viernes, 20 de mayo de 2022

Deditio in Fidem, las leyes de la guerra ( II )

 

Murallas de Ambracia.

Viene de aquí:

  16 años después que las tropas del consul Nobilior saquearan Ambracia, otro cónsul romano dirigio su ejercito consular sobre los statelliates, una pequeña tribu de origen ligur en el noroeste de Italia.

  Aunque esa tribu en particular no estaba en guerra declarada contra Roma, sus líderes habian reclutado mercenarios cuando supieron de la cercanía de las legiones romanas a su territorio.

Tribus ligures en el siglo II a.c.
  

  El comandante romano, cónsul Marco  Popilio Lenas, estaba ansioso de gloria militar, y lanzo a sus tropas contra las del enemigo, ganando fácilmente la batalla, en las cercanías del oppidum de Caristum ( mas tarde Aquae Statiellae.)


 
Cuando los ciudadanos se rindieron, Lenas les arrebato las armas, saqueó toda la zona y los vendió a todos como esclavos.

  Lenas informo al senado romano de todo lo ocurrido, esperando aparentemente ser elogiado por un trabajo bien hecho. En cambio, muchos senadores estaban horrorizados: había atacado a la única tribu de Liguria que estaba en paz con Roma, y luego había esclavizado a una población tras su rendición formal. No solo era una mancha muy perjudicial para la reputación de Roma entre sus vecinos itálicos, sino una imprudencia estratégica, ya que sentaba un muy mal precedente para otras comunidades que en un futuro quisieran rendirse.

  Así, el senado ordeno a Popilio Lenas liberar  a todos los ciudadanos esclavizados y restaurar su propiedades. Lenas enfureció y se negó a cumplir las ordenes del senado, ya que estaba convencido que el senado debía haber decretado honores a los dioses inmortales por el éxito conseguido en Liguria.

  El senado ordeno entonces al otro cónsul ,Lucio Postumio Albino,que liberara a los esclavos y los instalara mas al sur  para escapar a la ira del cónsul Lenas.La mayoría de los senadores también apoyo la creación de un tribunal especial para procesar a Lenas por sus fechorías, pero la idea no progreso.

  En el 159 a.c., Popilio Lenas fue elegido censor, y cualquier acusación contra él se desvaneció.

  En el año 150 a.c., dos comandantes romanos llevaron a cabo una invasión del oeste de la península ibérica, arrasando y saqueando la zona.Estaban decididos  a suprimir a los lusitanos, una tribu que regularmente lanzaba ataques sobre los dominios romanos en el oeste de la península ibérica, derrotando en ocasiones a  varios ejercitos romanos en batalla.

  

  La “operacion de  castigo” romana  funciono. Varias comunidades lusitanas se acercaron al pretor Servio Sulpicio Galba, uno de  los generales romanos, y se rindió formalmente.

  Al principio, Galba recibio a los lideres lusitanos amablemente, se acordó una tregua, y el romano fingió ser comprensivo con la difícil situación de los lusitanos:

  “Vuestra tierra es pobre, y vuestra nobleza os obliga a asaltar y hacer la guerra”, dijo Galba, según el historiador griego Apio. “A mis amigos lusitanos necesitados les daré buena tierra, dividiéndola en tres partes, instalándoles en un lugar con abundancia de agua”.

  Galba envió a los lusitanos  a tres lugares diferentes con la promesa de un reasentamiento .Pero las tropas romanas desarmaron a los lusitanos, les rodearon y masacraron a los varones en edad militar, vendiendo como esclavos a mujeres y niños.

Guerrero lusitano.
  

  Si Galba esperaba un recibimiento de  héroe en Roma por liquidar a los lusitanos, estaba equivocado. En una serie de reuniones, varios senadores  acusaron a Galba de violar la buena fe de Roma. Entre sus acusadores se encontraba Marco Porcio Catón el Viejo, un hombre de estado y un famoso orador.

  Caton propuso al senado un proyecto de ley que no solo hubiera conseguido la liberacion de todos los esclavos lusitanos, sino que también hubiera puesto a Galba frente  a un tribunal especial para juzgarlo por sus crímenes.

