Viene de aquí:
Nikolai Asinov había comenzado su carrera de
aventurero en la ruta caravanera entre Persia y Turquia, antes de presentarse
voluntario para combatir en la guerra ruso-turca de 1877.
Aunque clamaba a los cuatro vientos
que era atamán de los cosacos del Terek,muchos de sus presuntos camaradas de
armas lo denunciaron por impostor y por asignarse un cargo que no le correspondía.
Durante un viaje a Constantinopla
hizo amistad con dos musulmanes circasianos, que le contaron historias sobre una
fértil zona al sur de Egipto cuyos habitantes practicaban una antigua forma de
cristianismo.El primer viaje de Asinov a África llegó en 1885,cuando desembarcó en
el puerto de Massawa, que Italia había ocupado tras la retirada egipcia.
Asinov discutió fuertemente con los italianos, que no querían concederle un visado para viajar hacia el sur, así
que el cosaco tuvo que dirigirse hacia el oeste. Asinov afirmaba tener un
permiso concedido por el negus (emperador) etíope Yohannes IV, para establecer un asentamiento
cosaco en el golfo de Tadjura.Asinov hizo buena amistad con el influyente
general etíope Ras Alula Aba Neba, que le concedió permiso para inspecciónar la zona de Tadjoura.
Estatua del general Ras Alula Aba Neba,en Asmara,Eritrea.
¿ Por que un cosaco del Cáucaso
tenia tanto interés en las tierras del este de África?
Quizás la respuesta este en la eslavofilia,
un movimiento intelectual nacido a mediados del siglo XIX que se basaba en la preservacion de la cultura tradicional rusa-eslava.
Este movimiento eslavófilo, muy
entroncado más tarde con el panesalvismo, enfatizaba el dominio y la primacía de
la iglesia ortodoxa rusa sobre todas las demás, rechazaba las costumbres
occidentales y todo lo que representaban y
clamaba por una continua expansión del imperio ruso.
El valor estratégico de la costa
del mar Rojo y el poder de la iglesia ortodoxa etíope atrajo particularmente a
los expansionistas rusos. La base preferida para dar comienzo la expansión se ubicaría en Tadjoura, que había
sido reclamada para sí por Francia, aunque aun no estaba completamente en sus manos.
Cuando los principales
comerciantes y políticos rusos comenzaron a
pensar que los sueños de Asinov de instalar una colonia rusa en el mar Rojo podían hacerse realidad, presionaron al mismo zar Alejandro III, para que
proclamara la zona de Tadjoura como territorio ruso.
Pero el ministro de asuntos exteriores
ruso se opuso a la idea, ya que ante la pujanza de las nuevas naciones europeas
(Italia, Alemania) deseaba mantener a Francia como un aliado y no quería empeorar
las relaciones diplomáticas y comerciales ruso-francesas.
Asi, Asinov no encontró apoyo en
Rusia, y marcho en 1887 a París, presentando su idea como una operación
conjunta franco-rusa.Y como ni rusos ni franceses se opusieron a su idea, pensó
que tenía el apoyo tácito de ambas naciones.
En 1888 regreso a Tadjoura donde recogió dos sacerdotes etíopes
enviados por el negus Yohannes IV para representar a su nacion en las
conmemoraciones del 900 aniversario de la iglesia ortodoxa rusa.
Negus,Johannes IV.
Asinov llevó a ambos sacerdotes etíopes a Rusia
,primero a Kiev y más tarde a San Petersburgo, donde fueron presentados al Zar
Alejandro.
Ambos sacerdotes habían sido previamente
aleccionados por Asinov, y convencieron parcialmente al zar de lo positivo que para
Rusia seria mantener una colonia en el mar Rojo.
Asinov y sus dos sacerdotes
etíopes comenzaron unas serie de reuniones con los mas altos funcionarios de la
corte zarista.Dependiendo de qué tipo de apoyo pedia, Asinov presentaba su
propuesta de “colonia cosaca en el mar Rojo” como una misión estratégica,
comercial o religiosa.
El ministro de asuntos exteriores ruso, que continuaba negándose a poner las relaciones internacionales rusas
en manos de un cosaco semianalfabeto, se mantuvo contrario a la propuesta de Asinov.
Pero otros funcionarios fueron más comunicativos.
Mientras los científicos ruso
escuchaban con mucha atencion a los dos sacerdotes describir detalladamente la región de Tadjoura, el ministro de la marina rusa, almirante Iván Alexievich Shestakov
decidió enviar la cañonera Mandjour al golfo de Adén para apoyar a los cosacos
en cuanto llegaran a la zona.
Uno de los principales asesores del zar Alejandro,
el conde Dimitri Andreyevich Tolstoi, era un acerrimo seguidor del
paneslavismo.En 1888 era ministro del interior y jefe de la gendarmería rusa, y
decidió apoyar las aspiraciones de Asinov.
