lunes, 22 de enero de 2018

1799: Napoleon,la campaña de Egipto ( 15ª parte )



Viene de aquí :

  El ejército turco de Mustafá Pasá, unos 14.000 hombres en total,habia desembarcado en Abukir,cerca de Alejandria,protegido por una escuadra de la Royal Navy británica capitaneada por  el comodoro sir William Sídney Smith.

  Rápidamente derrotaron a la pequeña guarnicion  francesa que defendía Abukir y se apoderaron de la ciudad.Pero  no realizaron ningún movimiento ofensivo mas, como marchar hacia Alejandría o el Cairo, sino que se dispusieron a preparar posiciones defensivas, esperando  el contraataque francés.

  Esa inexplicable pasividad por parte del ejercito turco de Rodas (así se denominaba ya que habían partido de aquella isla) le dió a Bonaparte todo el tiempo necesario para prepararse adecuadamente.

  Bonaparte tuvo tiempo de preparar su respuesta, y comenzó a concentrar sus tropas en Rahmaniya a partir del 19 de julio. El 21 de julio, ya con su ejército practicamente al completo,marchó hacia Berket Ghitas, a medio camino entre Alejandria y Rosetta, preparado para marchar al galope tendido si los turcos se dirigían hacia Alejandría.

  El día 24, viendo que las tropas turcas no tenía intencion de  moverse de sus posiciones defensivas en torno a  Abukir, Bonaparte decidió aproximarse hacia las trincheras turcas.

 Las posiciones antes de la batalla.Al  norte,el despliegue frances con los dos reductos de artilleria.Al sur,las defensas turcas,con la flotilla britanica  al oeste.

  Pero los turcos continuaron sin moverse, en vez de avanzar hacia Rosetta y cortar la línea de aprovisionamiento francesa con Alejandría.

  Bonaparte disponía de 10.000 soldados,incluyendo un importante contingente de caballería de unos 1.000 jinetes al mando del general Murat.Solo la división del general Kleber no había llegado,pero Bonaparte no iba a esperar. Quería aprovechar el aparente letargo táctico de los turcos y atacar inmediatamente.

  El ataque comenzó al amanecer del día 25, con las tropas de Bonaparte tomando un altísimo riesgo. En vez de esperar el ataque turco formados en sus ya famosos cuadros, invencibles hasta entonces,Bonaparte lanzó un ataque sobre toda la línea defensiva turca. Con su caballeria, Murat lanzo una carga que más tarde sería considerada la mejor de su carrera militar.

 La carga de Murat en Abukir,obra de Antoine Jean Gros.

  Tradicionalmente,la caballería tomaba un rol secundario en los ejercitos europeos de la epoca,utilizandose al principio de la batalla para fijar las posiciones del enemigo o al final, para perseguir al enemigo ya en retirada. Apenas se había utilizado en Europa para cargar sobre la línea enemiga en el último siglo.

  Pero Murat había quedado muy impresionado por las cargas de los jinetes mamelucos en Egipto, y decidió emularlos.

  La caballería de Murat rompió por completo la línea defensiva turca y llegó hasta el puesto de mando, matando o capturando a la mayoría de los oficiales turcos, incluido Mustafá Pasá.

  Tras la carga de caballería, el general (y futuro mariscal de Francia) Jean Lannes tomó la infantería, y aprovechando el tremendo hueco que la carga de la caballería de Murat había provocado en la línea defensiva turca, penetró por él y tomo control de las posiciones artilleras turcas.

 La batalla de Abukir,obra de Louis Francois Lejeune.

  El grueso del ejercito turco de Rodas fue empujado hasta el mar, donde miles se ahogaron. Pero aun quedaban 3.000 turcos defendiendo la fortaleza de Abukir.Tras un asedio que duró hasta el 2 de agosto, los restos del ejercito turco de Rodas se rendían debido al agotamiento y la sed.

 El ataque frances.

  La victoria en Abukir dio a los franceses unos meses de respiro.La "temporada de invasiones" en Egipto era relativamente corta. En invierno, el mar estaba demasiado embravecido para permitir un desembarco, y a partir de agosto, las crecidas del Nilo convertían sus orillas en una zona impracticable.