Marco Porcio Caton el "Viejo".
  

  Pero Galba también era un buen orador, y sus discursos, en los que aseguraba que la matanza de los lusitanos había sido una matanza “preventiva” porque los lusitanos estaban planeando atacar al ejercito romano y solo habian aceptado una tregua temporal para ocultar sus verdareos planes, convencieron a buena parte de los senadores.

  Más tarde ,Galba se presento en el foro , ante la multitud, con sus hijos en brazos, llorando y confiando sus hijos a la tutela del pueblo de Roma, ya que, de prosperar las acusaciones contra el, pronto se convertirían en huérfanos.

  Los romanos rechazaron las acusaciones conrta Galba, así que no hubo juicio por sus crímenes, ni tampoco se libero a los esclavos lusitanos supervivientes de la masacre.

  Caton el Viejo clamo en el senado que “pareciera que la violencia y el histrionismo de Galba habían sido más persuasivos que el respeto a las normas y los principios éticos con respecto al trato a  los enemigos derrotados”.

  De hecho, Galba fue nombrado cónsul algunos años despues.Evidentemente, el pueblo romano decidio que sus atrocidades en Lusitania eran aceptables o, al menos, perdonables.

  El mismo año que Galba escapaba de ser juzgado, el senado romano aprobaba la ley Calpurnia, ley que instituía un tribunal permanente diseñado para enjuiciar la mala conducta de los funcionarios públicos romanos en sus misiones en el extranjero.

  ¿ Quizá este nuevo tribunal fue una respuesta al caso de Galba, para procurar que no volviera  a ocurrir?.¿Era un esfuerzo para prevenir futuras atrocidades similares en el futuro?

  Pero el nuevo tribunal no era un remedio real y verdadero, ya que solo se ocupaba de restaurar las propiedades confiscadas ilegalmente y no ofrecían ninguna respuesta legal por las masacres, la esclavitud masiva  y otros sufrimientos semejantes.

  Para algunos lideres romanos, las violaciones de las costumbres militares constituían graves delitos. Siempre había público para escuchar las acusaciones contra ellos, y legisladores que intentaban que no se produjeran excesos, aunque con poco éxito.

  Pero la historia demuestra que las normas de rendición de Roma no ayudaban a la moderación en el trato al enemigo. Por un lado, el maltrato a los enemigos que ya se habian rendido podían inspirar indignación pública , que podía ser utilizada como arma por los rivales políticos. Por ejemplo Galba y Popilio Lenas fueron amenazados con juicios formales,lo que podrian haber arruinado sus carreras políticas.

  Por otro lado ,ninguno de esos hombres pensó que había actuado  de mala manera, incluso esperaban una recompensa por sus atrocidades, y ninguno fue castigado, todos siguieron disfrutando del éxito político.

  Al final, los tres casos ilustran la verdad sobre la ética militar en Roma, y en otros lugares y tiempos, como el actual en el este de Europa: las infracciones a las leyes de la guerra solo se convierten en casos criminales si hay voluntad y modo de castigar a los infractores.

Spare no one: mass violence in Roman warfare – Gabriel Baker.

lunes, 16 de mayo de 2022

1945: Texel, la última batalla (16ª parte)

 


Viene de aquí:

  La reconquista de la isla de Texel por las tropas alemanas continuaba, lenta pero inexorablemente.

  Los alemanes sufrían fuertes perdidas en su avance,ya que los georgianos habían ocupado posiciones defensivas consistentes y no tenían problema con el suministro de municiones. Bien entrenados y perfectos conocedores del terreno, los georgianos se movían de una posición defensiva a otra con rapidez y disciplina.

  

  Además, sabían que serían ejecutados si eran capturados vivos. Los alemanes, que al principio solo disponían de armas ligeras, fueron uniendo a su armamento algunas piezas de artilleria de campaña. Algunos oficiales alemanes en la reserva ,veteranos de la primera guerra mundial ,se unieron a la lucha. Sabian que tenían la guerra perdida, pero querían vengarse de los georgianos antes de que acabara.

