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miércoles, 27 de diciembre de 2023

1956: Insurrección en Budapest ( 16ª parte )

 

T-54 sovietico en las calles de Budapest.

Viene de aquí:

  Por supuesto, la URSS no albergaba la menor intención de aceptar lo acordado por la Asamblea General de la ONU, alegando que su intervención en Hungria pretendía “ afianzar su política de "coexistencia pacifica”, formula que la URSS y sus países satélites utilizaban cada vez que intervenían en cualquier país del mundo , ya fuera militarmente o financiando y entrenando a grupos de “liberación nacional”, un eufemismo tras el que se escondían básicamente grupos terroristas de ideología ultra izquierdista.

  Pero la ONU no tenia la capacidad de adoptar las medidas necesarias para frenar el imperialismo soviético. El único y eficaz auxilio para los rebeldes húngaros, el auxilio militar, solo podía prestarlo Estados Unidos.Pero el presidente Eisenhower no iba a recurrir a la ayuda militar para no exponerse a un conflicto global que podría desembocar en la tercera guerra mundial, un precio demasiado alto por defender la libertad de Hungria.

Cadaveres de rebeldes.
 

  Así, Estados Unidos hizo lo único que estaba en sus manos sin comprometerse demasiado : prestar ayuda a los refugiados húngaros que huían de las represalias soviéticas.

Refugiados hungaros en un comedor de la Cruz Roja , en Austria.

 

 A las 6 de la mañana del día 4, dos horas después de iniciarse el ataque soviético, Janos Kadar, que había estado desaparecido durante dos días, hablo por radio:

  ! Atención, atencion ! Habla el camarada Janos Kadar. Se ha formado el gobierno de los campesinos y obreros revolucionarios húngaros.La creciente influencia de elementos contrarrevolucionarios y la debilidad del gobierno Nagy han hecho peligrar los logros del socialismo en Hungria, nuestra democracia popular y el poder de nuestros obreros y campesinos.

  Asi, el gobierno revolucionario húngaro de obreros y campesinos ha rogado al alto mando soviético, en interés del pueblo húngaro y de la clase trabajadora del país, que preste la ayuda necesaria a fin de aniquilar a las tenebrosas fuerzas reaccionarias, y restablecer el orden y la tranquilidad en nuestro país.”

  El presunto nuevo gobierno de Kadar, el gobierno de los comités de trabajadores no duro mucho. Los comités fueron rapidamente disueltos, y sus dirigentes, entre los que se encontraban muchos comunistas, fueron encarcelados.

Janos Kadar, en las celebraciones del Dia del Trabajo de 1962.
 

  Se habia afirmado por parte del gobierno Kadar que ningún patriota de los que habian participado en los combates contra los soviéticos seria castigado, pero por toda Hungria se multiplicaban los pelotones de fusilamiento, formados en su mayor parte de miembros del renacido AVO.

Rebeldes ejecutados en la plaza Koztarsasag, Budapest.
 

  También  se habia prometido que la “fraternal” Unión soviética no tenia ninguna intención en deportar a los patriotas húngaros, y que eso era “una burda patraña urdida por los fascistas y los agentes extranjeros”.

  Pero la realidad era muy distinta. Las agencias de noticias Reuter y United Press daban el día 21 de noviembre la noticia del descubrimiento en la estación de ferrocarril de Szolnok de un tren cargado con mas de 2000 personas que habían sido detenidas por agentes de la AVO y entregados a los soviéticos, que los habían trasportado en camiones hasta la localidad de Vecses, con destino al exilio, la prisión o la muerte en la Unión Sovietica.

  Según el informe de la comision investigadora de la ONU, “el numero de expatriados parece ser bastante considerable. A mediados de noviembre salían casi a diario varios trenes de mercancías atestados de prisioneros desde las estaciones ferroviarias de Budapest.

  La mayoría de los deportados procedían de provincias, sobre todo de las regiones orientales del pais.Los prisioneros eran colocados en camiones rusos y trasladados a los puntos de concentración, donde eran divididos en grupos de entre 400 a 500 personas, se les confiscaban los objetos de valor y, en muchos casos, los zapatos y la ropa.Los trenes se componían de 20 a 35 vagones, cada uno con entre 30 a 70 deportados.No habia víveres suficientes y la asistencia sanitaria era casi inexistente”.

  El informe de la comision resaltaba que no existan noticias de que desde entonces dichos prisioneros hubieran sido reintegrados a sus lugares de origen.

Manifestación de mujeres en Budapest para pedir informacion sobre sus parientes deportados.
 

  Los protagonistas húngaros de la revolución capturados por los soviéticos también fueron deportados, pero no a la URSS. Y, el gobierno de Kadar dio la noticia de varias de la deportaciones, aunque utilizando el eufemismo del “viaje voluntario” de Imre Nagy y varios d e sus mas cercanos colaboradores.

  Nagy se encontraba en la embajada yugoslava en Budapest, en donde se le habia concedido el asilo político. El 21 de noviembre, el propio Kadar se dirigió en una carta personal al gobierno yugoslavo, en la que garantizaba que los asilados en la embajada podian regresar a sus domicilios sin ser detenidos, y que ademas, no serian perseguidos en el futuro. Kadar garantizaba a Nagy y al gobierno yugoslavo la plena libertad para quienes abandonasen la embajada yugoslava y volvieran a sus hogares.

  Los prisioneros "voluntarios” de la embajada yugoslava discutieron durante mucho tiempo si podían confiar en la palabra de Kadar, y, finalmente decidieron abandonar la embajada y volver a sus casas.Al fin y al cabo, Kadar habia dado su palabra al gobierno yugoslavo, y no a ellos personalmente.

  A las 6 y media de la tarde del día 23 de noviembre, Nagy y sus compañeros agradecieron al gobierno yugoslavo el asilo político concedido y subieron a un autobús enviado por las nuevas autoridades húngaras, que debía conducirles a sus domicilios.

  Pero nunca llegaron. A medio camino, el autobús se detuvo y un oficial del ejercito soviético subió al autobús y expulso, pistola en mano, a dos diplomáticos yugoslavos que viajaban en el autobus para supervisar el traslado, que protestaron contra el atropello cometido por los soviéticos. Un automóvil ocupado por agentes de seguridad rusos se coloco al frente del autobus, y  otro se coloco detras.

  El convoy se dirigió entonces a la comandancia general del ejercito rojo en la avenida Gorki, en donde se unieron otros  dos vehiculos blindados a la expedición. Desde alli,  el convoy en el que viajaban Nagy y sus compañeros tomo rumbo desconocido.

Embajada de Yugoslavia en Budapest, a mediados de los años 70.
 

  El diario Neues Deutschland, organo oficial de expresion del gobierno de la Republica Democratica Alemana, informaba el dia 25 de noviembre : “Mientras tanto, Imre Nagy y sus seguidores se encuentran sin novedad de viaje por la república popular de Rumania, en donde tienen la oportunidad de detenerse con regularidad y de moverse con entera libertad, como cualquier otro ciudadano rumano.El gobierno rumano informara de la estancia y actividades de tan distinguidos visitantes hungaros”.

  Durante un año y medio el mundo carecio de noticias relativas a Imre Nagy y otros protagonistas de la rebelión húngara. Tampoco se sabia nada del destino  e Pal Maleter, desaparecido sin dejar rastro el 3 de noviembre de 1956 en el transcurso de unas negociaciones con los soviéticos.

  La mañana del dia 17 de junio de 1958, la agencia TASS difundía una noticia que causo enorme sorpresa en todo el mundo.La agencia soviética manifestaba que el exprimer ministro hungaro Imre Nagy, junto con tres de sus "cómplices" habia sido juzgado y condenado a la pena capital por un tribunal húngaro, acusados de actividades contrarrevolucionarias y de alta traición.La sentencia habia sido cumplida de inmediato.

  Cuatro horas después, la agencia húngara MTI ampliaba la noticia y añadía el nombre de los tres complices sentenciados a muerte y ejecutados : Imre Nagy, Pal Maleter, Miklos Gimes y Josef Szilagy.

  Esa misma tarde centenares de miles de manifestantes se congregaban frente a diversas embajadas soviéticas de toda Europa. La tragedia húngara casi se habia olvidado, y su recuerdo volvía a parecer de repente en las mentes de todos. Hasta Tito, el líder comunista yugoslavo, protesto con energia ante Moscu y Budapest.

  El fiscal general de Hungria, Szenasi, no tuvo mas remedio que presentarse ante la prensa internacional solo dos días después, y con el clásico cinismo soviético, afirmaba : "Con motivo de salvaguardar los intereses del estado húngaro, el juicio contra Nagy y sus cómplices tuvo que celebrarse en secreto.Los hechos consumados siempre ejercen una influencia tranquilizadora en las masas”.

  Nadie supo donde y cuando tuvo lugar el proceso, ni quien fue el juez, el fiscal y el abogado defensor, si es que lo hubo..

  Años después se dio a conocer una nueva versión de los hechos, protagonizada por un alto funcionario del gobierno húngaro que deserto a Occidente, y dio una nueva version.Según un articulo publicado poco mas tarde en Der Spiegel, no se habia celebrado ningún proceso, y Nagy y los suyos no habian sido ejecutados, sino asesinados en Rumania.

  Encerrados en el castillo de Peles, en  Sinaia, Nagy y los otros habian recibido la visita el 29 de enero de 1957 de un comando compuesto de agentes de la AVO procedentes de Budapest.

  Nagy, Gimes y Szilagyi fueron llevados al sótano del castillo y asesinados por ráfagas de ametralladora. Pal Maleter habría sido ahorcado en el patio del castillo por la acusación de traicion por intentar derrocar a la republica popular de Hungria.

  Asi se cerraba el ultimo acto de la rebelion del pueblo hungaro, que habia demostrado al mundo que la posicion comunista ya no ofrecía el monolitismo de antaño.Tras los acontecimientos de Hungria llego el enfrentamiento entre las dos mas grandes potencias comunisitas, China y la URSS. Yugoslavia se distancio un poco de a URSS y la Rumania de Ceacescu adquirio algo de independencia. En 1968, Checoslovaquia iba a seguir el mismo camino que Hungria. Pero eso ya es otra historia.

Victimas de la represion sovietica amontonadas en las calles antes de ser cargadas en camiones del ejercito rojo, con destino desconocido.

 

Las guerra de la posguerra, tomo II - Christian Zentner

Uprising, the hungarian revolution . David Irving

Hungarian uprising, Budapest cataclysmic twelve days – Louis Archard

One day that shook the comunnist world – Paul Lendvai


miércoles, 27 de septiembre de 2023

1956: Insurrección en Budapest ( 14ª parte )

 


Viene de aquí:

  La mañana del día 31 de octubre, Kruschev habia convocado a los oligarcas soviéticos a una reunión en el Kremlin para tomar una decision definitiva sobre Hungria.Sabia que la crisis  lo habia colocado en una difícil situación, ya que alguno de esos oligarcas no dudaría en tratar de tomar algunas ventajas politicas si percibian debilidad en el líder soviético.

  “Hungria plantea un desafió”, grito Kruschev. “el partido, el ejercito y las fuerzas de seguridad de la URSS no comprenden porque se ha quedado sin respuesta por nuestra parte”.

  En Polonia, Checoslovaquia y Rumania se celebraban manifestaciónes antigubernamentales, y Kruschev estaba preocupado por que la influencia de la URSS en los paises del este de Europa se estaba debilitando.

  Ademas, en esas fechas, Gran Bretaña y Francia habían lanzado un ultimátum que mas tarde iba a llevar a la ocupación conjunta del Canal de Suez, debilitando también la influencia soviética en oriente medio. Tambien se temía que los sucesos de Hungria pudieran influir sobre los movimiento disidentes de Europa oriental e incluso en la propia Unión Soviética.

  Kruschev pregunto al mariscal Konev, comandante en jefe de las fuerzas armadas del Pacto de Varsovia, cuanto tardaría en derrotar a los insurgentes en Budapest contando con todo el potencial del Pacto .

Mariscal Ivan Stepanpovich Konev.
 

  Konev, otro veterano comandante del ejercito rojo durante la segunda guerra mundial, dijo que tres días.

  Se fijo entonces el inicio de la intervención para que estuviera terminada antes del comienzo de las celebraciones en Moscu del aniversario de la revolución rusa, el 7 de noviembre.

   Con el apoyo de los oligarcas soviéticos, Kruschev se movió para obtener el apoyo de otros lideres comunistas internacionales. El vicepresidente del comité central del partido comunista chino., Liu Shao Qi se encontraba en Moscu para unas conversaciones para mejorar el intercambio comercial entre ambos paises.

  Aunque las relaciones entre Moscu y Pekin habian comenzado a deteriorarse, Mao seguía siendo una figura respetada en la URSS, y su opinión se escuchaba, aunque casi nunca era tenida en cuenta.

  Kruschev se reunió con Liu en el aeropuerto de Moscu antes de su regreso a Beijing. Tras conversar telefónicamente con Mao , Liu dijo a Kruschev que el lider chino estaba de acuerdo en el uso de la fuerza contra los rebeldes húngaros.

  Con el apoyo chino atado, Kruschev empezó una tournee por los países del este del Telon de Acero. Su primera parada fue en Brest-Litovsk, en la frontera entre la URSS y Polonia ,en donde se reunió con Gomulka, el lider comunista polaco.

  A Gomulka no le gusto el plan de Kruschev ( seguro que se temía que , cuando Kruschev terminara con Hungria, Polonia seria la siguiente). Pero termino por asentir, no quería enfrentarse a Kruschvev.

  El 2 de noviembre,Kruschev hacia la segunda parada de su tournee en Broni, isla del Adriático en donde pasaba sus vacaciones el líder de Yugoslavia, el mariscal Tito.

Tito y Kruschev, de caza en Crimea en 1956.
 

  Acompañado en el viaje por Malenkov, ambos lideres soviéticos debieron pasar un dia de reposo para recuperarse del viaje en avión desde Sofia , perturbado por el mal tiempo, y el siguiente viaje en barco para llegar a la isla.

  Una vez recuperados, ambos soviéticos se reunieron con Tito, que estuvo de acuerdo en que el uso de la fuerza en Hungria no podía evitarse. Después, Kruschev y Tito pasaron buena parte de la noche escogiendo al nuevo primer ministro hungaro. Tito propuso el nombre de Janos Kadar, asegurando que el pueblo húngaro se identificaría con el por haber pasado cierto tiempo en prision, por sus ideas politicas. Tras una breve discusión, ya que Kruschev optaba por el pro-sovietico Ferenc Munnich, antiguo embajador hungaro en Moscu, Janos Kadar  fue elegido como futuro presidente húngaro por los dos lideres comunistas. 

 

Janos Kadar, a la izq. en 1955, en un evento del DISZ, las juventudes comunistas hungaras.

  Mientras, en Budapest se reunía el gabinete ministerial en la mañana del 31 de octubre.El presidente Nagy estaba preocupado, ademas de los informes que indicaban que tropas soviéticas estaban empezando a entrar en Hungria por la frontera con Ucrania, porque la revolucion húngara estaba empezando a tomar un cariz netamente anticomunista. Nagy, leal miembro del partido, no era apreciado por la mayoria de los lideres insurgentes.

  Cuando Nagy se reunió con los lideres de los principelas grupos de insurgentes armados, la mayoria le anuncio que no lo reconocía como primer ministro de Hungria.

  En la mañana del dia 3, Budapest habia quedado aislada del resto del pais excepto por teléfono, con las carreteras y vías ferreas cortadas por carros de combate y vehículos blindados soviéticos.

  Nagy negociaba sin cesar con Moscu para una completa retirada de los soldados del ejercito rojo, y creía que la llegada de nuevas tropas era solo una demostracion de fuerza para ayudar a los soviéticos en la mesa de negociaciones.

Curioso espantapajaros construido por los jovenes de Budapest con diversas partes de equipameinto militar sovietico, como un casco y cintas de balas de ametralladora.
 

   Nagy ya habia decidido que, si los soviéticos trataban de suprimir la rebelión por la fuerza,no ordenaría al ejercito húngaro responder, ya que pensaba que la resistencia seria inútil y solo llevaría a la muerte de miles de civiles inocentes, algo que Nagy queria evitar a toda costa.

  Se habia ordenado a los medios de comunicacion de Budapest que no informaran sobre los movimientos de tropas soviéticas en direccion a la capital hungara, pero los rumores corrían como la pólvora por las calles. Aunque algunos preferian ignorar rumores y trataban de convencerse a si mismos que la revolución habia triunfado y no habria vuelta atras.