Para envolver la expedicion de Asinov en una cobertura religiosa , el conde Tolstoi
asignó al archimandrita padre Paissi para liderar la misión.Paissi también era
de origen cosaco,concretamente de Oremburgo, y tenia amplia experiencia
militar sobre todo en Asia central. Un numeroso grupo de sacerdotes rusos se unio a a expedicion para darle aun mas credibilidad a
la razón religiosa.
Cosacos de Oremburgo.
La expedición de Asinov hacia la
costa del mar Rojo zarpó de Odessa el 10 de diciembre de 1888, compuesta de 150
cosacos del Terek armados hasta los dientes, una veintena de sacerdotes y un
grupo de mujeres y niños.
El 18 de julio de 1889, la expedición
llegaba a Tadjoura, tras una larguísima ruta que se hábia realizado en tres barcos
diferentes para evitar ser detectados por las autoridades italianas o inglesas.
La expedición estuvo a punto de fracasar antes incluso de empezar
con su fase terrestre, ya que el ultimo barco utilizado por Asinov, el vapor
de bandera austriaca Amphitrite recibió el alto por parte de la cañonera italiana
Agostino Barbarigo cuando apenas había superado el Canal de Suez.Solo la
aparicion del Meteore, un balandro francés en patrulla por los puertos franceses
del mar Rojo permitió al Amphitrite continuar su ruta sin mayor problema.
Una vez desembarcado el contingente
cosaco en la costa de Tadjoura, Asinov revelo sus verdaderas intenciones a sus
hombres: no habría ninguna misión religiosa en Etiopia. Su intención era
establecer un asentamiento ruso permanente en la costa occidental del mar Rojo.
Sagallo,en la costa de Tadjoura,en la actualidad.
Informado de la situacion, el gobernador
francés de la Somalia francesa,Leonce Lagarde, envió un oficial a advertir a Asinov de las posibles consecuencias de sus futuras acciones; si se producía
algún abuso de los cosacos sobre la población local,la armada francesa en la
zona intervendría.
Muy poco tardaron los cosacos en
causar problemas. Tras el saqueo de una de las poblaciones habitadas por una de
las tribus locales, los afar, una joven fue violada por varios cosacos.Asinov
se apresuro a pedir disculpas al sultán
y pago una fuerte cantidad de dinero a la familia de la joven. Como los
franceses decidieron no intervenir en el asunto, Ashinov se sintio respaldado para
dar comienzo a la búsqueda de un lugar apropiado
en donde establecer el asentamiento.
A finales de enero, el grupo de
cosacos ocupaba la abandonada fortaleza egipcia de Sagallo.Rapidamente los cosacos
renombraron la localidad como Nuevo Moscu, construyeron una capilla ortodoxa y
diseñaron una bandera, la típica bandera rusa blanca, azul y roja con una aspa
amarilla superpuesta.
Asinov, los sacerdotes y las mujeres
y niños se refugiaron en el interior de la fortaleza, y el resto de cosacos se refugió
en tiendas y carpas al aire libre. Aunque era invierno, la temperatura no
bajaba de los 30 grados, y para los rudos hombres del este el trabajo de
reconstruccion de la fortaleza se
convirtió en un esfuerzo ímprobo.
La disciplina se deterioró rápidamente,
y Asinov se vio obligado a repartir monedas entre sus hombres para evitar
nuevas incursiones en los poblados cercanos.
En el ámbito local y regional, el
asentamiento ruso suponia una amenaza directa a la influencia colonial de Inglaterra
e Italia. Sobre todo Inglaterra, temía que los rusos repartieran armas entre
las tribus locales.
A través de canales diplomáticos habituales,
Inglaterra hizo saber a Francia que no se
opondrían en caso que los franceses quisieran hacer valer sus reivindicaciones
territoriales en la zona de Tadjoura.Animaban asi a los franceses a poner fin a la aventura cosaca en la costa
del mar Rojo.
Pero Francia no era hostil a la
incursión rusa. De hecho, Francia quería utilizar a los rusos para desafiar el dominio británico sobre el canal de Suez.
Franceses y cosacos se enzarzaron
en una guerra propagandística. Asinov trataba de convencer a la tribu afar que
los franceses era una potencia europea de poca importancia,mientras el gobernador Lagarde quería
dar la impresion que los rusos habían llegado a Tadjoura solo gracias al
permiso de Francia.
El gobernador Lagarde envío
varios emisarios a Asinov, conminándole a arriar la bandera rusa del fuerte
de Sagallo e izar la bandera francesa. Asinov se negó a arriar su bandera,alegando que no podia hacerlo sin el permiso del sultan de la tribu
afar, sultán Muhammad Leita, que muy convenientemente se encontraba fuera de
la región.
Asinov, poco versado en diplomacia,
no se daba cuenta que el gobernador Lagarde le estaba ofreciendo una salida y
le dejaría permanecer en Sagallo si cumplía con ciertas normas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario