminales ejecutados y de indigentes fallecidos en hospitales cuyos cadáveres no eran reclamados, sobre todo.Tan eficaz era el sistema, que en 1828, el 20% de los estudiantes de medicina britanicos solicito el traslado a Paris con su inscripción garantizada.

   En Gran Bretaña, el único modo legal para adquirir un cadaver era el Act Murder de 1752, que permitía que los cadáveres de asesinos ejecutados pudieran ser usados para ser diseccionados ( porque según decía la ley, la muerte no era un castigo suficiente ) . Pero esta ley solo permitia el uso de entre 100 a 120 cadáveres anuales, muy por debajo de lo que los estudiantes de medicina requerían.

"La muerte no es suficiente castigo".
 

  Tradicionalmente, los aprendices de cirujano eran los que iban a los cementerios a desenterrar los cadáveres. Pero, si eran descubiertos, enfrentaban represalias, a menudo violentas, por parte de los familiares del difunto, y su reputación se veía seriamente afectada .

  Pero en la mayor parte de las ocasiones, las autoridades miraban hacia otro lado. Por ejemplo, el 14 de octubre de 1785 fueron robados los cadaveres de cuatro niños de la iglesia de San Andrew, en Londres. Los cadáveres fueron llevados al colegio privado de cirugía del doctor William Marshall. Marshall ya habia utilizado para sus clases cadáveres de dudosa procedencia, pero como los individuos involucrados en el robo de los 4 niños eran” caballeros,  las autoridades decidieron no procesarlos.

  La solucion era encontrar a un intermediario que consiguiera los cadáveres discretamente.

  En 1829, cuando se creo la policia metropolitana de Londres, el sueldo que recibia  un guardia era de 21 chelines semanales. Por su parte, una veterana costurera ganaba 5 chelines a la semana, trabajando 12 horas al día 6 días a la semana.

  En cambio, un cadaver reciente podía costar entre 4 y 12 guineas ( 1 guinea, 21 chelines ), según fuera su estado de conservación y sus características físicas y morfológicas.

  Incluso si habia que dividir entre 4 personas, el numero normal de miembros de un grupo de desenterradores, el negocio era redondo.

 

  Los precios dependían de la “frescura” del cadaver, o si tenia alguna condición medica que fuera interesante para los aspirantes a doctores. Los cadáveres con deformidades poco usuales alcanzaban los precios mas altos. Un cadáver reciente con todas las extremidades valia al menos el doble que un cuerpo al borde de la putrefacción.

  Los cuerpos masculinos eran considerados mas valiosos si lo que querian estudiar los aspirantes a doctores era la musculatura. Ademas, vender el pelo o los dientes de los cadáveres era otra linea de negocio que los futuros doctores no despreciaban.

  Dado que un cadaver no era considerado como una propiedad por las leyes, el robo de tumbas era considerado solo un delito leve, castigado como mucho con seis meses de prisión.

  Pero los resureccionistas se arriesgaban a pasar temporadas mas largas en prisión, ya que a menudo se apoderaban de  otros de los contenidos de las tumbas, aparte del cadaver, como las asas del féretro, la mortaja o las ropas del difunto.Así,se procuraba desnudar al difunto robado antes de introducirlo en un gran cesto o un arcón, que se cargaba en un carro tirado por caballos.

  Los resureccionistas solian usar 4 herramientas para sus incursiones en cementerios o iglesias : una pala de madera ( menos ruidosa que una de metal ), cuerdas, una palanqueta de metal y una linterna.

  Los ladrones cavaban hasta que encontraban el féretro. Lo abrían utilizando las palancas, y luego usaban las cuerdas para alzar el cadaver. El trabajo requería de una considerable fuerza física, y solo los mas expertos y mas fuertes ladrones podían desenterrar hasta 6 cadáveres por noche.

 

  Con el paso del tiempo, los resureccionistas se convirtieron en algo parecido a un club exclusivo, que no aceptaba en sus filas a “temporeros” o trabajadores ocasionales en busca de un sobresueldo.

  Para proteger a sus difuntos las familias comenzaron a adquirir lo que llamaban mortsafe, construcciones diseñadas para proteger tumbas de cualquier tipo de asalto.


Mortsafe en Glasgow.
 