  Dos compañías de infantería alemana habían desembarcado al este de Oosterend, en la costa noreste de la isla. Capturaron la villa y  también la población de de Waal. Despues, atacaron el puerto de Oudeschild, que cayo rápidamente en sus manos, pero fueron repelidos cuando intentaron tomar el aerodromo. Ambos lugares eran puntos estratégicos para los alemanes, sobre todo el aeródromo, tanto para llevar refuerzos como para prevenir cualquier intento de asalto aerotransportado de los aliados.

  

  Los miembros de la resistencia holandesa en la isla que se habían unido a la lucha decidieron que ya habían ayudado a los georgianos suficiente , y abandonaron los combates. Algunos de ellos fueron capturados por los alemanes, que los agruparon en la plaza de Den Burg. Los alemanes decieron trasladar a los prisioneros  a De Mook, en donde serían ejecutados. Esperaban la llegada de un camion para el traslado, pero en el último momento, los alemanes decidieron que necesitaban el camión para otra tarea, y pusieron a los prisioneros contra uno  de los muros del hotel Lindeboom. Iban a fusilarlos cuando apareció el maestro de la localidad ,Herd Goedhart, miembro del partido nazi holandés, el  NSB, que pudo convencer al comandante alemán para liberar a los prisioneros.

  Salvaron sus vidas, pero fueron obligados  a enterrar a los alemanes que habían muerto el primer día de la rebelión. Durante 14 dias, los prisioneros holandeses tuvieron que enterrar a no menos de 600 alemanes, la mayoría degollados o con un disparo en la nuca, victimas del primer día de lucha.

  El comandante de la policia alemana iba cada día al cementerio a supervisar el trabajo, golpeando  a los prisioneros y amenazando con matarlos si no trabajaban mas rápido. Hasta que los prisioneros holandeses, hartos de la brutalidad del oficial alemán pasaron información de sus movimientos a la resistencia local. Un par de días después el cuerpo del comandante alemán llego al cementerio para ser enterrado con los demas.

  El segundo día  de la rebelión, los georgianos solo mantenían en su poder la localidad de De Koog, en la costa oeste de Texel, además de algunos bunkeres en Oosterend,de Waal y el aeródromo. Loladze, el comandante georgiano, se dio cuenta que era un suicidio luchar directamente contra los alemanes, y decidió usar los métodos de los partisanos, métodos que los georgianos conocian a la perfección por haberlos combatido en el frente oriental.

De Koog.
 

  Pero el objetivo principal era mantener el aeródromo, porque los georgianos seguían convencidos que, en algún momento, recibirían ayuda de los aliados.

  Los alemanes sufrían muchas bajas cuando intentaban asaltar los búnkeres que protegían el aerodromo. Los georgianos no estaban en los búnkeres, sino que esperaban ocultos en las cercanías para emboscar a los alemanes, que cuando se aproximaban a los búnkeres quedaban atrapados por el fuego cruzado de los georgianos.

  El fallo de los georgianos al no poder capturar la batería en el norte de la isla permitió a los alemanes usar los cañones del sur y del norte para apoyar el avance de sus tropas. La batería del norte bombardeaba sin descanso la localidad de De Cocksdorp, que había sido abandonada por sus habitantes huyendo del bombardeo.En el sur, la localidad de Den Burg recibió el mismo tratamiento.

De Cocksdorp.
  

  La sucesión de hechos probaba que Loladze y Artemidze habían sido demasiado optimistas cuando planearon la rebelión. Ninguno de los batallones de tropas del este (Ostbatallion )  en Holanda se unió a la rebelión (azerbayanos, kazajos, ucranianos, etc.).Una vez llegaron a  Texel los refuerzos alemanes, el curso de la batalla cambio, y al rebelión en Texel se convirtió en una guerra de desgaste, en la que los georgianos perdían terreno. La pregunta crucial era :  ¿sabían los aliados lo que estaba pasando en Texel ?. Cuando comenzó el contraataque aleman, la unica radio de la isla ya no pudo contactar con los ingleses, y uno de los lideres de la resistencia propuso un antiguo plan: enviar a un grupo de hombres a Inglaterra, en un bote, para reclamar ayuda.