T-34 del "nuevo" ejercito hungaro.
 

  La tarde del dia 3, varios ministros comunistas del gobierno hungaro presentaron la dimision. En realidad, el gobierno hungaro habia colapsado desde el inicio de las protestas del 23 de octubre, y sus funciones habian sido desarrolladas  en muchos lugares por  los consejos locales de trabajadores, que tambien habian conseguido gran influencia  en el ejercito, en medios de comunicacion, fabricas, minas,etc

  Tras el alto el fuego, la poblacion de Budapest habia asumido que el día 5, lunes, todo el mundo volveria al trabajo, las huelgas finalizarian y y la vida volvería a la normalidad. Aunque no habia información oficial sobre los movimientos de las tropas soviéticas, todo el mundo en Budapest sabia que la ciudad estaba rodeada. Pero todo el mundo era optimista por el resultado de las negociaciones.

  Las negociaciones para organizar la salida de las tropas de la URSS de Hungria habian comenzado en la mañana del dia 3, y a primera hora de la tarde parecia que la retirada estaba muy próxima a confirmarse.

  Los negociadores húngaros habian tratado de ser lo mas serviciales posible con los sovieticos. Asi que, cuando el mando militar soviético en Hungria invito a los negociadores húngaros a Tokol, donde se encontraba el cuartel general de las tropas sovieticas en Hungria ,para discutir los detalles finales, nadie sospecho, ni siquiera el jefe de la delegación Hungara, Pal Maleter, ascendido a general y ministro de defensa.

Torre de control de la abandonada base aerea de Tokol.
 

  Los oficiales soviéticos ofrecieron un suntuoso banquete en honor de sus homólogos húngaros. A eso de la medianoche, el banquete fue interrumpido por la llegada del general Ivan Serov, acompañado de un nutrido grupo de oficiales de la KGB, que se dispuso a arrestar a los miembros de la delegación húngara.

  El comandante soviético, general Malinin, miro indignado a quien interrumpía su banquete, pero cuando Serov le dijo algo al oído, se encogió de hombros y ordeno al resto de oficiales soviéticos que abandonaran la estancia.Entonces, Serov puso bajo arresto a los húngaros.

Ivan Serov.
 

  Esa noche llegaron al parlamento húngaro las noticias que indicaban que las tropas soviéticas avanzaban sobre al capital. Nagy, que no sabia nada de lo que habia pasado en Tokol, asumió que las negociaciones con los sovieticos continuaban, y ordeno que nadie se resistiera al avance soviético, para evitar cualquier tipo de provocación.

  Esas instrucciones no iban a cambiar hasta el amanecer del dia 4, cuando se anuncio  la formacion de un nuevo gobierno a cargo de Janos Kadar.

La poblacion de  Budapest habia aprovechado el alto el fuego para enterrar a sus muertos. Muy pronto tendrian que enterrar a muchos mas.

 

(Continuara...)


sábado, 2 de septiembre de 2023

1956: Insurrección en Budapest ( 13ª parte )

 


Viene de aquí :

  La edición del 2 de noviembre del órgano oficial de expresión del ejercito húngaro informaba sobre una cordial reunión entre Pal Maleter , nuevo ministro de defensa, y el agregado militar de la embajada británica en Budapest, coronel Cowley.

  El coronel británico habia felicitado efusivamente al nuevo ministro húngaro por su defensa de los cuarteles Kilian y le ofreció su ayuda como asesor para los “difíciles siguientes días de libertad”.

  A cambio de los consejos de Cowley, y seguramente esperando obtener de los británicos algo mas que las simples palabras de felicitación, Maleter compartió con el coronel británico los ultimos informes de inteligencia recibidos en relacion con la ubicación y el potencial de las tropas soviéticas en Hungria.

Pal Maleter, ministro de Defensa.
 

  Ademas, a través del ayudante del ministro Maleter, Peter Gosztonyi, el ministro garantizo a Cowley permiso para inspeccionar un recien capturado T-54 A.

  Mas tarde, los soviéticos acusarían a Cowley de haber tomado parte en la dirección de la "contrarevolucion". Citando a supuestos testigos que habian visto a automóviles con matriculas de países capitalistas extranjeros, los soviéticos acusaron a Cowley de distribuir armas de fabricaron estadounidense y británica a los rebeldes.

  De alguna manera, Cowley consiguio remolcar el dañado T-54 A hasta el interior del complejo de la embajada británica en Budapest. Y , antes de devolverlo a los enfadados soviéticos, los britanicos estudiaron minuciosamente el nuevo carro soviético.

 

T-54 destruido en las calles de Budapest.

  El resultado de sus pesquisas fue preocupante. Aunque de menor tamaño que sus homólogos britanico y estadounidense, Centurión y Patton M-48,respectivamente, el blindaje del T-54 A podía resistir sin excesivos problemas los proyectiles que usaban los cañones de 99 mm de ambos carros de combate de fabricacion occidental.

  Mientras Cowley seguía examinado el escamoteado T-54, la situacion en Hungria comenzaba a cambiar de nuevo, para mal.

  La gran mayoria de la poblacion pensaba ya en la paz, y en muchos puntos de la capital húngara ya habian empezado con las tareas de desescombro. Pero , sobre todo en provincias, las voces de escepticismo iban en aumento. Que nadie podía confiar en la palabra de los soviéticos era cosa sabida. Pero,  ¿se podia confiar en Nagy ?.

