martes, 31 de enero de 2017

1793: Toulon, La primera batalla de Napoleón (2ª parte )






Viene de aquí:

  A finales del siglo XVIII, Toulon era considerada una de las ciudades fortificadas mas impenetrables del mundo.

  Cuando los britanicos habían llegado a la ciudad  a finales de agosto de 1793 se habían puesto inmediatamente a la tarea de reforzar las defensas del puerto para hacerlo imposible de asaltar ,tomando las disposiciones necesarias para tomar cualquier punto desde el que los cañones del enemigo pudieran alcanzar a su flota.


  Al comienzo del asedio, los revolucionarios franceses habían obtenido algunas victorias en algunas escaramuzas, pero la molicie y la indisciplina de los soldados y la incapacidad de sus mandos había llevado al asedio a un punto muerto en el que los revolucionarios no habían hecho ningún intento serio para mejorar sus posiciones.

  Carteaux había demostrado rápidamente ser una mala elección para dirigir el asedio de la ciudad ,y en  el comité de seguridad púbica de París muy pronto habían comenzado a recibirse cartas de sus representantes en la zona quejándose de la incompetencia de Carteaux.

  Las cartas enviadas a París por el representante del comité en el asedio de Toulon, Tomas Gasparin, incidían también en el tremendo desorden que existía entre las tropas, compuestas mayormente por reclutas originarios de Marsella, que se habían alistado no por combatir por la naciente republica francesa, sino para evitar sospechas y acusaciones de ser contrarrevolucionarios.

  Por último, la falta de experiencia de los oficiales fue sin duda la razón principal por la que el Comité de Seguridad Publica tomó nota de las cartas de Salicetti y habia promovido al capitán Bonaparte al rango de mayor (jefe de batallón) el 18 de octubre de 1793.


  Bonaparte no solo era entonces militarmente competente, sino que tenía importantes conexiones políticas.

  Lo primero que hizo Bonaparte al tomar el mando para el que había sido elegido fue tratar de organizar la artillería lo mejor posible. En principio, no era un trabajo excesivo, ya que la artilleria revolucionaria en el asedio de Toulon constaba solo de 4 cañones, dos morteros y una compañía incompleta de voluntarios encargados de manejar las piezas. Había también una falta absoluta  de mando, desde el suboficial de mayor grado hasta el asistente mas humilde se permitian dar ordenes y cambiaban las piezas de emplazamiento sin ningún control y ninguna lógica militar.

  Bonaparte estableció un ordenado parque de artilleria, estableció unas reglas básicas para la transmision correcta de órdenes y puso a su servicio a cualquier suboficial que diera la impresión de tener un mínimo de conocimiento militar, enviando a los menos dotados para el mando a misiones de aprovisionamiento y busqueda de mas cañones y municiones-

  Tres días después de la lelgada de Bonaparte, el parque de artillería ya tenía 14 cañones y 4 morteros, todos correctamente equipados y con abundante municion, almacenes y polvorines, carros tirados por bueyes, caballos, etc


  Bonaparte ordenó llevar desde Marsella  5000 sacos de arena para construir terraplenes y defensas, e instaló su cuartel general y arsenal principal en Ollioules, en donde instaló a 80 carpinteros, herreros y carreteros para reparar mosquetes y cañones y fabricar bombas incendiarias.

  Requisó una fundición en las cercanías de Marsella para fabricar balas de cañon, proyectiles para los morteros,  metralla en abundancia, etc

  Con todo lo conseguido, Bonaparte formó dos baterías completas, denominadas La Montagne y Sansculottes,para atacar la posición aliada denominada Mont Caire.Tomando Mont Caire,fort Eguilette,una fortificación esencial para la defensa de Toulon,podría ser atacada con facilidad y grandes posibilidades de éxito.


  El plan de Bonaparte tenia sentido, pero Carteaux decidió asignar un pequeño número de tropas y cañones a la operación. El ataque se llevó a cabo el día 22 de septiembre, y fracasó, no solo por que las tropas francesas no pudieran tomar Mont Caire, sino que los defensores británicos se dieron cuenta de la vulnerabilidad de la posición y decidieron reforzarla desde entonces con 20 cañones y 4 morteros.

  Desesperado por la incompetencia de sus superiores, Bonaparte escribió al Comite de Seguridad pública de París:

  “La primera medida que hay que tomar es que enviéis al ejército que asedia Toulon a un general de artilleria,para que se gane el respeto de los soldados aunque solo sea por su rango, y para que se imponga al manojo de bobos que se encuentran en el cuartel general, con quienes tengo que discutir constantemente “

  En su misiva, Bonaparte había incluido un plan para atacar y tomar fort Eguilette.Topograficamente, Toulon y la zona circundante tenía un gran parecido con la localidad natal de Bonaparte, Ajaccio, algo de lo que el corso se había percatado nada mas llegar.La clave para tomar Toulon era tomar fort Eguilette, desde allí se podia bombardear a placer la ciudad  y la flota anglo-hispana anclada en su puerto. Si conseguían expulsar a la flota del puerto, Toulon se vería privada de ayuda exterior y se vería obligada a capitular.


  Pero Carteaux se opuso al plan de Bonaparte, y Salicetti optó por separar la artillería del resto del ejercito, para que Bonaparte pudiera continuar con su plan. Sus cartas de ese periodo muestran que, realmente, no se consideraba subordinado de Carteux.

  Los siguientes dos meses, octubre y noviembre, los dedicó Bonaparte a colocar sus  baterías en disposición de bombardear dos baluartes de las tropas inglesas, Mulgrave y Malvousquet.En ese momento, el almirante Hood disponía de un total de 17.000 soldados de tierra britanicos, españoles, piamonteses, napolitanos y exiliados franceses, puestos bajo mando del general Charles o Hara.


  Cuando el nuevo comandante en jefe de las tropas revolucionarias en Toulon llegó al asedio (François Amadee Doppet ,medico de profesión ),demostró muy pronto ser tan incapaz  militarmente como Carteaux.En tres semanas, Bonaparte y Salicetti utilizaron sus influencias políticas y consiguieron que Doppet fuera sustituido por un soldado veterano, el general Jacques Dugommier,de 65 años de edad.

  El 25 de noviembre, Dugommier reunió por primera vez su consejo militar, al que asistió Bonaparte como secretario. Se presentaron tres planes, pero Salicetti consiguió que el único que se tomara en consideración fuera el plan de Bonaparte de tomar el fuerte Eguilette.

  Pero, antes de que se concretaran los planes,los aliados  sorprendieron a  las tropas francesas atacando desde fort Malvousquet en dirección a Ollioules.Fueron los propios Salicetti,Bonaparte y Duggomier quienes dirigieron el contraataque que consiguió expulsar  a los aliados de vuelta a Toulon,aunque con una considerable perdida: el general O´Hara cayo prisionero en manos francesas.


  Tras dos semanas de concienzuda preparación y la llegada de refuerzos al mando del general André Massana (más tarde mariscal imperial), Bonaparte decidió que todo estaba listo para el ataque. El 17 de diciembre, al amanecer, comenzó el bombardeo de las posiciones aliadas.


  Un par de horas después, bajo una incesante lluvia, 6.000 soldados franceses se lanzaron al asalto de fort Mulgrave.A las 3 de la tarde, el fuerte estaba en manos francesas, que habían tenido más de 1.000 bajas entre muertos y heridos.

  El propio Bonaparte tomó parte en el asalto de los fuertes de Eguilette y Balagnier, siendo herido por un bayonetazo en el muslo.



(Continuara…)

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