  Normalmente consistían de una reja o una especie de jaula colocada sobre la tumba .Eran muy eficaces, y cumplían su cometido a la perfeccion.En algunos cementerios se construyeron tambien una especie de torres de vigilancia que aportaban mas seguridad, con los lugares mas visibles desde la torre reservados a las familias mas pudientes.

Torre de vigilancia en el cementerio de Delkeith.
 

  Los resureccionistas alcanzaron tal reputación que los autores literarios del siglo XIX no escaparon a su influencia.

  Frankenstein, de Mary Selley, nos muestra al doctor Victor Frankenstein colándose en osarios de iglesias para obtener “piezas” para completar su monstruosa creacion.

  En 1859 los lectores conocerian a Jerry Cruncher, en Historia de dos ciudades, de Charles Dickens, un portero de un banco de día que pasa las noches buscando cadaveres frescos en los cementerios para vender al mejor postor.

"Los amigos de Mister Cruncher."
 

  O el caso de Hare y Burke, los asesinos que inspiraron el cuento de Robert Louis Stevenson “el ladron de cadaveres”, un thriller gotico sobre dos estudiantes de medicina que se ocupan personalmente de proporcionarse cadáveres para sus clases de anatomía.

Y, cuando no tenían cadaveres, asesinaban para conseguirlos.



(Continuara...)


 

lunes, 16 de julio de 2018

M.A.S.H. ; Los primeros hospitales moviles ( 3ª parte )



 Viene de aquí:

  Tras el primer día de la batalla del Somme,el 1 de julio de 1916,los camilleros del ejercito británico habían necesitado tres días  para despejar la tierra de nadie situada justo delante de las trincheras aliadas de los mas de 57.000 oficiales y soldados muertos y heridos,ademas de 6.000 heridos alemanes.

  Para cuando los cirujanos comenzaron a atender a los heridos, muchos de ellos se vieron obligados a practicar amputaciones para salvar la vida de los soldados, ya que muchas de las  heridas menores habían evolucionado hacia la infección y la cangrena, debido a la tardanza en ser recogidos y tratados convenientemente por una unidad medica.


  Por lo general, los primeros auxilios a los soldados heridos determinaba el curso que iba a llevar una herida. En la guerra de los boer, disputada en áreas despobladas con un clima soleado y seco, y donde la gran mayoría de las heridas lo eran por balas de rifle, las complicaciones en forma de infección eran muy poco frecuentes.

  Igualmente, en la guerra ruso-japonesa de 1905, a los heridos se les aplicaba de inmediato antisépticos y se suturaba la herida inmediatamente.

  Pero en la Gran Guerra, las circunstancias cambiaban por completo, y los protagonistas de las heridas eran la metralla de artilleria, las granadas de mano, etc. Las heridas por bayoneta solían ser mortales, y las producidas por granadas afectaban sobre todo a la cara.

  Una complicacion adicional a la variedad de armas utilizadas era el terreno, las trincheras, en donde abundaban los microorganismos.Combatiendo,comiendo y durmiendo en el suelo infectado, en charcos de agua estancada, pulgas y piojos, heces animales y humanas, los soldados podían ser victimas de una infinidad de enfermedades infecciosas.




  Bajo esas terribles condiciones de higine, los primeros auxilios ofrecidos en la primera línea del frente ofrecían muy poca protección contra infecciones sépticas. El algodón y los apósitos de gasa utilizados en los primeros meses de la guerra eran tan absorbentes que proporcionaban un medio  ideal para las bacterias. Se trató de sustituir ambos materiales con bolsas de muselina llenas de serrín de pino, o musgo esterilizado.Pero ni esos materiales ni el carbón triturado en pequeñas bolsas de lino mejoraron la situación séptica de los heridos.



 Diverso material medico para las primeras curas.

  En el mejor de los casos, los vendajes se limitaban a detener la hemorragia, estabilizando la herida el tiempo suficiente para permitir el traslado del herido a un hospital.

  Al principio de la 1ª guerra mundial, el personal médico de ambos bandos había creído que la guerra iba a ser una guerra de rápidos y amplios movimientos, que las bajas iban a ser menores que en anteriores conflictos ,y que los ejércitos iban a respetar la convención de Ginebra e iban a proteger y cuidar a los heridos.