  Cierto que habia hecho suyas algunas de las exigencias de los rebeldes, pero también habia sido el quien habia solicitado, en su primer acto oficial, la ayuda del ejercito soviético para combatir al pueblo hungaro. Tambien habia sido el quien habia declarado el estado de sitio en todo el pais el 24 de octubre.

 

  Despues de todo, el gobierno de Nagy estaba formado exclusivamente por comunistas, igual que antes de la rebelión

  Los comites revolucionarios de provincias enviaban delegados a Budapest para exigir al gobierno la admisión de elementos afiliados a otros partidos, no solo al comunista.

  Nagy tuvo que ceder a las presiones de los comités provinciales, y el 30 de octubre anunciaba un nuevo gobierno con tres ministros comunistas ( Nagy, Kadar y Losonczy) , uno del partido nacional campesino (Ferenc Erdei) y 2 del partido de los pequeños agricultores ( Bela Kovack y Zoltan Tildy ) .Ese mismo dia anunciaba la celebracion de elecciones libres, que no tardarían en llevarse a cabo aunque aun no habia decidido una fecha .

  Los seis ministros del nuevo gobierno habian desempañado funciones de gobierno bajo el anterior regimen comunista (por ejemplo, Tildy habia ostentado el cargo de jefe de estado) así que el recién formado gobierno era visto como los herederos del antiguo régimen, aunque los seis ministros habian sufrido prisión durante el periodo de Rakosi.

  Radio Budapest dio a conocer que, en lo sucesivo, la emisora se llamaría Radio libre Kossuth. El comité revolucionario de la nueva emisora difundió una nota que decia :

  “ En estos momentos se abre un nuevo capitulo en la historia de la radiodifusión húngara. Esta emisora ha sido durante muchos años el instrumento de la mentira, pero no hacia mas que cumplir ordenes.Se mentía las 24 horas del dia y a través de todas las ondas”.

 

 Poco después, la rebautizada emisora difundia un comunicado del primer ministro, que decía . “Gracias a los esfuerzos de este gobierno, se ha iniciado la retirada de Budapest de las unidades del ejercito sovietico que lo ocupaban”.

  Radio Moscu se unio a la “fiesta” de los húngaros anunciando una noticia sensacional : el gobierno soviético se mostraba dispuesto a revisar la cuestión de la presencia de tropas soviéticas no solo en Hungria, también en Polonia y Rumanía.Y su primer paso habia sido dar instrucciones al alto mando del ejercito rojo para retirarse de Hungria por completo en cuanto lo solicitara el gobierno húngaro.

Era mentira, claro.

  El dia 3 por la mañana se celebraba una reunión conjunta entre altos mandos de los ejercitos soviético y hungaro para discutir los “problemas tecnicos” que estaban impidiendo la retirada total de las tropas soviéticas de Hungria. Tras analizar y discutir el problema durante todo el dia, la comision acordo reunirse de nuevo a partir de las 10 de la noche, mientras la delegación soviética aseguraba que los trenes preparados para cruzar la frontera para repatriar a las tropas soviéticas, no cruzarian hasta recibir la orden de las autoridades de Moscu.

  Mientras, a la 1 y media de la mañana, la emisora radiofonica libre de Miskolc daba el primer aviso de lo que estaba por llegar :

  “Como hemos adelantado en anteriores boletines informativos, las unidades soviéticas acantonadas hasta ahora en Vasarosnameny se han puesto en movimiento hacia Debrecen. Los carros de combate se aproximan. Por las calles solo circulan las patrullas soviéticas.  La ciudad esta incomunicada por tierra, la zona esta ocupada y la situacion es en extremo tensa.”

 

  Otras emisoras libres del este de Hungria emitian de urgencia boletines similares, informando de los movimientos de tropas soviéticas en diversas zonas del pais. Se pedia a la población civil que conservara la calma y no formara grupos en la calle, para no provocar a las patrullas de soldados soviéticos.

  La tarde del dia 3, las Naciones Unidas emitían un comunicado referido a la situación en Hungria, en donde se advertía :

  "Durante los últimos días de octubre y primeros de noviembre, las tropas soviéticas efectuaron tres movimientos de tropas distintos en Hungría. El primero consistió en la retirada de la capital y otras ciudades de provincia. El segundo fue la rápida llegada de tropas de refuerzo procedentes del  este, de diversos puntos estratégicos de Hungría, presuntamente en apoyo de la retirada de las tropas soviéticas, según había asegurado Andropov, embajador soviético en Budapest.

  El tercer movimiento consistió en formar concentraciones de unidades acorazadas a ambos lados de la frontera hungara."

  Los dos primeros movimientos se habían llevado a cabo fuera de Budapest,pero dentro de los limites territoriales húngaros, formando un semicírculo al este de Budapest, a unos 150 kilómetros de la capital húngara.

 

  El orden habia sido restablecido en Budapest, y la población se dedicaba a la tarea de retirar escombros.Se esperaba la vuelta al trabajo de los obreros el lunes 5 de octubre. Habían concluido satisfactoriamente las negociaciones para crear una guardia nacional que iba a sustituir en buena parte de sus funciones a los odiados guardias de la AHV, y el nuevo cuerpo armado garantizaría la seguridad interna del país.

  Entre los ciudadanos de Budapest reinaba un clima de confianza, pero no sabían que, desde las 9 de la noche del 3 de noviembre, la capital húngara estaba completamente rodeada por mas de 50.000 soldados y 2.000 carros de combate y otros vehículos blindados soviéticos.


