lunes, 13 de agosto de 2018

Asinov, un cosaco en Africa (2ª parte )





Viene de aquí:


   Nikolai Asinov había comenzado su carrera de aventurero en la ruta caravanera entre Persia y Turquia, antes de presentarse voluntario para combatir en la guerra ruso-turca de 1877.


  Aunque clamaba a los cuatro vientos que era atamán de los cosacos del Terek,muchos de sus presuntos camaradas de armas  lo denunciaron por impostor y por asignarse un cargo que no le correspondía.


  Durante un viaje a Constantinopla hizo amistad con dos musulmanes circasianos, que le contaron historias sobre una fértil zona al sur de Egipto cuyos habitantes practicaban una antigua forma de cristianismo.El primer viaje de Asinov  a África llegó en 1885,cuando desembarcó en el puerto de Massawa, que Italia había ocupado tras la retirada egipcia.


  Asinov discutió fuertemente con los italianos, que no querían concederle un visado para viajar hacia el sur, así que el cosaco tuvo que dirigirse hacia el oeste. Asinov afirmaba tener un permiso concedido por el negus (emperador) etíope Yohannes IV, para establecer un asentamiento cosaco en el golfo de Tadjura.Asinov hizo buena amistad con el influyente general etíope Ras Alula Aba Neba, que le concedió permiso para inspecciónar la zona de Tadjoura.

 Estatua del general Ras Alula Aba Neba,en Asmara,Eritrea.


  ¿ Por que un cosaco del Cáucaso tenia tanto interés en las tierras del este de África?


  Quizás la respuesta este en la eslavofilia, un movimiento intelectual nacido a mediados del siglo XIX que se basaba en la preservacion de  la cultura tradicional rusa-eslava.


  Este movimiento eslavófilo, muy entroncado más tarde con el panesalvismo, enfatizaba el dominio y la primacía de la iglesia ortodoxa rusa sobre todas las demás, rechazaba las costumbres occidentales y todo lo que representaban y  clamaba por una continua expansión del imperio ruso.


  El valor estratégico de la costa del mar Rojo y el poder de la iglesia ortodoxa etíope atrajo particularmente a los expansionistas rusos. La base preferida para dar comienzo  la expansión se ubicaría en Tadjoura, que había sido reclamada para sí por Francia, aunque aun no estaba completamente en sus manos.



  Cuando los principales comerciantes y políticos rusos comenzaron a  pensar que los sueños de Asinov de instalar una colonia rusa en el mar Rojo podían hacerse realidad, presionaron al mismo zar Alejandro III, para que proclamara la zona de Tadjoura como territorio ruso.


  Pero el ministro de asuntos exteriores ruso se opuso a la idea, ya que ante la pujanza de las nuevas naciones europeas (Italia, Alemania) deseaba mantener a Francia como un aliado y no quería empeorar las relaciones diplomáticas y comerciales ruso-francesas.


  Asi, Asinov no encontró apoyo en Rusia, y marcho en 1887 a París, presentando su idea como una operación conjunta franco-rusa.Y como ni rusos ni franceses se opusieron a su idea, pensó que tenía el apoyo tácito de ambas naciones.


  En 1888 regreso a  Tadjoura donde recogió dos sacerdotes etíopes enviados por el negus Yohannes IV para representar a su nacion en las conmemoraciones del 900 aniversario de la iglesia ortodoxa rusa.

 Negus,Johannes IV.


  Asinov llevó a ambos sacerdotes etíopes a Rusia ,primero a Kiev y más tarde a San Petersburgo, donde fueron presentados al Zar Alejandro.


  Ambos sacerdotes habían sido previamente aleccionados por Asinov, y convencieron parcialmente al zar de lo positivo que para Rusia seria mantener una colonia en el mar Rojo.


  Asinov y sus dos sacerdotes etíopes comenzaron unas serie de reuniones con los mas altos funcionarios de la corte zarista.Dependiendo de qué tipo de apoyo pedia, Asinov presentaba su propuesta de “colonia cosaca en el mar Rojo” como una misión estratégica, comercial o religiosa.


  El ministro de asuntos exteriores ruso, que continuaba negándose a poner las relaciones internacionales rusas en manos de un cosaco semianalfabeto, se mantuvo contrario a la propuesta de Asinov. Pero otros funcionarios fueron más comunicativos.


  Mientras los científicos ruso escuchaban con mucha atencion a los dos sacerdotes describir detalladamente la región de Tadjoura, el ministro de la marina rusa, almirante Iván Alexievich Shestakov decidió enviar la cañonera Mandjour al golfo de Adén para apoyar a los cosacos en cuanto llegaran a  la zona.

                                                    Almirante Shestakov.

 Uno de  los principales asesores del zar Alejandro, el conde Dimitri Andreyevich Tolstoi, era un acerrimo seguidor del paneslavismo.En 1888 era ministro del interior y jefe de la gendarmería rusa, y decidió apoyar las aspiraciones de Asinov.