  Cada uno de esas tres creencias se iba a demostrar como equivocada casi desde el principio del conflicto.

  En anteriores conflictos (por ejemplo, la guerra turco–balcánica de 1912-1913) la relación entre muertos–heridos había llegado a 1:4 (un muerto por cada cuatro heridos).La guerra de trincheras en el frente  occidental y el extraordinario desarrollo y uso de la artilleria llevó la proporción a 1: 3

  El masivo uso de la artillería elevó enormemente el número de muertes instantáneas,debido a los explosivos y las consecuencias de su uso en el cuerpo humano, esto es, hemorragias masivas en el sistema nervioso central y los pulmones reventados a causa de la onda expansiva.


  También el tipo de bajas variaban entre un frente o el otro. Mientras en el frente occidental las bajas en combate superaban a las bajas por enfermedad (tetanos, tifus y disentería, que habían arrasado ejércitos completos en la antigüedad, se habían reducido grandemente gracias a las campañas de vacunación y al incremento de la higiene), en el frente oriental el cólera y el tifus exantemático causaban enormes estragos entre las tropas.

  Los combatientes  de la gran guerra se vieron obligados a aprender rápidamente  que la mayoría de las heridas se infectaban rápidamente a pesar de la aplicación de los primeros auxilios y la colocacion de vendajes. Era pues necesario tratar las heridas correctamente  entre 12 y 36 horas siguientes en los hospitales instalados al efecto.

  Habia que evitar a toda costa los retrasos en los traslados de los heridos desde los puestos de primeros auxilios en primera linea a los hospitales móviles en retaguardia.


  Al principio, los hospitales móviles se habían desplegado cercanoslíneas férreas y estaciones ferroviarias. Pero depósitos de municiones y diversos almacenes militares también se instalaban cercanos a las vías férreas, y se convertían en blanco preferido de la artilleria y la aviación enemiga.

  Se necesitaban entonces unidades medicas de tamaño medio, muy móviles, capaces de tratar con un gran numero bajas en un corto-medio periodo de tiempo ,y dotados de un flujo constante del necesario material medico, además de medios de transporte de gran rapidez.

  Cada hospital movil debia contar con al menos un centenar de camas y contar con un grupod e ambulancias que pudiera trasladar a los heridos ya convalecientes  a los hospitales de evacuacion.Y cada hospital móvil debía ser capaz de tratar por si mismo hemorragias severas, edemas de glotis (causados por el gas), lesiones intraabdominales e intracraneales, heridas torácicas, etc. Era imprescindible realizar al menos dos evacuaciones al hospital cada 24 horas, casi siempre en tren medicalizado. 


  La introducción  a partir del año 1916 de los proyectiles con gas y los cañones de campaña de pequeño calibre que eran arrastrados por al infantería y el uso de ametralladoras ligeras permitió a las tropas un avance más rápido sobre el campo de  batalla, sin tener que esperar a la artilleria pesada.Asi, estas nuevas armas obligaron a   nuevos cambios para el tratamiento de heridos.

  A menos que los defensores pudieran evitar  la ruptura del frente, el apoyo sanitario a la primera línea de defensa se interrumpía por compelto, y no se volvia a reanudar hasta que las lineas se volvían a estabilizar.

  Un rápido avance del  enemigo amenazaba directamente a las ambulancias,obligando  a las unidades medicas a transportar los heridos 40 o 50 kilómetros  a la retaguardia antes de poder comenzar hasta los tratamientos mas leves, Este retraso en el tratamiento aumentaba grandemente las muertes por shock anafiláctico, peritonitis, hemorragias masivas y gangrena.
 
  A finales de la guerra, cada división de la fuerza expedicionaria USA en Francia disponía de tres compañías de ambulancias motorizadas, cuatro hospitales móviles y dos hospitales de evacuación.

  Y con muy pocas variaciones (solo las aportadas por la mejora de técnicas y tecnologías), la organización medico-militar de aquellos últimos meses de la primera guerra mundial fue utilizada por prácticamente todos los países involucrados en las siguientes guerras (2ª guerra mundial, Corea, Vietnam, Irak, etc) hasta nuestros días.



Classic Military Vehicle magazine, mayo 2018

Battlefield medicine, a history of military ambulance from Napoleonic wars through World War I – John S. Haller.