  Como era de esperar, lo primero que hizo Bonaparte tras la batalla de  Abukir fue enviar un mensaje urgente al Directorio de Seguridad Pública de París, anunciando su brillante victoria.El mensaje llegó a Marsella el 25 de septiembre, y el efecto que Bonaparte estaba esperando sucedió: su derrota ante las murallas de San Juan de Acre se olvidó, y su nombre fue de nuevo  jaleado por las calles de París, convirtiéndo su nombre en sinónimo de victoria.

  Tras la victoria en Abukir,sin esperanza de recibir refuerzos desde Francia, nada le quedaba por hacer a Bonaparte en Egipto. Sir Sídney Smith, comodoro de la flota británica del Mediteraneo, consideraba la defensa de los intereses britanicos en la India mucho más importantes que las guerras revolucionarias que se estaban librado en territorio europeo.Ademas, creía que debía permitirse que Bonaparte dejara Egipto y marchara a Europa.El 2 de agosto, sir Sídney enviaba a su secretario personal a entablar negociaciones con los franceses para el intercambio de prisioneros en Alejandría.

  El secretario de sir Sidney, John Keith, llevó consigo dos periódicos europeos, el Courrier de Londres y la Gazette de Frankfort, para informar a los franceses de la situación política y militar en Europa.

  Bonaparte leyó ambos periodicos la noche del 2 al 3 de agosto, e inmediatamente convocó una reunión de urgencia de su estado mayor.

  Los periódicos informaban de las derrotas del ejercito revolucionario francés  ante el ejercito combinado austro-ruso en Italia y Suiza (que se habían producido en marzo de 1799).Tras una tensa reunión de cuatro horas de duracion, Bonaparte tomó la decisión de volver a Francia de inmediato.Aunque la decisión se mantuvo en secreto para no afectar a la moral de las tropas francesas.

  Bonaparte sabia que la flota británica en el Mediterráneo estaba corta de víveres y agua, y pronto deberían volver a su base en Chipre para aprovisionarse.Asi que esperó a que los buques británicos que bloqueaban el puerto de Alejandría abandonaran sus posiciones, y el 18 de agosto dejaba el Cairo con la escusa de hacer un tour de inspección por la costa mediterránea.

  Pero los rumores de la partida de Bonaparte hacia Europa eran constantes entre las tropas, y los generales de Bonaparte. Kleber, que iba a suceder a Bonaparte en el mando del ejercito frances de Oriente (aunque aun no había sido informado), fue convocado de urgencia para una reunión que debia celebrarse en Rosetta el 24 de agosto. Pero en el último momento, Bonaparte decidió no acudir, y simplemente envió a Kleber una carta en la que oficializaba su nombramiento como comandante en jefe.

  El embarque de Bonaparte en el navío Muiron, que debía transladarle a Eruopa, se hizo en la oscuridad de la noche y en el más absoluto secreto.Y al amanecer del día siguiente, 22 de agosto, la fragata Muiron y otra fragata de escolta, le Carrere, abandonaban la costa egipcia y se encaminaban hacia Europa.

  Unos pocos días después de su marcha, las tropas francesas que habían quedado en Egipto conocieron la partida de Bonaparte. Muchos  hablaron de deserción de su general, incluso se comentaba que la partida de Bonaparte había sido pactada con los británicos.

  Kleber estaba furioso; se habia enterado de su nombramiento como comandante en jefe de las tropas francesas en Egipto a través de una carta.Bonaparte le había dejado un país lejos  de estar pacificado, con muchas posibilidades de sufrir una nueva invasión turca o britanica en la siguente primavera, y con un ejercito muy reducido en número y al que le faltaban muchas otras cosas :

  “Hemos sido abandonados sin dinero, sin polvora, sin balas, y la mayor parte de los soldados ni siquiera tiene armas”.

  Saliendo de egipto, Bonaparte no solo había escapado de un callejón sin salida.Tambien se trataba de hacer una pausa, un reinicio, y volviendo a Francia volvía en busca de nuevas oportunidades en un lugar en el que las circunstancias habían cambiado desde su partida.

  Había intentado tener el poder absoluto en Egipto, y no lo haba conseguido.Iba a intentar tomar el poder absoluto en Francia.

 "Napoleon abandonando Egipto",caricatura inglesa para mofarse del "desertor del ejercito de Egipto"

Napoleon, the path to power 1769-1799 - Philip Dwyer.
The encyclopedia of French revolution and Napoleonic wars – Gregory Fremont Barnes.
Imperial bayonets, tactics of Napoleonic Battery, battalion and brigade – George Nazfiger
The campaigns of Napoleon, volume 1 – David G. Chandler

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