 

(Continuara...)


jueves, 10 de agosto de 2023

1956: Insurrección en Budapest ( 12ª parte )

 


 Viene de aquí:

  Budapest ofrecía un cuadro desolador. Casas destrozadas, vidrios rotos, tendidos eléctricos caídos, tranvías destrozados, carros de combate trasformados en montones de chatarra ennegrecida, y muertos, innumerables muertos, ente ellos numerosos agentes del AVH, linchados allá en donde eran capturados por las multitudes enfurecidas y sedientas de venganza.Algunos de los agentes fueron rociados con gasolina y quemados vivos, otros colgados de arboles cabeza abajo y apaleados hasta la muerte.

 

  La ciudad ardía por los cuatro costados.Las fabricas del complejo industrial de Csepel se hallaban bajo el fuego constante de la artillería soviética, mientras los obreros de la isla, durante mucho tiempo un bastión comunista, se defendían con fusiles y cócteles Molotov.

 

  Los puentes estaban cerrados al trafico, por lo que Buda y Pest estaban aisladas:los puntos estratégicos y los mas importantes centros oficiales estaban vigilados por los carros de combate soviéticos.

  Entonces, por primera vez, se elevaron en Occidente voces a favor de la lucha de los húngaros por su libertad.El presidente Eisenhower se refirió por televisión a los acontecimientos en Hungría, condenando la injerencia soviética y manifestando que las reclamaciones de los patriotas húngaros sublevados estaban de acuerdo con la carta de las Naciones Unidas :

  “El corazón de América late en estos momentos por Hungría”

  En la noche del 28 de octubre se supo que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia pidieron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar el asunto húngaro.

  A pesar de los repetidos llamamientos a los insurrectos para que se rindieran, no estaban por la labor. Sabían que algunos grupos se habían entregado y a continuación habían sido fusilados por tropas soviéticas o agentes de la AVH.

  Fuera de Budapest, nadie tenia la intención de entregar las armas y rendirse, al menos mientras los rebeldes siguieran manteniendo el control.

  Toda la Hungria occidental y meridional estaban bajo el control de los comités organizados por los insurrectos.En buena parte de ambas zonas la toma del poder se efectuó de forma pacifica, a lo sumo algún recalcitrante funcionario del partido había recibido algún golpe por su lentitud para abandonar su puesto de trabajo en ayuntamientos o centros de poder locales.

  Solo se dio un caso de matanzas fuera de Budapest, concretamente en la ciudad de Magyarovar, al sudoeste de Hungria. La población había sido tomada por los insurrectos tras un duro combate, y unicamente en el techo del cuartel de la policía de seguridad  de la localidad se podía ver aun la estrella roja.

Victimas de los enfrentamientos en Magyarovar.
 

  Los guardias del AVH se hicieron fuertes en el cuartel para tratar de escapar de la ira de la población.El 27 de octubre, una multitud furiosa, la mayor parte obreros de una empresa productora de aluminio, en huelga desde el principio de la revuelta, se manifestaron frente al cuartel.

  Ademas, habia numerosos estudiantes, mujeres y niños.Todos iban desarmados, y su petición era la retirada en libertad de los agentes de la AVH y la desaparición de la estrella roja en el tejado del cuartel, ya que no querían verla mas.

  Los 30 agentes del AVH habian fortificado el cuartel con sacos terreros , alguna alambrada de espino y barricadas improvisadas con muebles y archivadores.

 El oficial al mando de la unidad del AVH salio al encuentro de los manifestantes, y tras un corto dialogo, se nego a a aceptar las pretensiones de los manifestantes. Volvió al cuartel, adonde estaban apostados su hombres, y levanto la pistola, disparando al aire.

  Era una señal convenida, y al instante, los agentes de la AVH abrieron fuego contra los manifestantes con fusiles y ametralladoras.

  Decenas de manifestantes resultaron alcanzados,y varios estudiantes y obreros murieron y el resto huyo. Los obreros fueron a buscar  armas, y comenzó el asedio al cuartel de la policía.

  Tras un par de horas de intenso tiroteo, un grupo de agentes AVH escaparon y se rindieron a los insurrectos.Solo quedaban entonces tres oficiales AVH tratando de escapar. Uno de ellos se lanzo desde el tercer piso del cuartel y se destrozo el craneo contra el pavimento.Los dos restantes fueron atrapados por la multitud, que los apaleo hasta dejarlos convertidos en guiñapos sanguinolentos.

 

  Los sucesos en Hungria seguían acaparando la atención mundial. El papa Pio XII exhorto a los cristianos a rezar por Hungria. La liga internacional de sindicatos libres exigió la condena de la actuación de las tropas soviéticas y la celebración de elecciones libres . En Paris hubo manifestaciones, y los estudiantes de la universidad Humboldt de Berlin oriental, organizaron una manifestación de simpatía pro-húngara, disuelta de inmediato por los Vopos, la policía militarizada del gobierno comunista de la DDR. También se produjeron manifestaciones pro húngaras en España, Portugal, Londres y New York.

  A las 10 de la noche del dia 28 de octubre, el gobierno interino húngaro,liderado por el comunista-reformista Imre Nagy anunciaba el cese el fuego y exigía la retirada de las tropas soviéticas de Budapest. Ademas, ordenaba la disolución del AVH y declaraba una amnistía general a todos los insurgentes.

  Otras peticiones de los insurgentes serian consideradas y atendidas por el gobierno mas tarde, pero, a todos los efectos, parecía claro que la revolución había triunfado, e Imre Nagy , se había situado finalmente de lado de los insurrectos.

  Solo faltaba una cosa para reafirmar la victoria de los insurrectos, que las tropas soviéticas cesaran el fuego en Budapest y se retirasen de la ciudad, por que los húngaros ya no disparaban sobre sus compatriotas, la lucha se habia convertido en un combate de un país contra otro, de húngaros contra rusos.