Ostbatallion del ROA, Ejercito ruso de liberacion.

 
En Texel solo había un bote capaz de atravesar el mar del Norte con ciertas garantías de éxito, un bote salvavidas a motor  llamado Joan Hodshon, anclado  cerca del faro en la localidad  De Cocksdorp,

  Desde el principio estaba claro que la rebelión solo progresaría si se contaba con ayuda de los aliados.Tanto británicos como canadienses  trataban de  atravesar Holanda a gran velocidad en su camino hacia la frontera alemana, así que para los lideres georgianos de la rebelión era razonable pensar que si conseguían comunicar con los aliados, recibirían su ayuda.

  Pero , sin acceso a un transmisor de radio, los rebeldes necesitaban hacer llegar un mensaje a los aliados, cruzando el mar del Norte y llegando  a las islas britanicas.

  Los georgianos trabajaron conjuntamente con la resistencia holandesa en Texel, y decidieron intentarlo el día 8 de abril. Pero nada fue de acuerdo a lo planeado. El bote debía colocarse sobre unos raíles, desde donde se lanzaba al mar. Pero los railes estaban cubiertos de arena. Se solicitaron voluntarios para limpiar los raíles de arena, con el premio de que 10  de los voluntarios holandeses serían agraciados con marchar en el bote hacia Gran Bretaña, junto a  4 georgianos.

"Joan Hodshon"
  

  Tras 24 horas de singladura, el bote se aproximo a la costa de Norfolk, y se lanzo una serie de bengalas para llamar la atencion. Un aparato de reconocimiento de la RAF guio el bote hasta la costa, en la playa de Mundesley, donde fueron recibidos por miembros de la Home Guard, muy sorprendidos de ver a cuatro hombres vestidos con uniforme aleman.

  Los georgianos no fueron recibidos como heroes.Como otros ciudadanos de las republicas soviéticas apresados mientras servían al ejercito alemán , fueron trasladados al campamento de prisioneros en Kempton Park, en Sunbury on Thames.

 

Kempton Park.

  Fueron interrogados a partir del día 11, y ese momento fue el momento en que los aliados tuvieron la primera noticia de la rebelión georgiana en Texel.

  Los georgianos explicaron a sus interrogadores todos los detalles de la operación, e indicaron que fuerzas le quedaban a los rebeldes en el momento de la partida del bote de Texel : unos 800 hombres, 16 ametralladoras pesadas, 18 ametralladoras ligeras, 6 morteros de 8 cm, 9 morteros de 5 cm, un rifle antitanque ligero en el faro y dos cañones antitanques de fabricación rusa de 4,5 cm. Tambien informaron que disponían de municion, provisiones y suministros médicos suficientes para mantenerse un par de semanas.

  El grupo que se había jugado la vida cruzando el mar del Norte había cumplido con su deber. Habian dado valiosa  información a sus interrogadores británicos y habian dejado claro lo que los rebeldes de la isla necesitaban para triunfar definitivamente.

  Pero ayudar a los rebeldes georgianos no entraba en los planes de los aliados, que lo único que hicieron fue enviar un aparato de reconocimiento para monitorizar lo que fuera pasando en la isla.

  Los rebeldes georgianos de Texel  que aun resistían estaban solos, no iban a recibir ayuda.


 

(Continuara…)

viernes, 13 de mayo de 2022

Heraclio, azote de Persia ( 31ª parte ) ; Yarmuk ( III )

 


 Viene de aquí:

  El año 636 no solo iba a ser un año de infausto recuerdo para el futuro de la Siria bizantina.Tambien iba a ver la definitiva irrupción de las tropas musulmanas en la Mesopotamia persa.

  Cuando Kalid había abandonado el sur del Éufrates en el año 634, todo el territorio anteriormente sasánida había pasado a estar bajo control islámico.

  Para proteger sus nuevos dominios, Kalid había establecido una serie de potentes guarniciones, y las había puesto bajo el mando de Amr Bin Haram, uno de los primeros seguidores del profeta Mahoma.

  La amenaza constante de represalias militares por parte de los persas sasánidas seguia estando presente, y la guarnición persa  de Qadisiyah seguía resistiendo los ataques musulmanes.

  El lugarteniente de Amr Bin Haram, Abu Ubaida Ibn Masud, viajaba constantemente a Medina a pedir refuerzos al califa Abu Bakr. Pero no fue hasta que Abu Bakr murió y Omar ibn al Jattab ascendió al “trono islámico” en agosto del 634 que Amr Bin Haram consiguió del nuevo califa 1000 voluntarios de la tribu Taquif. Desde Medina, y camino hacia Qadisiyah, Abu Ubaida fue recogiendo diversos contingentes de distintas tribus, y llego a la ciudad de Hira con más de 4.000 hombres.

El califa Omar Ibn Al Jattab llegando a Jerusalem en el año 638.
  

  En Hira, Abu Ubaida incorporo a su ejercito a la guarnición, liderada por Al Mutanna, otros 1000 guerreros, que empezaron a incursionar sobre el territorio persa del norte del rio Éufrates.

  No se sabe apenas nada sobre esos ataques y los choques y escaramuzas  de la columna musulmana contra contingentes persas apoyados por tribus árabes en la llanura irania ,entre Hira y Ctesifonte.Pero si se sabe que tales ataques provocaron la respuesta de las autoridades sasánidas, que pusieron sobre las armas un nuevo ejército, liderado de nuevo por el general Bahman que marcho hacia el curso medio del Éufrates.

  

  Muy parecido a los bizantinos en Siria, los generales persas tardaron en reaccionar a lo que en principio pensaban eran incursiones de saqueadores árabes. Además, aun sufrían las consecuencias de la derrota ante Bizancio y la devastadora guerra civil que había seguido al asesinato del general Sarabaraz.

  Quizás solo la derrota sasánida en Walaja y la toma de Hira por los musulmanes consiguió que los generales persas se tomaran la amenaza islámica en serio.

  Así, con la columna de Abu Ubaida saqueando  el norte del Éufrates y el ejercito sasánida del general Bahram avanzando hacia el sur de Ctesifonte, se iba a producir un enfrentamiento inevitable.

  Ocurrió en algún momento de noviembre del año 634 o 635, en un rio llamado Mirwaha cerca de la actual ciudad de Kufa, en la orilla oriental del Éufrates.

  

  Algunas fuentes afirman que el ejercito sasánida disponía de mas de 35.000 hombres, sin duda una exageración. En cuanto al ejército musulmán, es posible que al reclamo de las victorias y los saqueos, muchas tribus árabes aportaran guerreros a la columna musulmana, llegándose quizas a los 7-8.000 soldados.

  Con el Éufrates dominando el campo de batalla, la clave iba a estar en la posesion de  un puente que separaba a ambos ejércitos. Animado por los éxitos anteriores y buscando aumentar su prestigio personal, Abu Ubaida realizo el primer movimiento ofensivo e intento forzar el cruce del rio. Pero, aunque tuvo éxito y pudo cruzar, el resultado fue desastroso.


 
 

  Bahman había permitido a los musulmanes crur el rio antes de contraatacar, para maximizar las bajas del enemigo.Tambien la presencia de elefantes en el ejercito persa fue decisiva para el resultado de la batalla. Cuando Abu Ubaida dirigió un ataque sobre los elefantes, murio pisoteado, y el ataque musulmán fue desbaratado por completo.


 
Con su comandante muerto, gran parte de la vanguardia musulmana se derrumbo. Fue entonces cuando la batalla del puente paso de ser una derrota  musulmana a una masacre, cuando los soldados musulmanes en retirada fueron empujados por la caballería pesada sasánida al rio, quedando 1000 musulmanes muertos en combate y otros 3.000 ahogados en el rio.


 

  El contingente de Al Mutanna sobrevivió a la batalla, prácticamente intacto, lo que podría  indicar que formaba parte de la retaguardia ,o pudieron encontrar otra forma para cruzar el rio en su retirada del campo de batalla.

