lunes, 30 de enero de 2012

1944 : El primer ataque kaiten



La noticia de que los americanos habían tomado el atolón de Ulithi en las islas carolinas estimulo a los japoneses para lanzar el primer ataque kaiten.


Doce recién entrenados suicidas, entre los que se encontraba el inventor del concepto kaiten, teniente Nishima celebraron la ceremonia de dedicación en la tarde del 7 de noviembre de 1944.

Tres submarinos de primera clase, el I-37,I-38 e I-40 transportando  cada uno 4 kaiten, se dirigieron a las  cercanías de la bahía de Ulithi, donde se sabía que estaban concentrados gran número de buques de guerra americanos.

 Flota  americana en el atolon de Ulithi.

Pero el  I-37 no consiguió llegar a su destino. En un momento dado, salió a la superficie y fue localizado por el destructor americano Nicholas el 12 de noviembre, que lo ataco y lo envió al fondo del mar, antes de que pudiera lanzar los kaiten.

El I-47 estaba al mando del capitán de corbeta Orita, uno de los mejores capitanes de submarino del Japon.Sumergido de dia, emergia por la noche para cargar las baterías y oír los informes radiofónicos del cuartel general de la sexta flota japonesa en Kure.

El 17 de noviembre la radio del I-47 recogió un mensaje emitido por Tokio, informando que un avión de reconocimiento nipón había detectado una gran concentración de navíos americanos en la bahía de Ulihti.Segun el piloto, estaban anclados en tres grandes grupos, y se habían visto portaaviones y acorazados entre ellos.

Al día siguiente, a 80 kilómetros al oeste de Ulithi, el capitán Orita salió a la superficie para realizar las últimas comprobaciones del estado de los kaiten. Estaban en buen estado.

A mediodía del día 19, el submarino se encontraba a un kilometro de la entrada de la bahía de Ulithi, y los pilotos suicidas comenzaron con sus últimos preparativos. Escribieron los mensajes de despedida y sus testamentos, y se colocaron sus hachimakis.

Los alféreces Sato y Watanabe subieron a sus kaiten a medianoche. Una vez ajustados los cierres de las escotillas de los kaiten, Orita dirigió el I-47 hacia la entrada de la bahía. Esta maniobra duro tres horas aprox, tiempo en el cual los pilotos Sato y watanabe permanecieron en el interior de sus kaiten. Su único contacto lo constituía un cable telefónico. A las tres de la madrugada, los tenientes Nishina y Fukuda entraban en los kaiten restantes. Ya estaba todo preparado para el ataque.


A las cuatro de la mañana, el capitán Orita, quiado por la luz de un soplete de soldar que se veía en uno de los barcos americanos, declaro que estaba en posición de ataque.

Por medio de las líneas telefónicas, los pilotos de los kaiten informaron que estaban  an listos para entrar en acción. Se soltaron los cables que unían los kaiten al submarino.Las órdenes eran que tenían que penetrar al máximo en la bahía, antes de elevar el periscopio y seleccionar un objetivo para el ataque. Una vez dentro de la bahía, los 4 kaiten se colocaron en puntos lo más distante posible.


La ultima voz que se oyó en el I-37 fueron la del teniente Fukuda : “Tenno heika banzai”.Los cuatro kaiten se dirigieron hacia sus objetivos a una velocidad de 30 nudos. El I-37,una vez soltada su carga, se sumergió a profundidad de periscopio. Se dirigió hacia el sudeste,trantando de estar lo más lejos posible de la bahía cuando los kaiten terminaran su misión.

A las 5:00 volvió a salir a la superficie.A las 5:07,brillo una luz anaranjada sobre UIlithi y se oyó un claro estallido, procedente del interior de la bahía. A las 5: 11 se produjo otra explosión, provocando gritos de “banzai” entre la tripulación. A las 5:52,el sonar aviso de otra explosión en el interior de la bahía.Parecia que doss de los kaiten habían logrado su objetivo. El capitán Orita ordeno un minuto de silencio para rezar  por las almas de los suicidas,sumergió el submarino y se dirigió a su base de partida.

El submarino I-36 tuvo menos suerte. Llegó al punto designado para el lanzamiento,junto a la entrada oriental del atolón de Ulithi. En el momento de lanzar los kaiten, solo uno de ellos pudo hacerlo, el número tres del alférez imanishi,que fue lanzado a las 4:54.

Tras lanzar el numero tres, el I-36 se dirigió hacia mar abierto. Se pararon los motores, y la tripulación escucho atentamente. A las 5:45 se oyó una explosión, y  a las 6:05,otra.Poco después, una serie de cargas de profundidad sacudió el I-36,y su capitán decidió abandonar la zona. Pero el submarino se vio obligado  a permanecer sumergido, mientras los destructores americanos lanzaban incesantemente cargas de profundidad,por un espacio de 19 horas.

Las baterías estaban agotadas, y el aire dentro del submarino estaba viciado. El capitán Teramoto decidió emerger para respirar aire puro y recargar las baterias,tuvo la suerte que los destructores americanos se habían dirigido a otra parte de la isla.

El I-36 y el I-37 volvieron a la base de Kure el 30 de noviembre. Se celebro una conferencia para considerar los informes de los capitanes de los submarinos sobre los ataques kaiten.

Según los oficiales de la flota japonesa, la conclusión a la que se podía llegar es que los hombres a bordo del I-37 habían visto dos explosiones, y la tripulación del I-36 había oído dos explosiones. Así que estimaron que los kaiten habían hundido un portaaviones y un acorazado.

Esta era la conclusión que el auditorio quería oír hubo una gran explosión de “banzais”.la noticia de que el primer ataque había sido altamente exitoso elevo enormemente la moral de los cientos de voluntarios, “morir por el emperador, pero no en vano”, era una buena consigna. Todos los pilotos kaiten estaban ansiosos por comenzar sus mortíferas misiones.

Pero la estimación japonesa de los buques destruidos era una completa invención. El único barco hundido de la operación fue el petrolero Mississinewa.

 USS Mississinewa,hundido en el atolon Ulithi.


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