  Ese mismo día se reunía en New York el Consejo de Seguridad de la ONU para tratar la cuestión húngara. El delegado húngaro en la ONU, el estalinista Peter Koos, de origen ruso, trató de dilatar al máximo la celebración del consejo.

  Koos protesto por la inclusión en el orden del día del asunto húngaro, afirmando que en Hungria se habia producido una revuelta fascista, pero que era una cuestion interna del país y no correspondía al Consejo de Seguridad de la ONU tratarlo.

  Pero, finalmente, el tema se incluyo en el orden del dia por 9 votos a favor, uno en contra y la abstención de Yugoslavia.

 

  Mientras, la frontera austro-húngara quedo abierta. Y las tropas fronterizas húngaras comenzaron a  pasarse a Austria, tras escuchar el discurso radiofónico de Nagy ( quizás no confiaban en Nagy, y sospechaban lo que podía pasar).

  Caravanas de vehículos con la insignia de la Cruz Roja pasaban por decenas desde Austria a Hungría, repletos de vivires en dirección a Budapest, a mitigar en lo posible el hambre de la población.

  Numerosos periodistas occidentales pudieron pasar a Hungría sin ningún impedimento, y circulaban con total libertad por territorio húngaro, comprobando que, a excepción de la capital, el resto de Hungria estaba en manos de los recién constituidos comités nacionales.

La tarde del día 29, Radio Budapets difundía una nota del ministerio de defensa :

  “De conformidad con lo establecido en el bando hecho publico el domingo, los grupos de resistencia de la capital deben entregar sus armas al ejercito húngaro. Las fuerzas soviéticas se retiraran de Budapest después que haya capitulado el ultimo grupo de resistentes”

  Una emisora radiofónica libre de la ciudad húngara de Gyor se refería a la comunicación en los siguientes términos, dando la primera alerta :

  “las fuerzas revolucionarias no deben hacer entrega de las armas.Nadie puede confiar en las promesas de los comunistas.”

 

  United Press informo desde Viena que la mayor parte de las tropas soviéticas se encontraban ya fuera de Budapest. Pero esas unidades militares no estaban muy lejos de la capital, de hecho aun había patrullas de infanteria y algunos carros de combate rusos protegiendo algunos edificios oficiales.

  Segun United Press , “todo indica que en tales circunstancias los rebeldes no piensan deponer las armas, y que el estallido de una segunda batalla por Budapest entra en el campo de lo posible”.

Palabra proféticas las de la agencia de noticias.

 

(Continuara...)

viernes, 23 de junio de 2023

1956: Insurrección en Budapest ( 11ª parte )

 

Insurgente en Budapest. Solo tiene una pierna, pero dos armas.

Viene de aqui:

  La mañana del día 25, un sentimiento de alegría desbordaba a los insurgentes que habían conseguido sobrevivir al poder del Ejército Rojo. Porque la única cosa que unía a las diferentes facciones que combatían a los rusos era el ferviente deseo de expulsar al Ejército Rojo de territorio húngaro.

  En el otro bando, las cosas eran muy diferentes. A las 9 de la mañana, Mikoyan y Suslov llegaban al cuartel general del partido comunista húngaro, en la calle Akademia. Segun los dos soviéticos,, la unión soviética se había involucrado en lo que pronto podía convertirse en una guerra abierta para intentar apuntalar al desfalleciente régimen comunista húngaro. Ambos estaban de acuerdo en tomar el control de la situación antes que fuera demasiado tarde, y el primer paso era mostrar a los comunistas húngaros quien estaba al mando.

Sede del Partido Comunista Hungaro , en la calle Akademia.
 

  Arno Gero, el primer  ministro húngaro, iba a ser quien se iba a llevar la peor parte.

  Mikoyan no perdió el tiempo, y lo primero que hizo fue acusar a Gero que todos los problemas por los que estaba pasando el régimen comunista húngaro eran responsabilidad suya. Suslov apoyo a su camarada, y pregunto a Gero cuando pensaba presentar la dimisión.

  Gero trató de defenderse diciendo a los emisarios soviéticos que Kruschev le había prometido su apoyo y que su más importante mision seria mantener al partido comunista húngaro unido.

  Mikoyan respondió irónicamente que  , gracias a los esfuerzos de Gero, el partido ya se había derrumbado. Mikoyan y Suslov tuvieron entonces lo que buscaban, la dimisión de  Gero, que fue reemplazado de inmediato como líder del PCH por Janos Kadar, otro de los líderes del partido .

Janos Kadar.
 

  Ante la sorpresa de los enviados soviéticos, Kadar propuso a Imre Nagy como nuevo primer ministro del país. El nombramiento se hizo efectivo de inmediato.

  El nuevo primer ministro Nagy dijo a los dos enviados soviéticos que si el nuevo gobierno húngaro no tomaba rápidamente la iniciativa, no duraría mucho. Nagy había decidió hacer una "limpieza" gubernamental, sacando  a la "vieja guardia”  y formando un nuevo gobierno con comunistas moderados y algunos no comunistas. Pero para ello, necesitaba la aprobación de  Suslov y Mikoyan.

Imre Nagy, primer ministro de Hungria en 1956.
 

  Los dos soviéticos estuvieron de acuerdo, pero advirtieron a Nagy que no fuera demasiado lejos. Y los compañeros de Nagy le advirtieron que seguir las indicaciones de los soviéticos  no iba a satisfacer a los insurgentes.

  El 26 de octubre, Mikoyan y Suslov ya tenían dudas acerca de Nagy. Aunque habían aprobado los nombres para el nuevo gobierno húngaro y el aumento de sueldo para los trabajadores húngaros, amonestaron a  Nagy prohibiéndole hablar en público sobre la posibilidad de retirada del Ejercito Rojo. Además, aseguraron que si las tropas soviéticas debían retirarse de Hungría, su lugar seria sin duda ocupado por tropas estadounidenses y de la OTAN, algo que la URSS no toleraría de ninguna manera.

ISU-155, artilleria autopropulsada sovietica puesta fuera de combate en las calles de Budapest.
 

  La mañana del día 27 había pocos tiroteos en la ciudad.El toque de queda se suavizó, y se permitió a los civiles salir de sus casas para ir a adquirir alimentos. Como el régimen  comunista había colapsado al principio del levantamiento, el sistema de distribución de  alimentos del régimen también había colapsado. Afortunadamente para los  ciudadanos de Budapest, los granjeros de las cercanías de la capital húngara habían sustituido al gobierno en la distribución de alimentos llevando hacia la ciudad todos los alimentos de los que disponían en sus graneros.

  Ademas de alimentos, también había periódicos: algunos de los que habían apoyado al régimen comunista habían suavizado sus términos, y las  nuevas publicaciones que aparecían apoyaban sin reservas a los insurgentes.

  A mediodía de ese día 27, Nagy hacia púbico su nuevo gobierno, compuesto de comunistas ( algunos de  ellos del ala estalinista del partido) y no comunistas, como Zoltan Tildy, presidente húngaro entre 1946 y 1948, Bela Kovacs y Ferenc Erdei, líder del ilegalizado partido nacional campesino.

  Pero, desafortunadamente para Nagy, el anuncio de  los nuevos ministros no tuvo el efecto esperado entre la población civil húngara, y menos aun entre los insurgentes, que pensaban que era muy  poco lo que se iba a hacer por aumentar la libertad, y que era demasiado tarde para cualquier acuerdo si las tropas sovieticas no abandonaban Hungría de inmediato.

  Los insurgentes tenían además otras cosas en que pensar ese día. A mediodía, artillería autopropulsada y carros de combate soviéticos se movían de nuevo en dirección a los cuarteles Killian y el cine Corvin.

  Cuando Pal Maleter había llegado a los cuarteles Killian al principio de la revuelta había poco menos de 1.000 reclutas del cuerpo de  ingenieros . Maleter había decidido distribuir a los 1000 reclutas en diferentes puntos de la ciudad, y había reunido a 200 soldados del ejercito regular húngaro, varios carros de combate y media docena de cañones de bajo calibre, reforzados por varios cientos de insurgentes del cine Corvin  dispuestos a combatir como francotiradores o usando sus cocteles Molotov.

Insurgentes descansando antes de entrar en combate.
 

  La artilleria y los carros de combate soviético bombardearon la zona, destruyendo media docena de edificios, y después la infantería se lanzó al asalto sobre los cuarteles Killian. 20 soldados húngaros  e insurgentes  murieron en el combate, mientras los rusos tuvieron 12 muertos y cuatro carros de combate destruidos. Los insurgentes también consiguieron destruir un  transporte de tropas soviético y apoderarse de un camion que llevaba pertrechos y municion a los soldados soviéticos.

Blindados sovieticos destruidos junto a los cuarteles Killian.
 

  Esa misma tarde, mientras aun resonaban los tiroteos en las cercanías del cine Corvin, Nagy se reunió con su gobierno por primera vez.

  Nagy tenía claro que  la vía moderada que había estado intentando seguir había fracasado. Y decidió aceptar la mayoría de las exigencias de los insurgentes, ya que quería liderar la revolución, antes que esta le pasara por encima.

  A medianoche, Nagy se reunía con Suslov y Mikoyan, a los que esperaba convencer para declarar una alto el fuego. Kadar, tambien presente en la reunión, insinuó que sería buena idea disolver el AVH, conceder una amnistía general a los insurgentes y discutir el futuro de la presencia militar soviética en Hungría.

  Suslov y Mikoyan dijeron a los húngaros que para el alto el fuego seria imprescindible la autorización de Kruschev.

  Los enviados  soviéticos evitaron decir a los húngaros que las tropas soviéticas  habían decidido lanzar un ataque general sobre todos los puntos de resistencia de los insurgentes en Budapest.

  Nagy solo supo del ataque a las 6 de la mañana del día 28, cuando fue despertado por su asistente, que le informo que las tropas soviéticas estaban en sus posiciones preparados para empezar el ataque, y que había no menos de  50 carros de combate rusos preparados, ademas de artilleria autopropulsada y un centenarde vehicluos acorazados para transporte de tropas,

  Los objetivos primarios de los soviéticos iban a  ser, adema de los cuarteles Killian y el cine Corvin, las posiciones de los insurgentes en la plaza Boraros, cerca de la estación de ferrocarril oeste, y la calle Tzolto , cerca del Museo Nacional.

 

  Los comandantes soviéticos creían firmemente que si uno de esos puntos de resistencia caía, la moral de los insurgentes se derrumbaría y la rebelión terminaría.

  Tras despertar con la noticia de lo que estaban planeando los soviéticos, Nagy habló por teléfono con Andropov, embajador soviético en Hungría, con Mikoyan y finalmente con Kruschev, a quienes aseguro que dimitiria de su cargo si se producía el ataque.

  Pero los comandantes  soviéticos en Hungría no esperaron la respuesta de Kruschev y lanzaron su ataque, aunque solo contra el cine Corvin, en el que perdieron otros tres tanques y una docena de bajas, para retirarse después.

Cine Corvin , al fondo.

 

(Continuara…)