  Tras la batalla, el ejercito musulmán se desintegro, con Al Mutanna volviendo a Hira y los supervivientes del ejercito de Abu Ubaida volviendo a Medina.

  Pero, a pesar de la victoria en la Batalla del puente ( o batalla de Al-Jisr ), el ejercito persa no persiguió a los musulmanes en fuga, un error estratégico que costaría caro poco mas tarde. Al igual que los bizantinos, los generales persas seguían demostrando una total falta de comprensión sobre lo que realmente perseguían los musulmanes, que no era solo saquear y volver a su territorio.

  En décadas anteriores, una derrota tan devastadora  para los musulmanes como la batalla del puente habría roto con cualquier pretensión de conquista de los árabes sobre Mesopotamia.

  Y los persas, al igual que los bizantinos, cometieron el error de creer que las localidades conquistadas por los musulmanes volverian a su lealtad con el imperios sasánida una vez las tropas musulmanas se hubieran retirado, sin tener que intervenir militarmente para reconquistarlas.

 Tal vez los lideres sasánidas tenían en mente desplegar un nuevo territorio  “tapón”, como anteriormente lo había sido el reino lakmida, usando para ello a las tribus cristianas del sur y centro de Mesopotamia.

  A continuación de la batalla del puente y la derrota  musulmana, se produjo un impasse de un año en la guerra a lo largo el rio Eufrates.Y esa era una buena noticia para el califa Omar, que tenia a la mayor parte de los ejercitos islámicos luchando contra los bizantinos en Siria y Palestina.

  Apenas había voluntarios para reforzar el ejercito islámico en Persia, y el califa Omar se vio obligado a tratar de ganar adeptos entre aquellas tribus árabes que se habian rebelado contra el profeta Mahoma en las guerras Ridda.

  Abu Bakr siempre se había negado en redondo a tener ningún tipo de trato con esas tribus debido a que las consideraba apostatas, pero Omar, necesitado de guerreros, no puso objeciones, feliz de poder alistar mas soldados para su ejercito.

  Pero ni siquiera con esos nuevos recursos consiguió Omar reunir un ejército lo suficientemente potente y de tamaño sustancial. Varias tribus contribuyeron con contingentes, la tribu tamin y la tribu bajila, que contribuyeron con 1.000 soldados cada una.

  El líder de la tribu bajila, Jarir bin Abdullah,tenia una posición negociadora tan fuerte que el califa Omar no tuvo más remedio que nombrarle general del ejercito musuman y concederle la cuarta parte del botín que se pudiera conseguir en el futuro, cuarta parte que en condiciones normales correspondería al propio califa.

 ( Jarir Bin Abdullah habia entrado "a lo grande" en la historia islamica siendo el artifice de la completa destruccion de  la ciudad de Dhul Khalassa, conocida como la "Kaaba del sur" o "Kaaba yemeni", rival de la Meca, asi que Mahoma ordeno su destruccion en el año 632.)

  El nuevo status de Jarir Bin Abdullah le llevó a confrontar rápidamente con otro  de los lideres musulmanes , Al Mutanna.

  Para tatar de ganar importancia ante el califa y hacer olvidar su humillante derrota en la batalla del puente, Al Mutanna inicio una nueva serie de ataques y escaramuzas sobre territorio sasánida, evitando en todo momento cualquier confrontación directa a gran escala con el ejército persa, limitándose a operaciones de asaltos a puestos comerciales persas  y caravanas.

  Las frecuentes disputas entre Al Mutanna y Jarir terminaron por colmar la paciencia del califa Omar, que decidió cortar por lo sano , iniciando una nueva campaña de reclutamiento para formar un nuevo ejercito que sería dirigido , en principio, por el mismo.

  Pero sus asesores en asuntos políticos  y militares lograron persuadirlo, y acordaron nombrar a uno de los primeros compañeros de Mahoma como general al mando de las operaciones en Mesopotamia Said Ibn  Waqqas, un veterano de las guerras ridda que llegó a Medina al mando de 1.000 guerreros de su tribu, los Hawazin. 


 

(Continuara…)