  Para envolver la expedicion de  Asinov en una cobertura religiosa  , el conde Tolstoi asignó al archimandrita padre Paissi para liderar la misión.Paissi también era de origen cosaco,concretamente de Oremburgo, y tenia amplia experiencia militar sobre todo  en Asia central. Un numeroso grupo de  sacerdotes rusos se unio a a expedicion para darle aun mas credibilidad a la razón religiosa.

 Cosacos de Oremburgo.


  La expedición de Asinov hacia la costa del mar Rojo zarpó de Odessa el 10 de diciembre de 1888, compuesta de 150 cosacos del Terek armados hasta los dientes, una veintena de sacerdotes y un grupo de mujeres y niños.


  El 18 de julio de 1889, la expedición llegaba a Tadjoura, tras una larguísima ruta que se hábia realizado en tres barcos diferentes para evitar ser detectados por las autoridades italianas o inglesas.


  La expedición estuvo a  punto de fracasar antes incluso de empezar con su fase terrestre, ya que el ultimo barco utilizado por Asinov, el vapor de bandera austriaca Amphitrite recibió el alto por parte de la cañonera italiana Agostino Barbarigo cuando apenas había superado el Canal de Suez.Solo la aparicion del Meteore, un balandro francés en patrulla por los puertos franceses del mar Rojo permitió al Amphitrite continuar su ruta sin mayor problema.


  Una vez desembarcado el contingente cosaco en la costa de Tadjoura, Asinov revelo sus verdaderas intenciones a sus hombres: no habría ninguna misión religiosa en Etiopia. Su intención era establecer un asentamiento  ruso permanente en la costa occidental del mar Rojo.

 Sagallo,en la costa de Tadjoura,en la actualidad.


  Informado de la situacion, el gobernador francés de la Somalia francesa,Leonce Lagarde, envió un oficial a advertir a Asinov de las posibles consecuencias de sus futuras acciones; si se producía algún abuso de los cosacos sobre la población local,la armada francesa en la zona intervendría.


  Muy poco tardaron los cosacos en causar problemas. Tras el saqueo de una de las poblaciones habitadas por una de las tribus locales, los afar, una joven fue violada por varios cosacos.Asinov se apresuro a  pedir disculpas al sultán y pago una fuerte cantidad de dinero a la familia de la joven. Como los franceses decidieron no intervenir en el asunto, Ashinov se sintio respaldado para dar comienzo a  la búsqueda de un lugar  apropiado en donde establecer el asentamiento.


  A finales de enero, el grupo de cosacos ocupaba la abandonada fortaleza egipcia de Sagallo.Rapidamente los cosacos renombraron la localidad como Nuevo Moscu, construyeron una capilla ortodoxa y diseñaron una bandera, la típica bandera rusa blanca, azul y roja con una aspa amarilla superpuesta.

                                                  Bandera de Nuevo Moscu.



  Asinov, los sacerdotes y las mujeres y niños se refugiaron en el interior de la fortaleza, y el resto de cosacos se refugió en tiendas y carpas al aire libre. Aunque era invierno, la temperatura no bajaba de los 30 grados, y para los rudos hombres del este el trabajo de reconstruccion de  la fortaleza se convirtió en un esfuerzo ímprobo.


  La disciplina se deterioró rápidamente, y Asinov se vio obligado a repartir monedas entre sus hombres para evitar nuevas incursiones en los poblados cercanos.


  En el ámbito local y regional, el asentamiento ruso suponia una amenaza directa a la influencia colonial de Inglaterra e Italia. Sobre todo Inglaterra, temía que los rusos repartieran armas entre las tribus locales.


  A través de canales diplomáticos habituales, Inglaterra hizo saber  a Francia que no se opondrían en caso que los franceses quisieran hacer valer sus reivindicaciones territoriales en la zona de Tadjoura.Animaban asi a los franceses a  poner fin a la aventura cosaca en la costa del mar Rojo.


  Pero Francia no era hostil a la incursión rusa. De hecho, Francia quería utilizar a los rusos para desafiar  el dominio británico sobre el canal de Suez.


  Franceses y cosacos se enzarzaron en una guerra propagandística. Asinov trataba de convencer a la tribu afar que los franceses era una potencia europea de poca importancia,mientras el gobernador Lagarde quería dar la impresion que los rusos habían llegado a Tadjoura solo gracias al permiso de Francia.


  El gobernador Lagarde envío varios emisarios a Asinov, conminándole a arriar la bandera rusa del fuerte de Sagallo e izar la bandera francesa. Asinov se negó a arriar su bandera,alegando que no podia hacerlo sin el permiso del sultan de la tribu afar, sultán Muhammad Leita, que muy convenientemente se encontraba fuera de la región.


  Asinov, poco versado en diplomacia, no se daba cuenta que el gobernador Lagarde le estaba ofreciendo una salida y le dejaría permanecer en Sagallo si cumplía con ciertas normas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario